El Gobierno de Axel Kicillof precisó este viernes por la tarde el detalle de cada una de las etapas del aislamiento social, preventivo y obligatorio.
Mar del Plata seguirá con las restricciones previstas dentro de la «fase 4» de la cuarentena, según lo que dio a conocer este viernes por la tarde el Gobierno de Axel Kicillof.
Después de la incertidumbre que generó el anuncio oficial de la extensión del aislamiento social, preventivo y obligatorio, la administración bonaerense brindó un detalle de las actividades que pueden funcionar dentro de cada etapa.
Entre los permisos que se conceden, la novedad para la ciudad pasa por las «salidas recreativas», que quedaron autorizadas y solamente se podrán hacer entre las 18 y las 8, durante una hora como máximo.
Dentro de la 4, que correspondería a General Pueyrredon, se exceptúan las siguientes actividades, según el comunicado de Gobernación al que tuvo acceso 0223:
● Industrias: – Todos los protocolos estarán establecidos por la rama industrial correspondiente – Se deberán realizar controles de temperatura antes del ingreso de los trabajadores y trabajadoras. – El transporte tendrá que ser proporcionado por los empleadores para evitar el uso del transporte público – Deberán funcionar con personal local
● Actividades comerciales y de servicios – Solo minoristas, no mayoristas: – Solo en comercios de cercanía, no en avenidas comerciales ni en centros comerciales abiertos o cerrados – Deberán funcionar con personal local – Con protocolos por rama de actividad, que incluya entre otras cosas, el máximo de una persona por m2 dentro del comercio y la espera afuera respetando la distancia preventiva mínima de un metro. – El uso de tapaboca sigue siendo obligatorio en todos los casos. – Aplicación de un sistema de múltiples turnos de trabajo y de atención al público. – Deberán contar con un registro diario de la información del contacto de los clientes.
● Construcción privada, servicio doméstico y de mantenimiento hogareño: – Solo con personal local
● Servicios de alojamiento para trabajadores esenciales: – Con control de síntomas al ingreso – Con registro diario de personas hospedadas – Con protocolos específicos. – Con turnos de trabajo estables – Con una persona por habitación – Sin uso de espacios comunes
● Servicios de estética personal: Con las mismas recomendaciones que comercios.
● Salidas recreativas: – Con uso de tapabocas obligatorio – Solo en espacios abiertos – Bajo ningún concepto podrán reunir más de 10 personas – Con una distancia máxima de 500 mts a la redonda del domicilio. – De 18hs a 8 hs (no en hora pico)
Estamos ante un reto social, económico y empresarial sin precedentes, donde mantener una actitud positiva tiene un valor más importante que nunca. Has notado que hay gente que siempre está feliz, incluso cuando todo parece estar mal? Hay personas que derraman un café sobre su camisa blanca y son capaces de seguir sonriendo; o compañeros de trabajo que cometen un error en una presentación importante y continúan de buen humor durante el almuerzo. A continuación, voy a contarte cual son las claves de una mente positiva.
Las personas optimistas miran la vida de forma positiva, pero sin dejar de ser realistas. Seguir su ejemplo es bueno incluso para la salud. Por eso quiero contarte como lograrlo. Aquí tienes algunos hábitos que te ayudarán a tener una mente positiva.
Entre las claves de una mente positiva. primer secreto es que no hay secreto. Las personas optimistas no tienen un poder mágico que los hace así, simplemente mantienen comportamientos que fortalecen un estado mental positivo. La clave, es practicar determinados hábitos para transformar situaciones potencialmente frustrantes en problemas superficiales o lo que es lo mismo, relativizar, pensar que no hay razón suficiente para sentirse realmente frustrado.
Practica rituales de calma.
La vida puede tener una serie de eventos estresantes, pero la gente optimista sabe cómo lidiar con la ansiedad de una forma positiva. ¿Alguna vez te han dicho “cuenta hasta diez”? Pues bien, en la mayoría de los casos, eso es lo que debes hacer. La vida se produce en dos planos, un plano mental y otro físico, si controlas tu plano mental, controlas el físico. Si detienes tu mente, tu mundo se detiene, si tu mente encuentra calma, tú encuentras calma. Tú eres tu mundo todo lo demás es tan sólo un espejo.
Hay estudios que demuestran que tanto el ejercicio físico como la meditación están directamente relacionados con estados de ánimo más felices. Estas actividades son una ayuda para mantener una actitud positiva, y al mismo tiempo, ayudan a pensar con mayor claridad.
Mantén el optimismo siempre.
El optimismo es el perfume de la vida y todos preferimos a las personas que huelen bien. Cuando tienes una cena de trabajo o con amigos, sabes con antelación con quien, o cerca de quien, te gustaría sentarte, ¿me equivoco? Todas esas personas tienen un factor común, son personas optimistas y positivas
Un análisis de pensamiento positivo, publicado recientemente por una universidad estadounidense, sugiere que cultivar una mentalidad optimista puede ayudarte a abordar los desafíos de la vida con resiliencia y, como resultado, eso podría llevar a un mayor bienestar.
Enfréntate a lo negativo.
Nadie está libre de momentos difíciles, incluso los más optimistas. La clave es mantenerse positivo, pero siempre con los pies sobre la tierra. Los malos momentos en una vida no se pueden evitar, además tienen su parte positiva y terapéutica, una vez superados nos ayudan a valorar más los buenos.
La clave reside en aceptar cada cosa que te trae la vida como si la hubieras elegido tu mismo, ser resiliente. Lo realmente importante no es lo que sucede sino como te enfrentas a ese evento.
Controla tu diálogo interior
Tú eres una obra de arte y como tal eres único/a, sin embargo, olvidamos con frecuencia que nuestro verdadero valor reside en esa singularidad y pronto adoptamos como válidos otros modelos con los que compararnos. Muchos de los problemas de autoestima y autoaceptación tienen su origen en el resultado de esas comparaciones. Muchos de nosotros somos nuestros peores críticos. En lugar de animarnos a mejorar nos hundimos a nosotros/as mismos/as.
Sin embargo, la gente positiva practica el amor propio como un ritual, aceptándose a sí mismos. Estudios muestran que la autoaceptación es vital para una vida más feliz.
Elige rodearte de gente que sume.
“Dime con quién andas y te diré quién eres”. El entorno en el que te desenvuelves afecta la forma que ves la vida. Es por esto por lo que muchas veces un buen sistema de soporte es crucial para una mirada optimista de la vida.
El estrés y la felicidad son contagiosas, por lo tanto, mientras más te rodees de un ambiente con esas características, más posibilidades tienes de reflejar esa actitud. La gente positiva construye un círculo social que ayuda a fortalecer su naturaleza positiva, no uno que la empeora.
Celebra los pequeños logros.
Las personas positivas le dan el mismo valor y peso a las pequeñas y grandes victorias. Estudios demuestran que el agradecimiento puede llevar a aumentar el optimismo y es un hábito positivo convertirlo en una práctica. La gratitud por los pequeños momentos entrega más oportunidades de ser positivo.
No permitas que tu optimismo obstaculice tus metas.
A pesar de los buenos resultados que tiene ser optimista, hay ciertos problemas si se aborda de una forma incorrecta, especialmente cuando se trata de conseguir tus metas. Estudios demuestran que tener una mentalidad extremadamente positiva –pensar que todo es un cuento de hadas- y que el universo nos proveerá de esta o aquella cosa, puede distraerte, relajarte en exceso e impedir que alcances tus metas. El mejor de los antídotos para esto es el sentido común.
Anticípate a los problemas
Aquellas personas que se identifican como optimistas-realistas creen que tienen más control de sus relaciones y de diversas circunstancias. “Cada vez que enfrenten un problema, los optimistas serán creativos: tendrán un plan A, un plan B y un plan C” y si ninguno de los tres funciona, recuerdan que el abecedario tiene veinticinco letras más.
