Para los inversores, el dólar ya compite a la par de los ladrillos, La expectativa de devaluación emparejó las preferencias en un mercado cauteloso.


PorGustavo Bazzan
gbazzan@clarin.com

El ladrillo fue y es un imán para inversores poco amantes de los riesgos, para quienes les desconfían a los bancos y a los productos más o menos sofisticados que ofrece el mercado de capitales. Esta podría ser una frase de cabecera para este tipo de inversor: “Es un activo que puedo ver todos los días, la puedo tocar y por lo general el Gobierno no puede sacármelo, no hay corralito para los inmuebles ”. Además, difícilmente baje de precio. Hay excepciones, claro, como la crisis de 2001.

El boom inmobiliario que arrancó a los pocos meses de la megadevaluación del peso de 2002 se sostuvo por una buena relación entre los costos de construcción y el precio final. Cuando los costos subieron (primero materiales y luego mano de obra), el mercado se siguió moviendo por la expectativa de que el precio del metro cuadrado seguía subiendo .

Ese factor está dando algunas señales de desaceleración . Los fondos siguieron fluyendo hacia los ladrillos, hasta ahora, porque este tipo de inversor no encontraba una alternativa más o menos confiable. Las bajas tasas de interés ayudaron: ¿para qué dejar pesos en los bancos si la inflación les recorta su poder adquisitivo? Pero, como suele ocurrir cíclicamente en la Argentina, el dólar retorna al primer plano.

Hoy las expectativas cambiaron ligeramente. El potencial de suba del dólar empezó a competir con el potencial de aumento del metro cuadrado construido. En otras palabras: quien hasta hoy elegía ladrillos, ahora piensa si no es hora de “estacionar” en dólares . Incluso aquel que hacía depósitos a plazo fijo en pesos pensando en que al menos le ganaba al dólar, ahora lo piensa dos veces.

El “año electoral”, que hoy ciertamente ofrece muy poca “incertidumbre” política, aún mantiene interrogantes económicos .

De nada sirve que el ministro de Economía lo niegue: los ahorristas e inversores están esperando un precio del dólar bastante más alto que el que proyecta el Gobierno. Bajo esa premisa, el dólar hoy aparece como un activo “barato”, con chances de valorizarse más en el mediano plazo que un inmueble .

Esto explicaría entonces que los departamentos hayan quebrado la tendencia y ya empiecen a quedar retrasados respecto a la inflación.

Un dato interesante lo aporta el asesor en créditos hipotecarios Hugo Paz, titular de la firma Metropolitan Home: los préstamos para vivienda están tímidamente reapareciendo a partir de que la suba salarial también le ganó a la suba de los inmuebles. “Son créditos para financiar operaciones en las que el comprador pasa de un dos a un tres ambientes, por lo general, y los préstamos alcanzan para financiar solo el 40% de la operación”. remarca Paz. Caso raro en el mundo entero, Argentina debe ser el único país donde se asistió a un boom inmobiliario sin crédito que lo financiara .

A contramano del discurso de “mejora en la distribución del ingreso”, la construcción se movió aquí al ritmo del sector más rico de la sociedad.

Es el dato que les da pie a los especialistas para asegurar que aquí no hay burbuja, y por lo tanto no hay chance de que los precios vuelvan para atrás.

fuente: ieco.clarin.com

Viviendas: se potencia el “efecto derrame” y expertos revelan en qué zonas invertir


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La saturación del mercado en las zonas Premium de Capital, junto con la escasez de terrenos para proyectar nuevas obras, incentivan a inversores y compradores a focalizar su interés en barrios contiguos o periféricos. Así, estas zonas “se contagian” y los precios presentan un alto potencial de suba

Viviendas: se potencia el efecto derrame y expertos revelan en qué zonas invertir <!– ­
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La recuperación del mercado inmobiliario resulta más que evidente. En el primer trimestre la actividad de compraventa registró un incremento del 30% y, para el segundo, se espera un resultado similar.

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Los operadores se muestran entusiastas, no sólo por el repunte logrado en este tramo de 2010, sino además porque estiman que esta dinámica se mantendrá durante buena parte del año. Esto, potenciado por la carencia de otras opciones de inversión que resulten atractivas, o estén al alcance de la mano, para la gran parte de ahorristas e inversores.

En particular, de aquellos que no están muy familiarizados con el mercado de acciones y bonos, en donde sí han existido algunas alternativas –de corto plazo– que sirvieron para ganarle a la inflación real.

“Comparativamente, el primer semestre del 2010 estuvo mucho más movido que en 2009. El segundo semestre será muy similar al del año pasado, no porque vaya a caer, sino porque la verdadera reactivación comenzó a partir de la segunda parte del año anterior”, explicó Mariano Oppel, titular de Inmobiliaria Oppel.

