La construcción de viviendas se mantiene a niveles sostenidos


La construcción de viviendas se mantiene a niveles sostenidos
En 2009 fueron autorizados casi 131 mil metros cuadrados. En lo que va de 2010 se extendieron permisos para desarrollar 769 viviendas residenciales.

Pese a haber sufrido un retroceso a causa de la crisis económica internacional desatada en 2008, la construcción de viviendas en Mar del Plata se mantiene a un ritmo sostenido, motorizada en la mayoría de los casos por inversores reticentes a recurrir al crédito bancario para financiarse y que eligen a los “ladrillos” como refugio para sus ahorros.
Si bien se está lejos de alcanzar las cifras de los años de mayor bonanza económica del país, como fueron 2006 y 2007, los datos de la Dirección de Obras Privadas del municipio confirman lo que cualquier vecino de Mar del Plata puede comprobar con sus propios ojos, sobre todo, en barrios aledaños a la zona céntrica.
Hoy existen en marcha numerosos proyectos inmobiliarios, especialmente edificios, que comenzaron a modificar el paisaje de barrios tradicionalmente ocupados por casas bajas.
Las cifras más recientes elaboradas por la comuna a las que tuvo acceso LA CAPITAL indican que en 2009 -en cuyo transcurso fue aprobada la mayor parte de los proyectos que están siendo ejecutados- se extendieron permisos para desarrollar 769 obras residenciales.
De ellas, 560 correspondieron a viviendas unifamiliares y las 209 restantes a multifamiliares, entre las que figuran complejos, dúplex y edificios horizontales. Esto significa que en total, fueron autorizados casi 131 mil metros cuadrados para la construcción de viviendas en la ciudad durante 2009, convirtiéndose en obras actualmente visibles.
Para el secretario de Planeamiento Urbano de la comuna, José Luis Castorina, en esta época pueden encontrarse algunos rasgos distintivos respecto de cómo se desarrollaba el negocio de la construcción en Mar del Plata en años anteriores como en 2005, 2006 ó 2007. A diferencia de lo que ocurría en aquel momento, si bien la costa sigue siendo un punto atractivo, se advierte que el mayor caudal de inversiones se dirige al macrocentro y a algunos barrios bien ubicados, como La Perla, las inmediaciones del Hospital Materno o Chauvín. Otra zona muy activa en este aspecto es la que se ubica entre la vieja terminal de micros y la calle Güemes, donde en estos momentos existen unos 15 edificios residenciales en plena etapa de obra.
Se trata de sectores de mediana densidad en los que está autorizada la construcción en altura, pero donde durante décadas predominaron los chalets y las casas bajas. Hoy ese paisaje está cambiando bruscamente con la aparición de edificios de entre 5 y 6 pisos, que también tienen ciertas diferencias respecto de los que se construían hasta hacía pocos años.
Las nuevas obras de propiedad horizontal que se ejecutan en estos barrios ya no privilegian tanto la incorporación de amenities -como piletas de natación, gimnasios o play rooms- como sí sucedía y aún ocurre en el caso de los edificios más próximos a la costa. Para Castorina esto sucede porque la mayoría de estos emprendimientos está dirigida a marplatenses que buscan una vivienda permanente y se sabe que en la ciudad “no existe un mercado lo suficientemente amplio como para aceptar el incremento de las expensas” por la existencia de esta clase de servicios extras.