Sin embargo, es importante darse cuenta de cuando tus planes se transforman en algo abrumador. Es fundamental aprender a descansar e incluso a desistir. Un pensamiento positivo es mejor cultivado con una mente relajada, así que toma un descanso cuando sientas que estás sobrepasado.
Es necesario comprender la paradójica realidad que viven propietarios e inquilinos en el mercado de alquileres, al ver insatisfechas sus pretensiones: unos por lo que cobran y otros por los que pagan.
En una Argentina que busca permanentemente la polarización, los corredores y martilleros de todo el país -intermediamos entre oferta y demanda-, están bregando por el equilibrio contractual, ante un contexto de inestabilidad macroeconómica constante.
La crisis planteada por la pandemia del coronavirus pone en valor el rol de intermediación de los profesionales inmobiliarios, quienes se ven motivados a analizar objetivamente los datos existentes y exponerlos con precisión, a fin de brindar información a la sociedad.
Según estadísticas de los portales, 91 de cada 100 contratos de vivienda de la Ciudad de Buenos Aires, a tiempo completo (24 meses), se ofrecen y pactan en pesos argentinos (ARS). Para las mediciones, se tomó el Índice de Precios del Consumidor (IPC) para la inflación, la Remuneración Imponible Promedio de Trabajadores Estables (RIPTE) para los salarios, y las actualizaciones de los contratos de alquiler, en el período 2015-2019.
Desde el propietario
Los alquileres poseen una oferta categóricamente descentralizada. En general, se trata pequeños ahorristas que pudieron comprarse un departamento, o bien lo heredaron. Para el locador, la renta representa un complemento de subsistencia a su sueldo o jubilación, según el caso.
De acuerdo a la distribución de unidades, los oferentes no constituyen un monopolio u oligopolio, ni tienen interdependencia estratégica entre sí: la desconcentración de propietarios es tal que no existe un poder de influencia sobre el precio de equilibrio natural que plantea el mercado.
Rentabilidad
Históricamente, en nuestro país, los inmuebles se han cotizado dólares como una forma de refugio patrimonial ante las posibles fluctuaciones económicas. Sin embargo, como se dijo, la mayoría de los alquileres a tiempo completo se ofrecen en pesos argentinos.
En la serie analizada (2015-2019), el promedio de rentabilidad bruta -sin considerar deducciones fiscales, gastos de mantenimiento, erogaciones no recuperables y la amortización del inmueble- fue del 3.92% anual.
El principal motivo de la baja rentabilidad sigue la lógica del tipo de cambio: cada vez que el dólar aumenta, el índice de rendimiento locativo disminuye.
En consonancia con ello, durante las mayores depreciaciones cambiarias -2018 (- 105,43%) y 2019 (- 64,79%)- la utilidad por alquileres sufrió las caídas interanuales más abruptas, registrándose el piso récord histórico – hasta ese momento – en el último de los años, con una tasa del 2,42% bruta.
En el mismo sentido, el pico más rentable para las locaciones (+ 5.40%) coincide con la menor devaluación de la serie (11,28%), durante 2017. De aquí, se deslinda el primer indicio de competencia perfecta: no existe el fantasma de la especulación financiera para influir sobre el precio de las locaciones.
En palabras más simples, la masa de propietarios no buscó mantener una determinada tasa de rentabilidad, sino que el mercado se autoreguló naturalmente logrando la armonía de un valor que pueda ser convalidado por los inquilinos.
Actualización de alquiler vs. inflación
La segunda y efectiva demostración fáctica de es un mercado de competencia perfecta es -sin dudas- la comparación de las variables alquiler versus inflación.
Como se observa en el gráfico, las actualizaciones pactadas para los contratos de alquiler sólo superan tímidamente al indicador de precios de consumo en dos ocasiones, mientras que la inflación gana la mayoría de las batallas, dos de ellas con un amplio margen.
De no existir un equilibrio generado genuinamente entre la oferta y la demanda, esta diferencia no sería posible. El propietario no sólo no busco mantener la rentabilidad que obtenía antes, sino que tampoco midió la inflación para obtener un mejor contrato.
Visto de otra manera, en el lapso analizado, para que sus inmuebles sean alcanzados por la demanda, los oferentes estuvieron dispuestos a resignar sus pretensiones.
Los números demuestran que no hay formación precios. En 2018, el Índice de Precios del Consumidor (IPC) registró un 47,60%, cuando los contratos de alquiler actualizaron un 13% semestral (27,69% anual). Aún con expectativas de recesión, en el año siguiente, los locadores suscribieron contratos actualizados al 15% semestral (32.25% anual), cuando la inflación alcanzó el tope de la serie con el 54,60%.
Desde el punto de vista del inquilino
Los últimos datos oficiales existentes en la Ciudad de Buenos Aires surgen de un informe relevado por el Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC) en 2017: 370.000 hogares son alquilados en la Capital.
A lo largo de la historia, las políticas económicas pro-inflacionarias provocaron una disminución en la capacidad de ahorro de los argentinos. En virtud de ello, no resulta viable que los créditos para viviendas se sostengan en el largo plazo.
La pérdida de poder adquisitivo de los salarios, sumada al alza sostenida del dólar estadounidense, hace cada vez más lejano el sueño de la casa propia, marcando una creciente tendencia en la demanda de alquileres.
Incidencia de alquiler/salario
Si se toma como referencia Diciembre 2019, el salario medio ascendía a $ 41.147, según RIPTE. Por su parte, un monoambiente en un barrio estándar de la Ciudad promediaba los $11.000.
De acuerdo a la comparación planteada, se puede deducir que un 26,73% del sueldo de un inquilino medio es destinado al canon locativo. Además, la incorporación de los gastos corrientes (expensas ordinarias y servicios) del inmueble alquilado representaría aproximadamente un 10% adicional para el bolsillo del locatario.
Cabe aclarar que la ejemplificación realizada contempla la distribución de un sólo inquilino por cada vivienda. Lógicamente, al aumentar la cantidad de convivientes con ingresos, la relación porcentual alquiler/salario se verá disminuida en suma. Por lo expuesto, el alquiler y las erogaciones a cargo del inquilino resultan onerosas para su capacidad de pago.
Actualización de alquiler vs salario
La diferencia promedio anual de menos de un 1% entre ambas variables permite visualizar la perfección competitiva del mercado, donde el límite de precios pretendidos por la oferta se acerca a la capacidad de pago de la demanda para encontrar el precio de equilibrio.
En la otra vereda, en 2019, el indicador de precios del consumidor (IPC) marcó un 54,60% anual, superando conjuntamente salarios medios y actualizaciones locativas, lo cual demuestra que propietarios e inquilinos fueron perjudicados por el “impuesto” inflacionario.
«Es la Economía, estúpido»
Aplicado al presente análisis, la frase de Bill Clinton en su campaña presidencial estadounidense de 1992, resulta una respuesta gráfica y simple a un problema complejo como la Economía argentina.
No es el propietario. No es el inquilino. No es el propietario versus inquilino, ni al revés.
Es la inestabilidad económica y la ineficiencia en la administración pública lo que genera la falta de armonía en un vínculo contractual donde ambas partes hacen su esmerado sacrificio.
La caída de la actividad económica hace que locadores y locatarios estén insatisfechos, a razón del estancamiento económico e inflación que sufre el país históricamente.
¿Qué rol debe jugar el Estado?
La intervención indirecta del Estado en la plaza de alquileres -a través de los descalabros económicos y la caída de los ingresos de sus ciudadanos- es una demostración de los perjuicios que conlleva su ineficiente gestión.