A pesar de este mejor clima que se vive para el ladrillo, los desarrolladores encuentran un limitante para poder crecer: la escasez de terrenos en los barrios de alta demanda y la suba en los costos de la construcción.

Esto los obliga a direccionar sus nuevos emprendimientos a zonas alternativas, muchas de ellas linderas a las Premium, generándose así algo que en el sector se conoce como “efecto derrame”.

De este modo, comienzan a crecer los desarrollos en barrios contiguos, aumentan las cotizaciones fruto del “rebote” y se presentan como muy buenas alternativas de inversión lugares que, en el presente, muestran valores más reducidos en los precios del metro cuadrado.

De esta manera, los expertos consultados por iProfesional.com hacen referencia a que algunas zonas estrellas son las que “toman la posta”.

Efecto “derrame”
Los últimos vaivenes del mercado inmobiliario impactaron en zonas tradicionalmente conocidas por su buena ubicación, como Palermo, Barrio Norte y Belgrano, donde la rentabilidad ya no es la misma que antes.

“Aunque en estos lugares los precios ya están muy consolidados y resultan excelentes para vivir, el margen de negocio se ha achicado bastante. Para el inversor, es importante pensar no sólo en lo que pasa ahora sino en lo que vendrá, es decir, deben poner la mira en aquellos barrios con mayor potencial de desarrollo”, comentó Oppel.

De esta manera, y ante la saturación que se da en los barrios Premium, entre las zonas que empiezan a ganar protagonismo figuran: 

  • Por un lado Nuñez, Colegiales, Coghlan y Saavedra.
  • Por otro, Almagro, Villa Crespo y Chacarita.
  • Y, finalmente, Barracas, San Telmo, y Montserrat.

Los desarrolladores destacan estos barrios por tres aspectos:

  • Por tener precios más bajos en comparación con las zonas top.
  • Por la comodidad en cuanto al acceso a transporte público.
  • Por el impulso que ofrece el Distrito Tecnológico.

Arturo Grieben Sauvidet, director de la división de Tasaciones de LJ Ramos destacó, especialmente, que para la clase media es una buena opción elegir aquellos barrios que queden en las cercanías de las nuevas bocas de subterráneo ya que, entrando antes de finalizada la obra, luego se ve beneficiada con la revalorización de la zona, que puede ser de hasta un 30 por ciento.

Diego Migliorisi, titular de Migliorisi Propiedades también hizo referencia a este punto: según su experiencia, los barrios sobre línea de subte están siendo cada vez más requeridos.

“En los últimos años han aparecido alternativas de inversión interesantes. Y tras la reciente reactivación vuelven a resurgir muchos de esos barrios”, destacó.

Migiorisi apuntó a “Villa Crespo, Almagro, Parque Centenario y Abasto, por su facilidad de acceso al centro (línea B de subte)” y destacó los precios más accesibles que presentan las unidades en esas zonas, como así también “la facilidad que ofrecen para alquilar y sacar una buena renta”.

Oppel agregó que, dependiendo del target, otros barrios con excelente potencial son Núñez y Saavedra, que están en pleno desarrollo y ofrecen muy buenas oportunidades a partir del crecimiento que se espera de ellos.

“Saavedra se destaca por su tranquilidad, cercanía y excelentes vías de acceso, fundamentalmente a la General Paz” sostuvo.

Para este último, el valor promedio del metro cuadrado es de u$s1.400. Es decir, un 14% más barato que Núñez y un 35% más económico que Belgrano.

Precios
La diferencia en los valores del metro cuadrado que ofrecen por el momento las zonas mencionadas es una de las ventajas más importantes que resaltan los expertos del sector.

Una de las explicaciones que dan los brokers es que los interesados en hacerse de una propiedad sacan cuentas y observan que con menos dinero pueden acceder a más metraje, sólo con alejarse algunas cuadras.

En efecto, mientras que para acceder a un departamento usado de dos ambientes en Belgrano (40m2), hay que pagar un promedio de u$76.000, con el mismo monto se puede ganar un ambiente más -y hasta una dependencia- en lugares como Colegiales o Saavedra, que además se revalorizarán a futuro.

Lo mismo sucede en el caso de Palermo, en donde el metro cuadrado promedia los u$s1.900 y una unidad de 50 metros puede cotizar a u$s96.000. En este caso, Colegiales o Villa Crespo se presentan como alternativas, en donde puede obtenerse una vivienda de hasta 80 metros por el mismo valor.

San Telmo, Montserrat, Parque Patricios
Otros barrios que toman protagonismo se dan como una “extensión” a la zona más “top” de Capital, como es Puerto Madero.