Perfil de inversores

Tanto en el sector público como en el privado hay coincidencia en que quienes motorizan hoy el negocio de la construcción son personas que poseen un excedente de dinero y que no recurren a los bancos para tomar crédito ni para depositar sus ahorros. Se trata muchas veces de grupos de profesionales -en ocasiones hasta de amigos- con buenos ingresos que se asocian para invertir en la construcción o que le aportan su capital a empresas constructoras para que lleven adelante algún proyecto.
Esto les permite obtener una ganancia o convertirse en usuarios finales de propiedades a estrenar al costo.
Según Castorina, desde el punto de vista legal, en la ciudad existen algunas condiciones que son aprovechadas por los inversores, como la posibilidad de construir un piso más cumpliendo con el requisito de estilizar el edificio dejando libres las medianeras y la planta baja. Así, desde el punto de vista urbanístico se trata de lograr un conjunto edilicio más armónico y se le da la chance al constructor de sumar más unidades de departamentos para mejorar su rentabilidad. Además existen zonas especialmente promocionadas, como la calle Alem entre O’Higgins y Paso, donde hoy existen varios proyectos en marcha.
Para el martillero Miguel Angel Valencia es evidente que por estos días en Mar del Plata existe “una gran cantidad de obras en ejecución” y aseguró que “hay un buen nivel de comercialización” pese a que los niveles de venta “no son todo lo fluido que desearíamos”.
En su opinión el mercado suele mostrarse sensible a los vaivenes del país, al punto que cada vez que existen conflictos políticos de alta resonancia la demanda “se retrae de manera muy clara”.
Por caso, en los días en los que las disputas entre la dirigencia política parecen aquietarse, es cuando se concreta el mayor caudal de ventas. Valencia coincidió en que a diferencia de lo que sucedía hasta hacía poco tiempo, en la actualidad la inversión inmobiliaria para vivienda “está más esparcida por toda la ciudad”. Y explicó que de acuerdo a la zona, se perciben diferencias respecto del público. “En el caso de los edificios cercanos al centro, la mayor demanda la ejercen los marplatenses. Pero cuando nos acercamos a la costa la tendencia cambia radicalmente y nos encontramos con que el 60% ó 70% de los clientes son personas de otras ciudades”, explicó.

Proyectos controvertidos

El negocio inmobiliario genera en algunos sectores de Mar del Plata tensiones que en la actualidad, están en pleno proceso de resolución. Un caso emblemático se relaciona con el proyecto para construir un edificio de 18 pisos en Güemes y la costa, rechazado por los vecinos de la zona que iniciaron una demanda judicial oponiéndose al avance de la obra.
La actual gestión municipal tuvo claras opiniones en contra de este emprendimiento, autorizado durante la intendencia de Daniel Katz. Pero en concreto no adoptó ninguna decisión a la espera de que haya un fallo firme de la Justicia.
Otro proyecto controvertido es el que está previsto para la esquina de Garay y la costa, donde está planeada la construcción de otro edificio Maral. La iniciativa fue planteada en el Concejo Deliberante donde no prosperó, por lo que los inversores iniciaron un nuevo trámite por otra vía, recurriendo al Consejo de Inversiones que integran funcionarios del Ejecutivo. Ese organismo deberá dar una opinión sobre la propuesta y eventualmente sugerir de qué manera podría ser autorizada la obra. Por estos días el Concejo Deliberante fue escenario de algunas discusiones respecto de un proyecto de ordenanza del concejal radical Fernando Rizzi, destinado a fomentar la construcción de edificios de altura en la bahía de Punta Mogotes. Para el edil, con esta medida se orientaría a los inversores hacia una zona que requiere un desarrollo urbanístico que no afectaría a las playas. Pero algunos vecinos de la zona se mostraron disconformes con la idea.

fuente: diario la capital
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En Punta Mogotes se oponen a construcción de torres


En Punta Mogotes se oponen a construcción de torres
Cuestionan el proyecto de un concejal y solicitan que se consulte a los vecinos.

496 palabras Lectura en 2.1′

2010-03-14 17:39:31

No es la primera vez que se impulsa este negocio inmobiliario en esa zona sur de la costa marplatense. Ahora es un proyecto del concejal Fernando Rizzi (UCR) que reavida la idea y la preocupación de los vecinos de Punta Mogotes.

Jorge Tesán, vecino de esa residencial zona de Mar del Plata, envió una nota donde brinda una serie de cuestionamientos a la iniciativa que se encuentra en pleno análisis de comisiones en el Concejo Deliberante.

“El concejal establece en forma muy dudosa en sus fundamentaciones que como en ese sector (la Bahía de Punta Mogotes, desde la calle Vértiz hasta la calle Castro Barros) ya se permite la construcción de seis o siete pisos, en nada perjudicaría al barrio que éstos tengan más pisos. Parece que para el concejal seis es igual a doce o trece, o tal vez más”, manifestó.

