Los turistas hacen cola para todo y pueden perder hasta 3 horas por día


30/01/11 En la panadería, en el restaurante, en la boletería del teatro o al volver de la playa en auto. Siempre hay que esperar turno.

PorGuillermo Villarreal
Mar Del Plata. Corresponsal

Ya a la salida de Buenos Aires, si es en medio de recambio, se encuentran con la primera cola. Una hilera de autos aguarda para cruzar el puesto de peaje. Y al llegar a la ciudad para comenzar las vacaciones tan esperadas deben formar otra fila, ahora para entrar al restaurante. Y así, sucesivamente. Los turistas hacen colas, colas para todo. Para comprar la entrada del teatro, para retirar dinero del cajero, para regresar de la playa y hasta para comprar el pan. Dóciles, pacientes, resignados, mansos, los turistas en Mar del Plata pierden hasta tres horas por día en esperas .

Este fin de semana de recambio turístico no es la excepción. Entre hoy y mañana muchos emprenden el regreso, mientras que comienzan a llegar aquellos para quienes las vacaciones comienzan. Se estima que en el recambio de fin de mes dejará a Mar del Plata con un promedio de 90 por ciento de ocupación. Ayer hubo movimiento en las rutas y en la terminal de ómnibus, también en las inmobiliarias: “Vienen preparados: preguntan el precio de un departamento a la mañana, se van, y tal vez a la noche regresan. En medio, recorrieron todas las inmobiliarias del centro”, comenta un martillero de la calle Corrientes, sorprendido por el temple de los turistas.

Con el mismo estoicismo con que se dedican a buscar alojamiento, los turistas en Mar del Plata enfrentan cada larga fila para lo que fuera. Para entrar al restaurante a la hora de la cena esperan por lo menos 45 minutos (las largas colas en Manolo o en Montecatini son un clásico de la temporada) ; para enfrentarse al boletero del teatro Atlas y sacar la entrada de “Bravísima” (la obra con más espectadores del verano), esperan 30 minutos; para hacerse de efectivo en las sucursales de los bancos Nación y Provincia de peatonal y Córdoba esperan por lo menos 25 minutos.

Más: para regresar de la playa en auto desde el sur (ayer la vuelta con el buen día de sol y calor fue caótica) hay que emplear por lo menos 40 minutos. La comuna distribuyó agentes en ciertos puntos del trayecto para intentar ordenar el tránsito. Pero si el regreso es en colectivo, la cuestión puede empeorar: llegan a las paradas abarrotados de gente, pasan cada seis minutos, pero no alcanzan para trasladar a semejante cantidad de gente (enero tuvo más de un millón de visitantes).

Los turistas esperan para todo: para comprar el pan –en algunas panaderías hasta 30 minutos–, para tomar un helado, para comprar algún medicamento, para estacionar el auto, en la caja de los supermercados, hasta para recibir de manos de una promotora un sobrecito de champú. Hacen cola los turistas. Después de todo, están de vacaciones y tiempo es lo que les sobra.

fuente: clarin.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: