Con blue en $10 y dólar turista a $7, viajar fuera del país costará 50% más en pesos que el verano pasado.


31-10-2013 La acelerada del billete verdel oficial, sumado al recargo del 20% y una divisa informal ya en dos dígitos hace que visitar destinos fuera de la Argentina no sea tan económico como antes. Pero aún está lejos de ser prohibitivo, producto del “efecto cuota”. Precios comparativos
Por Juan Diego Wasilevsky
  • Última actualización: 31/10/2013 6:10:00 am

Este 31 de octubre se cumplieron dos años desde que se impusiera el cepo, la primera de una serie de restricciones tendientes a desalentar la compra de dólares o de cualquier tipo de gastos en moneda extranjera. 

Hasta ese entonces, los argentinos gozaban de una “libertad cambiaria” que hoy, luego de tantas medidas que se fueron acumulando, parece ya muy lejana.

Tras el cepo al atesoramiento de divisas, el Gobierno fijó limitaciones al retiro de dinero con tarjetas de débito en el exterior; luego, avanzó con un achicamiento de los topes en concepto de adelanto con plásticos, para luego unificar el llamado “dólar turista” con un recargo del 20% por encima del oficial. 

El furor de argentinos descansando en destinos internacionales estuvo ligado a la decisión oficial de usar, durante años, al tipo de cambio como ancla inflacionaria.

Así, con salarios que durante años se movieron unos puntitos por encima de la suba de precios y de la tasa de devaluación, el dólar fue quedando barato para los bolsillos de los ahorristas.

Y la consecuencia quedó a la vista: más de 5 millones de personas cruzan todos los años las fronteras para sacarle jugo a un tipo de cambio por debajo del blue.

¿Sigue siendo conveniente viajar al exterior?
Ante al temor latente de que ahora que pasaron las elecciones el Gobierno finalmente avance con nuevas restricciones que busquen ponerle un freno al déficit turístico-que para este año está estimado en u$s7.700 millones-, muchos turistas decidieron adelantar sus compras al menos en un mes respecto de la temporada anterior, tal como confirmó Alejandro Camera, director de la agencia Tours and Travel.

Sin embargo, de cara a esta temporada que se avecina, hay tres variables que no se pueden pasar por alto:

• Por un lado, la aceleración de la tasa de devaluación -que en los últimos tres meses se movió por encima del 2% promedio– y que encareció en moneda local todos los servicios valuados en dólares.

• El recargo del 20% a la compra de paquetes y aéreos, que no estaba vigente durante la temporada anterior, dado que comenzó a regir recién en marzo de este año.

• El incremento en 5 puntos porcentuales de la tasa que afecta a las compras con tarjeta en moneda extranjera -implementado en marzo último-, que llevó el recargo también al 20%.

Frente a estas variables, surgen dos preguntas clave a la hora de evaluar la dinámica de la próxima temporada de verano: ¿cuánto se incrementó, en pesos, el costo de hacer turismo en el exterior? Y, lo que no es menor, ¿continúa siendo tan favorable como el año pasado cruzar las fronteras, considerando que el “dólar turista” (oficial más recargo) ya supera los $7 y que el blue volvió a moverse en torno a los $10?

El siguiente cuadro permite apreciar los valores de paquetes a diferentes destinos, la cuota mensual y la cantidad de salarios necesarios para hacer frente a esa erogación:

Tal como se desprende de la infografía anterior, tomando un destino clásico para los argentinos como Florianópolis, que cada año recibe a miles de turistas locales, se observa que para contratar en la actualidad un paquete para dos personas para viajar en enero -que incluye aéreos, traslados y hospedaje por 7 noches- se deberá desembolsar el equivalente a $16.100, casi un 50% más en pesos que en la misma fecha de 2012.

Este fuerte encarecimiento obedece a dos factores: por un lado, a la tasa de devaluación acumulada del 23% en el último año y, por otro, a la entrada en vigencia del recargo del 20% que en octubre del año pasado no existía.

Así las cosas, el valor de la cuota para este paquete, considerando un plan a 12 meses, se encareció cerca de $400, al pasar de $908 a $1.339.

Paralelamente, para quienes tienen un mayor presupuesto, las cifras pasan a ser más elevadas.