El vecino consignó que el proyecto hace mención a tres tipos de construcciones: Edificios “entre medianeras”, es decir, cuya construcción abarca de medianera a medianera del terreno; Edificios de “semiperímetro libre”, en los que la construcción deja un espacio entre ésta y una de las medianeras, y edificios “de perímetro libre”, que son los que dejan espacios entre las medianeras.

Sobre este último, Tesán manifestó que “el concejal Rizzi dice en su escrito, que garantizan una `mayor estética barrial y una mejor calidad habitacional´, sin que entendamos porqué deberíamos creer su consideración subjetiva. Claro, el concejal Rizzi no dice que este tipo de edificios permite vistas a los cuatro costados de la construcción, lo cual se traduce en dinero al momento de venderlos”, añadió.

Para este vecino, este tipo de construcciones (que pueden llegar a tener hasta una altura de veinte pisos) afectará a los balnearios producto del impacto de lo que se denomina el “cono de sombra”.

“Sin contar con los perjuicios que puedan ocasionarse a la flora y fauna de la Reserva del Puerto, incluida en la traza que menciona la ordenanza. Hoy en día, alrededor de las 17.30, el cono de sombra de un edificio de 40 metros de altura daría un cono de sombra de 135 metros”, especificó.

Tras dejar en claro que se oponen a la construcción de torres en el barrio, Tesán recalcó que Punta Mogotes “es un capital turístico con construcciones añosas que deberían tener algún tipo de protección patrimonial, en lugar de pensarse en su destrucción, cuya costa acaso esté descuidada por la escasa –y tal vez deliberada- intervención municipal que se resuelve comenzando esta intervención, en lugar de mostrarse siempre tan esquiva al momento de asistirnos o pensar en planes para edificar viviendas a las miles de familias marplatenses que no las poseen”.

“Si quieren mejorar ese sector, ¿porqué no se consulta a los vecinos? ¿estaría mal pensar en aprovechar allí los grandes espacios para poner escuelas primarias (la escuela 14 del barrio lo agradecería), secundarias, aulas para universidades, oficinas municipales que descentralicen la administración, salas de primeros auxilios y todo aquello de lo que los funcionarios municipales suelen mostrar orgullo?”, se preguntó.

fuente: puntonoticias
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Este año, la construcción se recuperará de la mano de las viviendas y los proyectos viales


Este año, la construcción se recuperará de la mano de las viviendas y los proyectos viales

La construcción privada y la obra pública alientan este año la recuperación de la industria de la construcción, proyecta un informe del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE).

En el capítulo de perspectivas, del informe sobre construcción y mercado inmobiliario, la casa de altos estudios indica que “los indicadores disponibles señalan que, con lentitud, se va en camino de reconstituir los anteriores niveles de la construcción privada de la mano de viviendas y proyectos viales”.

El escrito sostiene que la robustez de esta tendencia dependerá, visto el escaso dinamismo del mercado de crédito hipotecario, de la evolución que adquiera el grado de confianza de los inversores, los cuales en el corto plazo se volcarían preferentemente por inversiones de mayor liquidez.

Consecuentemente, al menos durante los primeros meses de 2010, los precios inmobiliarios continuarían creciendo a tasas más bajas que las observadas hasta 2008, tal como en 2009.

La inversión pública -en especial en infraestructura vial- dependerá básicamente del sesgo que adquiera la política económica en materia de gasto público.

Las ventas de asfalto al mercado interno, impulsadas por la obra vial, crecieron en el año 2009 cerca de 9,1 por ciento, en la comparación con 2008.

La crisis económica internacional impactó en el sector de la construcción en el 2009 y según cifras del Indec, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción arrojó una baja anual de 2,5 por ciento.

Según el informe de la UADE, al retornar las tasas de crecimiento positivas en las economías mundiales, unido a los mayores precios de las materias primas, se debería configurar un escenario también de crecimiento para el país, acompañado por la inversión privada en construcciones.

Esta reacción no será acelerada debido, primero, a que deberá atravesar la etapa de recomposición de la liquidez y solvencia financiera para luego pasar a la concreción de los distintos proyectos.