Rodrigo Fernández Prieto, desarrollador de Fernández Prieto & Asociados, considera que algunos barrios que prometen revalorizarse son los que están cerca de los actuales centros de atracción en materia de inversiones en Real Estate.

Un caso es el de Barracas, donde el valor de la tierra todavía es conveniente para sumarse a un nuevo proyecto. El metro cuadrado ronda los 1.400 dólares para unidades usadas.

También admitió un gran potencial en zonas como San Telmo y Montserrat.

“Éstos son barrios que poseen un patrimonio cultural único en Buenos Aires y reflejan la historia de la Ciudad como ningún otro, haciendo que la zona comprendida a lo largo del Casco Histórico se transforme en un lugar ideal para invertir”.

En este sentido, Fernández Prieto hizo referencia a lo sucedido en las principales ciudades del mundo, como Londres y New York, con los famosos barrios del “Soho”.

Jorge González, presidente de la desarrolladora Baresa, también augura un gran crecimiento para la zona de Montserrat, por encontrarse tan cerca del centro administrativo de la Ciudad como de Puerto Madero.

Parque Patricios, la estrella
Si hay un barrio que despierta la confianza de los desarrolladores inmobiliarios es Parque Patricios, a partir del Polo tecnológico impulsado por Mauricio Macri.

Tras su elección como “el lugar” para nuclear a las empresas tecnológicas del país, los expertos advierten del nuevo vuelo que cobrará la zona, fenómeno del que ya había dado cuenta iProfesional.com el año pasado (ver nota Real Estate: una zona de la Ciudad, candidata a ser la “estrella” inmobiliaria).

Es así como, a partir de la “Ley de Distrito Tecnológico”, se ha puesto manos a la obra para que la zona ingrese en una elite, cuya importancia crecerá exponencialmente.

Cabe destacar que ya existen más de 20 importantes empresas instaladas.

En cuanto al distrito que se está creando, son 40 hectáreas de espacios verdes, de las cuales un 80% corresponde a Parque Patricios y el 20% restante se divide entre Boedo y Nueva Pompeya.

Según datos que habían sido confiados a iProfesional.com por el Ministerio de Desarrollo Productivo de la Ciudad de Buenos Aires, hasta el momento, el distrito tecnológico acumula proyectos para la construcción de oficinas y viviendas por más de u$s30 millones.

La oportunidad de negocios inmobiliarios no se restringe a brindar la infraestructura edilicia para que funcionen las tecnológicas, sino que también potencia el interés por construir viviendas en la zona.

Compañías como Grupo Forcadell, Vizora (brazo inmobiliario del Banco Macro), Debaires y Arenas Building, entre otras, ya comenzaron a construir. El espacio que impulsa el macrismo se encuentra delimitado por las calles Colonia, Amancio Alcorta, Almafuerte y la avenida Caseros.

En materia de transporte, la zona cuenta con la Línea H de subterráneos que actualmente llega hasta la avenida Caseros, pero que en 2011 contará con cuatro estaciones más que arribarán a Nueva Pompeya. Este es otro factor que potenciará la zona.

En cuanto a los precios de la tierra, los mismos han registrado subas del orden del 30% desde la promulgación de la ley en 2008. Aun así, los expertos sostienen que crecerán bastante más con el pasar de los años. Actualmente cotiza en valores que se ubican en la franja que va desde los u$s130 a los u$s200 el metro.

En cuanto a los departamentos, los valores actuales para las unidades nuevas van desde los u$s1.100 a los u$s 1.500, dependiendo de la ubicación y categoría.

“Oficialmente se estima que en 10 años el desarrollo llevaría a equiparar a la zona con otras áreas funcionalmente comparables de la ciudad”, explicaron en LJ Ramos.

Pasando General Paz
En zona norte también aparecen algunas opciones que ganan terreno entre los inversores.

La preferencia que desde siempre han tenido lugares como San Isidro o Martínez permitió que, por efecto derrame, resurjan otros barrios cercanos, como es el caso de Beccar.

En este caso, hay una creciente demanda por los llamados condominios, que son edificios que tienen como premisa la de ocupar un 30% del total de la obra, dejando mucho espacio verde.

“Es la combinación ideal entre vivir en un lugar con mucho aire libre, más económico que una casa, con más seguridad, un consorcio que se haga cargo de los gastos de mantenimiento y con todos los amenities”, explicó Jorge González, presidente de la desarrolladora Baresa.

En este caso, el precio promedio ronda los u$s1.600 dólares por metro cuadrado.

Guillermina Fossati
(c) iProfesional.com

Viviendas: la compra desde “boca de pozo” seduce a los ahorristas e inversores.