Una familia de cuatro integrantes, por ejemplo, que en estos días contrate un paquete con destino a Orlando, Florida, que incluya aéreos, hospedaje, alquiler de auto y pases a los parques, deberá desembolsar el equivalente a $64.780, casi $21.000 más que lo que costaba en octubre del año pasado.

El monto de la cuota, en tanto, pasó de casi $3.650 a unos $5.400, es decir, unos $1.750 más por mes.

Ahora bien, ¿en qué medida impactaron estas dos variables (devaluación y recargo) en el poder de compra de los argentinos?

Si se considera que el salario neto promedio para un empleado de la Ciudad de Buenos Aires el año pasado era de $8.000, contratar ese viaje a Disney representaba unos 5,5 sueldos.

En tanto, tras el incremento de las remuneraciones del 24% que tuvo lugar este año, adquirir ese mismo paquete equivaldrá a unas 6,5 mensualidades, es decir, 30 días más de esfuerzo.

Tomando como referencia el viaje a Florianópolis mencionado anteriormente, en octubre de 2012 era necesario contar con 1,3 salarios netos, mientras que en la actualidad se requerirá de 1,6 sueldos.

Con algo de “cash” en mano
Hilando más fino y tomando en cuenta otros gastos que hay que afrontar durante un viaje al exterior -como traslados, comidas y excursiones– el panorama es el siguiente:

1. Vacaciones pasados: 

• En octubre de 2012, una familia con cuatro integrantes que contrató un paquete a Buzios para viajar en enero  2013) debió desembolsar el equivalente de $25.465.

• Considerando que un 25% de los gastos los cubrió con efectivo (comidas en la playa, bebidas, algunas excursiones, taxis, etc), en diciembre de 2012, antes de viajar, debió ir al paralelo con unos $1.900 para conseguir algo de moneda extranjera -en ese momento, el “real blue” alcanzaba los $3,80-.

• Ya en Brasil, la familia debió tarjetear otros gastos por unos $4.485.

• Así las cosas, entre la compra del paquete y los consumos, tanto con plásticos como con “cash”, debieron desembolsar un total de $32.850 en la temporada pasada. 

2. Estas vacaciones: 

Esa misma familia que hoy quiera realizar un viaje similar, deberá abonar:

• Unos $39.200 para la compra del paquete -con recargo del 20% incluido-, es decir, unos $12.700 más que el año pasado.

• En tanto, considerando las proyecciones del tipo de cambio oficial, los gastos diarios con plásticos les insumirían casi $5.800 (versus los $4.485 del verano último).

• Finalmente, en base a las estimaciones del mercado paralelo, en caso de comprar divisas en el circuito informal en diciembre, antes del viaje, tendrían que destinar unos $2.700 (versus $1.900 del año pasado).

• Esto arroja un gasto total de $47.678, un 45% más que el verano anterior ($32.850). 

Sin embargo, las mejoras en las remuneraciones amortiguaron el impacto en el poder de compra, dado que, medido en términos de salarios, la familia pasó de necesitar 4,1 ingresos a 4,8 sueldos para cubrir el mismo gasto (ver infografía).

“Resumen de bolsillo”
Al analizar el efecto combinado de devaluación y recargo, a primera vista se observa que el efecto en el poder adquisitivo parecería no ser tan determinante.

Los operadores señalan que las restricciones terminaron por hacer agua debido al incremento de las remuneraciones. Así, pese a los intentos oficiales, viajar al exterior no pasó a ser “prohibitivo” para quienes sí pudieron hacerlo el verano pasado.

Sin embargo, para los expertos no es menos cierto que se dio un punto de inflexión que está comenzando a ponerle “paños fríos” al furor de argentinos haciendo turismo fuera del país.

Sucede que el “motor” que había traccionado este boom fueron los salarios, que durante años le sacaron varios puntos de ventaja a la tasa de devaluación. En efecto:

• Entre enero de 2007 y diciembre de 2012, la remuneración promedio neta en la Argentina se disparó un 317%.

• En tanto, la tasa de devaluación nominal acumulada en ese mismo período fue del 59%.

• Gracias a esta dinámica, mientras que un salario promedio seis años atrás permitía comprar casi 550 dólares, a fines de 2012 era posible adquirir 1.427 dólares.