En virtud de ello, el artesanal asesoramiento de un profesional matriculado resulta de vital importancia. Conociendo las necesidades de cada inquilino y de cada propietario, los inmobiliarios escuchamos sus pretensiones, y bregamos por la formalización de un acuerdo voluntario, libre y consensuado, en que los intervinientes comparten un esfuerzo económico para lograr el equilibrio en la contratación.
La intervención directa es aún peor. Sobran las páginas negativas acerca de la historia de la intromisión estatal en los contratos privados de locación: las leyes 11.156 y 11.157 sancionadas durante la presidencia de Hipólito Yrigoyen en 1921, los decretos y leyes de emergencia dictadas en 1943, la recordada ley de alquileres sancionada durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón, la aún vigente Ley Nº 5859 de CABA y el reciente DNU 320/2020 de congelamiento de alquileres.
En los últimos días, el Gobierno nacional retomó el debate mediático sobre una Ley de Alquileres, que obtuvo media sanción en Diputados el 6 noviembre pasado. El dictamen aprobado impone una fórmula de actualización promedio entre RIPTE e IPC, la cual fomenta la incertidumbre contractual de ambos firmantes.
Hoy, con la modalidad voluntaria, el primer día que suscribe un contrato de locación, el inquilino sabe cuánto va a pagar el último mes de su contratación. ¿Cuánto vale la previsibilidad de la cadena de pagos en un país imprevisible? Este aspecto fundamental debe ponerse en valor.
Los efectos intervencionistas siempre han sido los mismos: retracción de la oferta, caída de la construcción, escasez de viviendas y un fuerte desincentivo de las inversiones en el territorio argentino, como consecuencia de la inseguridad jurídica.
En un país cuyos actores presentan diversos matices socio-económicos, el poder de imperio del Estado busca imponer una ilusoria solución mágica a un mercado que funciona perfectamente. Necesitamos más premios y menos castigos, para que el inversor inmobiliario se encuentre incentivado, en la tormentosa economía nacional.
Hay que seducir a aquél pequeño ahorrista laburante que pudo comprarse un departamento y lo pone en alquiler para que otro laburante que necesita un lugar para vivir pueda habitarlo, aún en el contexto de menor rentabilidad de todos los tiempos. Ese mini-propietario, con su inmueble en ofrecimiento, suple la necesidad de construir viviendas estatales, con lo cual genera un ahorro público extra, que debe ser tenido en cuenta.
(*) Corredor inmobiliario matriculado en CUCICBA. Contador Público Nacional graduado en la Universidad de Buenos Aires (UBA). CEO de Spinelli Propiedades.
A raíz de la publicación en el Boletín Oficial de las nuevas actividades que serán exceptuadas del Aislamiento Social Preventivo Obligatorio en el Partido de General Pueyrredon, el Consejo Directivo del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos Departamento Judicial Mar del Plata recuerda el Protocolo Sanitario Inmobiliario a seguir para los profesionales y futuros clientes, que ha elaborado y fue aprobado por el Municipio, la Provincia de Buenos Aires y la Nación.
En el mismo se señalan las medidas de protección y de prevención a tener en cuenta que se inician desde el traslado del martillero y corredor público y del personal de su casa a las oficinas.
Asimismo el ingreso a las mismas será conforme al espacio físico de cada una y en todos los casos se atenderán con tapa boca o barbijo obligatorio. Funcionarán en un horario reducido de lunes a viernes y se sugiere que sea corrido de 10 a 16. El Colegio departamental atenderá de 8 a 14.
Se deberá colocar cartelería informativa específica sobre el Covid-19 en lugares visibles para información de los empleados y del público en general y delimitar las zonas de circulación mediante pintado de pisos, o cintas, o vinilo de alto impacto de color pegadas que no se borran ni despegan.
En cuanto al ingreso de personas a las inmobiliariarias y al Colegio durante la etapa de cuarentena administrada se permitirá una cada 16 metros cuadrados, con prevención de distanciamiento físico, ingresando con un tapabocas o barbijo, exceptuando a los grupos de riesgo que en esta instancia no se les permitirá entrar.
La reanudación de la actividad deberá guiarse por el principio de minimización del riesgo y se dividirá en dos fases. La atención de los profesionales inmobiliarios se limitará a las siguientes actividades que deban hacerse en forma presencial:
Cobranzas y pagos de alquileres. Firma de contratos, prórrogas, finalizaciones, convenios.
Entrega o recepción de llaves.
Firma de contratos relacionados con la compra-venta inmobiliaria.
Pago de cuotas por fideicomisos, convenios de pagos u otras operaciones relacionadas a la actividad inmobiliaria.
Pago de impuestos y servicios.
Pago de expensas.
Depósitos bancarios.
El profesional deberá en esta etapa promover el teletrabajo a través de los distintos sistemas de comunicación (teléfonos, video llamadas, video conferencias, etc.) y también los sistemas de cobranza electrónica.
Por otra parte, podrá ofrecer propiedades a la venta en forma de tour virtual desde portales, sitios web o sistemas on-line pero se prohíbe visitar o tasar inmuebles en venta y/o alquiler en forma presencial, con o sin ocupantes y obviamente las locaciones para fines turísticos.
Cualquier actividad que deba realizarse fuera de la oficina y que implique la circulación o traslado de personas o cosas estará momentáneamente suspendida.
El Protocolo también incluye las tareas a realizar en las oficinas una vez finalizada la etapa de cuarentena administrada, las cuales se informarán oportunamente.
Cabe señalar que recién cuando el Gobierno Nacional, Provincial y Municipal levante las restricciones vigentes se podrán realizar alquileres turísticos.
En estos tiempos en los que nos embarca la duda de cual sera la nueva realidad… uno busca el secreto del lugar perfecto para establecer esa nueva realidad… un lugar donde tenga una naturaleza fantástica…
un lugar en el que tenga una gastronomía rica, variada, de productos de cercanía… productos del mar….. para mi seria fudamental que tenga productos del mar seria fundamental….
Una ciudad que tenga el tamaño suficiente para ser humana… para poderla caminar, pasear para encontrarte con los convecinos..
una ciudad que tenga un enorme potencial cultural… que sea atractivo cultural…
una ciudad que en verano es la muestra mas importante de todos los espectáculos hablados, cantados, bailados…
Una ciudad que tenga esa fiesta de cultura .. de espectaculo… de conciertos…
Una ciudad que se bañe en el mar…
Ese es el secreto..
Y en realidad no es ningún secreto… porque… esa ciduad.. es MAR DEL PLATA…
Mar del Plata ARGENTINA!! y Marinera…
MAr del Plata… desde España se te extraña…
a Mar del Plata me iria yo con ese barquito de atras… hasta llegar a su puerto…
Mar del Plata ahi… si se puede establecer una nueva normalidad…
Sin duda, para mi generación la pérdida de Marcos Mundstock es un impacto de los que duelen y entristecen. Pero, al mismo tiempo, el recordarlo abre el rincón de las emociones y afloran esas sonrisas que vienen del alma.
Ahora sí, el placer de saludarlos y recibirlos en este espacio. La frase que titula la nota de esta semana es obviamente de Les Luthiers y ya, por sí misma, provoca dos observaciones. La primera: qué bueno cuando le adjudicamos más el mérito a un grupo o a un equipo que a una persona (qué linda enseñanza de los Luthiers para las nuevas generaciones). La segunda: la frase -y por eso la elijo- tratar de dar algo de ánimo que ayude a sobrellevar económicamente esta cuarentena.
Siempre repito que el mercado financiero se mueve por dos palabras: confianza y expectativas. El resto es verso. Y ambas se manifiestan a través del precio. Si confiás en un país, en una persona, en una marca o en un comunicador, estarás dispuesto a pagar un precio mayor. Si no confiás, por más que el precio sea más barato, preferirás dejar pasar la oportunidad.