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Viviendas: la compra desde “boca de pozo” seduce a los ahorristas e inversores 

 

El repunte de las propiedades y la falta de opciones de financiamiento revitalizaron el interés de quienes cuentan con dinero por sumarse a estos proyectos

 

Viviendas: la compra desde “boca de pozo” seduce a los ahorristas e inversores <!– ­
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La escasez de alternativas con buen rendimiento para el inversor vuelve a apuntalar con fuerza a las operaciones “en ladrillo”.  

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Y junto con el mayor ritmo que se dio en la compraventa de viviendas nuevas y usadas, las inversiones llamadas “de boca de pozo” -es decir, aquellas en donde éste participa desde la gestación de la obra- también han vuelto al centro de la escena.

Así lo consideran los principales desarrolladores y gestores del mercado inmobiliario, que se dieron cita en un evento organizado por la consultora especializada Reporte Inmobiliario.

Los expertos destacaron que la escalada de precios que afecta a la construcción repercutió de manera directa a la hora de efectuar desembolsos desde los cimientos. Y la suba de mano de obra e insumos fue, para los llamados “fideicomisos al costo”, un golpe casi letal.

Así, con grandes dificultades para presupuestar a largo plazo, esta forma de financiamiento, que tuvo su momento de esplendor años atrás, comenzó poco a poco a esfumarse a la par del mayor ritmo inflacionario.

Sin embargo, después de que el mercado inmobiliario mostrara señales de recuperación, con un 30% más de escrituraciones en el primer trimestre de 2010, la generación de proyectos en “boca de pozo”, apoyados en esta figura, vuelven a ser muy tenidos en cuenta por aquellos que disponen de unos dólares en el colchón, guardados en años previos.

Voces del sector
Según Miguel Giambruni, de la firma Intecons, la falta de crédito y de otras opciones de resguardo del dinero terminan siendo grandes aliados para que vuelvan a cobrar vida las inversiones en boca de pozo.

En efecto, según el directivo, como la Argentina se caracteriza por una carencia histórica de financiamiento de viviendas, quienes desean comprar una propiedad, suelen optar por los fideicomisos como mecanismo para sumarse a esta alternativa de inversión.

“Hoy tenemos una economía menos previsible y no hay estabilidad de precios. Pero por otro lado, la escasez de crédito obliga a los particulares a mirar otras posibilidades para financiar una inversión”, resaltó Giambruni.

En este contexto, los expertos detallaron por qué, a pesar de la inflación que afecta al ladrillo, prevén una marcada recuperación a mediano y largo plazo.

Dificultades de previsión
El principal problema que le agregó al negocio el aumento continuo de precios viene dado por la incertidumbre que genera en el comprador el no saber cuál será el precio final a pagar, si decide volcarse a un proyecto inmobiliario al costo.

Uno de los cambios radicales en el sector es que ahora los desarrollos de viviendas –que se comercializan bajo la figura de fideicomisos- salen a la venta cuando está el 100% de las licitaciones cubiertas.

Vale decir, cuando hay certeza acerca de los fondos que se necesitarán para cubrir el mayor porcentaje de los costos de la obra.

“La preocupación del inversor es el precio final. Crecieron muchos los valores en pesos y cayó el tipo de cambio real. Esto genera incertidumbre. Entonces, lo que se hace es licitar el proyecto cuando la obra ya está por comenzar”, comentó Giambruni.

En el mismo sentido opinó Miguel Camps, de Argencons, firma que desarrolla los edificios “Quartier”, quien explicó que todos quieren “colocar” el 100% del proyecto antes de iniciar el desarrollo.

“Al achicarse los márgenes, no se puede emprender una obra y luego salir a buscar a los potenciales compradores”, resaltó Camps.

Otro de los cambios que impulsa el contexto inflacionario es el de un mayor acopio de materiales. Esto permite, al menos, fijar el 50% del costo total de la obra, y dejar el resto sujeto a los vaivenes de la economía.

De esta manera, los desarrolladores buscan acotar los riesgos y brindar una mayor certeza a los inversores.

Rentabilidad
Además de “cuestiones de organización” de los desarrolladores, otro tema importante tiene que ver con la ganancia que se alcance “punta a punta”, es decir, desde que comienza hasta que termina la obra.

Los expertos consideran que se puede lograr entre un 25 y 30 por ciento en dólares y resaltan la seguridad que ofrecen este tipo de alternativas, que se mantienen al margen de la volatilidad que afecta a otros activos.

“La rentabilidad en dólares también varía de acuerdo al proyecto. Según nuestra experiencia, oscila en una franja que va del 23% al 42%, punta a punta”, explicó Marcelo Plana, de Orlando Ferreres Fiduciaria.

Para Giambruni, la rentabilidad promedio es del orden del 25 por ciento.