Esto equivale a decir que los bolsillos de los argentinos se fortalecieron notablemente a la hora de adquirir billetes verdes o cualquier bien o servicio atados a la divisa estadounidense, como es el caso de un paquete turístico fuera del país.

Sin embargo, la aceleración de la tasa de devaluación, que forma parte de la estrategia oficial de evitar que vuelva a profundizarse el atraso cambiario, marcó el comienzo del enfriamiento del turismo internacional. 

Y si bien esto por sí sólo no permitiría revertir el rojo sectorial –estimado para este año en u$s7.700 millones-, sí le quitaría dinamismo a este fenómeno.

Una muestra de este nuevo escenario se puede observar al analizar la cantidad de argentinos que cada año se toman un avión -desde Ezeiza o Aeroparque- para viajar al exterior:

• Entre enero y agosto de 2010, por ejemplo, el número de turistas se había disparado un 65% respecto al mismo período del año anterior.

• Para 2012, en tanto y según cifras del INDEC, los 1,6 millones de residentes que tomaron un vuelo en dicho lapso, implicaron un alza del 16%.

• En tanto, durante los primeros ocho meses de este año, la tasa de crecimiento se desaceleró más todavía, acumulando una “tibia” suba del 5% respecto a igual lapso de 2012.

 


En diálogo con iProfesional, Walter Rodríguez, secretario de la Asociación Argentina de Agencias de Viajes y Turismo (Aaavyt) confirmó que “ya no hay ningún boom de turismo internacional”.

“Los operadores no se quejan, las ventas están sostenidas en niveles altos y no cayeron, pero tampoco se puede hablar de un crecimiento explosivo ni mucho menos. El nivel de ventas está un poco en línea con el año pasado”, acotó el experto, desterrando la idea de que cada año el número de argentinos descansando fuera del país crece a “tasas chinas”.

Para el directivo, “es cierto que algunos adelantaron compras de paquetes, pero también hubo otros que, por la incertidumbre, pospusieron su viaje. Esto llevó a que termine equilibrándose el mercado“.

Rodríguez hizo referencia además a una “limitación logística” que está dada por la cantidad de plazas disponibles en los vuelos, que no se incrementó al mismo ritmo y le pone un techo al auge del turismo internacional.

Claro que esta desaceleración no es sinónimo de caída. Por lo tanto, si el Gobierno pretende achicar el fenomenal déficit, los expertos opinan que tendrá que aplicar medidas más drásticas, como un aumento del recargo o un desdoblamiento del tipo de cambio para esta actividad.

En diálogo con iProfesional, Tomás Ryan, ex presidente de la Aaayt y titular de Ryan´s Travel, destacó que “mientras la brecha entre el blue y el llamado dólar turista continúe en los niveles actuales, por encima del 40%, habrá gente que seguirá pensando que los viajes al exterior están subsidiados”.

“En tanto y en cuanto no se tomen verdaderas medidas de fondo, el sector seguirá aspirándole dólares al Gobierno“, relató el empresario, quien agregó que parte de la “pulseada” se dirime en la atractiva oferta de financiamiento que ofrecen los operadores que comercializan paquetes y servicios fronteras afuera.

“Hoy, si querés viajar al exterior, contás con un gran menú de planes de pagos que van de los 12 a los 24 meses. En cambio, dentro de la Argentina, las alternativas de crédito son mucho más limitadas. Esto incentiva a que la gente saque cuentas y, por la inflación, sienta que no le es tan difícil veranear afuera“, disparó Ryan.

Esto explica por qué en las últimas semanas viene corriendo el rumor de que el Gobierno podría avanzar contra el sector bancario para que éste acote el menú de financiamiento que hoy por hoy ofrece a los turistas argentinos.

“¿Esto no iría en contra de las operaciones de Aerolíneas?” fue la pregunta de iProfesional a un reconocido empresario del sector, que accedió a hablar bajo estricto off the record por la sensibilidad del tema: “Podría terminar bajándole un poco el nivel de ventas, es cierto. Pero, paradójicamente, una jugada de este tipo hasta podría beneficiar al propio Gobierno. Si justamente los destinos internacionales son los que más contribuyen a generar el déficit de la compañía. Estaría matando dos pájaros de un tiro”, concluyó.