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AUTOR / FUENTE: TELAM

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Estudian la construcción de edificios de hasta 12 pisos en la bahía de Punta Mogotes


Estudian la construcción de edificios de hasta 12 pisos en la bahía de Punta MogotesDentro del Plan Estratégico se están haciendo estudios de impacto ambiental en ciertos sectores de la ciudad. Las miradas apuntan a desarrollar la franja costera en el norte y sur de la ciudad. Pretenden construir edificios “de jerarquía”.
Empresarios de la construcción, martilleros y referentes inmobiliarios y el poder político de Mar del Plata parecen encaminarse hacia el consenso para fomentar la construcción de edificios de categoría en parte de la franja costera de la bahía de Punta Mogotes.
En el marco del Plan Estratégico se están desarrollando estudios de evaluación, impacto ambiental y de la infraestructura (existente y necesaria para las modificaciones apuntadas) de posibles sitios o zonas con potencial de desarrollo. La mira está puesta en dos partes de la franja costera: el norte, de Plaza España hacia Camet, y el Sur, de Mogotes hacia el Faro.
De avanzar el proyecto, se pretende impulsar la construcción de edificios de aproximadamente 12 pisos y de 40 metros de altura en el sector comprendido por Avenida de los Trabajadores (ex Martínez de Hoz) entre Vértiz, frente a la reserva ecológica, y calle Castro Barros, un poco al sur de la mitad de la bahía, donde -aseguran- no se proyectaría cono de sombra sobre la playa. Serían aproximadamente 12 calles sobre la costa, quedando fuera de la iniciativa otras 17, hasta Mario Bravo, también pertenecientes a este barrio.
Para ello, además del consenso, sería menester modificar la categorización del barrio en el Código de Ordenamiento Territorial (COT), que actualmente es de Residencial 3 y permite edificaciones de hasta 6 ó 7 pisos, a Residencial 2.

Diversas opiniones

LA CAPITAL consultó a especialistas y encontró muestras de apoyo y también a vecinos, quienes vertieron opiniones a favor y en contra. Las objeciones tienen que ver con las dudas acerca de la infraestructura actual del barrio en función del impacto que supondrían las nuevas construcciones, la inseguridad actual -hay robos a comercios y viviendas particulares- y el temor a que cambie la fisonomía de Mogotes, por el aumento de la densidad poblacional.

La opinión de los vecinos

Washington Piriz, referente de la Asociación de Fomento Punta Mogotes, opinó sobre el proyecto de construcción de edificios más altos en la bahía: “Tenemos antecedentes de que no es lo mejor, porque proyectan conos de sombra. También entendemos todo lo relacionado con la promoción de la zona en cuanto a permitir edificios de jerarquía. Aunque hasta ahora nadie se acercó a informarnos o consultarnos”.
También añadió: “Pienso que esta iniciativa debe estar acompañada de estudios sobre qué tipo de impacto va a generar, a favor o en contra”.
Por su parte, Lorena, integrante de la comisión directiva de la entidad, agregó: “El barrio está en continuo crecimiento. No es de tres meses como antes. Hay una población estable estimada entre 50 y 80 mil personas. Toda la zona sur depende bastante de Mogotes”.
Piriz manifestó: “El Plan Estratégico es un espacio muy importante y quizás por la ausencia de las organizaciones sociales está copado por sectores empresarios. Hay que recordar que la extensión de las concesiones en el complejo de balnearios se fundamentó en tres ejes temáticos: el del viento, con molinos; la Plaza del Agua; y el del sol, con conciertos al aire libre. De eso no se hizo ni se sabe nada. Todos los espacios tienen intereses en pugna y en el plan también debe involucrarse a la comunidad”.

