Monotributo: la AFIP avanzará sobre evasores y los recategorizará de oficio


14/12/2012 Los pequeños contribuyentes quedarán excluidos de pleno derecho del régimen cuando adquieran bienes, realicen gastos o registren depósitos bancarios por un importe igual o superior al monto de los ingresos brutos anuales máximos admitidos para la categoría en la cual estén encuadrados
Por Hernán Gilardo
Última actualización: 14/12/2012 7:12:21 am

Con la mira puesta en la recategorización de enero próximo, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) avanzará sobre los monotributistas evasores.

Sucede que el organismo recaudador estableció que los contribuyentes adheridos al Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes (RS) quedarán excluidos de pleno derecho del régimen, cuando se detecte alguna de las siguientes situaciones:

  • Adquieran bienes o realicen gastos, de índole personal, por un importe equivalente o mayor al monto de los ingresos brutos anuales máximos admitidos para la categoría en la que estén registrados.
  • Registren depósitos bancarios, debidamente depurados, por un importe igual o superior al monto de los ingresos brutos anuales máximos admitidos para la categoría en la cual estén encuadrados.

Complementariamente, la normativa establece que el monotributista que resulte notificado de la constatación de cualquiera de las causales de exclusión mencionadas podrá presentar un descargo en la forma, plazos y condiciones correspondientes.

En oportunidad de presentar dicho descargo, el contribuyente deberá adjuntar los elementos que considere pertinentes a los fines de demostrar:

  • Que dichas adquisiciones o gastos han sido pagados con ingresos acumulados en ejercicios anteriores y/o con ingresos adicionales a los obtenidos por las actividades incluidas en el Régimen Simplificado, que resulten compatibles con el mismo.
  • Que los fondos depositados corresponden a:
      • Ingresos acumulados en ejercicios anteriores provenientes de la actividad por la cual se encuentra adherido al régimen simplificado.
      • Montos adicionales a los obtenidos por las actividades incluidas en el Régimen Simplificado, que resulten compatibles con el mismo.
      • Terceras personas, en virtud de que la o las cuentas bancarias utilizadas operan como cuentas recaudadoras o administradoras de fondos de terceros.
      • El o los cotitulares, cuando se trate de cuentas a nombre del monotributista y otra u otras personas.

«Cuando el pequeño contribuyente demuestre que las adquisiciones, gastos o depósitos constatados provienen de ingresos no declarados obtenidos por la actividad incluida en el Régimen Simplificado, corresponderá, siempre que el monto total de ingresos no determine la exclusión del régimen, la recategorización de oficio», advierte la nueva norma.

Los gastos en luz y gas
Por su parte, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) implementará un estricto control sobre los gastos de agua, gas, luz y telefonía de los monotributistas.

Puntualmente, las empresas de  servicios ya informan ante el organismo que conduce Ricardo Echegaray un minucioso detalle sobre las erogaciones correspondientes a los inscriptos en el régimen simplificado.

En efecto, el fisco nacional estableció que las compañías deben proporcionar mensualmente los datos que corresponden a los usuarios que se encuentran inscriptos en el Régimen Simplificado, sin importar el monto que consuman.

Es decir, las firmas de servicio proporcionarán al fisco nacional un detalle sobre los pequeños contribuyentes, sin importar si pagan $500 o $50 mensuales (o bimestrales)

Al detalle
En tanto, la AFIP obliga a dar el siguiente detalle respecto de cada monotributista:

  • Apellido y nombres, razón social o denominación.
  • Domicilio en el que se realiza la prestación del servicio y código postal.
  • Domicilio al que se remite la factura correspondiente y código postal.
  • Clave Unica de Identificación Tributaria (CUIT), Código Unico de Identificación Laboral (CUIL) o Clave de Identificación (CDI).
  • Monto total de las operaciones efectuadas en el período informado, por cada prestatario.
  • De tratarse de la prestación del servicio de suministro de energía eléctrica se consignará la cantidad de kilovatios utilizados.
  • En el caso de provisión de agua o de gas, se informará la unidad y cantidad de unidades consumidas.
  • De tratarse de provisión de gas se informará adicionalmente la cantidad de kilocalorías con las que se efectuó el suministro.
  • Tipo de prestación.
  • Modalidad de pago.
  • Categorización frente al Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Vencimientos múltiples
Este proceso de control coincide con el de dos importantes vencimientos para los pequeños contribuyentes.

En primer término, durante enero próximo cierra el plazo para gestionar la correspondiente recategorización cuatrimestral. El trámite consiste en actualizar la situación tributaria y el pago mensual respectivo en base a los ingresos brutos obtenidos, la superficie afectada a la actividad realizada, la energía eléctrica consumida y los alquileres devengados durante 2012.

Complementariamente, a fines de enero próximo, los pequeños contribuyentes que ganen más de $6.000 mensuales deberán informar la energía eléctrica consumida y los alquileres cancelados durante el último cuatrimestre.

Todo será confrontado contra indicadores de la situación fiscal respectiva que la AFIP posee en su base de datos sobre los distintos monotributistas. Entre ellos se destacan:

  • Consumos en tarjetas de crédito y débito.
  • Movimientos bancarios.
  • Declaraciones patrimoniales.
  • Pago de cuotas de colegios privados.
  • Inversiones en fideicomisos.

A estos fines, vale tener presente que el marco legal vigente establece que los pequeños contribuyentes, obligados por el régimen de información que reduzcan su facturación a menos de $72.000 anuales ($6.000 mensuales), igualmente deberán seguir informando, durante dos años más, los datos solicitados.

