Paradoja: mientras que en el mundo el dólar está «regalado», en Argentina escasea y empieza a ser un gran problema


 

El billete verde cayó a nivel mundial a su nivel más bajo desde los años´70. Sin embargo, en el país, la demanda, producto de la fuga de capitales, supera la oferta del saldo comercial. Pese a la luz de alerta, hay una consecuencia de esto que favorece al bolsillo de los argentinos. ¿Cuál es?

Por Juan Diego WasilevskyMailiProfesional.com

Paradoja: mientras que en el mundo el dólar está "regalado", en Argentina escasea y empieza a ser un gran problema

El billete verde, el clásico y «viejo amigo» de los argentinos, por estas horas no está atravesando su momento de mayor esplendor en el exterior.

No es para menos, dado que, en la última década, lleva perdido en términos reales más de un 25% de su valor en relación a las monedas con las que comercia Estados Unidos.

 

Además, el mes pasado, alcanzó el nivel más bajo desde principios de los años ´70, situación fogoneada por las políticas de la Reserva Federal de ese país, que, de la mano de una tasa de interés casi cero, genera que los inversores migren hacia alternativas más rentables.

Y en la Argentina, en teoría, el dólar tampoco debería ser una opción a tener en cuenta, al menos en el corto plazo, dado que posicionar ahorros en esa moneda, en vistas a la tasa de devaluación esperada hasta los comicios de octubre, implicaría perder de manera indefectible frente a la inflación.

Sin embargo, en el país las agujas del reloj parecen girar hacia el otro lado. Así, mientras en el mundo el dólar sigue perdiendo brillo, en la plaza local el apetito está a la orden del día y no sólo no sobran billetes verdes, sino que hasta escasean.

La demanda se disparó en tal magnitud durante el tercer trimestre, que este 2011 se está convirtiendo en uno de los años más «moviditos» en materia de fuga de capitales.

«Muchos ahorristas que se pasan de pesos a dólares, de algún modo es como si estuvieran pagando para dormir tranquilos. Algunos saben que hoy pierden, pero apuestan a lo que pase después de las elecciones», explicó Eric Ritondale, economista jefe de Econviews.

Así, tras un 2010 en el que la salida de divisas parecía aquietarse -al cerrar en u$s11.400 millones-, 2011 se perfila como el segundo año récord, por detrás del 2008, cuando confluyó la crisis internacional y la pelea entre campo y Gobierno.

Desde la consultora Delphos Investments estimaron que «la fuga del primer semestre del año habría sido de casi u$s10.300 millones, superando cualquier expectativa».

Lo más preocupante, alertaron, es que «julio empezó peor. El martes el Central vendió entre u$s130 y u$s170 millones» debido a la escasez de divisas que se registra en la plaza doméstica, que le agrega tensión al tipo de cambio.

En este contexto, el grueso de los expertos habla de una fuga para todo el año de unos u$s16.000 millones e, incluso, hay quienes ya señalan que la misma podría perforar el techo de los u$s20.000 millones.

El fenómeno de la creciente salida de divisas no es un hecho aislado, sino que debe medirse en relación a otra variable: el superávit de la balanza comercial. Es decir, la diferencia entre lo que el país vende al mundo y lo que compra en el exterior.

Y la relación entre ambas es completamente opuesta: mientras que las proyecciones marcan un crecimiento de entre el 40 y el 75% para la fuga de capitales, para el saldo comercial se espera una contracción de entre el 20 y el 30%.

En buen romance, a pesar de la excelente cosecha y de los buenos precios internacionales de las commodities, el sector privado, en el primer semestre del año, ya se consumió todo el excedente que dejó el comercio exteior:

 


Y, para cuando termine el año, ahorristas y empresas también le habrán pasado la escoba a todos los «sojadólares», tal como se ve en la siguiente infografía:

 


En efecto, las divisas que quedarían en el país por el comercio exterior oscilarían entre los u$s8.000 y los u$s9.000 millones, una cifra que no alcanzará para alimentar la voraz demanda de ahorristas y empresas, que podría fácilmente duplicar esa cifra.