Preocupación

“(El proyecto) podría ser positivo siempre y cuando la infraestructura se modifique, que haya más cloacas y más y mejores frecuencias de micros y taxis. Si eso cambia, aparte de ser una posibilidad inmobiliaria, podría acompañar el crecimiento del barrio”, señaló Ana, del tradicional comercio El Pato.
“No estoy oponiéndome al cambio, pero creo necesarias ciertas limitaciones. Mar del Plata se caracteriza por tener muy buenos arquitectos y muy malos urbanistas. Por ejemplo, si considera ciertos edificios en sí mismos, son preciosos; si los ve como postales por el entorno, son un horror”, añadió esta comerciante.
“Honestamente, como marplatense, creo que el barrio sufriría un enorme impacto ambiental y visual y este proyecto, me da la sensación, es para que ganen ciertas personas que hacen operaciones inmobiliarias. No quiero una ciudad de cemento; hacen falta más espacios verdes y proteger la zona de arena, que está desapareciendo”, señaló Enrique Rodríguez, encargado de un local de fabricación y venta de medialunas.
“El barrio crece en población estable y turistas pero faltan comercios y organismos administrativos”, añadió.
“Si bien los posibles edificios no van a proyectar sombra, los chalets ubicados atrás tendrán una pared y no verán más la playa. Pienso que hasta 4 ó 5 pisos está bien; más no”, consignó Roberto Gómez, encargado de un hotel ubicado sobre la costa.
Mónica, encargada de un local de venta de canastería, señaló: “No sé si el barrio da para hacer edificios tan altos, me parece que no. No existe suficiente infraestructura y hay inseguridad”.

Antecedentes de la iniciativa

Hace aproximadamente un año, la nueva Cámara de Empresarios de Punta Mogotes y el Sur presentó el Plan Urbano y esgrimió las razones para impulsar cambios exclusivamente en parte de la bahía. El proyecto fue respaldado por el bloque de la UCR en el Concejo, donde el edil Fernando Rizzi presentó una propuesta en sintonía con lo que sostienen los empresarios.
“Mar del Plata presenta en muchas de sus zonas emprendimientos edilicios que están transformando su morfología urbana y espacialidad ambiental. En muchos casos los efectos son negativos, dado que se acude a procesos de densificación poblacional, cambio de las fisonomías de barrios tradicionales marplatenses y alteración del asoleamiento. Sin embargo existen otros sectores donde resulta positivo orientar la inversión hacia edificios multifamiliares, porque no generan efectos no deseados y además conllevan la necesidad de un proceso de renovación urbana que los jerarquice como áreas de desarrollo inmobiliario y urbano. Uno de ellos, sin duda es parte del arco de la bahía de Punta Mogotes”.
El presidente de la cámara, Fernando Carobino, considera que el proyecto dinamizaría el frente costero, “sin afectar las características que se presentan hacia el interior del barrio”.
Uno de los argumentos esgrimidos por quienes impulsan el proyecto es “sacar a Punta Mogotes del estado de postergación en el que se encuentra”.

Los operadores están de acuerdo

El proyecto de construcción de edificios en la bahía de Punta Mogotes atrae la atención de diversos actores. Miguel Angel Donsini, titular del Colegio de Martilleros, tiene una inmobiliaria en la zona. En su carácter de agente comercial, opinó: “Me parece excelente. Hay consenso general de cambiar aspectos urbanos de la ciudad. La idea es crecer hacia el sur para aprovechar la franja costera, ya que no tiene contaminación de agua ni cono de sombra. Es un excelente sector para vivienda permanente, plaza adecuada para edificios de público ABC1, que hace rato no se construyen ahí. La zona está un poco postergada”.
Por su parte, Fernando Carobino, titular de la cámara empresaria del sur, enumeró los requisitos que son necesarios en edificios de jerarquía: “Vista plena al mar, cochera, quincho, piscina y seguridad”. Y añadió: “Siete pisos -lo que permite el COT actualmente- no justifican la inversión. El proyecto sería sólo en la costa, no modificaría la estructura del barrio hacia dentro. No creo que haya inconvenientes porque hay servicios e infraestructura suficiente”.
Por su parte, Pablo Rescia, coordinador del Plan Estratégico, señaló: “Estamos estudiando áreas con infraestructuras que podrían absorber más capacidad edilicia. Punta Mogotes tiene valor agregado por su situación paisajística y ambiental. La idea es dejar consolidado en el COT la posibilidad de elevar (en promedio) el 30 por ciento los valores de construcción”. “En el plan -añadió- hacemos estudios de impacto en sectores y zonas, para niveles residenciales medio y alto. La idea es crecer 10, 15 ó 30 por ciento la construcción en ciertos lugares, para aliviar otros”.
Crecer hacia dentro, no en extensión, tal como se plantea dentro del marco del “Plan de Gestión Territorial”.
“Hay muchos barrios con bajo tejido residencial, pero la intención no es doblar la densidad, sino buscar el equilibrio. Punta Mogotes es de baja densidad hacia dentro”, observó Rescia.
“En el plan se estudian sectores y se verifica el impacto que la nueva densidad tendría. O sea, hay que cerciorarse que se hagan todos los estudios, lo más detallado posible, de lugares con densidad media a baja”, consignó el coordinador del Plan Estratégico.
Por su parte, el presidente del Honorable Concejo Deliberante, Marcelo Artime (arquitecto de profesión), opinó: “Existe la necesidad de generar lugares atractivos, con inversiones en propiedad horizontal. Hacia el sur hay una potencialidad importante, por la vista al mar, las playas, la escasa densidad poblacional y el hecho de que no haya conos de sombra. Estoy de acuerdo con la iniciativa. De todos modos son procesos muy cuidadosos porque afectan a 50 años al futuro. Hay que ver qué impactos generan, que no alteren el medio ambiente, se debe manejar el tema técnicamente”. Asimismo, apuntó uno de los pasos necesarios es la consulta a los vecinos. “Cuando la idea esté firme lo haremos”, adelantó.
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La inversión en construcción cayó un 15,34% durante 2009