Por otro lado, los expertos diferencian aquellos productos que son pensados de antemano para destinar al alquiler.  En este caso, a la rentabilidad que ofrece el emprendimiento, se le debe sumar un 12% como valor de renta bruta anual que pueden obtener los inversores.

Asumir riesgos
Aunque la inflación aporta nuevos ingredientes de preocupación a los fideicomisos, la celebración de cualquier contrato de estas características implica, de por sí, asumir riesgos asociados a la rentabilidad obtenida.

“Quien entra en este tipo de iniciativas sabe que se vende un proyecto empresario, no un departamento”, comentó Plana.

Para Camps, si bien existen riesgos, lo más importante para evitarlos es buscar la calidad y la ubicación. “Apuntamos a la alta calidad. Lo más importante es que el producto sea Premium”, resaltó el desarrollador de Quartier.

Para quien está evaluando la decisión de formar parte de un fideicomiso, hay que considerar, como mínimo, un plazo de realización de 24 meses.

Para los desarrolladores el proceso comienza mucho antes de poner el primer ladrillo. El primer paso se da con la búsqueda del terreno para generar el anteproyecto.

Encontrar el lote adecuado en Capital Federal es hoy su principal problema, especialmente por la escasez y por el alto costo, lo que deriva en una elevada incidencia sobre el producto final.

Este aspecto dio lugar a la generación de nuevos proyectos fuera de la ciudad.

Una vez localizada la tierra, la generación del anteproyecto lleva un mínimo de 4 meses, hasta que pueda ofrecerse a la preventa.

Algunas obras que están en marcha o que realizaron los desarrolladores, con la figura del fideicomiso, son:

Argencons  

  • Creador de los edificios Quartier: tiene obras en San Telmo, Las Cañitas, Colonia, Punta del Este, y Nordelta. Considera que los márgenes se achican por inflación: hoy se inicia con un promedio de u$s3.000 el metro cuadrado, cuando antes era de 2.000 dólares.

   

Intecons  

  • Desarrollador de Palermo View: es una obra de 34.000 m2 donde se invirtieron u$s35 millones. Tiene una revalorización promedio del 25 al 30 por ciento en dólares.
  • Nordelta: Faro de Portezuelo. Los directivos dan cuenta de una revalorización del 25 por ciento en dólares.
  • Edificio Intecons de oficinas: son 33.000 m2 de obra. Estiman una revalorización del 25 a 30% en dólares y una renta bruta anual por alquiler del 12 por ciento.

   

El movimiento de la demanda
Hay algunas características que se deben tener en cuenta y que agregan certidumbre a la hora de entrar en un fideicomiso al costo.

Una de ellas es conocer los mecanismos de ajustes (generalmente se utiliza un índice elaborado por la Cámara Argentina de la Construcción). Otra es saber de antemano cuál será el período de ajuste.
  

“Muchos consumidores finales apuestan a este tipo de obra y están dispuestos a pagar un porcentaje a quien se hace cargo de la gestión y desarrollo para asegurarse buenos resultados”, comentó Rozados.

En general, el plus que pagan al administrador del fideicomiso, que controla la evolución del proyecto, es del 8 al 13%, según la compañía.

Por otro lado, Rozados destacó que en la gran variedad de proyectos que existen se ofrecen cuotas de todo los valores, según el “bolsillo” del interesado.

“Hoy vemos una gran actividad en el sector, y si bien no hay ninguna garantía de rentabilidad determinada, porque cada uno tiene su propia expectativa de revalorización, son proyectos que otorgan en promedio entre 20 y 25 por ciento”, comentó Roberto Tizado, de Tizado Propiedades.

Por otro lado, explicó que es una buena forma de ahorrar y proteger el dinero.

“Mientras antes se ingrese a la obra es mayor la ganancia. Hay muchos emprendedores que en la primera etapa venden cerca del costo, para asegurarse así el mayor porcentaje para financiar el proyecto. Así, en la preventa se pueden pagar u$s1.700 y, si se deja pasar el tiempo, esa cuota puede subir a u$s2.200”, comentó Tizado.

Expectativas
Las proyecciones a mediano y largo plazo son, según los expertos, mucho más alentadoras que el presente mismo.

En la actualidad se advierte que el número de escrituras está en aumento, al igual que la actividad económica, acompañada por una aceleración de la inflación.

Este contexto hace que, a corto plazo, ante la falta de alternativas de inversión se genere un repunte de la actividad inmobiliaria.   

Guillermina Fossati
(c) iProfesional.com

Proponen orientar hacia Punta Mogotes las nuevas inversiones inmobiliarias


Proponen orientar hacia Punta Mogotes las nuevas inversiones inmobiliarias

El Concejo Deliberante evalúa un proyecto que alienta la construcción de edificios en la bahía de Punta Mogotes.

imagen» Una vista de la zona de Punta Mogotes.