Fuente: iprofesional.com

Por el cepo al dólar, cae fuerte la actividad y cierran inmobiliarias


El nuevo titular de la Cámara Inmobiliaria Argentina, Roberto Arévalo, afirmó que las restricciones cambiarias ya provocaron una caída del 65% en el sector. “Estamos en una situación muy complicada”, aseguró

Por el cepo al dólar, cae fuerte la actividad y cierran inmobiliarias

Mientras se intensifican las restricciones para el acceso al mercado cambiario, y cuando las señales de una pesificación de la economía son cada vez más elocuentes, el sector inmobiliario, uno de los más afectados por esa medida, no detiene su caída.

“Estamos achicando costos, reduciendo personal; el golpe económico lo sienten tanto las grandes cadenas como aquellas pequeñas. Las primeras, por el numeroso caudal de empleados que manejan, tuvieron que reducir su staff y hasta, en algunos casos, cerrar sucursales”, detalló Arévalo.

En una entrevista con el diario Ámbito Financiero, el titular de la Cámara Inmobiliaria estimó que la caída en la actividad “es de alrededor del 65%”, y afirmó que “muchas inmobiliarias chicas han tenido que cerrar”.

Dentro de la actividad inmobiliaria, el sector que más complicaciones presenta es el de los bienes usados. “Los compradores están esperando alguna señal frente a la incertidumbre“, indicó Arévalo.

La principal dificultad es que los dueños de estos inmuebles se rehúsan a venderlos en pesos, mientras que son muy pocos los que disponen de moneda extranjera para invertir.

“No sabemos qué porcentaje se está haciendo en pesos y cuál en dólares, porque no llevamos un registro de ello y hoy hay un muy bajo nivel de operaciones”, explicó Arévalo.

Según el especialista, el futuro es de mucha incertidumbre para el sector. “Ésta no es una medida momentánea, es una medida que ha venido para quedarse. No sabemos si los precios de los inmuebles van a bajar o subir, no vamos a hacer numerología, pero si los inmuebles bajan, eso se resuelve con la oferta y la demanda”, concluyó.

Fuente: infobae.com

Rige control de compra de dólares originados en créditos hipotecarios


Rige control de compra de dólares originados en créditos hipotecarios

 

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) tendrá a partir de este lunes la última palabra a la hora de autorizar si una operación hipotecaria originada en un crédito bancario se puede transformar en dólares o no para pagar la propiedad.

 

Fuentes del sector bancario aseguraron que el fin de la excepción que dispuso el Banco Central la semana pasada para que este tipo de préstamos se transforme en moneda extranjera en el mismo momento de la escrituración no se aplicaría a los créditos destinados a primera vivienda.

 

Pero, señalaron que “como todo es una lotería, esperamos que finalmente el BCRA no ceda a la supervisión de la AFIP”. También suponen que, si no se autoriza la dolarización del precio, serán “muchas” las operaciones que se van a deshacer en el momento de la firma.

 

A través de la Comunicación “A” 5309, la autoridad monetaria hizo caducar la excepción que tenía este tipo de operaciones para que la AFIP las validara, con lo cual el sector inmobiliario teme que se profundice la retracción.

 

En este tipo de operaciones, en general el banco interviniente es el que vende las divisas de modo simultáneo para que se las lleve el vendedor, ya que la operación tiene un sustento crediticio para determinar la licitud del origen de los fondos y el monto de la propiedad a adquirir, además de los requisitos que deben cumplir los escribanos.

 

Hasta ahora, nunca se necesitó validar previamente ante la AFIP las operaciones, aunque igualmente se le informaba de las mismas.

 

Fuente: puntonoticias.com

CEPO CAMBIARIO Los controles al dólar frenan la venta de inmuebles usados


Frustran operaciones, que caen entre 20 y 30% según inmobiliarias. Se notan bajas en los precios. Y cuando la venta se concreta, hay una gran diferencia entre lo que se pidió y lo efectivamente pagado.

Por los fuertes controles en el mercado del dólar, las operaciones con inmuebles usados están cayendo de manera sostenida . Sólo en la Capital Federal en marzo se contrajo 4,8% respecto de un año atrás , de acuerdo con el Colegio de Escribanos. Sin embargo, no ocurre lo mismo con los emprendimientos desde el pozo que, para subsistir, se pesificaron.