De modo que, como mínimo, esa diferencia o «agujero negro» sería de unos u$s6.000 millones.

Ya se palpita la «guerra por las divisas»
Ante este panorama, Ricardo Delgado, director de la consultora Analytica, fue contundente: «El problema más grave que se avecina es el del faltante de dólares. Hay que estar preparados. Se viene una guerra por las divisas dado que habrá una tensión cada vez mayor entre los que ofertan y los que demandan».

 

Desde Econviews coincidieron: «Después de octubre, el problema del faltante de billetes verdes se volverá más evidente«.

Por su parte, analistas de la consultora Delphos Investments también se mostraron convencidos de que la «batalla» que está por comenzar no será fácil: «No nos cansaremos de decirlo, porque es lo más importante a tener en cuenta durante los próximos meses: el tema cambiario, y no otro, será el principal desafío para la próxima administración«.

«El tema es hoy y será mañana la escasez de dólares, pese a que los términos de intercambio se ubiquen en valores récord», advirtieron, dejando en claro que, por más que el precio de la soja, de ahora en más, siga batiendo récords, el faltante de divisas será un dolor de cabeza cada vez mayor para el Banco Central.

¿Por qué faltan dólares?
Los pronósticos poco alentadores de los expertos para el corto plazo no se basan tanto en el futuro de la fuga de capitales -difícil de prever ya que obedece al humor de particulares y empresas-, sino en el pobre destino que le tocaría al colchón verde.

Con una economía que aspira a mantener altas tasas de crecimiento y una estrategia apoyada, en gran medida, en alimentar continuamente el boom del consumo, para los analistas, «no habrá superávit comercial que aguante«.

Para Ritondale, «nunca había sido tan barato comprar dólares en la Argentina» desde la salida de la convertibilidad. Es decir, un claro síntoma de atraso cambiario, considerado una bola de hierro para el «Made in Argentina», que fomenta importaciones y desalienta exportaciones.

En este sentido, desde el Banco Ciudad prevén que, a fines de este año, el tipo de cambio real con el dólar -es decir, considerando la inflación- será de 0,96 pesos por billete verde, lo que implica una relación menos ventajosa incluso que la que reinó durante la converitibilidad.

Al respecto, desde Ecolatina alertaron que, por la importación de diversos bienes de capital e insumos industriales -tales como diversas autopartes y más del 90% de los componentes de celulares, LCD y notebooks que se ensamblan en Tierra del Fuego-, este año el déficit comercial industrial será de unos u$s26.000 millones, igualando el récord de 2008.

 

Esto no es todo, dado que habrá que considerar a las indispensables importaciones energéticas: en los primeros cinco meses del año las compras externas de combustibles se duplicaron, mientras que las exportaciones bajaron un 10%.

«Por el continuo crecimiento de la demanda y la persistente caída de la producción local de gas y petróleo, se consumó la pérdida del autoabastecimiento energético. Paradójicamente, por un lado el Ejecutivo intenta acotar la expansión de las importaciones, mientras que por el otro se ve forzado a intensificar la compra de combustibles en el exterior para evitar el desabastecimiento interno», explicaron desde la consultora.

De este modo, mientras el Gobierno intenta cerrar el «grifo» en la Aduana limitando el ingreso de electrodomésticos, calzados o textiles, por detrás está corriendo un río a través del cual se drenan miles de millones de dólares al año.

En síntesis, para Ecolatina «el superávit comercial esta jaqueado por el rojo industrial y el déficit energético«, lo que llevaría a que, de no mediar cambios en la política económica, el mismo, en dos años, pueda volverse deficitario, toda una luz de alarma en momentos en que cada centavo de dólar es necesario para tener bien alimentado al sector privado.

El por qué la inflación se modera la haber menos dólares
En momentos en que en que la «lluvia» de dólares representa un problema para países vecinos, como Brasil, que debe lidiar con una fuerte apreciación de su moneda, en la Argentina ha vuelto a ser un fuerte objeto de deseo.

