Mar del Plata volvió a ser el destino más elegido por miles de turistas


mardel paseo por la costa

Mar del Plata volvió a ser el destino más elegido por miles de turistas

 

Las nubes, el frío y un pronóstico poco alentador no desalentaron a los miles de turistas que desde el vernes arribaron a la Costa Atlántica. Las rutas de acceso se mostraron más cargadas a media mañana, cuando circulaban unos 1.500 vehículos a la atura de Samborombón.

 

Del total de viajeros, se estima que el 60% se hospedó en Mar del Plata, la ciudad que según los operadores turísticos fue la más elegida para disfrutar del fin de semana largo. Aunque las Cataratas del Iguazú, Entre Ríos, Mendoza y Bariloche también recibieron muchos visitantes.

 

La cantidad de viajeros que aprovechan el feriado del 25 de mayo se duplicó en tres años, ya que pasó de 564.000 en 2009 a más de un millón este año. “Es un fin de semana largo tranquilo. La gente encontrará precios muy accesibles, y una oferta difícil de comparar con otro destino”, aseguró el encargado de un restaurante.

 

Las reservas hoteleras apenas superaban el 50% en la semana, pero el viernes el porcentaje se incrementó levemente con el arribo de aquellos que llegaron a última hora sin anunciarse.

 

“Cuando es así, hay mayor espontaneidad”, dijeron desde el Ente de Turismo de General Pueyrredón. Los fines de semana “normales” llegan unas 30 mil personas a la “Ciudad Feliz”, pero a esta altura se sabe que para éste ya llegaron más del doble.

 

Se preveía un mejor clima para el comienzo del fin de semana largo, pero las condiciones variaron. El viernes el termómetro trepó hasta los 14 grados y este sábado la niebla y el cielo cubierto le dieron otra fisonomía a la ciudad.

 

En tanto que para el domingo la inestabilidad irá en aumento según el Servicio Meteorológico Nacional, y por eso tal vez el regreso para algunos sea bajo la lluvia.

 

Fuente: puntonoticias.com

Hay desconcierto en el mercado inmobiliario por el dolar paralelo


La semana pasada llegó a pagarse $ 6,20. Operadores consideran que se trata de una situación coyuntural que no va a durar demasiado. Desde que la AFIP implementó restricciones para adquirir dólares el número de negocios se redujo; no obstante, persiste el interés de los potenciales compradores.

El cepo impuesto por la AFIP para la adquisición de la divisa estadounidense sumado a la fuerte suba que recientemente experimentó la cotización del dólar paralelo -la semana pasada el que se conoce como «blue» llegó a pagarse $ 6,20- han alterado el desenvolvimiento del mercado inmobiliario que, en un marco de desconcierto, aguarda la estabilización de la situación financiera.

A partir del momento en que el Gobierno -hace ya varios meses- implementó restricciones a la compra de dólares en Bancos y/o casas de cambio, el número de operaciones de compra-venta de propiedades comenzó a reducirse; el impedimento de adquirir libremente moneda extranjera -algo que se acentuó notoriamente en lo que va de este mes-, provocó una importante suba del dólar negro o informal; esto hizo que, ante la posibilidad de que el mismo no haya llegado aún a un «techo», la mayoría de los que disponen de billetes verdes no estén dispuestos a desprenderse de los mismos.

Al abordar el tema con LA CAPITAL, el presidente del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos, Miguel Angel Donsini dijo que «entiendo que estamos ante un problema coyuntural; teniendo en cuenta lo que está pasando con el dólar, el mercado está expectante; da la impresión de que habrá que esperar unos días para ver qué es lo que ocurre; las operaciones se paralizaron bastante porque tanto los potenciales compradores como los que quieren vender sus propiedades están observando con detenimiento lo que pueda ocurrir».

Tras señalar que «el inmobiliario es un mercado que se regula en función de la oferta y la demanda» anticipó que «es lo que va a volver a suceder una vez que esta situación se resuelva; personalmente creo que no hay que dramatizar ya que esta coyuntura no va a durar mucho tiempo; la gente sabe que la mejor inversión es el ladrillo; en estos momentos el problema no lo tiene sólo el comprador ya que el que vende puede ser que no sepa qué hacer con los dólares que obtenga», señaló.

Al referirse al alto precio de los inmuebles Donsini sostuvo que «es lógico que hayan subido ya que durante todos los años en los que la cotización del dólar no se movió, en pesos hubo mucha inflación». Más tarde, expresó que «una de las cosas que me llama la atención es que casi todas las operaciones que habían sido pactadas en dólares a través del pago de una seña, siguieron normalmente su curso; seguramente es gente que tenía en su poder los billetes norteamericanos; si bien los departamentos terminados se venden en dólares, los edificios que están arrancando en el pozo con la figura del fideicomiso se están vendiendo en pesos, con cuotas ajustables por el índice de la Cámara Argentina de la Construcción».

Otra opinión

 

Juan Carlos Reverter, responsable de la firma inmobiliaria Ledesma y Cía. dijo por su parte que «estamos viviendo un momento muy particular del mercado inmobiliario; aunque se advierte que hay desconcierto, algunas cosas llaman la atención y nos permiten mantener cierto optimismo; una es que, a pesar del aumento del dólar paralelo, tal vez porque la oferta se achicó, persiste el interés de potenciales compradores; da la impresión de que lo que estamos atravesando es una situación coyuntural que no va a durar demasiado; no hay que olvidar que aquel que dispone de dólares no tiene muchas alternativas de inversión», afirmó.

Dijo luego que «teniendo en cuenta la inflación real, no hay dudas de que, ante las dificultades para conseguir dólares, los valores de los inmuebles en pesos van a subir; el mercado no se va a parar porque así como hay gente que ahorra, otros están construyendo; si no pueden vender en dólares, lo van a hacer en moneda argentina; el hecho de que el mercado pueda llegar a pesificarse no significa que los precios vayan a estabilizarse», expresó. Más tarde sostuvo que «los que tienen dólares tampoco están muy tranquilos ya que la emisión que ha hecho los Estados Unidos, al igual que lo que ocurre en Europa con el euro, es brutal; es probable que ese sea el motivo por el cual, a pesar de lo que está ocurriendo, la demanda no haya decrecido tanto como otras veces».