El concejal Fernando Rizzi presentó un proyecto de ordenanza con el propósito de fomentar las inversiones inmobiliarias de jerarquía en el frente costero de Punta Mogotes. La medida principal de esta iniciativa consiste en modificar los actuales indicadores urbanísticos de la Avenida De los Trabajadores (ex Martínez de Hoz), entre las calles Vértiz y Castro Barros, para permitir que se construyan nuevos edificios de hasta 12 pisos de altura que preferentemente, no compartan medianeras.
Según le explicó Rizzi a LA CAPITAL, en este sector de la ciudad abundan las “propiedades obsoletas, los lotes vacíos y edificaciones de escaso valor” que podrían ser sustituidas por edificios de alta gama con vista al mar. Según Rizzi, si se facilitaran las condiciones para invertir en Punta Mogotes “se aliviaría la fuerte presión inmobiliaria que existe en otros sectores de Mar del Plata como Playa Grande o La Perla” donde -en su opinión- existe una “saturación” de edificios de altura que provocan un efecto nocivo en el paisaje, lo que podría empeorar si no se generan alternativas atractivas para orientar las inversiones hacia otro sector.
Además destacó que en la bahía de Mogotes no existe el riesgo de que las nuevas edificaciones proyecten sombras sobre las playas, ya que el frente de urbanización se encuentra lo suficientemente alejado de la costa. “Desde este punto de vista no se advierten desventajas”, comentó. Actualmente en la zona se admiten construcciones de hasta 7 u 8 pisos de altura, por lo que para el concejal, ampliar ese límite elevándolo a 12 sería una decisión apropiada para atraer nuevos desarrollos. Según explicó, en su proyecto se establece que podrían obtener esa altura sólo las torres que no compartan medianeras con las propiedades lindantes, con lo que se generaría un conjunto de construcciones más armónico y estilizado.
Además se podría conceder permiso para agregar un piso más siempre y cuando se reserve uno con la finalidad de cocheras. En su opinión, con la implementación de esta medida, el resultado final sería muy similar al obtenido en la urbanización que ya existe sobre la calle Alem, entre las avenidas Paso y Juan B. Justo, frente al Mar del Plata Golf Club. “La bahía de Punta Mogotes es un punto estratégico de la ciudad que reúne condiciones muy atractivas desde el punto de vista paisajístico que no están bien explotadas. Existe un gran consenso de parte de distintos sectores de nuestra comunidad respecto de las aptitudes que tiene la zona para fomentar la construcción de nuevos edificios de jerarquía”, señaló Rizzi.
El concejal aclaró que la modificación de los indicadores urbanísticos fue propuesta solamente para el frente costero y no para el resto del barrio ya que, en su opinión, Punta Mogotes tiene una configuración edilicia con casas bajas que debe ser preservada tal y como está. Asimismo destacó que ante el eventual crecimiento de la población en la zona, se planteó la posibilidad de crear un fondo especial para ejecutar en la zona obras de infraestructura de agua y cloacas.

Avanzan proyectos de Ejecutivo en el Concejo

La comisión de Obras del Concejo Deliberante convalidó ayer el acuerdo del Departamento Ejecutivo con un grupo de empresas pesqueras de Mar del Plata que se comprometieron a aportar unos 8 millones de pesos para financiar tareas de reparación de calles e iluminación en la zona fabril del puerto local. En este caso, el bloque de la UCR se abstuvo, debido a que no comparte el criterio de la actual gestión municipal de aceptar por parte de los contribuyentes el pago adelantado de obras.
Por otra parte durante la misma reunión se aprobó un proyecto para modificar los indicadores urbanísticos del predio conocido como Canchita de los Bomberos, donde está prevista la construcción del Museo de Arte Contemporáneo. Mediante esta medida se busca autorizar en ese predio la construcción de edificaciones de altura, lo que permitirá el emplazamiento del nuevo edificio. No obstante el cambio de indicadores alcanza también a otras dos manzanas linderas. Por esa razón ayer el radicalismo votó en contra de la iniciativa.
“No es que estuviéramos en desacuerdo con el museo; lo que sucedió es que no podíamos apoyar la existencia de edificaciones de mayor altura en un predio donde no sabemos qué se va a hacer”, puntualizó al respecto el concejal Carlos Katz. Ahora ambas iniciativas deberán pasar por la comisión de Hacienda para obtener despacho definitivo.

La inversión en construcción cayó un 15,34% durante 2009


El Centro de Constructores y Anexos afirmó que Mar del Plata tiene “innumerables atributos que la hacen altamente competitiva” frente a ciudades como Córdoba o Rosario. Sin embargo advirtieron que “resta dotarla de normativa que la haga más atractiva”.

