ar del Plata espera un masivo arribo de turistas para Carnaval


El fin de semana extralargo comenzará el 26 de febrero y culminará el 1 de marzo. Habrá corsos y espectáculos. Operadores turísticos estiman que la ocupación ronde el 90% en los hoteles y el 100% en los balnearios, si el clima acompaña.

El fin de semana extralargo de Carnaval ha sido uno de los más exitosos de las últimas temporadas en cuanto al arribo de turistas y todo indica que este año, no será la excepción. Las expectativas de los operadores se dividen entre “muy buenas” y “excelentes”: proyectan una ocupación que rondaría el 90% en los hoteles y hasta el 100% en los balnearios, siempre y cuando el clima acompañe.

La ciudad volverá a tener corsos en las calles para ponerle color al carnaval (el central será el domingo 27 en plaza España con más de 20 agrupaciones marplatenses) pero además está prevista una multiplicidad de espectáculos y atractivas propuestas de día y de noche para ampliar la oferta recreativa en un fin de semana que, se espera, podría ser uno de los mejores de la temporada 2022.

El fin de semana de Carnaval comenzará el 26 de febrero y finalizará el 1 de marzo. Los feriados, propiamente dichos, son los del lunes 28 y el martes 1, previo al inicio de clases en la provincia de Buenos Aires.

Tanto en el Ente Municipal de Turismo (Emtur) como entre los prestadores turísticos de la hotelería, la gastronomía y los balnearios, desde enero esperan con ímpetu el fin de semana largo en cuestión.

Los últimos veranos, Carnaval resultó muy favorable en cuanto al nivel de arribos. En 2020 llegaron más de 287.000 turistas, 13% más que en 2019, y la ocupación hotelera promedió el 87%. El año pasado vinieron más de 181.000 visitantes y se ocupó el 69% de la capacidad hotelera. Las cifras fueron más bajas, aunque celebradas en el marco del primer verano en pandemia.

¿Qué ocurrirá este año? Todo indica que el fin de semana largo de Carnaval sería, por lo menos, “muy bueno” o bien “excelente” si el clima acompaña.

El presidente del Emtur, Bernardo Martín, confió a LA CAPITAL que la fecha “se ve muy bien en cuanto a reservas y afluencia de público” y señaló, también por los niveles de ocupación de febrero, que “se están repitiendo los escenarios de la prepandemia” aunque con una diferencia no menor: Mar del Plata está siendo elegida por “un público distinto”.

El funcionario viene remarcando la -no casual- afluencia de turistas “más jóvenes” y con mayor poder adquisitivo. A ese público, contó, el Ente direccionó sus campañas de promoción turística y la ciudad, en enero y febrero, ha sido “muy elegida por la gente joven” y con “un poder de consumo más potente”.

“Febrero viene con entre un 70 y un 75% de ocupación los fines de semana y estimamos que en Carnaval deberíamos estar por encima de esos niveles”, analizó Martín, quien destacó la importancia y la necesidad de que el buen tiempo acompañe a quienes lleguen el fin de semana extralargo.

En cuanto al clima, quienes más dependen de ese factor y esperan días de calor son los balnearios. Desde la Cámara que los nuclea (Cebra) anticipan, que “las expectativas para Carnaval son muy buenas”, en primer lugar porque “siempre es un fin de semana muy importante para la ciudad y para nuestra actividad en particular”, pero también en función del fuerte movimiento con el que se está desenvolviendo la temporada 2022.

“Si bien hay consultas y reservas para Carnaval, habitualmente la gente se acerca a las administraciones y contrata el mismo día que llega, ya que suele haber disponibilidad tanto de carpas como de sombrillas para esas fechas”, apuntó el concesionario Juan Salvi.

El sector proyecta una ocupación del 90% en los espacios de sombra, pero ya anticipan que si el fin de semana llegara a ofrecer días plenos para la playa, la demanda ascendería al 100%, como ocurrió algunos fines de semana de enero.

Es cierto que en lo que va de febrero el clima no se ha comportado como un aliado, pero los días grises y lluviosos permiten “repartir al turismo” y que el movimiento se traslade a los centros comerciales, la recreación bajo techo y, por supuesto, la gastronomía.

Después de un “muy buen enero”, febrero colaboró con días grises para que los establecimientos gastronómicos trabajen en algunos casos mejor o bien, con clientela desde más temprano.

El secretario general de Uthgra Mar del Plata, Pablo Santín, coincidió en lo exitoso que podría ser el fin de semana largo de Carnaval y el impacto que eso tendría en el sector, sin dudas -junto a la hotelería- uno de los más castigados por la pandemia de Covid-19.