Finalmente sostuvo que «así como aquel que vende una propiedad terminada quiere dólares, hay que decir que el que está construyendo, en la medida que los vaya a utilizar para comprar materiales, puede aceptar pesos».-

 

fuente: diario la capital

Corredores Inmobiliarios al borde de un ataque de nervios


El título de la película de Almodovar sirve para describir la situación actual.
·   El Gobierno con necesidad de dólares cierra todos los canales de comercialización del dólar al precio oficial.
·       Inmuebles que desde 1975 se comercializan en dólares, buscando una moneda dura que proteja al capital de la depreciación de la moneda local.
·     Operaciones inmobiliarias que quedan entrampadas entre dos tipos de cambio, uno oficial a $ 4,50 por dólar y uno paralelo, negro o blue a un valor indefinido, entre $ 5,50 y $ 6,00 por dólar.
·         Propietarios que pretenden que su venta se pague en dólares billetes.
·      Compradores con dificultades para obtener dólares al tipo de cambio oficial y quieren pagar en pesos al tipo de cambio oficial.
·         Economistas que dicen que el mercado paralelo es de muy poco volumen de operaciones y por lo tanto el precio que se publica no es representativo de un mercado transparente.
·      Otros economistas que dicen que el dólar se estancó frente a la inflación interna y que su valor actual debería ser $ 8,10 ó $ 15,90 ó vaya a saber cual. (La cantidad de gente que apareció en los diarios escribiendo sobre el dólar es increíble)
·         Opiniones que dicen que llegó el momento de pesificar la economía y  que la venta de inmuebles se deberían hacer en pesos.
·       Otras opiniones que dicen: el peso perdió 13 ceros hasta la fecha,  que es como dividir el peso actual por 10.000.000.000.000 para conocer su valor histórico.
·         Opiniones que dicen que se terminó el mito del ladrillo como reserva de valor.
·         Otras opiniones que fueron defensoras del ladrillo que hacen “mutis por el foro”
·        Desarrolladores inmobiliarios que se salvaron de este desastre cuando hace 2 años inventaron el modelo de “fideicomiso al costo”. El desarrollador no pone en riesgo su utilidad, que la asegura con un ingreso fijo,  el riesgo por los mayores costos lo tienen los compradores que son  “dueños” del proyecto.
·     Propietarios que piensan en no vender hasta que pase la tormenta y ofrecer su propiedad en alquiler ó dejarla “cerrada con llave”.
·         Compradores que pueden esperar y esperan, intuyendo que este nuevo valor del dólar llegó para quedarse.
·         Dirigentes inmobiliarios que dicen que la actividad bajó un 30%
·         Colegios de Escribanos que dicen que se hacen muchas menos escrituras.
Y en el medio de este gran lío esta el Corredor Inmobiliario, cuya misión es intermediar entre la oferta y la demanda y que en estas condiciones su trabajo se hace muy difícil y a veces imposible de llegar a un acuerdo satisfactorio para las partes.

Si no hay acuerdo, no hay honorarios, no se pueden pagar sueldos, los gastos fijos comienzan a asfixiar al negocio y el “pato de la boda” lo terminan pagando los que viven de su ingreso mensual.

Esto se veía venir.
El mercado inmobiliario tiene un funcionamiento especial: los inmuebles se venden en dólares pero el costo de su construcción es en pesos, estoy hablando de los inmuebles nuevos, pero estos fijan el precio de los usados.
En los últimos años el dólar ha tenido una devaluación anual del 5%, mientras que el índice de precios de la construcción que elabora la cámara del sector, vino creciendo a un 20% anual. ¿Qué pasa con esa diferencia del 15%? Si el desarrollador no hace nada, debe vender más dólares de su ingreso para cubrir sus mayores costos en pesos y eso da como resultado que baje su rentabilidad. Para evitar la pérdida de rentabilidad aumenta los precios.
Aquí un ejemplo

Por lo tanto en los últimos 7 años el precio de las propiedades vino creciendo año a año ¿pero se trataba de un crecimiento genuino por incremento de la demanda? No,  porque no se incrementó la cantidad de unidades vendidas,  que estuvo por debajo del promedio. El aumento se debió a un ajuste inflacionario: inventamos “la inflación en dólares”.

Durante esos años se dio un debate: si había o no burbuja de precios. Puedo decir que los precios se inflaron como un globo y siempre pasa que los globos se desinflan.
No es cuestión de encontrar al malo de la película, porque el desarrollador que aumentó los precios lo hizo obligado porque aumentaron los costos, y además los compradores después convalidaban el aumento de precios comprando, y es mas, se ponían contentos porque esos mayores precios le revaluaban positivamente su capital (el inmueble). En criollo: compraban a 100 y en algún momento podían vender en 150 haciendo una buena diferencia (si vendían).
Hoy probablemente le quieran pagar 120 y el propietario igual habrá hecho una diferencia con el precio de compra y revaluado su capital, aunque no quizás, la diferencia que esperaba. Mañana nadie sabe lo que va a pasar, es lo que se llama incertidumbre.
Los Ciclos Económicos
Si se estudia la economía argentina en el tiempo se encuentra una curva que evoluciona entre cimas y fondos. El estudio se hace midiendo la evolución de una variable que se llama Producto Interno Bruto (que es el volumen total de transacciones económicas que se hace en el país en un período determinado). Si se grafican las variaciones de esa variable en el tiempo se obtiene el siguiente gráfico:
La curva roja representa a toda la economía, la curva azul representa a la actividad de la construcción que está inserta en esa economía. A la línea azul se la llama ciclo inmobiliario y tiene un comportamiento particular:
  • En los momentos de crecimiento del PIB general el PIB inmobiliario crece más.
  • En los momentos de caída del PIB general,  el PIB inmobiliario cae más.
Esto se debe a que la duración de un proyecto inmobiliario ocupa varios años. En los momentos de crecimiento económico,  como es rentable desarrollar nuevos proyectos, estos se multiplican; pero si la situación económica cambia, un proyecto ya lanzado no se puede detener porque el costo de detenerlo es más alto que continuarlo.
Los proyectos terminados se acumulan y como no es negocio realizar nuevos proyectos,  el PIB de la construcción cae. La duración de esta caída dependerá del ciclo económico. Durante la caída, las nuevas necesidades de vivienda se resuelven del stock de viviendas desocupadas disponibles en las ciudades.
Hacia delante es difícil prever como se comportarán las variables, por eso se habla de incertidumbre; pero,  probablemente haya una baja de la actividad económica que produzca una baja de la actividad de la construcción.
Si no se hace nada con respecto a la inflación y el tipo de cambio se mantiene retrasado con respecto a ésta,  se seguirán produciendo tironeos en la economía.
Qué hacer con los clientes
No todas las situaciones son iguales. En propiedades de menor valor,  los montos involucrados entre la punta vendedora y la compradora son más fáciles de resolver. En operaciones de mayor precio los montos son más altos y las posiciones son más irreductibles.
Aquel que venda para comprar tendría que “calzar” el descuento que deba hacer en el precio para vender con el descuento que le pedirá al vendedor para comprar.
Aquel que venda porque quiere convertir su inversión inmobiliaria en dinero está en la situación mas difícil ya que deberá asumir que quizás no pueda lograr el precio esperado, pero que,  sin embargo,  logre una diferencia entre el precio que obtenga y el que pagó la propiedad.
La tarea del Corredor, como siempre,  será acercar a las partes haciendo notar los pro y los contra de cada decisión.
Para el que resuelva suspender la venta y ofrecer la propiedad en alquiler deberá saber que la rentabilidad neta de los alquileres ronda el 3% anual sobre el capital invertido y que esa ecuación puede bajar si aumentan impuestos y expensas y no sube el precio de los alquileres por sobreoferta en el mercado.
Es una situación difícil para el mercado que solo el tiempo podrá aclarar.
Como broche final coleccione de Internet frases famosas que han dicho los funcionarios públicos sobre el dólar.
Las frases con el dólar como protagonista