La inversión en construcción cayó un 15,34% durante 2009El Centro de Constructores y Anexos afirmó que Mar del Plata tiene “innumerables atributos que la hacen altamente competitiva” frente a ciudades como Córdoba o Rosario. Sin embargo advirtieron que “resta dotarla de normativa que la haga más atractiva”.
Durante 2009 la inversión en la industria de la construcción en Mar del Plata descendió un 15,34%, cifra algo inferior al promedio registrado en el total del país, donde el retroceso ascendió al 16,1%.
Así lo destacó el Centro de Constructores y Anexos de Mar del Plata, basándose en datos difundidos por el Informe de Coyuntura de la Industria de la Construcción -ver aparte-, que a su vez toma datos del relevamiento realizado por el Indec en 42 municipios del país.
Desde la entidad se destacó que en Mar del Plata la actividad cayó un 15,34%, ubicándose entre las ciudades del país en las que las inversiones en el área de la construcción registraron una caída moderada.
“Sin dudas -reflexionaron del Centro- nuestra ciudad tiene innumerables atributos que la hacen altamente competitiva frente a otras grandes ciudades de nuestro país que hoy concentran importantes desarrollos inmobiliarios, como Córdoba o Rosario, pero aún resta dotarla de normativa que la haga más atractiva frente a otras alternativas”.
En este sentido el informe elaborado para LA CAPITAL, afirma que “el gobierno municipal, las entidades de la industria de la construcción e importantes sectores de la oposición coinciden en que hay que generar las condiciones para convertir a Mar del Plata en una plaza de inversión inmobiliaria y es por esto que se está trabajando en alcanzar los acuerdos para generar los instrumentos necesarios, algunos de los cuales ya están vigentes”.

Pasado y futuro

El informe explica que durante 2009 la actividad “acumuló una importante caída en el volumen de generación de proyectos, en los 42 municipios revelados por el Indec, la superficie con permisos de obra otorgados para nuevos proyectos acumuló en los diez primeros meses del año una disminución del 16,1% en relación a igual periodo de 2008”.
Aclaran que “en esta retracción ha tenido un importante rol la merma en la Ciudad de Buenos Aires, el mercado inmobiliario más grande del país, que se contrajo por tercer año consecutivo y acumuló en lo que va del 2009 una retracción del 35,5%”
En cuanto a si dicha tendencia negativa continuará durante 2010, el texto explica que, aunque resta conocer los datos oficiales del último trimestre de 2009, “daría la sensación que la tendencia comenzó a revertirse y así dejaría de caer la actividad del sector de la construcción, aunque resta conocer los datos del último bimestre del año”.
En este sentido destacan que “a nivel nacional, octubre marcó un quiebre interesante, especialmente en la Ciudad de Buenos Aires ya que comenzó a recuperarse la superficie de permisos de obra otorgados, creciendo el 1,6% en un relevamiento de 42 municipios, realizado por el Indec y del 25,7% en la Ciudad de Buenos Aires en relación a igual mes de 2008.