En el caso de los inmuebles usados ya se empieza a sentir el efecto de las menores ventas con un leve descenso de los precios medidos en dólares. También se amplió la brecha entre el precio publicado o pedido y aquel por el que finalmente se termina cerrando la operación.

Una encuesta del especializado Reporte Inmobiliario entre operadores reveló que para el 56% sus ventas cayeron 30% . Todos coincidieron que hoy el que tiene los dólares en la mano, cuenta con una gran ventaja adicional.

En cuanto a los precios que hasta ahora venían subiendo, están empezando a mostrar mayor estabilidad y, en algunos casos, leves bajas que todavía no están reflejando la mayoría de las estadísticas. Y tampoco son reconocidas por las inmobiliarias.

Hasta ahora, solo el Índice de Precios de Viviendas Usadas de la consultora Cdi mostró, durante el mes de marzo, un leve descenso de los precios medidos en dólares, del orden de -1,14% y de -0,76% en pesos.

La tendencia, incipiente, revela que hasta hace poco, el vendedor era quien concentraba más poder que el comprador en las operaciones. “Ahora, esa ecuación se está revirtiendo”, explican los empresarios del sector. “Quien tiene los dólares en la mano esta en condiciones de pactar un precio más bajo y el resultado, por ahora, es una brecha más amplia entre el precio publicado o pedido y aquel por el que finalmente se termina cerrando la operación”, señalan.

“En otros casos, si el vendedor no está apremiado por deshacerse de su unidad y no recibe dólares o un valor muy cercano al que reclama se muestra reticente a vender.Basta ver los carteles de las inmobiliarias con la leyenda: cancelado ”, añadieron.

Esto explicaría, en parte, lo que sucedió en el primer tramo del año, en el que cayó fuerte el volumen de operaciones, con cuatro bajas interanuales consecutivas , un hecho que no se generaba desde noviembre de 2009, según el Colegio de Escribanos de la Capital Federal. Pero los precios no lo reflejaron. Así las cosas los montos operados mostraron una mejora entre marzo de este año e igual mes de 2011, con una avance del 17,4 por ciento.

De todas maneras, en el mercado inmobiliario siempre hay un retraso de cuatro a seis meses hasta que la realidad se ve reflejada en las estadísticas, coinciden los analistas. “Por ahora, lo que se ve es que los precios no suben tanto como antes”, dice cauteloso German Gómez Picasso, de Reporte Inmobiliario. Y también señala que “hay menos gente para comprar propiedades usadas porque prefiere quedarse con los dólares ”.

Según una encuesta on line realizada por Reporte Inmobiliario entre empresarios del sector, en la que se consultó sobre el nivel de actividad, el 56% contestó que sus ventas habían caído más del 30% y otro 30% de los encuestados señaló que la merma era superior al 20%.

De todas maneras, el hecho de que haya menos operaciones no presagia , en principio, una caída de los precios”, opina Gómez Picasso.

En este sentido, muchas inmobiliarias insisten en que los precios se mantienen y hasta incluso siguen subiendo. “Al menos en el corredor norte de la Capital, en términos generales, los valores en dólares de los departamentos siguen aumentado de manera sostenida, especialmente en productos con perfil inversor y en las ubicaciones mas demandadas”, dice Pablo García Fernández, de la inmobiliaria homónima.

Solo resta ver, en los próximos meses, si los precios siguen las expectativas del sector o la lógica de la oferta y la demanda, en un escenario donde conseguir dólares será cada vez más difícil

 

Fuente: clarin.com

Los valores de las propiedades subieron menos que la inflación


Es una tendencia que se inició en 2009 y se profundizó en el último año. Desde septiembre de 2010 hasta la fecha, los precios de los inmuebles aumentaron 15,6%. En cambio, la inflación anual que miden las provincias llegó a 24,2%.

PorNatalia Muscatelli
nmuscatelli@clarin.com

En los últimos dos años, y con más intensidad en los últimos 12 meses, la inflación le ganó la carrera a los precios de las propiedades . Mientras la evolución de Indice de precios al consumidor (IPC) -hasta julio- aumentó 24,20%, el valor promedio de una vivienda usada de la Capital Federal, se apreció un 15,61% en pesos y 9,14% en dólares. Esa relación había sido al revés , hasta el año 2009, cuando los inmuebles en esa zona subían su cotización por encima de la inflación.