Cristina Fernández de Kirchner el 25/05/2012
“Me acuerdo de un amigo, que no voy a decir el nombre porque me va a matar si lo digo, que una de los dos hijas vive acá en Bariloche, y me decía en 2002, cuando se produjo el crac económico y el Parlamento elige un nuevo gobierno el 1º de enero, este amigo de la familia viene y le dice a mi hijo Máximo: ‘Máximo, hay que comprar dólares –estaba a 4,80 en ese momento – porque se va a ir a 10 pesos’. Y el amigo nuestro compró. No sé qué habrá hecho con esos dólares o si los tendrá.”
SBATELLA QUIERE DESDOLARIZAR «POR LA BUENA O POR LA MALA»
El titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), José Sbatella, consideró que «por la buena o por la mala tenemos que recuperar la soberanía monetaria. Pensamos que, inclusive, la desdolarización de la Argentina requiere ponerle un límite a la facilidad con que se hacían las cosas», señaló el economista. Abril de 2012
SBATELLA: «NADIE PROHÍBE AHORRAR EN DÓLARES»
El titular de la Unidad de Información Financiera remarcó que las nuevas medidas cambiarias sólo buscan conocer «el origen de los fondos» y dijo que el Gobierno viene siguiendo la diferencia entre el dólar oficial y el «blue». Noviembre de 2011
La gente que tiene ingresos y que compra dólares con su sueldo o con su jubilación, más allá de estar haciendo un mal negocio, lo que tiene que hacer solamente cuando lo hace es dar información», Miguel Pesce, vicepresidente del BCRA. Noviembre de 2011
EL QUE DEPOSITO DOLARES, RECIBIRA DOLARES…
Frase dicha por Eduardo Duhalde al asumir como presidente en enero de 2002 después del corralito de Domingo Felipe Cavallo. Sin comentarios…
LES HABLE CON EL CORAZON Y ME CONTESTARON CON EL BOLSILLO 
Dicho por el ministro de Economía Juan Carlos Pugliese en 1989, en medio de una gran crisis financiera, luego de un discurso que intentó frenar en vano la corrida cambiaria-bancaria.  En aquel fatídico verano de 1989, hasta los jubilados iban a las casas de cambio a comprar dólares para defenderse de la inflación, mientras Raúl Alfonsín, negando la realidad, trataba de quitarse la responsabilidad del incendio y hablaba de un golpe de mercado.
EL QUE APUESTA AL DOLAR, PIERDE
Advertencia lanzada en 1981 por el ministro de Economía Lorenzo Sigaut. Asumió como ministro de Economía, cuando el entonces general Jorge Rafael Videla, quien se había desempeñado en la presidencia del gobierno militar desde el 24 de marzo de 1976, fue desplazado por Roberto Viola. El cambio en la presidencia de facto implicó también el cambio del ministro de Economía que había acompañado toda la gestión de Videla, José Alfredo Martínez de Hoz.  Sigaut, un economista proveniente del sector industrial argentino, asumió con la intención de poner fin a la subvaluación del dólar que caracterizó la etapa de Martínez de Hoz. En ese sentido, al momento de asumir su cargo, Sigaut pronunció una frase que, obviamente tenía como objetivo desalentar maniobras especulativas, pero que pasó a la historia argentina como ejemplo de la poca confiabilidad de las declaraciones de los gobernantes: «el que apuesta al dólar, pierde». Pocos días después, dispuso una revaluación del dólar en un 30%, la primera de una serie de devaluaciones que tomó durante su función.
EL RODRIGAZO
El 4 de junio de 1975, el entonces Ministro de Economía Celestino Rodrigo, dispuso un brutal ajuste que consistió en devaluar el peso ley llevándolo de 10 a 26 en lo que hacía al dólar comercial; el dólar financiero pasó de 15 a 30 pesos ley, y se creó un nuevo tipo de cambio turístico, en 45 pesos. Ya Gómez Morales, en marzo, había llevado el cambio comercial de 5 a 10 pesos y el financiero de 10 a 15. Las tarifas eléctricas subieron de 50 a 75%. La nafta súper, 172% y la común, 181%.. Igual otras tarifas. Nunca en la Argentina había habido semejante ajuste de precios relativos, ni tanta inflación y devaluación, más una recesión que acabó con 11 años seguidos de crecimiento. Y todo en un contexto de vacío de poder tras la muerte de Perón en 1974 y una espiral de violencia.
Fuente: Tecnicoinmobiliario.blogspot.com

Sin mercado, ¿puede haber precios?


En concreto

Sin mercado, ¿puede haber precios?

Por Adriana Anzillotti | LA NACION

Twitter: @aanzillotti    |
Las noticias de la semana desalientan hasta el más optimista y en verdad cada vez son menos porque la realidad golpea a los ciudadanos. Y el sector inmobiliario no está exento de esta coyuntura. Los números son elocuentes: las escrituras reflejan una caída y lo mismo sucede con la cantidad de permisos para construir, de modo que no sólo este momento es crítico, sino que se advierte y anticipa un difícil segundo semestre y más incertidumbre respecto de 2013 (con muchos nubarrones en el horizonte encima de un año electoral). Planificar una obra exige mucha anticipación y las condiciones actuales lo que menos consiguen es incentivar a los desarrolladores/inversores locales para construir. Lo que implica, además, menos puestos de trabajo en la construcción, que es madre de industrias y generadora de mano de obra.

Mientras la pelea política subió de tono y se podría decir que está disimuladamente al rojo vivo, con inflación mediante y un dólar paralelo que pasó la barrera de los 6 pesos, el panorama se ha vuelto sumamente complejo. Escasea la yerba en las góndolas, pero mucho más preocupante es que falten insumos para la medicina y remedios, mientras el dólar sigue trepando…, ¿hasta dónde? ¿O acaso es una devaluación encubierta?

El mercado se frenó básicamente por las restricciones cambiarias. Pero nada positivo viene de las decisiones ajenas al propio mercado: nada puede determinarlo más que sus propias variables. De ese delicado balanceo entre la oferta y la demanda surge el precio. A mayor libertad para ese equilibrio, mejores resultados para su fluidez.

La libertad (obviamente en el sentido más amplio y en todos los aspectos de la vida como un valor supremo del hombre), pero en este caso contractual aplicada al mercado de alquileres, permite que este segmento fluya y se afiance la necesidad de negociar entre locadores y locatarios en busca de resultados que beneficien a las partes. Cualquier intromisión externa no hace más que sofocar este estilo de consensuar logrado después de muchos traspiés y no sólo en lo referido a la vivienda, sino también en los contratos comerciales.

Pero si se vuelve al dólar, protagonista total de estos días, la pregunta es si la suba continúa, ¿cómo afecta esto a los precios de las propiedades? Ni comprar ni vender… Entonces no hay mercado y si no lo hay, ¿puede haber precios?