Perú tiene los mismos o tiene más problemas que nosotros: mucha deuda, más desigualdad, menos recursos, y sin embargo, el resto del mundo le presta a un costo de menos del 3% anual. A nosotros no solo no nos prestan, sino que hoy estamos discutiendo si un bono posmegaquita vale 35% o 45% de su valor. La falta de credibilidad es peor que cualquier crisis circunstancial. Cuando te creen, te esperan. Cuando no te creen, ejecutan tu crédito a cualquier valor, porque prefieren menos dinero en mano que cualquier promesa de mejor pago para más adelante.
El verdadero problema es que la falta de credibilidad lastima más al futuro que al presente. Repetimos (como nuestros abuelos): «Nuestra moneda no sirve». Yo no sé si otras culturas siguen discutiendo los mismos temas durante 100 años. Yo no sé si otras culturas repiten los monólogos de Fidel Pintos, de Tato Bores, o de Les Luthiers y siempre parecen actuales, aunque hayan sido pensados hace más de 40 años.
¿Saben qué? Tenemos más exceso de pasado que visión de futuro, discutimos más de quién fue la culpa que las posibles soluciones. Les recuerdo que el «mercado» no tiene ni moral ni memoria; nosotros, sus participantes, somos los que tenemos memoria y moral (aunque moral dudosa y es por eso que nos condena nuestra memoria). Que los activos representativos de nuestro país, como los bonos e YPF, valgan un 25% de su valor habla de nosotros, de nuestra credibilidad.
Nuestra YPF vale el 10% de lo que pagamos cuando decidimos recomprarla unilateralmente, pagando incluso con bonos (Bonar 2024), que ahora estamos incumpliendo.
El metro cuadrado en una zona vale más que en otra por la confianza en materia de seguridad que inspira un barrio con respecto a otro. Si Warren Buffet compra un activo, eso inspira confianza; si un organismo público argentino compra un activo, eso despierta sospechas.
Amigos, la confianza no se compra. Se siente o no se siente.
Si se quiere controlar el dólar limitando la compra, solo se desalentará la venta y ganará el que menos escrúpulos tenga (el que opera en negro). Si se burocratiza todo el pedido de crédito formal, termina ganando el que menos escrúpulos tiene, el cuevero. Si se quiere controlar todos los precios, ganará el que menos merece ganar, el que esconde la mercadería para venderla en negro a otro valor (una vez más, gana el que menos escrúpulos tiene).
El precio es un estado de ánimo, no refleja el verdadero valor de un bien o de un servicio. Entiendo claramente la ley de oferta y demanda, pero en el fondo ambas se activan o desactivan por estados de ánimo.
Hoy un barbijo vale más que un barril de petróleo. Obvio que representa un estado de ánimo actual, por miedo, por inseguridad. Pero si tomo el costo de producción, la inversión y el riesgo que se debe asumir para obtenerlo, claramente es un precio circunstancial.
En crisis de pánico o miedo, la distorsión de precios es abismal. Ahora todos fabrican barbijos, y cuando termine la pandemia vamos a tener sobreoferta, pero nadie produce petróleo, y quién te dice que cuando la economía arranque tengamos un faltante, y otra vez las cosas valgan lo que deben valer. Gana el que compra valor a precio de crisis.
En crisis no gana el que más sabe ni el que más tiene, sino el más fuerte. Acaso, ¿cuánto vale el ultimo alcohol en gel en la última farmacia abierta? Intuitivamente uno responde: lo que pague el que más tiene; la respuesta es: se lo queda el más fuerte, porque si todos se avalanchan sobre el producto, o bien lo rompen o bien se lo queda el más fuerte. No hay valor, ahorro o conocimiento que valga.
La pandemia va a pasar. Vivimos mirando programas de tele donde nos dicen todo lo malo que nos va a ocurrir si salimos de casa, pero también todo lo malo que nos va a suceder si nos quedamos en casa y no producimos, porque no vamos a tener recursos para vivir después. O sea, si salimos nos morimos porque no hay infraestructura para atendernos; si nos quedamos luego nos vamos a morir de hambre. Lo bueno es que después, el comunicador con una sonrisa manda a la pausa para pasarnos avisos comerciales pidiendo que consumamos algo que, según ellos, no tendremos recursos para comprar, y que igual no podremos usar.
¿Saben qué? En lo personal me cansé un poco de todo esto, hasta de mí: me cansé de tratar de predecir lo impredecible. Prefiero aferrarme a la imagen de Marcos Mundstock diciendo: «Felices los que poco esperan, porque jamás serán defraudados».
Y ahora sí, llegó la parte positiva de la nota. Había una vez un señor desesperado por su suerte, que fue a consultar a un gurú, porque no encontraba la salida.
El señor le explicó con lágrimas a su gurú su desesperación: «Estoy arruinado, por la crisis económica me fui a vivir a un departamento de un ambiente con mi mujer y resulta que mi hija, también en crisis, vino a vivir con nosotros con sus dos hijos y su marido a casa. Somos 7 personas en un ambiente, y los chicos no paran de gritar todo el día. ¿Me entiende? ¡Estoy desesperado!». El gurú le dijo: «Tranquilo, amigo. Siga mis indicaciones al pie de la letra y en seis semanas resolveremos todo. Téngame confianza». El hombre acepta y firman el acuerdo de obediencia al pie de la letra. El gurú le pide que en la primer semana agregue una vaca en el departamento y que lo vuelva a ver en una semana.
A la semana el hombre volvió más abatido aún, insultando a los gritos a todo el mundo. «Con la vaca es insostenible, ocupa medio departamento y no se mueve. Ya no aguantamos más». Y le respondió el gurú: «Espere, agregue ahora un perro y en una semana hablamos».
Una semana después, ya casi pelado y desorbitado, el hombre gritó: «Esto es peor que morir. Los chicos lloran todo el día. La vaca no se mueve y el perro no para de ladrar. No puedo moverme y tengo los oídos a la miseria». Y la respuesta del gurú fue: «Bueno, última etapa, sume un chancho».
No quieran imaginar lo que insultaba el hombre a la semana por el olor del chancho. Hasta que el gurú dijo: «Bueno, esta semana saque al chancho». A la semana el hombre, ya no tan gritón, al ser consultado sobre cómo estaba, respondió: «Bueno, al menos ahora puedo respirar, sin el chancho ya no hay tanto olor». A la semana siguiente el gurú le pidió que saque al perro. Volvió el hombre ya más tranquilo y dijo estar mejor: «Al no ladrar el perro, al menos nos podemos escuchar». Y el gurú le dijo: «Bueno, última semana, saque a la vaca».
El hombre volvió una semana después con una sonrisa y diciendo: «¡Al fin! Ya estamos más cómodos. Sin la vaca tenemos espacio, ya se respira buen olor y además todo está más silencioso. Gracias por su ayuda gurú, ya estoy mejor».
Un problema es un problema si no lo estabas esperando; si lo esperabas ya está asumido y ya descontaste sus costos. No nos queda otra que buscarle la vuelta. Lo bueno es que estamos todos igual, todos retrocedimos 10 casilleros.
Amigos, esta va a pasar y nos tendremos que reinventar. Uno de los tipos que más me gusta escuchar y leer, escribe en este suplemento de economía y se llama Juan Carlos de Pablo. Lo considero mi gran profesor. Él me enseñó a leer una frase que para mí es fenomenal, de Paul Samuelson, premio Nobel de economía, que dice: «No hay peor dolor que el soportable, porque es soportable y, entonces, lo soportás y no cambiás».
Hoy, la mayoría vendemos cero y antes vendíamos seis. Cuando esto termine vamos a vender uno, que es mejor que cero, y en dos meses vamos a vender dos, que es el doble de uno, y quizás en un año vamos a vender cuatro y será la gloria y, para entonces, este presente quizá sea solo un mal recuerdo que nos hizo valorar lo que realmente importa. Ser libres y que ningún bicho, bacteria, virus, político, sindicalista, dirigente autoritario o criminal con condena que sea liberado nos condicione.