Durante 2009 la inversión en la industria de la construcción en Mar del Plata descendió un 15,34%, cifra algo inferior al promedio registrado en el total del país, donde el retroceso ascendió al 16,1%.
Así lo destacó el Centro de Constructores y Anexos de Mar del Plata, basándose en datos difundidos por el Informe de Coyuntura de la Industria de la Construcción -ver aparte-, que a su vez toma datos del relevamiento realizado por el Indec en 42 municipios del país.
Desde la entidad se destacó que en Mar del Plata la actividad cayó un 15,34%, ubicándose entre las ciudades del país en las que las inversiones en el área de la construcción registraron una caída moderada.
“Sin dudas -reflexionaron del Centro- nuestra ciudad tiene innumerables atributos que la hacen altamente competitiva frente a otras grandes ciudades de nuestro país que hoy concentran importantes desarrollos inmobiliarios, como Córdoba o Rosario, pero aún resta dotarla de normativa que la haga más atractiva frente a otras alternativas”.
En este sentido el informe elaborado para LA CAPITAL, afirma que “el gobierno municipal, las entidades de la industria de la construcción e importantes sectores de la oposición coinciden en que hay que generar las condiciones para convertir a Mar del Plata en una plaza de inversión inmobiliaria y es por esto que se está trabajando en alcanzar los acuerdos para generar los instrumentos necesarios, algunos de los cuales ya están vigentes”.

Pasado y futuro

El informe explica que durante 2009 la actividad “acumuló una importante caída en el volumen de generación de proyectos, en los 42 municipios revelados por el Indec, la superficie con permisos de obra otorgados para nuevos proyectos acumuló en los diez primeros meses del año una disminución del 16,1% en relación a igual periodo de 2008”.
Aclaran que “en esta retracción ha tenido un importante rol la merma en la Ciudad de Buenos Aires, el mercado inmobiliario más grande del país, que se contrajo por tercer año consecutivo y acumuló en lo que va del 2009 una retracción del 35,5%”
En cuanto a si dicha tendencia negativa continuará durante 2010, el texto explica que, aunque resta conocer los datos oficiales del último trimestre de 2009, “daría la sensación que la tendencia comenzó a revertirse y así dejaría de caer la actividad del sector de la construcción, aunque resta conocer los datos del último bimestre del año”.
En este sentido destacan que “a nivel nacional, octubre marcó un quiebre interesante, especialmente en la Ciudad de Buenos Aires ya que comenzó a recuperarse la superficie de permisos de obra otorgados, creciendo el 1,6% en un relevamiento de 42 municipios, realizado por el Indec y del 25,7% en la Ciudad de Buenos Aires en relación a igual mes de 2008.

Las causas

En cuanto a las causas que explican el cambio de tendencia, el Centro mencionó diversos factores, como la estabilización del valor del dólar y las perspectivas de mejoramiento de la economía para el 2010 que se vislumbraban en el último trimestre de 2009, las cuales -afirmó- “hacían presumir un direccionamiento de inversiones a la construcción en busca de una alternativa rentable, lo cual va a vigorizar la actividad del sector”.
Asimismo destacaron que el parate de la construcción no es un fenómeno nuevo. “Los últimos dos años -recordaron- se caracterizaron por un estancamiento de la construcción como alternativa de inversión, lo cual se encuentra sumamente influenciado por la desaceleración de la economía producto del conflicto del campo y la crisis financiera internacional, dado que al caer la generación de excedentes económicos hay menos disponibilidad de fondos para canalizar a la construcción”.
En el caso particular de Capital Federal, consignaron que “el proceso de freno y caída de la inversión ya se venía dando en los últimos tres años debido fundamentalmente a que hubo una percepción entre los potenciales inversores de que el fuerte crecimiento de la actividad de la construcción llevó a una sobre oferta de superficie a estrenar en el mercado y fue así que la generación de nuevos proyectos se vio un poco afectada”.
“Esta no es la situación de Mar del Plata -aclararon- donde la reactivación del sector fue mucho más atenuada por diversos factores, entre los cuales está la necesidad de adecuar la normativa local que la haga aun más atractiva y la convierta en una plaza permanente de inversión inmobiliaria”.
En este marco el Centro consideró que el ejemplo a seguir es Córdoba. “Allí la superficie permitida durante los primeros nueve meses de 2009 creció un 19,6%, que se debe sumar al 53,1% que ya había crecido en igual período de 2008. Esto impacta aun más -añade- cuando se toma en consideración la influencia que tiene el sector agropecuario en la economía cordobesa y los conflictos y retroceso de éste en los últimos años”.
Al respecto advierten que “sin dudas este crecimiento de la construcción está estrechamente relacionado con que esta ciudad se animó a proyectos de gran envergadura y jerarquía que la han potenciado y hoy atraen otros desarrollos”.
Por último el informe señala que en otras ciudades las variaciones también fueron importantes. Tal fue el caso de Bahía Blanca (28,1%), San Miguel de Tucumán (-28,4%), Santa Fe (-40,7%) y Comodoro Rivadavia (-12,3%).