Las dudas arrecian mientras que los bolsillos enflaquecen y la preocupación de cómo esta situación actual de la economía puede afectar a las empresas y los puestos de trabajo sigue en alza. ¿Quién despejará estas incógnitas?.

 

La falta de dólares El mercado, en pausa


El cepo cambiario llevó a un amesetamiento de las operaciones, con vendedores que quitan sus propiedades de la oferta y compradores que no pueden acceder a la moneda extranjera; se estima una caída del 11% para el primer cuatrimestre

Por Diego Cuneo  | LA NACION

 

Las medidas tomadas por el Gobierno en las últimas semanas sobre el mercado financiero, no hicieron más que oscurecer un panorama que ya de por sí aparecía como sombrío para la actividad inmobiliaria. Es que la desaceleración que se produjo como consecuencia de la fiscalización de la compraventa de moneda extranjera impuesta a fines de octubre último se amplificó luego con más restricciones, y llegó a un punto de máximo retraimiento con la decisión de los últimos días de casi bloquear el acceso a los dólares. Así, el llamado cerrojo o cepo cambiario está impactando muy fuerte en el ámbito de propiedades usadas o terminadas.

La situación es clara: ante la imposibilidad de concretar operaciones en dólares, los vendedores retiran sus propiedades de la oferta o sólo realizan la transacción si se les ofrecen billetes norteamericanos. Los compradores, en tanto, se encuentran con trabas casi imposibles de superar para acceder a los dólares al precio oficial o deben pagar casi un 30% más recurriendo al mercado paralelo, en una transacción que, por otra parte, es ilegal; en resumen: no tienen qué ni cómo comprar.

Así se llegó a un amesetamiento de la actividad. E incertidumbre es la palabra que más se escucha por estos días entre operadores y desarrolladores. «El mercado está resentido porque, históricamente, cualquier elemento de control o de ajuste lo afecta, y eso impacta directamente sobre el sector», graficó Miguel Camps, titular de la Asociación de Empresarios de la Vivienda.

«La actividad está completamente retraída. Para dar un ejemplo, en lo que es la ciudad de Buenos Aires en el primer cuatrimestre de este año las operaciones tuvieron una caída del 11% respecto de igual período de 2011, mientras que la cantidad de permisos de obra disminuyó un 38%, cifras que se suman a la mengua que se venía evidenciando en el último trimestre de 2011. Con lo cual, si seguimos con este ritmo, seguramente dentro de un año o año y medio vamos a tener escasez de oferta por la falta de unidades para la venta», amplió Néstor Walenten, titular de la Cámara Inmobiliaria Argentina. En coincidencia, Gabriela Goldzer, de la firma Ocampo Propiedades, detalló: «Desde hace mucho tiempo, el valor de las propiedades en la Argentina se expresa en dólares, por lo tanto es el patrón de referencia que define el precio en este mercado. Como el dólar es también la moneda en la cual se ahorra para la compra de bienes importantes como son las propiedades, el cepo cambiario introdujo en el mercado inmobiliario una fuerte incertidumbre que frena y lentifica muchas operaciones».

Roberto Tizado, titular de Tizado Propiedades, manifestó: «El cepo cambiario está complicando las operaciones de las propiedades entre particulares». Y sumó otro punto desalentador: la imposibilidad de acceder a créditos hipotecarios. «Hoy, la operatoria crediticia está más restringida y casi todos los pedidos de préstamos salen rechazados. Entonces podríamos decir que no hay créditos, no se consiguen dólares y la cotización del dólar se pacta en cada operación», dijo.

Las alternativas, pocas

Sin embargo hay coincidencia también en que la actividad se mueve en determinados ámbitos puntuales.

Ariel Wasserman, uno de los directores de la firma BW Group, detalló: «En momentos de incertidumbre la gente que aún tiene dólares sigue apostando por la propiedad como refugio de valor. El panorama actual impone nuevas estrategias, y los desarrolladores debemos encontrar vías alternativas para satisfacer la demanda. En este momento hay dos opciones: obras terminada o proyectos en pozo. Nosotros estamos recibiendo consultas de inversores y clientes que quieren comprar propiedades en pesos, y las alternativas dependen básicamente de esas dos variables: si es una obra terminada, no se pueden aceptar pesos al valor del dólar oficial porque el cerrojo es total y el constructor no puede comprar dólares con esos pesos (hay que tener en cuenta que la obra fue construida y financiada en dólares), entonces una de las posibilidades es tomar los pesos al valor del dólar paralelo. Sin embargo es un buen momento para comprar una propiedad desde el pozo, porque si bien hay una parte que se paga en dólares (y para esto muchos utilizan sus ahorros), el resto podrá financiarse en pesos. El constructor puede utilizar los pesos para pagar gran parte de la construcción, entonces ya no hacen falta los dólares».

Tizado coincidió: «Algunos desarrollistas están empezando a aceptar pesos sobre todo en las obras que están en construcción, ya que usan esos pesos para pagar salarios e insumos de la construcción».

Camps sumó otra posibilidad, los fideicomisos al costo y en pesos: «El fideicomiso, tal como lo encaramos desde la AEV desde que lo establecimos como sistema en 2003, es una herramienta honesta y eficaz. Y de alguna forma, ante este panorama, nos premia, porque permite el pago al costo (excepto por la parte del terreno) de todo lo que se refiere a la construcción. O sea, los desarrolladores reciben los pesos y con esos pesos pueden pagar el material por adelantado y también hacer frente a los costos de obra y los contratos con los proveedores rápidamente. Hoy no hay una forma más equitativa para las partes que la del fideicomiso. Algunos optan por los dólares, pero los que tomaron a dólar oficial hoy se encuentran con que la inflación y la suba de costos se empiezan a guiar por el dólar paralelo, y entonces se encuentran con problemas», dijo.

Goldszer se mostró de acuerdo: «Creemos que es un buen momento para comprar una propiedad en una obra en pozo, porque si bien hay una parte que se paga en dólares (y para esto muchos utilizan sus ahorros en dólares), el resto podrá financiarse en pesos. El constructor puede utilizar los pesos para pagar gran parte de la construcción, entonces ya no hacen falta los dólares».

Cómo sigue

Claro que surge el interrogante de qué sucederá en el futuro. Al respecto, Tizado dijo: «A corto plazo, la situación seguirá siendo complicada, pero en el mediano seguramente el mercado irá arbitrando valores, formas y monedas de pago, y encontrando un nuevo equilibrio. Este es un mercado que se maneja libremente entre la oferta y la demanda, y sin intervenciones irá encontrando sus nuevos equilibrios una vez superada esta transición complicada».

Goldszer coincidió: «A corto plazo vemos un mercado amesetado y con la aparición de algunas oportunidades puntuales generadas por la incertidumbre económica tanto a nivel global como local. Sin embargo, a mediano y largo plazo creemos que el mercado inmobiliario sigue siendo una gran opción en términos de ahorro que permite huir de la volatilidad de la moneda y de la crisis que todavía está impactando en las economías desarrolladas». Wasserman tuvo una mirada similar: «Creemos que estamos antes una situación circunstancial. Nos da la impresión de que de alguna manera esto cambiará de rumbo. El cepo cambiario no podrá sostenerse eternamente, y tal vez el mercado del dólar deberá sincerarse de una vez por todas».