Las causas

En cuanto a las causas que explican el cambio de tendencia, el Centro mencionó diversos factores, como la estabilización del valor del dólar y las perspectivas de mejoramiento de la economía para el 2010 que se vislumbraban en el último trimestre de 2009, las cuales -afirmó- “hacían presumir un direccionamiento de inversiones a la construcción en busca de una alternativa rentable, lo cual va a vigorizar la actividad del sector”.
Asimismo destacaron que el parate de la construcción no es un fenómeno nuevo. “Los últimos dos años -recordaron- se caracterizaron por un estancamiento de la construcción como alternativa de inversión, lo cual se encuentra sumamente influenciado por la desaceleración de la economía producto del conflicto del campo y la crisis financiera internacional, dado que al caer la generación de excedentes económicos hay menos disponibilidad de fondos para canalizar a la construcción”.
En el caso particular de Capital Federal, consignaron que “el proceso de freno y caída de la inversión ya se venía dando en los últimos tres años debido fundamentalmente a que hubo una percepción entre los potenciales inversores de que el fuerte crecimiento de la actividad de la construcción llevó a una sobre oferta de superficie a estrenar en el mercado y fue así que la generación de nuevos proyectos se vio un poco afectada”.
“Esta no es la situación de Mar del Plata -aclararon- donde la reactivación del sector fue mucho más atenuada por diversos factores, entre los cuales está la necesidad de adecuar la normativa local que la haga aun más atractiva y la convierta en una plaza permanente de inversión inmobiliaria”.
En este marco el Centro consideró que el ejemplo a seguir es Córdoba. “Allí la superficie permitida durante los primeros nueve meses de 2009 creció un 19,6%, que se debe sumar al 53,1% que ya había crecido en igual período de 2008. Esto impacta aun más -añade- cuando se toma en consideración la influencia que tiene el sector agropecuario en la economía cordobesa y los conflictos y retroceso de éste en los últimos años”.
Al respecto advierten que “sin dudas este crecimiento de la construcción está estrechamente relacionado con que esta ciudad se animó a proyectos de gran envergadura y jerarquía que la han potenciado y hoy atraen otros desarrollos”.
Por último el informe señala que en otras ciudades las variaciones también fueron importantes. Tal fue el caso de Bahía Blanca (28,1%), San Miguel de Tucumán (-28,4%), Santa Fe (-40,7%) y Comodoro Rivadavia (-12,3%).

Precios y empleo

El parate en la industria de la construcción tuvo consecuencias disímiles en dos terrenos: el de los precios y el del empleo.
En cuanto al primer punto, el informe del Centro de Constructores explica que “a pesar de que la actividad del sector se ha desacelerado en los últimos años y el mercado inmobiliario se ha enfriado en 2009, los precios no tendieron a la baja”.
“Esto se explica -añadieron- porque la inversión inmobiliaria en nuestro país no es producto de una burbuja financiera, sino que se ha realizado fundamentalmente con ahorro genuino. Es por esto que los inversores están en condiciones de esperar para no convalidar una baja en los precios, lo cual mantiene el atractivo de este tipo de inversiones”.
En cuanto al empleo, explicaron que durante los meses de caída de la actividad se redujo un 13%. “Este descenso -alertaron- podría haber sido aún mayor si no fuera por los planes de obra pública y los proyectos privados que se animaron a asumir más riesgos, como también la inercia de los ya iniciados, que han actuado como un amortiguador de esta caída”.

La pelea por el Banco Central y otros factores

La inestabilidad en el ritmo de evolución del índice de construcción a lo largo de los últimos meses -con algunas caídas y otros períodos de recuperación- fue vinculada por algunos analistas con “la volatilidad en el humor de los inversores, que está asociado a los niveles de confianza que se ven afectados por el casi permanente estado de crispación que tiene la política nacional”.
“Es por esto que hay que ver cómo va a afectar a la actividad económica el enfrentamiento del Gobierno con el Banco Central” añadieron aunque consideraron que “de cualquier forma las perspectivas deben tener una lectura positiva ya que de mínima los inmuebles para muchos inversores van a ser un refugio interesante”.

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