El dato surge de un informe elaborado por el sitio Reporte Inmobiliario que analizó la evolución del valor promedio por metro cuadrado de un departamento usado en Barrio Norte, respecto de la evolución del IPC que elabora la provincia de San Luis, que está en línea con las estimaciones que tienen las consultoras privadas sobre la inflación.

La brecha entre ambas variables resulta más chica en el caso de las propiedades a estrenar porque los valores se ajustaron más en este caso. Por ejemplo, en barrios como Flores, Villa Urquiza o Las Cañitas o Palermo Hollywood, el incremento promedio de los precios en departamentos nuevos fue del 18,66% en pesos.

En el caso de las unidades nuevas se tomó como valor actual U$S 2.150 en promedio, el metro cuadrado con una cotización del dólar a 4,20 pesos. Mientras que esa misma propiedad costaba U$S 1.971 en setiembre del año pasado, con una cotización de la divisa norteamericana a $3,965.

Según el último informe de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) el crecimiento anual, en dólares, de las unidades nuevas, en la zona norte de la ciudad de Buenos Aires, fue del 14,3% durante el primer semestre del año respecto del mismo lapso del año anterior. Mientras que para las unidades usadas fue del 11,4% comparando los mismos períodos.

Acerca de las razones por las cuales las propiedades subieron menos que la inflación, Néstor Walenten, presidente de la Cámara Inmobiliaria explicó: “Por un lado creció la oferta porque se construyeron muchos edificios. Pero básicamente, los incrementos de los inmuebles no acompañaron el proceso inflacionario porque éste fue más vertiginoso . En cambio, las propiedades, como bienes transables, responden más a la lógica de la oferta y la demanda”, apuntó. De todas maneras, queda claro que “invertir en la compra de una propiedad fue -hasta ahora- más mucho conveniente que mantener los ahorros en dólares” , aclara José Rozados, analista de la consultora.

Por otra parte, una actualización de precios puede no implicar una mejora en términos de poder de compra real , agregó. “Por ejemplo, durante el último año, el salario medio tuvo un incremento nominal superior al de los valores de las viviendas . Obviamente debido a que los inmuebles son activos de un alto valor final esta mejora no se traduce directa o inmediatamente en la posibilidad de compra concreta de una propiedad . Pero si mejora su relación de endeudamiento para acceder a una hipoteca y la capacidad de pago de cuota si es acompañada por financiación”, explicó el analista.

Claro que, “precisamente y debido a las condiciones inflacionarias vigentes, resulta todavía muy complicado y poco rentable instrumentar líneas crediticias hipotecarias para la compra de una primera vivienda para las entidades que componen el sistema financiero privado en la Argentina”, consignó el informe.

Además, surge de la comparación de la evolución de los valores de venta de las viviendas y los costos que insume su construcción, una notoria ventaja de estos últimos con respecto a la actualización del precio de las viviendas nuevas. Así, con un escenario de valores de tierra sostenido e incluso en aumento es evidente que los desarrolladores tienen que amortiguar la diferencia resignando rentabilidad.

fuente: ieco.clarin.com

Para los inversores, el dólar ya compite a la par de los ladrillos, La expectativa de devaluación emparejó las preferencias en un mercado cauteloso.


PorGustavo Bazzan
gbazzan@clarin.com

El ladrillo fue y es un imán para inversores poco amantes de los riesgos, para quienes les desconfían a los bancos y a los productos más o menos sofisticados que ofrece el mercado de capitales. Esta podría ser una frase de cabecera para este tipo de inversor: “Es un activo que puedo ver todos los días, la puedo tocar y por lo general el Gobierno no puede sacármelo, no hay corralito para los inmuebles ”. Además, difícilmente baje de precio. Hay excepciones, claro, como la crisis de 2001.

El boom inmobiliario que arrancó a los pocos meses de la megadevaluación del peso de 2002 se sostuvo por una buena relación entre los costos de construcción y el precio final. Cuando los costos subieron (primero materiales y luego mano de obra), el mercado se siguió moviendo por la expectativa de que el precio del metro cuadrado seguía subiendo .