Para Ritondale, esta «fiebre verde» se debe a varios factores y uno de ellos es que la gente lo percibe como un bien que está barato, lo que motiva la «fuga hormiga», dado que el 50% de la demanda está apoyada en pequeños ahorristas. «Son unas 3 millones de personas que, mes a mes, van a bancos y casas de cambio para dolarizar sus pesos», recalcó.

En este contexto, para los expertos, el comportamiento de los privados funciona como una suerte de «no hay mal que por bien no venga«.

Al respecto, Delgado aseguró que «esta demanda de dólares está contribuyendo a moderar la inflación, si bien no es una buena receta para lograr este cometido el fugar capitales».

Y lo explica porque le ahorra al Banco Central emitir más pesos y volcarlos al mercado para comprar ese excedente de billetes verdes.

Gracias a este amortiguador, entre otras cuestiones, el experto pronosticó que la suba de precios se moverá a una tasa anual de entre 20 y el 21%, una cifra considerablemente menor al 30% que llegaron a proyectar algunas consultoras meses atrás.

Alejo Espora, economista del Banco Ciudad, también es partidario de que «la fuga de dólares en algún punto ayuda a moderar la inflación«, aunque además colabora «el hecho de que las tarifas siguen fuertemente subsidiadas».

Desde la entidad, esperan que la suba de precios anual se ubique en una banda que irá del 22 al 25%.

El efecto colateral menos deseado
Los expertos de la entidad que conduce Federico Sturzenegger fueron claros al advertir que «en este escenario de ´olla a presión´, se observa una creciente dolarización de portafolios y todo indica que, en la medida que se siga dilatando un paulatino cambio de rumbo, la posibilidad de un aterrizaje suave (cuando el escenario mundial no tenga mucho más para aportar) estará cada vez más lejos».

La creciente fuga de capitales genera preocupación porque, según Ritondale, «mientras que toda la región acumula reservas, nosotros las perdemos y, encima, con una expansión monetaria del 40%«.

Sucede que el Banco Central, al verse obligado a reducir la compra de divisas e incluso desprenderse de ellas para el pago de deuda, según el economista de Econviews, está enviando un mensaje de que «con más pesos en circulación y espaldas cada vez más débiles, la entidad monetaria va a tener crecientes dificultades para manejar el tipo de cambio a su antojo, porque mostrará minado su poder de fuego. A partir de ahí, podría crecer la sensación en el mercado de que el dólar está muy barato y debería subir».

En este contexto, Ritondale destacó que el próximo Gobierno «deberá tratar de garantizarse más dólares a toda costa. Y esto se logra, o bajando el ritmo de actividad, para que disminuya el nivel de importaciones, algo que no creo probable que elijan. O saliendo a colocar deuda en el exterior. Cualquiera de estos dos escenarios es mejor que seguir como hasta ahora«.

 

Fuente: iprofesional.com

 

Comentarios:

 

Soy de Aquí · Primero en comentarEstimados Lectores:

Habiendo advertido lo que citara Gabriel Groisman, no puedo dejar de lado comentarles varios temas que hacen a la importancia del dólar en el mercado de compra venta de propiedades.

Este tema, el atinente a la performance del dólar fue anticipado por el Blog Técnico Inmobiliario (UTN – Regional Buenos Aires) a partir del mes de Febrero del año en curso en 2 publicaciones (Ref.: 1. http://tecnicoinmobiliario​.blogspot.com/2011/02/hay-​que-seguir-al-dolar.html; 2. http://tecnicoinmobiliario​.blogspot.com/2011/05/hay-​que-seguir-al-dolar-mayo-2​011.html) en las que se puso de relieve su incidencia en el comportamiento del mercado inmobiliario debido a lo que se suponía que iba a pasar este año, hecho que se pone de manifiesto en este más que interesante artículo de iProfesional.com.