Para finalizar, Walenten aportó un punto de vista más crítico: «De persistir con el cerrojo y los controles, no veo una salida para esta situación. En la medida en que no se flexibilice el mercado cambiario no hay soluciones a la vista. Es necesario volver a un mercado de libre acceso para que la actividad inmobiliaria vuelva a encontrar una dinámica como la que tenía hasta octubre último».

11%

De caída en las operaciones

Es lo que se registró en el primer cuatrimestre de este año comparado con igual período de 2011 en la ciudad de Buenos Aires

Pesificación

En medio de esta situación tan enrarecida, en los últimos días comenzó a circular con fuerza la versión de que el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, está impulsando una iniciativa para pesificar la operatoria inmobiliaria, o lo que es lo mismo, llevar a que todas las transacciones que se hagan se realicen en moneda nacional. En ese sentido, inmobiliarios y desarrolladores coinciden en que ésa no aparece como una solución al problema. Lo sintetiza Walenten: «Creo que una pesificación no va a ser la solución, porque en un mercado con un dólar tan volátil como el que estamos viendo por estos días, la gente no va a saber cuál es el verdadero precio de las propiedades, por lo cual ni compradores ni vendedores se van a animar a realizar transacciones. Y no sólo eso, sino que quien recibe pesos inmediatamente va a querer posicionarse en dólares, con lo cual la presión sobre el mercado de cambios será mayor. Lo mismo sucede para quien recibe dólares: o los guarda o los trata de colocar en el mercado, con lo cual la presión también subirá»..

 

La llegada de la F-1 a Mar del Plata no está confirmada


 

f1 trazado playa grande

La llegada de la F-1 a Mar del Plata no está confirmada

El dueño de los derechos de comercialización de la Fórmula 1, el británico Bernie Ecclestone, aseguró que no ha visto ningún contrato para albergar un Gran Premio en Argentina a partir de 2013.

 

No obstante, funcionarios del Ministerio de Turismo y del EMTur se encuentran en Europa para definir esta posibilidad.

 

En marzo pasado se había realizado el anuncio durante un acto que encabezó la presidenta Crstina Fernández y se había señalado que en mayo se iban a firmar los contratos para que la máxima categoría del automovilismo internacional retornara al país por un periodo de tres años.

 

Incluso se difundió un circuito callejero entre Playa rande y la Base Naval de la ciudad de Mar del Plata.

 

“No he visto ningún contrato”, aseguró Ecclestone a la agencia de noticias DPA en Mónaco, donde esta fin de semana se realiza una nueva fecha de la temporada 2012 de la F-1. “No hay nada firmado. No tengo ni idea”, agregó.

 

El anuncio del Gran Premio había sido realizado por la presidente Cristina de Kirchner en Casa de Gobierno, en el mes de marzo, cuando detalló que se correría en un circuito callejero en la ciudad de Mar del Plata a partir de 2013 y por los siguientes dos años.

 

En aquella oportunidad, el ministro de Turismo, Enrique Meyer, contó que aproximadamente hace un año había comenzado una negociación “silenciosa” para lograr que la Fórmula 1 regrese al país.

 

A fines de ese mes, el funcionario nacional estuvo en Mar del Plata y anunció que en mayo se iba a plasmar la firma de acuerdo con los organizadores del evento para que se corra en Argentina la categoría más importante del automovilismo mundial.

 

En las últimas horas, una comitiva de del Ministerio de Turismo de la Nación de la cual toman parte autoridades del EMTUR de Mar del Plata viajaron a Europa para definir, entre otras cosas, la posibilidad del regreso de la Fórmula Uno a nuestro país.

 

No obstante, Ecclestone, de 81 años, afirmó que ni siquiera tiene claro quién es su interlocutor en las negociaciones. “¿Con quién tengo que hablar para conseguir ese contrato?”, inquirió el británico.

 

En el momento del anuncio, Cristina se identificó como seguidora del automovilismo. “Pues dígale que me llame”, pidió Ecclestone al reportero.

 

Fuente: puntonoticias.com

Las paredes, a veces, hablan: qué tipo de cosas puede “contarle” un inmueble a la AFIP que usted desconoce


24/05/2012 De manera sigilosa, el fisco recolecta datos e información de todos aquellos que participan en una transacción y los utiliza para potenciar los controles. Qué papel juega la UIF en el mercado. Conozca los regímenes existentes y los impuestos que intervienen en una operación
Por Gonzalo Chicote

Comprar un inmueble no es una tarea fácil.

Y, hasta el argentino más paciente, puede terminar confundido y estresado al momento de elegir entre casa o departamento, el barrio donde vivir o la cantidad de ambientes, por citar sólo algunos aspectos.

Esto, sin contar los trámites que debe hacer en los bancos si, para obtener los fondos, debe recurrir a un préstamo hipotecario o tiene que enfrentar el «traumático» sistema de la AFIP, que valida o no la obtención de dólares para pagar la transacción.

Lo que no todos conocen, es que el organismo de recaudación no sólo se encarga de aprobar la venta de billetes verdes, sino que, además, se ocupa de recolectar todo tipo de datos a medida que se avanza en una operación inmobiliaria.

De manera sigilosa, el fisco nacional, a través de un amplio número de regímenes de información, se nutre de aquello que le proporcionan, por ejemplo, los escribanos, bancos e inmobiliarias.

Así, a través de un simple cruce de datos, la AFIP puede detectar inconsistencias que pueden derivar en notificaciones o en las «temidas» inspecciones.

Al respecto, Valeria Cardinale, directora de Tax & Legal de KPMG, destacó que «la implementación de estos regímenes, además de la fiscalización y control de las operaciones inmobiliarias, permite al fisco -a través de controles cruzados- medir el nivel de ingreso y resolver recategorizaciones de oficio«.

Del mismo modo, advirtió que le facilita la tarea para «verificar ‘prima facie’ la procedencia o no de las declaraciones presentadas por los sujetos involucrados en las operaciones aludidas».

Como consecuencia de estos controles, fueron conocidas numerosas notificaciones que el organismo fiscal envió a los contribuyentes «en las cuales se les ‘informaba’ que, de acuerdo al cruce de datos que realizó con distintos organismos, relacionados con la posesión de bienes inmuebles, entre otros, podrían ser posibles contribuyentes del Impuesto a las Ganancias y Bienes Personales«, ejemplificó Cardinale.

Cuáles son los regímenes de información
Los especialistas de KPMG consultados por iProfesional.com destacaron que existen dos importantes regímenes de información de la AFIP, al que debe adicionarse uno de la Unidad de Información Financiera (UIF).