Ese factor está dando algunas señales de desaceleración . Los fondos siguieron fluyendo hacia los ladrillos, hasta ahora, porque este tipo de inversor no encontraba una alternativa más o menos confiable. Las bajas tasas de interés ayudaron: ¿para qué dejar pesos en los bancos si la inflación les recorta su poder adquisitivo? Pero, como suele ocurrir cíclicamente en la Argentina, el dólar retorna al primer plano.

Hoy las expectativas cambiaron ligeramente. El potencial de suba del dólar empezó a competir con el potencial de aumento del metro cuadrado construido. En otras palabras: quien hasta hoy elegía ladrillos, ahora piensa si no es hora de “estacionar” en dólares . Incluso aquel que hacía depósitos a plazo fijo en pesos pensando en que al menos le ganaba al dólar, ahora lo piensa dos veces.

El “año electoral”, que hoy ciertamente ofrece muy poca “incertidumbre” política, aún mantiene interrogantes económicos .

De nada sirve que el ministro de Economía lo niegue: los ahorristas e inversores están esperando un precio del dólar bastante más alto que el que proyecta el Gobierno. Bajo esa premisa, el dólar hoy aparece como un activo “barato”, con chances de valorizarse más en el mediano plazo que un inmueble .

Esto explicaría entonces que los departamentos hayan quebrado la tendencia y ya empiecen a quedar retrasados respecto a la inflación.

Un dato interesante lo aporta el asesor en créditos hipotecarios Hugo Paz, titular de la firma Metropolitan Home: los préstamos para vivienda están tímidamente reapareciendo a partir de que la suba salarial también le ganó a la suba de los inmuebles. “Son créditos para financiar operaciones en las que el comprador pasa de un dos a un tres ambientes, por lo general, y los préstamos alcanzan para financiar solo el 40% de la operación”. remarca Paz. Caso raro en el mundo entero, Argentina debe ser el único país donde se asistió a un boom inmobiliario sin crédito que lo financiara .

A contramano del discurso de “mejora en la distribución del ingreso”, la construcción se movió aquí al ritmo del sector más rico de la sociedad.

Es el dato que les da pie a los especialistas para asegurar que aquí no hay burbuja, y por lo tanto no hay chance de que los precios vuelvan para atrás.

fuente: ieco.clarin.com

Nada detiene al dólar paralelo, que ya cotiza a $4,32 por unidad


En una semana, su precio en las denominadas “cuevas” ya aumentó un 2,7%. La suba de la moneda se debe al interés creciente de la demanda

Nada detiene al dólar paralelo, que ya cotiza a $4,32 por unidad

El dólar paralelo escaló este miércoles otros cuatro centavos hasta ubicarse en $4,32.

El billete que se vende en las “cuevas” acumula así un alza de casi 2,72% en una semana.

Según publica Clarin, los operadores de este mercado, ajeno a los controles oficiales, explican que la suba se debe a que empresas y fondos están demandando cotidianamente más billetes de los que hay disponibles e impulsan su valor.

“A eso se suma el incremento de la demanda de particulares que buscan evitar a la AFIP”, agrega Julio Bruni, de Arpenta.

Y de parte de inversores que, ahuyentados por la decisión del Gobierno de avanzar en los directorios de las empresas, están vendiendo bonos y se refugian en el dólar, consigna el matutino.

“Muchos inversores continúan optando por dirigir sus fondos hacia el dólar, por incertidumbre ante las elecciones”, explican a Clarín desde Research For Traders.

“Era esperable que, en un año electoral, los argentinos opten por refugiarse en el dólar. Más aun si no se tiene certeza de quiénes serán los candidatos “, señaló Carlos Lizer, de Puente.

El “contado con liquidación”, que se usa para triangular pesos, bonos y dólares y sacar divisas fuera del país, se ubicó en $4,285, tres centavos y medio más que el miércoles.

Todo este movimiento impactó en el dólar oficial, que subió un centavo , a $4,11 al público, mientras que en el mercado mayorista, el Banco Central no compró y hasta las entidades oficiales salieron a vender para controlar el alza, concluye Clarin en su edición de hoy

fuente: iprofesional.com