Los artículos citados dieron lugar a un feed-back muy atractivo que incluyó muchos aspectos para tomar en cuenta, de los que voy a dar una descripción somera. Uno de los centrales, es que el dólar al no ser la moneda doméstica está fuera del dominio de las decisiones del Palacio de Hacienda ya que si pasado el período de flexibilización cuantitativa concluído el 30/06/2011 impulsado por la Reserva Federal de los Estados Unidos «el dólar se recuperara como divisa, habría arbitrajes de diferentes tipos de activos a t-bonds con lo que se deprimirían cotizaciones de commodities, valores mobiliarios y bienes no transables – como propiedades y demás bienes raíces – incrementándose la fuga o retorno de capitales con lo que «carry trade» actual bien podría convertirse en un nuevo «fly to quality». De ocurrir eso, tentativamente en 2012, es muy probable que la realidad del mercado inmobiliario argentino cambie junto a la de la estructura de precios relativos (incluyendo el del trabajo) dado que habría un tipo de cambio más realista, puesto que (sin hacer números) se advierte muy fácilmente que nuestra productividad es muy inferior a la brasileña y a la estadounidense.» De ahí que una de las conclusiones a las que se arribara – ya en Febrero de este año – es que «No sería de extrañar que en parte el futuro del mercado inmobiliario argentino, incluyendo en el mismo la totalidad de los sectores de actividad que lo conforman en su cadena de valor, quede condicionado por hechos que se produzcan fuera de nuestras fronteras».

Uno de los aspectos muy notorios fue que «Banco Central (BCRA) amplió su presupuesto para adquirirlos y no dejarlo caer para evitar la sobrevaluación del peso, lo que expandió la base monetaria» fogoneando al proceso actual de inflación en dolares. Es que «El BCRA tampoco iba a dejar de hacerse de los dólares que ingresaron pues este año tiene que honrar deudas importantes como las de renta y amortización del Boden 2012 y de los cupones del PBI nominados en dicha divisa, ya que aún no están regularizadas las relaciones con los organismos internacionales de crédito lo que requiere previamente salir del default con el Club de París que a su vez demanda la intervención del FMI».

Hechos como los precitados en los párrafos previos y otros destacados en los artículos del Blog Técnico Inmobiliario (Ref.: http://tecnicoinmobiliario​.blogspot.com/) y sus comentarios al pie, hacen que muchos inversores en Real Estate deseen hoy ponerse líquidos y que sean muchas las personas – según me comentaron varios agentes inmobiliarios con los que trato asiduamente – las que, en lugar de utilizar la reserva de las ventas de propiedades para la firma de boletos de compraventa, se sientan sobre sus dólares y esperen un sinceramiento del tipo de cambio a no muy largo plazo, en línea con lo señalado en esta nota de IProfesional.com.

La dinámica actual del mercado cambiaro advertida claramente tanto por developers como brokers, los dejó inmersos en una carrera contra el tiempo, hecho que llevó a que se exacerbara muy fuertemente el marketing inmobiliario el que mediáticamente utiliza en forma intensiva el eslogan «el ladrillo es refugio de valor» con el fin de tentar a inversores desinformados a que ingresen en un mercado cuyos activos son fuertemente ilíquidos y cuya rentabilidad a futuro muy probablemente resulte negativa. Esto se debe a que aparte de la vacancia creciente deprime la renta inmobiliaria debido a la fuerte incidencia de los costos de expensas (hoy muy condicionados por los sueldos que perciben los encargados de edificios) quienes opten por unidades usadas que sean necesario refaccionar se encuentren con costos como los descriptos en otra nota publicada en este medio (Ref.: http://negocios.iprofesion​al.com/notas/115081-Remode​lar-tiene-su-precio-cunto-​cuesta-refaccionar-hoy-un-​departamento-de-dos-o-tres​-ambientes) aparte de tener que hacerse cargo no solo de los honorarios de compraventa sino también de impuestos ineludibles como el ABL y bienes personales entre otros. Por otra parte, la fuerte caída en la calidad edilicia que hace que la depreciación anual que históricamente era del 2% anual hoy merodee el 3% y determine fuertes erogaciones a futuro minará la rentabilidad futura de los inversores que opten por unidades a estrenar en la actualidad .

Les saludo muy respetuosamente,

sdaqui («soydeaqui» – soydeaqui01@gmail.com)

Deja un comentario

Subir ↑