En efecto, el organismo a cargo de Ricardo Echegaray impone los siguientes obligaciones para quienes intervienen en operaciones inmobiliarias:

1.COTI: el Código de Oferta de Transferencia de Inmueble fue creado por la RG 2371, y establece la obligación de obtener este código en forma previa a la negociación, oferta o transferencia a título oneroso de bienes inmuebles o derechos sobre ellos, cuando el precio consignado sea igual o superior a $600.000 (o u$s134.000).

A través de él, el fisco se hace de todos los datos de la operación, como ser tipo del bien, ubicación del mismo, superficie y el destino, así como el nombre y apellido, el CUIT, CUIL o CDI de quien adquiere y la valuación del inmueble.

¿Quiénes deben informar los distintos datos?. La norma establece la obligación de las inmobiliarias que actúen en las operaciones descriptas (negociación, oferta o transferencia) para que detallen su participación en la operación, la existencia e identificación de inmobiliarias asociadas, su desvinculación de la operación y la confirmación de la transferencia, entre otros.

De igual forma, se establece la obligación de los Escribanos Públicos que intervengan en la celebración de escrituras traslativas de domino o de derechos sobre bienes inmuebles a verificar la autenticidad y vigencia de la constancia del COTI.

Por último, impone la tarea a los responsables por deuda propia y ajena en los impuestos y a los sujetos que actúen como representantes legales de sujetos residentes en el exterior.

2. ROI: este régimen, que nació a través de la RG 2820, creó el Registro de Operaciones Inmobiliarias.

En él deben inscribirse, de manera obligatoria, aquellos que actúan en forma habitual en operaciones de intermediación y/o compraventa y/o locación de bienes inmuebles.

Además, extendió la aplicación para los sujetos que asumen carácter de locadores, arrendadores o cedentes de bienes inmuebles.

Esta norma incluyó también a los inmuebles urbanos, rurales, desarrollos de emprendimientos inmobiliarios (loteos, urbanizaciones, subdivisiones, o similares), espacios o superficies fijas o móviles -exclusivas o no- delimitados dentro de bienes inmuebles (como locales comerciales y stands, entre otros).

La importancia de cumplir con la entrega de esta información, radica principalmente en que es un requisito obligatorio para obtener certificados de créditos fiscales, constancias de situación impositiva, previsional y/o aduanera, entre otros.

Al respecto, Cardinale precisó que «ante el incumplimiento al régimen de información de la RG 2820, la AFIP denegará cualquier solicitud que, a tales efectos, presenten los sujetos involucrados».

Otro de los aspecto que hace importante al régimen es que obliga a los agentes de retención de la RG 830 a verificar la autenticidad de las constancias de cumplimiento al régimen de información y, en caso de que no se hubiere cumplido con el mismo, o que de dicha constancia entregada surgieran defectos o inconsistencias (en relación a la consulta efectuada por el agente de retención), se deberá aplicar la mayor de las alícuotas que corresponda en función del tipo de operación, sin considerar el monto no sujeto a retención.

De esta manera, la AFIP se nutre de datos que les proporcionan todos los actores intervinientes en una operación de compraventa y los cruza con los que posee en su base para detectar evasores.

Pero, además, existe la posibilidad de que requiera información a otros organismos, tales como la UIF.

Cardinale explicó que, en efecto, el organismo a cargo de José Sbattella, a través de las resoluciones 21 y 41, obligó tanto a los escribanos como al Registro de la Propiedad Inmueble a reportar operaciones que consideren sospechosas de lavado de dinero o financiación del terrorismo.

Gustavo Consoli, senior manager de la División de Impuestos de Ernst & Young, explicó que el escribano interviniente deberá identificar a las partes intervinientes teniendo en cuenta:

Nombre y apellido.
• Fecha y lugar de nacimiento.
Nacionalidad.
• Sexo.
• Estado civil.
• Nombre del cónyuge.
Ocupación.
• Número y tipo de documento de identidad.
• CUIL, CUIT o CDI.
• Domicilio real y laboral o comercial (calle, número, localidad, provincia y código postal).
• Número de teléfono particular y laboral o comercial.
• Actividad principal realizada y dirección de correo electrónico.

El especialista indicó que «cuando las transacciones superen la suma de $200.000 deberá requerir una declaración jurada sobre la licitud y el origen de los fondos«.

Asimismo, aclaró que «si la misma supera los $500.000, deberá requerir documentación respaldatoria«, tal como copia autenticada de escritura, certificación de origen de fondos extendida por Contador Público o documentación que acredite la venta de bienes muebles, inmuebles, valores o semovientes.

Qué impuestos se pagan en la compra de inmuebles
Otro de los factores que pesan a la hora de potenciar una notificación, intimación o inspección, es el pago de impuestos, que proporcionan información directa de quienes realizan las operaciones.

En efecto, el fisco se vale de todos estos informes para detectar con qué tributos cumple el contribuyente y en cuáles esta en falta.

El número de gravámenes que pesan sobre estas operaciones variará de acuerdo con el tipo de comprador que intervenga, sea que se trate de una persona o de una sociedad.

Al respecto, Ileana Nicastro, gerente de Impuestos del estudio San Martín, Suárez & Asociados, explicó que si la persona destina el inmueble para su habitabilidad, la venta «estará gravada con el Impuestos al Valor Agregado (IVA) a la tasa del 10,5% sobre el valor de la construcción, ya que la porción del terreno no está alcanzada».

Por el contrario, la alícuota será del 21% en caso de que el destino del bien sea el uso comercial.

«A su vez, la tenencia del inmueble, deberá ser informada por el titular como parte de su patrimonio al 31 de diciembre de cada año, quedando el mismo gravado en Bienes Personales en la medida en que éste posea bienes que excedan los $305.000 (o unos u$s68.000). Si ese fuera el caso la tasa variará dependiendo el valor del patrimonio, la cual oscila entre 0,5% y 1,25%», destacó Nicastro.

Y aclaró que «en el caso en que el titular del inmueble sea una empresa deberá tributar Ganancia Mínima Presunta» en lugar del mencionado gravamen.

Asimismo, señaló la experta, «si abordamos este tema desde la óptica de la venta de inmuebles, se debe considerar que correspondería tributar el Impuesto a las Ganancias si el titular del inmueble objeto de la venta es una sociedad, en cuyo caso la tasa de imposición sería del 35%«.

«En cambio si se trata de una persona física, la operación de venta queda alcanzada por el Impuesto a la Transferencia Inmueble (ITI) -en tanto ese bien no tenga como destino final el de vivienda única- a la tasa del 15 por mil», sostuvo.

La especialista hizo mención que «no corresponde tributar el Impuesto sobre los Ingresos Brutos en la medida en que la operación no constituya el objeto principal de la actividad, dado que si ese fuera el caso corresponderá gravarlo a la tasa de la jurisdicción respectiva».

Por último, Nicastro indicó que «no hay que dejar de considerar la incidencia del Impuesto sobre los débitos y créditos bancarios, ya que el banco interviniente efectúa la percepción a la tasa del 6 por mil en los distintos movimientos de fondos».

«Este impuesto constituye un costo, salvo por el importe que se permite computar contra el Impuesto a las Ganancias o Mínima Presunta que representa el 34% de los Créditos», concluyó la especialista.