Como dijo el gran Marcos Mundstock: felices los que poco esperan, porque jamás serán defraudados. Como dice mi gran profesor: «¡Ánimo!».Por: Claudio Zuchovicki
Raghsa en sus edificios sumará cámaras que tomarán la temperatura corporal a distancia
Algún día las oficinas volverán a funcionar y las empresas analizan de qué forma lo harán. Se inspiran en lo que están haciendo las compañías en Wuham, la ciudad en donde comenzó el Covid-19 . Si bien no hay una fórmula algunas tendencias no se discuten. Nadie duda de la necesidad de mejorar los sistemas de ventilación, controlar la densidad de personas y la necesidad de implementar nuevos protocolos de limpieza, entre otros cambios que se desarrollarán a continuación.
El día después del coronavirus: El impacto en la forma de trabajar; por Carla Quiroga
1- La vuelta será gradual y escalonada. Nadie espera que de un día para el otro todo el plantel de una organización vuelva a la oficina. Al tener que mantener una distancia mínima, el número de personas que podrán coincidir al mismo tiempo será menor. Esto quiere decir que la empresa deberá ampliar los metros cuadrados de la oficina o en su defecto buscar alternativas de trabajo novedosas. En el mundo algunas empresas están probando la asignación de equipos por día. Otras implementaron turnos rotativos: es decir un grupo asiste a primera hora de la mañana tipo siete y otro a las tres de la tarde. Por otra parte, escalonar los horarios de llegada resulta clave para evitar que los ascensores se llenen demasiado. Está claro que la circulación vertical será más lenta y las torres corporativas con más ascensores serán más valoradas. También hay quienes estudian aplicar la fórmula que está probando Airbus que dividió los empleados de sus plantas en equipos rojos y azules, que no se ven porque usan diferentes rutas para entrar y salir de los edificios.Coronavirus hoy en la Argentina y el mundo: minuto a minuto
2- Limpiarán la oficina de día y de noche. Surgen nuevos protocolos de limpieza. Las empresas agregaron servicios de limpieza más frecuentes y visible durante el día, en lugar del servicio tradicional nocturno o de fin de semana. Además, las oficinas están adoptando principios de las instituciones hospitalarias y el personal debe limpiar desde las manijas de las puertas, los interruptores de luz, los botones de las máquinas copiadoras y los equipos audiovisuales hasta las cafeteras, por nombrar algunos. Este cambio podría incluir que las empresas sumen accesorios de cobre, un material que retiene menos gérmenes y se puede limpiar más fácil. Algunas compañías incluso podrían usar la iluminación UV para desinfectar oficinas o salas de reuniones por las noches, una práctica cada vez más común en los hospitales.
Desde las gerencias de Recursos Humanos, además, incentivan las políticas de «escritorio limpio», y les pedirán a los empleados que ordenen sus escritorios, quiten los detalles personales como portarretratos y las pilas de papeles.
3- La empresa te explicará cómo manejarte. La educación a los empleados será clave. La higiene del área de trabajo, de los objetos personales, la recepción de las visitas y la conducta en reuniones serán claves para evitar los contagios, pero también impactarán en los insumos, tareas, costos de expensas, mantenimiento y prioridades. «En todos los ámbitos deberemos ser cada vez más trasparentes con los protocolos para usuarios, visitas, personal interno y externo y cómo actuar ante cada caso. Empoderar y educar será uno de los desafíos previos al regreso», relata Domingo Speranza, CEO de Newmark Knight Frank Argentina. En este punto la señalética es fundamental. En Wuham las empresas hasta recuerdan con carteles en el baño la necesidad de bajar la tapa del inodoro. Es que un reciente estudio de Hong Kong afirma que «tirar de la cadena» puede liberar hasta 80.000 gotitas que pueden caer en superficies y permanecer en el aire durante horas.
En las filiales de las empresas en China cuentan que lo que está sucediendo es que la gente altera las normas en forma inconsciente. Por eso, por ejemplo, Ford está experimentando en sus plantas con dispositivos portátiles que suenan cuando los trabajadores alteran la distancia obligatoria. Mientras que en las oficinas de Unilever planean una política que obligue a que cada trabajador complete un informe sobre su estado de salud antes de ingresar a la oficina, para luego tomarles la temperatura y facilitarles un dispositivo para desinfectarse las manos. Luego, dentro de la oficina, el movimiento estará regulado. Los empleados deberán mantener puestas sus máscaras y se les pedirá que utilicen las escaleras en lugar del elevador. En el almuerzo, se pedirá que solo haya una persona en cada mesa.
4- Deberás firmar una declaración jurada antes de ingresar al edificio. En China, las empresas están requiriendo que el empleado lleve una copia impresa o escanear un código QR con su teléfono para demostrar que no muestran signos de enfermedad. Además, se le distribuyen máscaras e individuales de papel para evitar que tengan contacto con el escritorio.
5- Las empresas más avanzadas escanearán a los empleados antes del ingreso. Goldman Sachs está considerando agregar escáneres infrarrojos de temperatura corporal en algunas oficinas, junto con kits de prueba de virus para los empleados.
Por otra parte, PWC trabaja en una herramienta que podría ayudar a las empresas a identificar los compañeros de trabajo que tuvieron contacto con algún empleado infectado. La aplicación, que sería lanzada en mayo, utiliza señales bluetooth o wi-fi para descubrir los teléfonos de otros compañeros de trabajo con quienes trabajaron cerca. Este sistema permitirá que si algún trabajador da positivo, los gerentes autorizados pueden identificar y notificar rápidamente a cualquier compañero con el que el empleado haya entrado en contacto para ayudar a evitar un brote más amplio.
6- Los edificios incorporarán en las recepciones, cámaras que tomarán la temperatura corporal a distancia. En la Argentina, los propietarios de las torres corporativas invierten en tecnología para monitorear a quienes ingresan. En la Argentina, por ejemplo, las desarrolladoras Raghsa y Nómada sumarán cámaras termográficas infrarrojas. Se trata de un método de obtención de imágenes sin contacto que permite ver la radiación térmica de una persona no visible para el ojo humano (radiación infrarroja media) y que, además permite mantener a los operarios lejos del contacto directo. El protocolo que aplicará la desarrolladora es que ante el registro de temperatura corporal de 37,3°c o superior (de acuerdo con lo indicado por la Organización Mundial de la Salud), la persona se trasladará a un sector de aislamiento y de inmediato se procederá a avisar a la empresa responsable para que se apersone un representante de la misma en el sector. Luego de un lapso de diez minutos de «aclimatamiento» se volverá a tomar la temperatura de la persona para descartar errores en la medición inicial. Además de estas incorporaciones tecnológicas, sumaron dispensers de alcohol sanitizante en puntos estratégicos de los edificios, tabiques de acrílico en recepciones para asegurar la distancia, cartelería de concientización sobre instrucciones de cuidado y prevención e indicaciones en piso para mantener la distancia entre personas tanto en el hall principal como en los ascensores.
7 – Se sugiere limitar la capacidad en los ascensores. Además de diseñar nuevos circuitos de circulación y de la colocación de demarcaciones y señales visuales en el piso, Marcos Villanueva, CEO de Waves, la empresa que tiene a su cargo el gerenciamiento, la administración y la operación de varios activos inmobiliarios corporativos AAA, sugiere un máximo de dos personas por viaje de ascensor para respetar distancias de un metro y medio, y de una persona para el caso de ascensores de cabotaje. «También sugerimos no utilizar los ascensores para circulación inter-company de 9 a 10:30, de 12:30 a 13:30, y de 17:30 a 18:30, que son los horarios de mayor tránsito vertical dentro de los edificios», comenta el especialista. Aclara que de acuerdo a los nuevos protocolos en el que trabajó junto con su equipo, «todas las personas que circulen por áreas comunes de los edificios, deberán contar en todo momento con tapabocas, las recepciones contarán con una demarcación para que las personas que ingresan, se encuentren separados un metro y medio hacia el front desk de atención al público». La regulación del ingreso de contratistas y proveedores de servicios, gestión del correo y la paquetería también será fundamental, afirma Villanueva.
