La Afip ajusta aún más el cepo a la compra de dólares


08-05-12 16:53 A partir de hoy el organismo recaudador cambió el porcentaje que se establece como límite del ingreso mensual posible de destinar a la compra de divisas. Sepa cuánto puede adquirir luego de estos cambios. Por Sebastián Salvador, Cronista.com.

Sebastián Salvador

Julián R. es un trabajador bancario y tiene un sueldo de $ 9000 por mes. Hasta hoy, martes 8 de mayo, podía disponer de hasta el 40% de esa remuneración, que cobra a través de una entidad bancaria, para comprar billetes físicos de la moneda estadounidense.

Pero a partir del mediodía de hoy se implementó en todas las agencias de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) un nuevo porcentaje del ingreso mensual como límite de lo que un trabajador pueda destinar a la compra del billete verde.

Así la Afip bajó a la mitad el monto que tenía Julián hasta ahora para comprar dólares. El porcentaje a partir de hoy es de 26%. Calculadora en mano sabe que, si antes de las 12 del mediodía Julián podía haber comprado $ 3600 en dólares, después de esa hora, sólo pudo destinar para tal efecto $ 2340.

La explicación que le dieron a Julián que reclamó en una de las dependencias de la Afip es que “cambió el porcentaje de cuanto podés cambiar a moneda extranjera en relación a tus ingresos mensuales. Pasó del 42 al 26%. Y si sos monotributista, hasta la categoría más alta, olvidate, no vas a poder ni $1”.

Según pudo saber Cronista.com las operaciones en sucursales por compra de divisas cayeron por esta nueva restricción.

 

Fuente: el cronista.com

Cada vez hay más autos y se agudiza la falta de cocheras


9:10 | El fuerte crecimiento del parque automotor profundiza el déficit. También incide el aumento de la brecha entre la oferta y la demanda. La proliferación de nuevos edificios que no tienen cocheras para todos los departamentos es otro factor que repercute.

El crecimiento del parque automotor genera inconvenientes a la hora de encontrar un lugar para estacionar.

Ante el fuerte crecimiento del parque automotor en Mar del Plata -una ciudad con más de 350.000 vehículos- y el aumento de la brecha entre la oferta y la demanda, se agudiza el problema de la falta de cocheras. El boom en la venta de autos sigue haciendo estragos y profundizando el déficit.

Además, el auge de la construcción y la proliferación de nuevos edificios que en la mayoría de los casos no tienen cocheras para todos los departamentos es otro factor que agrava la situación. Frente a este panorama, el concejal del Bloque Agrupación Atlántica Hernán Alcolea presentó un proyecto de ordenanza para que en la construcción de edificios de hasta tres pisos se autorice la edificación de hasta un piso más de lo permitido por el COT (Código de Reordenamiento Territorial) con destino exclusivo para cocheras. La iniciativa también propone que para los edificios de más de tres pisos se autorice hasta dos pisos más de lo permitido por el COT, siempre con la misma finalidad.

Según el artículo dos del proyecto, los espacios destinados a cocheras no se tendrán en cuenta a la hora de calcular el FOT (Factor de Ocupación Total) ni para el cálculo del Plano Límite, tanto en las nuevas edificaciones como en las ampliaciones que se realicen.

Las empresas o particulares dedicados a la construcción deberán consignar el uso exclusivo de esos espacios a cocheras, las que serán una unidad funcional complementaria de aquellas para las que originalmente fue concebida la construcción del edificio. La iniciativa deja en claro que no se puede alterar su destino.

Los pisos destinados a cocheras no podrán superar los 3,20 metros de altura (incluidos los espesores de losa y solados). Además, la construcción y fachada deberán contener materiales y tratamiento arquitectónico igual al resto del inmueble, conformando una única identidad.

“El insuficiente número de cocheras en los nuevos edificios genera en las calles de Mar del Plata un efecto negativo. Al quedar los vehículos ocupando lugares a la vera de la acera, obliga al resto a un mayor tiempo de circulación en busca de estacionamiento. Así, colapsa el tránsito”, dijo Alcolea. Y afirmó que el crecimiento del parque automotor ocasiona “un desmedido desorden vehicular y un notable problema en el estacionamiento de rodados”. A su vez, agregó, “el flagelo de la inseguridad recae sobre los vehículos que pasan días al intemperie por no contar sus dueños con espacios cerrados y seguros donde guardarlos”.

Alcolea explicó que si bien la construcción de cocheras debajo de la línea de cota está exenta de limitaciones, “tiene siempre un costo más elevado y puede agravarse ante la eventualidad de encontrar piedra o una napa freática”. A su entender, estas cuestiones “disminuyen y hasta inviabilizan en ocasiones la rentabilidad del proyecto, desalentando de esta manera la iniciativa de los emprendedores”.

Para el concejal resulta necesario promover la construcción de cocheras en todo el ámbito del ejido urbano. “Hay que generar condiciones favorables e incentivar a la actividad privada para que actúe en ese sentido”, sostuvo.

Por su parte, desde el sector inmobiliario admitieron que por el ensanchamiento de la brecha entre la demanda y la oferta los ajustes en los alquileres de las cocheras se dan en forma más “periódica” en comparación a la vivienda, donde la situación es más “equilibrada”

En el sector estimaron que sólo en los últimos seis meses el precio de venta de las cocheras aumentó un 10 por ciento. En torno a los alquileres, en las inmobiliarias explicaron que el negocio de las cocheras es menos rígido que el de las viviendas y que eso (cuando hay poca oferta) abre paso a que se propicien ajustes de forma más “periódica en el valor de la renta”.

El crecimiento del parque automotor genera inconvenientes a la hora de estacionar y se convirtió en un desafío a la paciencia. En pleno centro, los cordones de la vereda casi no se ven a la hora pico. Encontrar un hueco, ya ni siquiera cerca del lugar pretendido, es una travesía que puede llevar largos minutos.

El problema es que estacionar se volvió cada vez más difícil. El aumento en la cantidad de autos es un primer factor, aunque otros motivos también contribuyen a que falte espacio para estacionar.

Las cocheras como inversión

El continuo crecimiento de la venta de autos y la consiguiente falta de espacio para estacionarlos en diferentes zonas de la ciudad hizo que la construcción de cocheras se convirtiera en una posibilidad de inversión tanto para desarrolladores como para pequeños inversores, coincidieron distintos analistas.

El negocio de la inversión en cocheras otorga al inversor una renta anual cercana al 12%. En buenas localizaciones, la cifra se incrementa considerablemente. Según explicaron los especialistas del mercado, “lo difícil es conseguir terrenos de dimensiones para construir cocheras y más en los lugares donde hacen falta, porque allí el precio de la tierra es elevado”.

Para el pequeño inversor, comprar una cochera es un negocio de “poco riesgo” porque “los inquilinos generalmente pagan y si no lo hacen es fácil conseguir reemplazo”, dijeron los especialistas. Y señalaron que para los grandes inversores también es un buen negocio porque la construcción es barata y es una oportunidad de renta ideal. “Las cocheras tienen bajo costo de operación, muy buen retorno y morosidad baja”, resumieron.

 

Fuente: diario la capital

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