Para la hotelería y la gastronomía, “el fin de semana largo de Carnaval ha sido uno de los mejores en las últimas temporadas” y “creemos que así será también este año, incluso con expectativas quizás más altas que en otras oportunidades en función del buen verano que estamos teniendo”, analizó el representante del sindicato.

Desde la recuperación de los carnavales hasta ahora, “la fecha mueve muchísimo y eso genera trabajo en nuestra actividad”, por lo que “los trabajadores gastronómicos y hoteleros esperan este fin de semana”, dijo.

Santín, a su vez, reconoció que genera “preocupación” la decisión de que en la Ciudad de Buenos Aires las clases arranquen “tan tempranamente” porque “el hecho de que empiecen el 21 de febrero indefectiblemente va a interrumpir antes la temporada y a afectar el trabajo de los marplatenses; es una medida que debería revertirse”.

“Esperamos, más allá de eso eso, que Carnaval permita ir poniéndole un broche de oro a esta temporada para contribuir a la recuperación de nuestra actividad, que tan mal la ha pasado y que necesitaba del turismo para ponerse de pie”, completó el secretario general de Uthgra.

Impulsan el programa “Mar del Plata 150”


Es una iniciativa para preparar los festejos de los 150 años de la ciudad, en 2024.

En la semana de un nuevo cumpleaños de la ciudad fue presentado en el Concejo Deliberante el proyecto de creación del “Programa Mar del Plata 150”, que busca que se lleve adelante un trabajo conjunto entre el sector público y el privado de cara al 150° aniversario de la ciudad, que se celebrará en 2024.

El autor de la iniciativa, Marcelo Pérez Peláez, explicó que el programa refiere a ideas, principios y acciones para celebrar los 150 años de la ciudad el 10 de febrero de 2024 y fortalecer la cultura, el turismo, la producción y la identidad local.

“Es una manera de reflexionar, documentar y mostrar la Mar del Plata que tenemos y dejar un legado a quienes celebrarán los 200 años de la ciudad en el año 2074. Por ello es fundamental comenzar con tiempo y no caer en improvisaciones que nos han llevado a la pérdida de oportunidades de trascendencia internacional, como sucedió el año pasado con el centenario del nacimiento de Piazzolla; o lo que pasó recientemente con la nueva suspensión de la Fiesta Nacional del Mar, so pretexto de falta de tiempo de organización”, indicó Peláez.

En ese sentido, propuso comenzar desde ahora el trabajo en conjunto de toda la sociedad local contemporánea para que se pueda elaborar una planificación con miras a la celebración de los 150 años de la ciudad de manera integral y durante todo 2024.

El proyecto impulsa la creación del “Consejo Asesor Mar del Plata 150”, que estaría integrado por todas las instituciones educativas, culturales, sociales, políticas, turísticas, productivas, económicas y sindicales, así como las colectividades, colegios profesionales, universidades y medios de comunicación que quieran contribuir en la celebración de los 150 años de la ciudad.

“Mar del Plata es una ciudad con una historia que la posiciona como una de las principales del país.
Es el destino más elegido por sus playas, su infraestructura y sus innumerables propuestas de entretenimiento, gastronomía y espectáculos”, comentó Peláez.

Los objetivos del programa son documentar y relevar los aspectos naturales y humanos, económicos sociales y culturales de la ciudad para dejar un legado para las próximas generaciones; estimular la conciencia ciudadana en cuanto a la necesidad de afirmar una identidad propia y contribuir a su desarrollo; animar la tradición oral intergeneracional acerca de la forma de vida a lo largo de los años; difundir y promocionar la preservación y recuperación del patrimonio cultural, histórico y arquitectónico; homenajear a las personalidades de la ciudad que en sus campos de acción tienen o tuvieron destacada actuación en el plano nacional o internacional.

También propone “elaborar un relevamiento y un nuevo plan de señalización de lugares y sitios relacionados con el patrimonio cultural y la historia marplatense; impulsar la puesta en valor y la promoción de paseos tradicionales; difundir en los jóvenes, en particular en el sistema educativo municipal, las etapas de la vida marplatense y sus personalidades históricas; promover el análisis del rol de la mujer en la historia de la ciudad y el análisis del rol de las colectividades en la cultura e identidad marplatense”.

Para el autor, “la única manera de cumplir con los objetivos planteados” es “con el esfuerzo y aporte conjunto de los vecinos, entidades intermedias, ONGs, empresas y comerciantes locales, y por supuesto, con el soporte del gobierno municipal”.

“Los marplatenses tenemos al menos dos experiencias cercanas que presagian un resultado exitoso de existir la voluntad política que permita llevar adelante la iniciativa: los Juegos Panamericanos de 1995 y el regreso del Festival Internacional de Cine en 1996. En ambos eventos de trascendencia internacional, muchos vecinos e instituciones se movilizaron y fueron protagonistas en el éxito de dichos acontecimientos”, agregó el autor.