Las empresas dueñas de las torres corporativas agregan que se continúa con estrictos procedimientos de limpieza, desinfectando cada tres horas todas las superficies de alto tránsito y contacto con limpiadores hospitalarios. Para trabajar en el tema Andrés Neumann, CEO de Nómada comenta que se conformó un comité de crisis con todas las empresas ocupantes para definir los pasos a seguir, incluyendo la implementación de un protocolo para el edificio y un manual de recomendaciones de buenas prácticas para los inquilinos. A futuro, no se descarta que el ingreso a los edificios sea a través de códigos QR o de sistemas de detección facial. Es decir, el visitante podrá realizar su registro por mail y una vez habilitado, el código QR le permitirá el acceso. Un sistema muy utilizado en las torres neoyorkinas.
El reto de los espacios de trabajo post-cuarentena, entonces, será emular y mejorar la seguridad física de la casa propia, donde cada individuo puede tener un mayor control sobre determinadas variables
8- Se rediseñarán los pisos. Las organizaciones comienzan a redistribuir muebles y quitar otros para ayudar a que los empleados puedan mantener el distanciamiento social. Además quitan las puertas de las bisagras o las dejan abiertas para que los empleados puedan evitar tocar las manijas. «El reto de los espacios de trabajo post-cuarentena, entonces, será emular y mejorar la seguridad física de la casa propia, donde cada individuo puede tener un mayor control sobre determinadas variables», explica Víctor Feingold, presidente de Contract Workplaces.
Por otra parte, en los escritorios enfrentados instalan tabiques de acrílico y las que pueden rearman los espacios para que la gente trabaje de espalda. A largo plazo, los efectos de la pandemia podría afectar los diseños de las oficinas con entradas a los baños sin puertas, como las de los aeropuertos.
9- Se implementarán sistemas de circulación para evitar que los empleados se crucen. Cushman & Wakefield desarrolló el concepto denominado «Oficina de los Seis Pies», que ya aplicó en su sede de Amsterdam. Propone que en todo momento se mantenga la distancia social segura -seis pies, es decir, poco más de metro y medio- entre las personas que asisten a su lugar de trabajo. Escritorios espaciados y señales visuales son algunas de las ayudas para mantener esta distancia sugerida. También impulsa la colocación de flechas en el suelo para ordenar los flujos de movimientos, la articulación de mayor espacio entre empleados, la colocación de pantallas protectoras y hasta la delimitación con un círculo pintado en el suelo del espacio de cada trabajador el cual no puede ser «invadido» por otros. El trabajo fue elaborado a partir de la experiencia en China y se basa en información de la Organización Mundial de la Salud conjuntamente con el asesoramiento de especialistas médicos. Entre las medidas destacan la instalación de mamparas entre los puestos de trabajo y la colocación de señales visuales verticales y horizontales (en el suelo) para organizar el tránsito de los empleados en los diferentes espacios – un estilo propio de la arquitectura de los hospitales-. Así, buscan evitar el cruce de personas, por ejemplo en los pasillos. Por eso se diseñó un flujo de las circulaciones dentro de la oficina, para que siempre sean en una única dirección -en sentido de las agujas del reloj- que inclusive se utiliza dentro de las salas de reuniones. Cushman también está instalando transmisores para rastrear el movimiento de los empleados a través de teléfonos celulares, en parte para medir si el diseño cumple con el objetivo de mantener a las personas a seis pies de distancia y posiblemente alertarlas con un sonido si están demasiado ajustadas.
10- Las oficinas mejorarán sus sistemas de ventilación . Las organizaciones revisarán sus aires acondicionados, implementarán cambios y limpieza de filtros y optarán por materiales y texturas dentro del espacio de trabajo que faciliten la higiene y el cuidado antibacterial. En algunos casos incluso están sumando luces UV para desinfectar más profundamente la oficina por la noche. «La gente está en un promedio de ocho horas en la oficina, en una época en Estados Unidos a los edificios de oficinas se los nombraba como ‘los edificios de enfermos’ porque eran edificios donde la gente se contagiaba por estar encerrados», comenta Moisés Altman, dueño de Altman Construcciones. Altman explica que en uno de sus proyectos el sistema del aire acondicionado toma el aire a más de 50 metros de altura de la construcción, para poder tomar lo más puro posible, se filtra y se complementa con un extractor que saca el aire del ambiente y lo va purificando. Cada oficina cuenta con un sensor de dióxido de carbono y a medida que el aire se va enrareciendo lo extrae e inyecta aire puro».
11- Se implementarán salas de presión negativa. Actualmente se usan en instalaciones médicas o en las salas de fumadores de los aeropuertos, pero podrían aplicarse en los espacios de conferencias ya que ayudan a contener gérmenes y luego se pueden limpiar con luz ultravioleta.
12- Los accesos se manejarán por voz . El objetivo es evitar el contacto táctil. Por eso la tecnología por voz podría convertirse en una nueva interfaz y eliminar la necesidad de presionar físicamente un botón para llamar a un ascensor o abrir un acceso. «También por su parte los sistemas de control de accesos basados en reconocimiento facial nos permiten evitar el contacto de los usuarios con los molinetes y pasarelas de control de acceso y ya no es necesario el uso de las tradicionales tarjetas», comenta Villanueva.
13- Cambiará la forma en la que trabajaba s. El teletrabajo se impone, pero con reparos. Su efectividad no es lineal ni unánime: depende de la empresa, los líderes de cada equipo de trabajo, la persona y cómo está constituida la familia del empleado, además de las comodidades edilicias de su hogar. De hecho, un estudio reciente de PWC mostró que la mitad de las empresas espera una caída en la productividad durante la pandemia debido a la falta de capacidades de trabajo remoto.
Por otra parte, el home office abre una serie de interrogantes y ya se habla de una «uberización» del trabajo. ¿Las empresas acaso se harán cargo del incremento en los gastos en luz y supermercado que implicó trabajar desde casa? ¿O la organización será responsable de que, por ejemplo, el empleado disponga de una silla ergonométrica y un espacio dentro del hogar destinado al trabajo?.
Cada vez serán menos las reuniones presenciales
14- Habrá menos reuniones presenciales . Las compañías están reacondicionando sus salas de conferencias y las que tenían capacidad para ocho personas ahora albergan un máximo de cuatro. Además se las está reacondicionándolas desde lo acústico. Por eso los diseñadores comienzan a sumar materiales como alfombras, baldosas acústicas o cortinas, muy usadas en los espacios de eventos de los hoteles. En Arnold Contract, una compañía que fabrica muebles de oficina en New Jersey explican que, entre los cambios, las mesas de conferencias no solo incluirán enchufes eléctricos, sino que también tendrán micrófonos incorporados.
Desde las dinámicas también habrá cambios y se desincentivarán los encuentros grupales. Sin ir más lejos, el CEO de Facebook , Mark Zuckerberg, canceló todos las reuniones de 50 o más personas hasta junio de 2021.
15- La gente dejará de compartir teclados, teléfonos o mouses . Son elementos que pueden transformarse en agentes de contagio al entrar en contacto con ellos si no son higienizados correctamente.
