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Con un nivel de ocupación hotelera que supera el 80%, ayer la ciudad estuvo a pleno; hasta ocho horas para llegar en automóvil
MAR DEL PLATA.- En algunos balnearios se habían arriesgado a desarmar las primeras líneas de carpas, convencidos de que la temporada se había acabado con las últimas horas de febrero. Error. Los turistas, por decenas de miles, andan otra vez por esta ciudad, decididos a aprovechar el fin de semana largo de carnaval. Aun cuando el costo por afrontar haya sido un tránsito muy denso en las rutas, por momentos tedioso, que demandó hasta casi ocho horas de viaje desde la Capital. El ingreso vehicular por ruta 2 fue intenso desde anteayer por la tarde y mantuvo el mismo ritmo por lo menos hasta poco después del mediodía de la víspera. Durante la tarde de ayer, la cantidad de arribos todavía era importante. Según confirmaron a LA NACION desde Covisur, empresa concesionaria de la citada autovía, entre las 12 de anteayer y las 12 de la víspera pasaron hacia la costa más de 50.000 vehículos. En Samborombón, debido a las colas que se formaban, por momentos se levantaron las barreras del peaje y liberaron el paso. En las cabinas de Maipú, paso obligado para aquellos que siguen hacia Mar del Plata o Miramar, pasaron más de 20.000 automovilistas, lo que da un promedio general de 13 vehículos por minuto. Pero en el Destacamento Vial Camet, situado en el acceso a esta ciudad, confirmaron que anteanoche y, durante la mañana de ayer, se dieron picos de hasta 35 autos por minuto. Un movimiento casi equivalente al de los mejores momentos de recambio turístico en plena temporada. Fuentes de Covisur y el gobierno provincial confirmaron que si la situación lo amerita y a efectos de agilizar el tránsito, durante el éxodo del martes también podría haber momentos de peajes liberados. La incomodidad y el malestar que siempre generan estas rutas congestionadas se acabaron apenas se llegó a destino. Los viajeros se encontraron con un clima excepcional: cielo despejado, temperaturas de hasta 28 grados y los balnearios otra vez con el color del verano. «Es un fin de semana largo nuevo para todos, pero podemos decir que la demanda que tuvimos es comparable al de Semana Santa», explicó Oscar Gonnet, titular de la principal inmobiliaria en el mercado de alquileres temporarios. Los departamentos disponibles para esta fecha se ocuparon casi en su totalidad desde el viernes o ayer hasta pasado mañana. En la hotelería, están más que felices. La ocupación promedio supera el 80 por ciento. Encontrar habitaciones libres en establecimientos de cinco estrellas era casi imposible y, al mismo nivel, se aproximaban los de cuatro estrellas. En el resto había que recorrer y cumplir el objetivo de asegurarse alojamiento no presentaba tantas dificultades. «Teníamos pensado aprovechar este fin de semana largo, pero lo decidimos apenas confirmamos que los cuatro días iban a estar como para playa», contó Fabián Merlo, de La Plata, desde las mismas arenas de Punta Mogotes, donde había pasado sus vacaciones durante la primera quincena de febrero. Ayer comenzó a comprobar que los pronosticadores no fallaron: el sol acompañó toda la jornada, ideal para ir una y otra vez a zambullirse en las olas. Los turistas sólo se pudieron quejar de una brisa fresca que se hacía sentir más cuando se salía del mar. El resto, por lo menos en materia de tiempo, tuvo, tiene y, al parecer, tendrá un aprobado hasta el cierre del fin de semana. La gastronomía se preparaba anoche para la primera de dos jornadas que se vivirán a mesa caliente. Las primeras señales aparecieron anteanoche, con los turistas recién llegados que fueron a cenar a los principales restaurantes. «Estamos preparados para algo similar a lo mejor del verano», dijeron en una marisquería cercana al puerto. Otro tanto ocurría con los teatros. La mayoría de los principales espectáculos todavía está en cartel, al menos hasta pasado mañana. El buen movimiento turístico invitó a programar dobles funciones para anoche, hoy y mañana. Será una oportunidad para que las compañías y sus productores mejoren la taquilla en una temporada que hasta la fecha los tiene casi un 10% por debajo de los resultados del verano anterior. Y para los que añoraban el carnaval y quieren reencontrarse con sus corsos, los habrá y muy coloridos por las calles marplatenses. Anoche las murgas y comparsas se pasearon con sus ritmos de baile por calles del puerto, barrio San Juan y Autódromo. Hoy llegarán a la zona sur, en el barrio Nuevo Golf, y mañana será el gran cierre, desde las 19, con un desfile de todas las agrupaciones por la avenida Luro, desde la calle Guido hasta 20 de Septiembre.
fuente: http://www.diariojunin.com/ver_noticias.php?id_nota=21723
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