“Como en aquellos años, la historia puede repetirse, pero esta vez, con un ingrediente muy especial: que el resultado final sea un regalo para la ciudad toda y un legado para las futuras generaciones que hasta el presente no han incorporado la riqueza histórica y cultura que consolide su identidad”, añadió.

En qué ciudades es mucho mejor negocio poner un departamento en alquiler que en Buenos Aires


María Eugenia Usatinsky, Iprofesional

jue, 3 de febrero de 2022 7:07 a. m.·7  min de lectura

Hace tiempo que el sector inmobiliario advierte a viva voz sobre la baja rentabilidad que deja invertir en viviendas destinadas a alquiler permanente, ya que el promedio bruto que se alcanza ronda –con suerte- el 2.5% anual. A la coyuntura marcada por el ritmo inflacionario, la depreciación de los salarios que licuaron el poder adquisitivo, la falta de líneas de crédito que permitan el acceso al techo propio y la disparada del dólar, se agrega la incertidumbre general que la criticada ley de alquileres despierta entre propietarios e inquilinos.

En este contexto, resulta difícil pensar en oportunidades de inversión. Pero, las hay. Según un relevamiento realizado por la plataforma Reporte Inmobiliario, el promedio de rentabilidad bruta anual de alquileres en 11 localidades del interior del país durante el último trimestre de 2021, fue de 3,8% (antes de impuestos). Este índice supera el obtenido por las propiedades ubicadas en la Ciudad de Buenos Aires, que ronda el 2,6%. Los mayores réditos de esta actividad se consiguieron en:

1. San Miguel de Tucumán: 5.16%

2. Neuquén: 4.68%

3. Santa Fe: 4.47%

4. Mendoza: 4.33%

5. Salta: 4.13%

6. Córdoba: 3.68%

7. Rosario: 3.31%

8. Bariloche: 3.29%

9. Mar del Plata: 3.22%

10. Posadas: 2.69%

11. Bahía Blanca: 2.62%

Para elaborar este informe, se consideró la media de precios publicados de venta y de alquiler de departamentos usados de dos ambientes -sin amenities- ubicados en las zonas céntricas de cada ciudad. En la mayoría de las plazas relevadas el cap rate superó el 3% y, del total de las localidades, en solo dos casos se registró una renta similar a la de CABA, que fueron Posadas y Bahía Blanca.

Si bien en función de este relevamiento la capital tucumana es la que mejor resultado arroja para vivir de rentas, Virgilio Raiden, CEO de Urban Group, inmobiliaria que opera en esa ciudad, explica que puede haber «oportunidades de alta rentabilidad en algunos barrios periféricos con departamentos que son baratos, de nivel inferior, donde los alquileres no caen tanto», aunque esa situación no sería la media general del mercado.

Como una de las características que presenta este negocio en esa capital provincial, el bróker menciona que «existe mucha más demanda que oferta» por lo que todo lo que se publica se reserva inmediatamente. «Sin embargo -aclara- esto no quiere decir que se alquile carísimo. Se renta a valores de mercado, que son relativamente bajos porque tienen relación con los salarios» que allí se pagan. Según informa, un departamento de buena calidad y con un dormitorio se vende a u$s50.000 mientras que, por alquiler, se pide entre u$s125 y u$s150 por mes.

En tanto, Jorge Pighin, presidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios de la primera circunscripción de la provincia de Santa Fe, se muestra «sorprendido» por los resultados del ranking de rentabilidad. Y explica: «Deben haber tomado como parámetro algunos departamentos de 25 a 30 años de antigüedad, que tienen acceso por escalera y están cerca de las universidades».

Allí, según detalla, se pueden hallar unidades de 42 m2 en venta por u$s42.000, que se alquilan dentro de un rango de $28.000 a $31.000 por mes, «dependiendo de las bondades que tengan». Son departamentos «que están en buen estado y bien ubicados», donde el metro cuadrado cotiza a alrededor de u$s1.000 y el retorno es aproximadamente de 0.38% mensual.

Aunque ésta es «una buena rentabilidad a nivel país», admite que se trata de «casos puntuales» dado que esa tasa de retorno «no responde al promedio de lo que se construyó últimamente. La oferta normal se caracteriza por unidades de 55 a 60 m2 con un dormitorio pero se está muy lejos de ese porcentaje».

No obstante, Pighin cuenta que en la actualidad hay alrededor de cien pequeños y medianos proyectos en construcción que son opciones interesantes para invertir: corresponden a edificios de planta baja y dos pisos, ubicados en las zonas universitarias, cuyos departamentos se venden en un rango de u$s45.000 a u$s50.000. «Son complejos sin ascensor por lo cual tienen bajas expensas, están cerca de avenidas con transporte público, en barrios seguros y cuentan con todos los servicios. Se trata de nuevos desarrollos que estarán terminados dentro de un año y medio, y de los que se conseguirá una renta de alrededor de 0.33% a 0.35% mensual», destaca.