El escenario post coronavirus plantea la necesidad de mayor espacio por persona, nadie espera que desaparezcan las plantas abiertas
16- No se volverá a las oficinas cerradas. Como parte del cambio, en los últimos 20 años, muchas compañías redujeron los costos al reducir el tamaño: en espacio, destinan hasta 25% menos por empleado, según datos del estudio de arquitectura Gensler. El mismo estudio releva que la oficina clásica de hace diez años exigía un cubículo medio de 2,4 por 2,4 m2. Y si bien el escenario post coronavirus plantea la necesidad de mayor espacio por persona, nadie espera que desaparezcan las plantas abiertas. «La situación impone reinventar la dinámica del espacio sin asignar, explica Speranza y agrega que ya no compartirá de cualquier modo escritorios.
17- Adiós a la práctica hotdesking . Se llama así a la modalidad que establece que los trabajadores no tienen escritorios asignados, sino que entran y buscan un lugar para sentarse. Una tendencia que caerá en desuso -por lo menos hasta que el temor al contagio desaparezca- porque la experiencia de la pandemia podría motivar a que la gente «no se mueva tanto».
Por otra parte, las empresas también trabajan en rediseñar sus espacios comunes para lograr que nadie tenga que compartir puestos de trabajo, computadoras, ni teléfonos. «El hotdesking es una modalidad que no solo estaba cambiando la densidad y el impacto económico de los costos de ocupación, sino también la del trabajo, pasando al modelo colaborativo, donde los puestos no son fijos y sí reducidos y multiusuarios», analiza Speranza. Y agrega que seguramente las organizaciones asignarán puestos por día, con previa desinfección, al igual que la asignación de días de trabajo remoto y presencial. En China, la desarrolladora Vanke diseñó junto a Gensler una herramienta llamada ReRun para ayudar a los empleadores a elegir sus espacios con anticipación.
En este contexto, los diseñadores ya piensan políticas de escritorio limpio, con elementos no esenciales almacenados en gabinetes y cajones en lugar de arriba del escritorio.
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El teletrabajo se impone pero con reparos. Su efectividad no es lineal ni unánime Fuente: AP
18- Los lugares comunes como las cafeterías y salas de esparcimiento podrían caer en desuso. La paradoja que generó el avance del coronavirus es que, de un día por el otro, el esfuerzo que realizaron las empresas en generar espacios más cómodos que incentiven la conexión, interactividad y la creatividad se pusieran en tela de juicio. Hoy, el objetivo principal es evitar el contacto cercano. De hecho, algunas compañías están cerrando estos espacios e instalan máquinas expendedoras en su reemplazo. Dongfeng, la empresa de fabricación de automóviles con sede en Wuham, está entregando a sus empleados viandas siempre que coman al menos a 1,5 metros de distancia entre sí. Los gimnasios, las cabinas de telefonía, las microsalas de reuniones son otros espacios que deberán repensarse.
19- A futuro, se impondrá la oficina policéntrica. Se trata de un nuevo estándar que establece que los empleados pueden trabajar desde casa, en la empresa, en un coworking, una cafetería o en una oficina satélite. Feingold explica que se trata de una modalidad que traerá múltiples ventajas: menor cantidad de desplazamientos de personas, menor huella de carbono, mayor bienestar, mejor balance entre la vida personal y eltrabajo y menores costos para las empresas y los empleados, junto con equipos más ágiles y productivos.
20- Las empresas buscarán motivarte. Este es uno de los principales retos. La incertidumbre que generó la pandemia afectó el estado de ánimo de la gente. Por eso muchas compañías, durante el aislamiento, contrataron cursos virtuales de meditación o yoga para mantener el entusiasmo de sus colaboradores. Tal vez el más creativo fue Li Shufu, empresario chino y presidente Volvo Cars, quien escribió una canción para mantener a los trabajadores motivados a través de tanta tristeza. Esperemos que el talento musical de Li Shufu haya estado a la altura de estos tiempos y del gusto de sus trabajadores.Por: Carla Quiroga
LAS RESPUESTAS: a dudas que genera el decreto 1-¿Se puede dejar de pagar el alquiler?El decreto no «perdona» el cumplimiento del contrato, sólo congela el valor mensual del alquiler al mes de marzo por 180 días. Si el inquilino no puede afrontar el cumplimiento deberá abonarlo después del 30 de septiembre en entre tres y seis cuotas mensuales, iguales y consecutivas. «Pagará intereses compensatorios pero sin penalidades», aclara Rafael Baigún, presidente de la inmobiliaria homónima. El abogado Mariano Esper, especializado en el sector, realiza una clara diferenciación entre intereses punitorios y compensatorios. «Los primeros se relacionan con el pago fuera de término, los segundos con el costo del dinero. Si pedís un préstamo y tenés que pagar una determinada cuota más intereses el 5 de cada mes, esos intereses son compensatorios (costo del dinero). Si pagás del 6 en adelante, te cobrarán, intereses punitorios que son los que establecen penalidades por pagar fuera de término», profundiza. 2-¿La deuda genera intereses?La norma del Gobierno congela el valor de los alquileres pero si el locatario no paga algún o ningún mes hasta octubre, el propietario le cobrará la deuda luego con un interés mínimo que está en línea con la tasa que paga el Banco Nación a los plazos fijos de 30 días. 3-¿El inquilino necesita probar que su economía fue afectada por el coronavirus?No, la decisión de congelar los alquileres hasta fines de septiembre y suspender los desalojos es para todo el universo de inquilinos que habitan una vivienda única. «Es decir, no tiene necesidad de probar que trabaja menos horas ni que lo despidieron del trabajo», detalla Esper. En otras palabras, el decreto corre tanto para quien alquila un piso en una torre top de Puerto Madero como para quien habita un monoambiente en Villa Lugano. «Es lógico que no se contemple caso por caso, lo que hace el decreto es dar un marco general», explica Baigún. 4-¿Qué inquilinos e inmuebles califican en la normativa?Aquellas personas que alquilen una propiedad que es vivienda única urbana o rural, y las que estén adheridos al régimen de monotributo, destinados a la prestación de servicios, al comercio o a la industria. También las habitaciones destinadas a vivienda en hoteles, pensiones u otros alojamientos similares. Además, los inmuebles destinados a actividades culturales o comunitarias, inmuebles rurales destinados a pequeñas pequeñas producciones familiares y/o agropecuarias o los alquilados por profesionales autónomos para el ejercicio de su profesión, los inmuebles alquilados por Pymes e inmuebles alquilados por cooperativas de trabajo o empresas recuperadas inscriptas en el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes). «De alguna manera se busca exceptuar a las grandes compañías. El decreto persigue proteger al locatario», afirma Esper, quien plantea algunos «grises» como, por ejemplo qué pasa con los inmuebles alquilados que se destinan a jardines de infantes o colegios. «Es un tema opinable porque si bien la cultura incluye a la educación si se analiza específicamente no es una actividad cultural como se plantea en la norma», analiza. 5-¿Qué inmuebles quedan exceptuados?Las propiedades destinadas a alquiler temporario, las cocheras, los puestos en ferias, alquileres para sedes de embajadas o consulgados y los contratos de arrendamiento rural, excepto pequeñas producciones familiares o agropecuarias, detalla Esper. 6-¿Se perdona la actualización semestral si la misma estaba programa entre abril y septiembre?No, el inquilino pagará «la deuda» por la actualización no cobrada – que suele ser entre 15 y 20 por ciento semestral-, a partir de octubre. Es decir, si una persona pagaba un alquiler de $10.000 al mes, y a partir de mayo aumentaba a $12.000, deberá pagar los $10.000 pendientes -$2000 por los seis meses del congelamiento- a partir de octubre en tres o seis cuotas mensuales iguales y consecutivas sin intereses, 7-¿Qué pasa si el contrato vencía entre abril y septiembre?La prórroga es automática siempre que el inquilino esté de acuerdo. Es decir, no tiene la obligación de notificar legalmente al propietario que se quedará habitando el inmueble. Hay que tener en cuenta que la prórroga califica para los contratos que vencieron o vencerán entre el 20 de marzo y hasta el 30 de septiembre. Los que caducaron antes de esa fecha no quedan amparados por el decreto y los inquilinos pueden ser desalojados por falta de pago. 8-Soy inquilino, el contrato vence antes de septiembre y quiero irme de la propiedad.