La «odisea» de obtener dólares
De esta manera, con todos los datos recolectados de todos los regímenes de información como los que provienen de los obligados a pagar los distintos impuestos, el organismo de recaudación alimenta sus bases.

Así, con ese gran potencial, realiza los cruces y, además, se vale de ellos para denegar o convalidar la compra de dólares.

En este escenario, el especialista de Ernst & Young explicó cuáles son los pasos que deben cumplir aquellos que están interesados en adquirir billetes verdes.

Al respecto, Consoli señaló que «el adquirente deberá concurrir a las entidades autorizadas a operar en cambios por el Banco Central (casas de cambio y bancos) y estas últimas consultarán y registrarán la operación en el sistema informático provisto por la AFIP en su página web».

A tal efecto, los mencionados obligados deberán informar en el sistema:

• CUIT, CUIL, CDI o tipo y número de documento del adquirente.
• El tipo de moneda a adquirir y el destino a otorgar a la misma.
• El importe de la operación en pesos argentinos y el tipo de cambio aplicado.

Con ellos, el organismo de recaudación efectuará controles en tiempo real, utilizando los datos que posee, y dará una respuesta.

«En este sentido, comunicará si los datos se han ‘validado’ y asignará un número a la transacción o informará que hay ‘inconsistencias’, detallando los motivos del impedimento. En este último caso, el adquirente deberá dirigirse a la agencia del fisco en la cual se encuentra inscripto o bien, si no lo está, a la dependencia que le corresponda según su domicilio», explicó Consoli.

Además, puntualizó que «si el motivo de la inconsistencia que emana del sistema fuese ‘insuficiente capacidad económica financiera’, el adquirente del inmueble podrá regularizar su situación presentando un Multinota -conforme lo previsto en la Resolución General 1128-, acompañando la impresión de la respuesta emitida por el sistema y la documentación fehaciente que acredite el origen y cuantía de los fondos a utilizar para el pago de la compra de la moneda extranjera».

«Con esa información, la AFIP le informará al comprador si procede o no lo que está solicitando», sostuvo el experto y aclaró que «los demás motivos de inconsistencia también podrán igualmente subsanarse, aportando la documentación que, según sea el caso, corresponda».

Y concluyó: «El potencial adquirente del inmueble podrá consultar de antemano si está habilitado a comprar moneda extranjera. Para ello, deberá acceder previamente al servicio denominado ‘Consulta de Operaciones Cambiarias’ en el sitio web del organismo de recaudación para lo que deberá contar con ‘Clave Fiscal'».

 

fuente: iprofesional.com

Ladrillo «hecho polvo»: por cepo al dólar la compraventa de inmuebles toca su mínimo desde 2002 y se derrumba la oferta


23/05/2012 El panorama que describen los dueños de inmobiliarias mete miedo. Los propietarios de inmuebles no quieren vender, para no quedar «pesificados». Los que antes querían comprar, ahora prefieren «sentarse sobre los billetes». ¿Caerá el precio del metro cuadrado, arrastrado por las menores operaciones?

Por Patricio Eleisegui

Como nunca antes en la última década, dueños de inmobiliarias, analistas y desarrolladores de nuevos emprendimientos muestran caras de extrema preocupación y predicen un futuro signado de malos presagios.

Sucede que, producto del asfixiante control sobre el dólar impuesto por el Gobierno, la compraventa de inmuebles para esta primera mitad del año ya arroja una cifra que resulta ser la peor desde el 2002 a la fecha.

A muy poco de concluir mayo, los actores del sector anticiparon a iProfesional.com que el mes cerrará -en lo que hace al total de transacciones- con una baja de al menos un 30 por ciento.

Esta proyección no hace más que profundizar el declive registrado en el primer trimestre.

La imposibilidad de hacerse de dólares viene dejando una huella tan preocupante como profunda en «ambas veredas».

Por el lado de los propietarios, crece la reticencia a vender.

Por el lado de los compradores, prefieren conservar los billetes y no largarlos.

«Quienes estaban interesados en comprar ahora están esperando sentados arriba de los dólares», afirma Armando Pepe, miembro de la Cámara Inmobiliaria Argentina.

Y agrega: «Hay incertidumbre en la gente, miedo colectivo. No se sabe a dónde se quiere llegar con este cierre total del mercado cambiario».

Según Pepe, «aquel que quiere comprar dólares para ir ahorrando y así luego pensar en adquirir una propiedad, ahora se le hace imposible».

El directivo de la Cámara Inmobiliaria califica de «disparate» la idea de pesificar las operaciones y que el Estado designe a una entidad financiera pública como «veedora» para que apruebe una operación.

Más allá de la abrupta caída en el nivel de operaciones, el «corralito cambiario» redujo de manera sustancial la cantidad de inmuebles dispuestos para la comercialización.

En efecto, según dan cuentan los titulares de las distintas inmobiliarias de Capital y Provincia de Buenos Aires a una de cada cuatro viviendas ya sus propietarios le retiraron el cartel de «venta».

«Muchos de ellos, ante el temor que les genera el no poder hacerse de dólares, optan por sacar el inmueble del mercado y así viene bajando la oferta de manera permanente», asegura Jorge Toselli, director de la inmobiliaria homónima.

En igual sentido se expresa Germán Gómez Picasso, director de Reporte Inmobiliario: «El sector siempre se motorizó por inversores, que son los mismos que hoy se muestran reticentes a vender. Prefieren quedarse con el bien y ponerlo en alquiler en vez de intercambiarlo por pesos».

Dueños que retiran sus unidades y potenciales clientes que optan por «sentarse sobre sus dólares», no hacen otra cosa que ir reduciendo paulatinamente el total de operaciones a sus registros más bajos de los últimos años.

«Justamente es esta combinación la que explica por qué este primer cuatrimestre fue el peor desde el 2002″, señala Picasso, al tiempo que agrega que «en los próximos meses la caída se hará más marcada, de no mediar cambios».

Este mes, según el titular de Reporte Inmobiliario, cerrará con una baja del orden del 30 por ciento en el total de operaciones.

Para el experto, la perspectiva del mercado del «ladrillo», en el corto plazo, es todavía más alarmante. Y basa su afirmación en que a la falta de dólares se le suma el «efecto» inflación.

«El ritmo inflacionario no se detendrá y los valores de construcción seguirán mostrando fuertes aumentos. Al no cambiar los precios, y al estar los costos cerca de sus valores de reposición, esto dará lugar a una retracción aun mayor», asegura.

El peso, cada vez más rezagado
Tal como diera cuenta iProfesional.com, la irrupción casi forzada del peso logró cobrar cierto vuelo, pero sólo en las obras desde pozo.

En este caso, los desarrolladores fueron flexibilizando su postura y comenzaron a convalidar un «menú mixto».

Es decir, muchos ahora aceptan una parte del cobro en dólares (en general cerca de un 30%, para cubrir el valor del terreno) y el resto en moneda local (para afrontar gastos de materiales y mano de obra).