En base de ello, el bróker recomienda invertir en departamentos de un dormitorio para estudiantes universitarios porque, con el regreso a las clases presenciales, se activaron numerosas búsquedas. «Sin exagerar, nos entran entre 15 y 20 pedidos diarios», ejemplifica. También señala que hay escasez de casas con dos dormitorios, patio y cochera, demanda que se potenció tras iniciada la pandemia.

Sobre la situación general del mercado santafecino, el asesor inmobiliario coincide en que se presenta «una demanda muy grande de alquiler y la oferta es escasa por lo que los valores pegaron un salto cuantitativo». Según calcula Pighin, la oferta disminuyó entre 30% y 35% producto «de la inseguridad jurídica» y de los problemas «que provocó la nueva ley de alquileres» ya que hay más inmuebles que «pasaron a estar a la venta», además de que «no hubo desocupaciones, ni desalojos, ni mudanzas, aunque sí se concretaron muchas renovaciones».

El panorama del mercado mendocino no difiere mucho. Santiago Debé, que lleva 44 años de presencia en este negocio como presidente de la inmobiliaria homónima, se queja: «Antes de este mamarracho que hicieron con la ley de alquileres, el mercado locativo se desenvolvía sin mayores problemas. Pero, los ajustes anuales actuales superan el 50% y muchos propietarios retiraron sus departamentos porque no están de acuerdo con que el Estado intervenga. Solo en la capital provincial, volaron del mercado alrededor del 30% al 35% de las propiedades que se ofrecían».

Y agrega: «Hasta la sanción de esa norma, la rentabilidad era del 2 al 3% anual pero ahora no hay parámetros porque los precios se dispararon bastante ya que el propietario que se arriesga a colocar su propiedad en alquiler, en un marco de incertidumbre como el actual, lo hace cubriéndose. El mercado tiene que responder porque el inquilino a algún lado tiene que ir a vivir y, así, se perjudican todos».

Debé, quien fue uno de los fundadores de la Federación Inmobiliaria de la República Argentina, indica que en Mendoza capital el alquiler de un departamento de un dormitorio (usado, con 25 a 30 años de antigüedad), ubicado en zona céntrica, puede llegar a estar entre $19.000 y $25.000, mientras que para comprarlo se piden de u$s35.000 a u$s40.000, según el estado de la unidad y de conservación del edificio.

Pero, el martillero aclara que en la coyuntura actual, la rentabilidad es variable porque «lo que sucede con los precios de alquiler, de venta y con los costos de construcción, es que los números están totalmente distorsionados ya que no existen parámetros fijos que permitan aplicar sistemas comparativos para tasar. Dado que todo el mundo está desesperado por cubrirse porque no se sabe qué sucederá, hay sobrecargas».

Según sostiene, en ese mercado «hay oportunidades de inversión pero falta confianza» por los «cambios de condiciones» que se plantean y las amenazas que se escuchan sobre «anular el derecho a la propiedad». Ante esto, «las inversiones no aparecen, a pesar de que haya demanda de propiedades». Tanto en la capital como en el Gran Mendoza, Debé afirma que lo que más se necesitan son casas en barrios abiertos y cerrados.

Hay numerosas ciudades en las que la rentabilidad de un alquiler supera a la de Buenos Aires

Alquileres en Ciudad de Buenos Aires

Según los datos difundidos por el portal inmobiliario Zonaprop sobre el comportamiento del mercado porteño en 2021, la relación entre el valor de alquiler y el precio de venta de los inmuebles subió levemente y se ubicó en 3,09% anual. El alquiler promedio de un departamento de dos ambientes (50 m2) fue de $ 46.890 por mes, mientras que una unidad de iguales características se ofrece a la venta en u$s 122.503.

La zona oeste de CABA es la que cuenta con mayor rentabilidad promedio anual (3,3%) mientras que el corredor norte tiene la menor (2.8%). Por su nivel de retorno, los mejores barrios para inversores que buscan renta son Agronomía (3.7%) y Parque Patricios (3.6%).

A partir de los datos relevados, se necesitan 32.3 años de alquiler para recuperar la inversión de compra, 24% menos de lo requerido en diciembre de 2020. El aumento acumulado en 2021 de los nuevos contratos de alquiler fue de 52.8%, levemente por encima del registro de la inflación anual (50.2%). En cuanto a la oferta de alquileres en CABA se mantiene acotada con un volumen actual de avisos 15% menor al de 2020 y 25% por debajo de 2019.

Fuente: iprofesional

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