 

Fuente: iprofesional.com

Las expensas aumentaron hasta un 40% desde 2009


Las expensas aumentaron hasta un 40% desde 2009

10/10/10

Relevamiento de Clarín en edificios porteños. Se debió en parte, a la suba a los porteros, cuyos salarios y cargas representan entre un 50 y 70% de las rendiciones. Y también porque la inflación disparó costos e insumos, o por gastos extraordinarios.

PorNora Sánchez

 

Gana $ 3.000 por mes. Casi $ 2.000 menos que su portero, que recibe $ 5.000 entre sueldo y horas extras, que trepan a $ 8.000 cuando se suman las cargas y beneficios. Y grande fue su sorpresa cuando el mes pasado le cobraron $ 1.500 de expensas, porque la calefacción central trabajó sin descanso. Usó la mitad de su sueldo para pagarlas y la otra, para cancelar parte de un crédito que había sacado para saldar expensas atrasadas.

“Por suerte mi señora trabaja y este mes se usó menos la calefacción y las expensas bajaron a $ 894”, cuenta Juan José Garone, el protagonista de esta historia. Un hombre común que vive en un edificio común de siete pisos, con 14 departamentos y 5 locales cerca de Moldes y Monroe, en Belgrano.

Las expensas se hacen sentir cada vez más. Según un relevamiento realizado por Clarín en edificios de distintos barrios, en promedio en el último año aumentaron entre un 30% y un 40%. Y el sueldo de los porteros representa de un 50% a un 70% del total de gastos.

“Los aumentos salariales, horas extra, aguinaldo y vacaciones de los porteros tienen alta incidencia en las expensas –dice Adrián Hilarza, presidente de la Asociación de Administradores de Consorcios de Propiedad Horizontal AIPH–. Este año el gremio pactó una suba del 27,5% y a eso hay que sumarle el impacto de las cargas sociales, que son el 32% del sueldo. Eso provocó una suba promedio del 20% al 35% en los gastos, según la antigüedad del encargado y las horas extras que realiza”.

“El SUTERH es un gran factor de poder –sostiene Marcos Bergenfeld, de la Federación Argentina de Consorcios–. Y los encargados negocian las paritarias con los administradores, en vez de con los consorcistas, que somos sus empleadores. En el mundo, y también en Buenos Aires, la tendencia es dejar de contratar porteros”.

Muchos consorcios optan por despedir al portero o esperar a que se jubile para contratar a un servicio externo de limpieza o a un portero “cama afuera” y alquilar la portería. En un edificio de Lavalle y Ayacucho lo hicieron, pero no impidió que las expensas de septiembre aumentaran un 58% con respecto a igual mes de 2009. ¿Los motivos? Un primer pago de casi $ 500 para que un arquitecto certifique el buen estado de la fachada, conforme a la ley 257, y la compra de diferentes libros contables.

“El mantenimiento y las reparaciones también inciden mucho en las expensas –dice Hilarza–. Este año la inflación fue del 22% y todos los rubros, desde los materiales de construcción hasta el mantenimiento de los ascensores, aumentaron bastante. Además, hay consorcios con trabajos atrasados por razones presupuestarias, como arreglos en la fachada o el cambio de los matafuegos, en los que las expensas subieron un 40%”.

Los edificios con amenities , como pileta, gimnasio o SUM, tienen expensas más altas. “En abril pagaba $ 318 y ahora $ 420, por un departamento chico de dos ambientes en Humberto Primo y Rincón. Hay tres porteros y seguridad. Me arrepiento de haberme mudado a un lugar con gastos fijos altos”, dice Victoria Demarco.

Las administraciones son las eternas sospechosas cuando las expensas resultan caras. “Por un tres ambientes pago $ 600, un 42% más que en enero, en un edificio con ascensores que andan mal y filtraciones en la medianera. Todo está roto y la administración no quiere hacerse cargo de los arreglos en los departamentos. Y siempre le debemos plata: hace unos meses cobramos más de $ 40.000 por un juicio y se los quedó todos la administradora para cobrarse su supuesta deuda. Un mes después, ya le debíamos casi $ 9.000. Debe ser muy generosa que siempre nos presta”, ironiza la vecina de un edificio de Sarmiento al 2000.

“La gente desconfía porque manejamos dinero de terceros y porque ha habido muchos advenedizos que se aprovecharon de la situación –advierte Hilarza–. Hay que ejercer controles, como exigirle al administrador que rinda las cuentas anualmente en una asamblea. Pero la gente no participa”.

Rosenfeld coincide: “Los consorcistas también son responsables por pagar expensas caras, por su actitud pasiva. Dejan hacer y no van a las asambleas, cuando es con su voto que se definen las cosas. Los consejos de administración también son culpables, porque no se ocupan o están en connivencia con la administración”.

“No puedo ir a las asambleas por mis horarios de trabajo –se justifica Mariano Batista, dueño de un dos ambientes en Soler y Humboldt–. Me amoldo a lo que decidan los demás. Como hubo varios robos, hace un tiempo aprobaron contratar un portero y las expensas se dispararon. Pago $ 900, un 47% más que hace un año”.

Para contratar a un administrador, Hilarza aconseja considerar sus referencias y no si cobra poco. “Si cobra menos de $ 700 en un edificio standard, de 20 unidades, es preocupante, porque eso no le alcanza para sostener una estructura mínima. Y si no le cierran los números por los honorarios, va a buscar por otro lado”.

fuente: Clarin.com

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