No obstante, en el caso de viviendas terminadas -usadas o a estrenar- el billete verde sigue siendo el protagonista excluyente.

«La situación actual es clara. Los propietarios ven cómo se está disparando el blue y más que nunca quieren dólares. Como no hay, en la mayoría de los casos rechazan las ofertas en pesos», señala a iProfesional.com Diego Migliorisi, socio gerente de Migliorisi Propiedades.

Martin Dapelo, director de J Dapelo Negocios Inmobiliarios, sostiene que el sector se quedó con muy poca «materia prima».

Así como para los bancos dicha materia prima el flujo de dinero que entra y sale, vía depósitos y créditos, para el sector de ladrillo lo es la cantidad de unidades dispuestas a la venta. Esta oferta, según precisa el experto, se desplomó.

«En el caso de las usadas, hay gente que quiere y puede comprar sólo en pesos, pero el titular del inmueble no los acepta», recalca.

Santiago Zorraquin, presidente de Estancias del Pilar, advierte que el actual escenario de freno e incertidumbre va a persistir «mientras continúe la sensación de pánico».

Y agrega que todo lo que está pasando no sólo afecta la compraventa de unidades sino, además, desalienta a muchos desarrolladores para encarar nuevas obras.

Las estadísticas parecen darle la razón: durante el primer cuatrimestre del corriente año, los permisos de construcción en la Ciudad de Buenos Aires se derrumbaron un 40 por ciento en comparación con el mismo lapso de 2011.

«El que tiene dólares no se va a deshacer de ellos justo ahora», señala el experto Carlos D’Alessio.

Derrumbe interior
Este cimbronazo y derrumbe del 30% que experimenta el sector inmobiliario en la Ciudad de Buenos Aires también se hace extensible al interior del país.

«Hay una baja de un 30 a un 40 por ciento en las operaciones que se cierran. Y las consultas cayeron un 60 por ciento. Esto va a sentir incluso más fuerte en el mes de junio», resalta a iProfesional.com Juan Martín Dahan, presidente de la Cámara de Corredores Inmobiliarios de Córdoba (Cacic).

«Los productores rurales de la zona tienden a comprar propiedades en la ciudad de Córdoba. Pero con las actuales restricciones no pueden hacerse de divisas y tampoco están dispuestos a convalidar el valor del dólar paralelo. Eso hace que se frenen todas las ventas, incluso las de campos», añade.

Salvador Distéfano, especialista de Real Estate en la ciudad de Rosario, aporta un enfoque más pesismista: «El mercado inmobiliario está parado».

«Al observar que cada vez es mayor la distancia entre el dólar oficial y el blue, al ver que no hay un plan para reducir la brecha y evitar que el billete navegue con dos precios diferentes, aquellos que pueden conservan la propiedad lo hacen, porque además saben que no se descapitalizan», añade.

En tanto, en Mendoza, los agentes de esa provincia estiman que de octubre a esta parte las operaciones inmobiliarias también acumulan una baja superior al 30 por ciento.

«El que tiene dólares hoy está pensando que si los invierte en un proyecto inmobiliario, no sabe si los va a volver a recuperar. Eso hace que se demore en la toma de decisiones», indica el presidente del Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de la provincia, Santiago Debé.

El experto sostiene que, en Mendoza, el déficit habitacional alcanza las 140 mil unidades y que el problema «se viene agravando», por lo que resaltó que «hay que tener mucho cuidado con la intervención estatal».

«Cuando el Estado quiere controlar todo, termina distorsionando toda la economía», concluye.

El precio del metro cuadrado, inmutable
En 2009, el total de escrituraciones se derrumbó casi un 40%, por el temor que imprimía la crisis mundial. Sin embargo, el precio del metro «ni se inmutó».

Ahora, todo indica que sucederá algo similar, al menos en todas aquellas zonas de alta demanda.

«Los valores no han bajado», asegura D’Alessio, del Colegio de Escribanos de la Ciudad.

Picasso, de Reporte, sostiene que la falta de necesidad de desprenderse del bien por parte de los propietarios es lo que también justifica la ausencia de variaciones en la cotización de los inmuebles.

«Los precios van a seguir estables. En primer lugar, porque el ladrillo sirve de refugio y los titulares no tienen ningún apuro para vender, pero además por el hecho de que los costos de construcción treparon demasiado y están muy cerca de los de reposición. Los inversores está muy informados de todo esto y eso también incide para que no baje el metro cuadrado», indica.

«Las propiedades no caerán» pronostica Distéfano.

Y sustenta sus dichos en que «la gente que compró lo hizo como resguardo de valor y no aceptará modificaciones. Además, nadie tiene necesidad de vender ya mismo. Estamos en una aparente transición hacia un sistema con moneda local que pretende imponerse. En el camino, todos esperarán a que aclare sin hacer demasiados movimientos», concluye.

 

Fuente: iprofesional.com

Son moderadas las expectativas turísticas para este fin de semana


El nivel de reservas hoteleras hasta ayer no superaba el 40 por cuento.

A pesar de que el feriado del 25 de Mayo este año cae viernes, las expectativas turísticas para este fin de semana prolongado pueden ser consideradas dentro de un rango que va de moderado a bueno (en el mejor de los casos).

En cuanto al nivel de reservas hoteleras hay que decir que hasta ayer no superaba el 40%; sin embargo es probable que se incremente en la fecha; a ello habrá que sumar la demanda espontánea que se generará a partir de mañana cuando se produzca el arribo de visitantes que llegarán a la ciudad sin haber adoptado previsiones en materia de alojamiento.

En diálogo con este medio, el titular del Ente Municipal de Turismo, Pablo Fernández, afirmó que «desde nuestro punto de vista, teniendo en cuenta que estamos en mayo, las expectativas son buenas, razón por la cual esperamos que los hoteles logren un interesante nivel de ocupación; no vamos a poder comparar con lo que pasó el año pasado ya que en 2011 no tuvimos este fin de semana prolongado; de cualquier manera somos optimistas y esperamos que el tiempo acompañe por cuanto sabemos que es una circunstancia que a la hora de tomar decisiones influye mucho en lo que tiene que ver con los ingresos espontáneos», expresó.

Otra opinión

Rolando Dominé, miembro de la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica, dijo por su parte que «este 25 de Mayo, si bien es un feriado que parece atractivo porque se distanció un mes de los anteriores, hasta el momento no generó demasiadas reservas hoteleras; estamos por debajo de los niveles que acostumbramos tener; es probable que a raíz de que estamos cerca de fin de mes y de lo que está pasando a nivel económico, la posibilidad de gasto de los argentinos se haya frenado un poco; de cualquier manera, estamos convencidos de que el paseo por una o dos noches se va a dar a partir de decisiones de último momento; en consecuencia, a pesar de que seguramente las estadías van a ser más cortas que otras veces, es probable que la ciudad, que entre otros atractivos va a ofrecer espectáculos artísticos y un interesante torneo internacional de póker en el Casino Central, llegue a contar con un aceptable movimiento turístico».

 

Fuente: diario la capital

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