Precios y empleo

El parate en la industria de la construcción tuvo consecuencias disímiles en dos terrenos: el de los precios y el del empleo.
En cuanto al primer punto, el informe del Centro de Constructores explica que “a pesar de que la actividad del sector se ha desacelerado en los últimos años y el mercado inmobiliario se ha enfriado en 2009, los precios no tendieron a la baja”.
“Esto se explica -añadieron- porque la inversión inmobiliaria en nuestro país no es producto de una burbuja financiera, sino que se ha realizado fundamentalmente con ahorro genuino. Es por esto que los inversores están en condiciones de esperar para no convalidar una baja en los precios, lo cual mantiene el atractivo de este tipo de inversiones”.
En cuanto al empleo, explicaron que durante los meses de caída de la actividad se redujo un 13%. “Este descenso -alertaron- podría haber sido aún mayor si no fuera por los planes de obra pública y los proyectos privados que se animaron a asumir más riesgos, como también la inercia de los ya iniciados, que han actuado como un amortiguador de esta caída”.

La pelea por el Banco Central y otros factores

La inestabilidad en el ritmo de evolución del índice de construcción a lo largo de los últimos meses -con algunas caídas y otros períodos de recuperación- fue vinculada por algunos analistas con “la volatilidad en el humor de los inversores, que está asociado a los niveles de confianza que se ven afectados por el casi permanente estado de crispación que tiene la política nacional”.
“Es por esto que hay que ver cómo va a afectar a la actividad económica el enfrentamiento del Gobierno con el Banco Central” añadieron aunque consideraron que “de cualquier forma las perspectivas deben tener una lectura positiva ya que de mínima los inmuebles para muchos inversores van a ser un refugio interesante”.

Reorganizan un sector del paseo costero


Reorganizan un sector del paseo costero

El total de la inversión superará el millón de pesos.

2009-11-27 07:40:45La directora de Recursos Turísticos del municipio de General Pueyrredon, Mónica Rabano, brindó detalles de la obra que se está llevando a cabo en un sector de la playa pública de la Bristol – Popular.“Se empezó con la reorganización de la feria que funciona en esa zona así como la reestructuración del paseo, a nivel de arena, a los efectos de tener un mejor control y seguridad del sector”, manifestó.

Rabano comentó que “se busca acompañar la propuesta que la Provincia viene desarrollando desde la licitación del Hotel Provincial, reubicar la feria, darle una estructura orgánica, incorporar un paseo con accesibilidad y en una segunda etapa sumar una batería de sanitarios generando una ampliación de la vereda”.

La funcionaria precisó que la obra se realiza de forma consensuada con la Asociación “18 de enero” que tiene a su cargo la feria, el permisionario de la playa Bristol, y la supervisión de la municipalidad. “Cuando esté terminada la inversión superará el millón de pesos, en esta primera etapa ronda los 450 mil pesos y los aportes son privados“, aclaró.

La directora de Recursos Turísticos expresó que para la concreción de esta obra, “el municpio cedió el espacio del sector de atrás de la playa que en el verano se usa muy poco por la lejanía del mar y acordó que la obra se haga en un nivel inferior de la vereda de manera que en ningún momento se afecte la vista“.

En síntesis, Rabano aseguró que para el verano el público podrá observa “un reordenamiento del boulevard, con módulos para los feriantes con iluminación, seguridad dentro del sector y mejorar la calidad del sector“.

Esta reorganización de ese tradicional paseo costanero involucra también a los espectacúlos callejeros. En tal sentido, declaró que hay un compromiso de las partes de generar un control más ajustado de esa actividad, de manera de evitar conflictos con el sonido.

Con respecto a la cantidad de puestos que tendrá la nueva conformación de la feria, la funcionaria señaló que la cantidad de puestos será menor, aunque sin especificar el número dijo que “una de las condiciones que se puso fue el de tener un control y ver cuáles están bien habilitados y cuáles no”.

Consultada sobre el destino de la arena extraida, especificó que será distribuida en ese mismo sector “teniendo en cuenta que se observa una retracción de playa producto de la erosión del mar, se hará con supervisión de especialistas en el tema, y así tratar de generar un sector de playa más amplio“.

Gonzalo Patrone

Fuente: PUNTONOTICIAS