Muchos edificios no tienen el certificado de final de obra


Las mayores irregularidades fueron detectadas en las nuevas construcciones. Genera preocupación la falta de seguridad en los edificios que se encuentran en mal estado.

Este edificio ubicado en la zona del centro se encuentra en mal estado y ya sufrió el desprendimiento de la fachada.

La defensora del pueblo adjunta de Mar del Plata, Mónica Felices, denunció ayer que muchos edificios no tienen el certificado de final de obra que otorga la Municipalidad. Además advirtió sobre el peligro de que se produzcan nuevos desprendimientos, como ya ocurrió en la fachada de un edificio de la zona del centro, y reclamó más controles para garantizar la seguridad pública.

Las mayores irregularidades fueron detectadas en las nuevas construcciones, sobre todo en la zona céntrica. Pero el problema también alcanzaría a los barrios que tienen edificios antiguos, donde existiría un riesgo potencial de desprendimiento de frentes.

La preocupación de Felices surgió tras un caso puntual: el desprendimiento de la fachada de un edificio ubicado en Catamarca y Diagonal Pueyrredon -corazón del centro marplatense- que se encuentra en mal estado y no tiene todos los papeles en regla. El tema llegó a la Corte Suprema de Justicia: según un fallo del máximo tribunal, la empresa que construyó el edificio debe obtener el certificado final de obra. Y la administración ya fue notificada para arreglar la fachada. “El edificio está teniendo desprendimientos, es un peligro. El problema es que la empresa y la administración se pasan la pelota y ninguno termina de hacer lo que la propia Corte ordenó”, dijo Felices. En ese sentido recordó que el expediente de la obra “comenzó mal” en la Municipalidad. “La aprobación de planos fue mal hecha porque no coincidían los planos con el edificio. El inicio de la obra fue muy irregular y hoy no se cumple con la ordenanza de fachada. La empresa debe presentar el final de obra y terminar con algunos trabajos para evitar los desprendimientos”, sostuvo.

La falta de seguridad en los edificios volvió a recobrar protagonismo la semana pasada, cuando un trabajador de la construcción sufrió heridas al caerle un pedazo de un muro de ladrillos, aparentemente producto de una vibración provocada por un micro que pasó por la zona de la obra, en Talcahuano y Solís. El obrero, que fue rescatado por los bomberos y atendido rápidamente por los médicos, sufrió un golpe fuerte pero no perdió el conocimiento. “Estamos preocupados -admitió Felices-. Este es un tema que debe ser prioritario en una ciudad que quiere crecer de una manera organizada”. Y remarcó la necesidad de aumentar los controles para garantizar la seguridad de la gente, ya sea del que habita una propiedad con problemas edilicios como para el transeúnte que puede sufrir un accidente por el derrumbe de mampostería. “Hay una falla de la Municipalidad respecto a los controles, ya que permite que haya edificios construidos sin final de obra y eso lo debemos modificar porque está en juego la seguridad de los vecinos”, señaló. Al respecto agregó: “Cuando el Estado controla bien, no llegamos a estas circunstancias. Quizás a la comuna le falte personal, pero hay que distribuir mejor a los empleados municipales y ubicarlos en lugares donde el control del Estado no tiene que fallar”.

De esta manera, a través de la verificación del estado de conservación de las fachadas de edificios se busca poner fin al eventual riesgo que implica la presencia de balcones, barandas, soportes, marquesinas, revestimientos y otros cuerpos salientes que por el paso del tiempo o deficiencias constructivas puedan sufrir un desprendimiento total o parcial.

En los últimos años se han registrado en la ciudad repetidas situaciones de caídas de trozos de mampostería, pizarras y otros elementos en veredas y calles, lo cual significa un riesgo contra la integridad física de peatones y vehículos.

Frente a este panorama, Felices pidió que los expedientes sean revisados para regularizar la situación. “Esto se tendría que haber hecho de entrada porque hemos encontrado muchas irregularidades, como por ejemplo edificios que se estaban construyendo sin tener los planos aprobados. O edificios con más pisos de los que corresponden por zona. Todo este tipo de excesos no tienen que suceder”, subrayó. Y enseguida añadió: “Desde Obras Privadas se están revisando muchos expedientes, pero no podemos determinar la cantidad”.

Según la Defensora del Pueblo, mucha gente que compra un departamento desconoce que el edificio carece del certificado de final de obra. “A veces se enteran cuando piden un crédito”, comentó.

Mantenimiento de balcones

Las organizaciones de consorcistas coinciden: el mantenimiento de frentes y balcones es clave para la seguridad pública, pero el cumplimiento de la norma es costoso. Tanto que obliga a aumentar las expensas o cobrar cuotas extraordinarias.

Se sabe que un balcón no se derrumba porque sí. Antes, ofrece señales como manchas de humedad y rajaduras.

Se destaca la infiltración del agua como principal causa. Esto puede ocurrir por diferentes motivos: incorrecta evacuación del agua por obstrucción de pluviales o por escasa pendiente; que el piso se encuentre con baldosas sueltas o que la aislación hidrófuga esté deteriorada; o que las barandas de hierro estén oxidadas; o que las juntas hayan envejecido.

Las manchas oscuras y verdín en los bordes de los balcones y las partes bajas del antepecho provocan inevitablemente desprendimiento de revoque. Una de las causas es que el desagüe no funcione correctamente y por consiguiente, el agua se estanque. Y así, gota a gota, la erosión comienza su eficiente trabajo de hormiga.

Se recomienda estar muy atento a la presencia de rajaduras, grietas y fisuras paralelas o perpendiculares a la línea de la calle. También a las fracturas o desprendimientos del hormigón, de los revoques o de la mampostería. La fijación de las barandas al piso es otro ítem a considerar, especialmente cuando son metálicas.

Es fundamental no sobrecargar el balcón. Uno de los importantes motivos de colapso es la corrosión de armaduras internas que suele ocurrir por las filtraciones de agua que oxidan los perfiles de hierro, debido a una mala impermeabilización. Según los especialistas, “la corrosión paulatina de las armaduras provoca la pérdida de su función estructural y produce una leve inclinación del balcón”.

 

fuente: diario la capital

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