¿Puedo?La persona tiene el derecho a abandonar el inmueble, pero no podrá mudar sus pertenencias si no finalizó el período de aislamiento obligatorio decretado por el Gobierno Nacional. «En estos casos debe informar al propietario con 15 días de anticipación a través de una carta documento o un acta notarial», aconseja Esper. 9-¿Y si quiero rescindir mi contrato antes de su fecha de caducidad?En este caso, Esper explica que se aplica el procedimiento habitual que establece el Código Civil y Comercial de la Nación y no tiene relación con la situación de emergencia económica provocada por el estado de emergencia económica que generó el coronavirus. «Es decir, si es durante el primer año, el inquilino debe pagar una multa que es del valor de un mes y medio de alquiler al momento en que se desocupa el inmueble. Si pasan los 12 meses desde la firma del contrato, se paga un mes», aclara. Un detalle no menor: si no finalizó la cuarentena decretada por el Gobierno, no podrá realizar la mudanza. 10-¿Si el propietario acredita que necesita el monto del alquiler para vivir, puede aumentarlo?Si porque el decreto exceptúa a aquel locador que acredite que depende del alquiler para cubrir sus necesidades básicas o las de su familia primaria. Pero sólo puede aumentar si lo había previsto en el contrato. Un dato clave es que si el inquilino no puede pagarlo, no tiene derecho a desalojarlo porque el decreto suspendió ese proceso hasta el 30 de septiembre (salvo arrendamientos rurales y locaciones temporarias que están excluidas de todo el decreto). 11-Soy propietario, ¿de qué forma pruebo que «vivo del alquiler»?Esper aclara que en estos casos es importante tener el contrato declarado ante la AFIP. Respecto a las «pruebas» recomienda presentar resúmenes de las cuentas bancarias con los movimientos, gastos de tarjetas de crédito, el título de la propiedad que habita y declaraciones de bienes personales. «Hay que presentar la mayor cantidad de documentación que pueda acreditar que el nivel de vida de la persona está en línea con sus ingresos», profundiza el abogado. 12-¿Si no hay acuerdo entre las partes puedo acudir a la Justicia?Si pero el decreto aclara que antes de ese paso se establece mediación obligatoria, previo a acudir a la justicia, por controversias. 13-No puedo para pagar las expensas: ¿me ampara el decreto?El decreto establece que estas obligaciones permanecen intactas según lo pactado en el contrato y en el caso de no pagarlas se puede considerar incumplimiento del contrato, lo que autoriza a iniciar un juicio de desalojo, aunque no se podrá ejecutar la sentencia hasta el 30 de septiembre de este año.El problema se genera si el monto de las expensas está incluido en el valor del alquiler. En este caso, será el propietario el que deberá asumir el perjuicio económico ante posibles aumentos de expensas ya que los alquileres están congelados hasta fines de septiembre. De todas formas, este es un riesgo que también asumía en tiempos de no coronavirus. El tema es que hoy podría profundizarse por la imposibilidad de aplicar el ajuste semestral. tema es que hoy podría profundizarse por la imposibilidad de aplicar el ajuste semestral. 14-¿Qué ocurre con los contratos que vencieron el 31 de marzo?Los inquilinos pueden apelar el beneficio que otorga el decreto, que es la prórroga automática del contrato hasta el 30 de septiembre. Ante esta situación, el propietario deberá aceptar la situación pero si ya se habían acordado verbalmente las condiciones de actualización del nuevo contrato se podría afectar la relación entre las partes. «Esta situación puede leerse como un acto de cierto abuso por parte del locatario que no respeta lo pactado verbalmente, y el propietario podría negarse a renovarle el contrato al vencimiento de la prórroga legal, con el agravante de que si tiene pruebas -como mails o chats con ajustes acordados del nuevo contrato- podría iniciar acciones legales. Ahora si el inquilino quiere, puede firmar el nuevo contrato en estos días y comenzar a pagar el nuevo monto desde ahora», analiza Esper. 15-¿Se pueden iniciar nuevos juicios o están todos suspendidos?El decreto establece la suspensión de las ejecuciones de sentencias de desalojo por falta de pago -desde el 29 de marzo-, pero aquellos juicios que están en marcha continúan su curso. Y quienes quieren iniciar uno nuevo también pueden hacerlo cuando se levante el aislamiento obligatorio y los tribunales vuelvan a trabajar con normalidad. Por ejemplo, el propietario podrá demandar a los inquilinos que dejaron de pagar los alquileres de los primeros tres meses del año e iniciar un desalojo por falta de pago. Si la pretensión de demandar se fundara en otras causales diferentes a la falta de pago, como por ejemplo los casos que se realizan reformas no autorizadas o subalquilan un inmueble estando prohibido por contrato, puede iniciarse una acción de desalojo sin esperar al 30 de septiembre. 16-¿Qué pasa el inquilino no cumple con los pagos comprometidos a partir de octubre?El decreto no anula la validez del contrato firmado. Esto significa que en el caso de que el Gobierno no extienda los plazos del decreto, el propietario podrá iniciar acciones judiciales de desalojo por falta de pago. 17-¿Qué hago si ya se había dado el preaviso?Si el inquilino ya notificó que, por ejemplo, dejaba el inmueble el primero de mayo deberá irse -siempre que se haya levantado la cuarentena y pueda mudarse- porque es muy probable incluso que el locador ya tenga un nuevo inquilino. 18-¿Qué ocurre con los ingresos planeados para abril?El aislamiento obligatorio impidió que en las últimas semanas se firmaran nuevos contratos. Los que ya estaban cerrados podrán hacerse efectivos cuando se levante la cuarentena y se permitan las mudanzas. La entrega de las llaves depende de cada caso: algunas inmobiliarias están enviándolas a través de deliveries. Fuente Diario «La Nación»Redactado por Carla Quirogapara “ La Nación
Donsini planteó cuál es el problema que enfrentan los martilleros.
Desde el Colegio de Martilleros explicaron que la mayoría de los propietarios son adultos mayores y cobran en efectivo. “Los inquilinos quieren pagar pero no pueden hacerlo”, dijeron.
En tiempos de pandemia, muchos hábitos deben habituarse a esta nueva realidad y encontrar alternativas. Uno de esos sectores es el de las inmobiliarias que se encontró con un inconveniente: el pago del alquiler de viviendas particulares. Y en muchos casos no por falta de voluntad de los inquilinos, sino porque los propietarios no están bancarizados.
“Tenemos inconvenientes como todos. En nuestro sector el problema es el pago de alquileres. Tenemos inquilinos que quieren pagar y no pueden”, señaló el presidente del Colegio de Martilleros, Miguel Ángel Donsini, quien pidió que se autorice la apertura de las inmobiliarias para poder realizar el cobro de los alquileres.
El representante de la entidad explicó que Mar del Plata es una ciudad “con muchos adultos mayores” que son propietarios de inmuebles y complementan sus “jubilaciones magras” con la renta de esas propiedades.
El problema es que la mayoría de ellos no está bancarizado. “No tiene cuentas corrientes ni nada por el estilo”, dijo y pidió que se permita la apertura de inmobiliarias exclusivamente para poder realizar este tipo de trámites. “Solo tres o cuatro horas, no para la venta, sino solo para estas cuestiones”, aclaró.
Donsini explicó que las cuentas corrientes de los martilleros no pueden ser utilizadas para resolver esta situación porque luego tendrían “problemas con Afip” y aclaró que algunos profesionales manejan muchos alquileres de estas características.
A su vez, insistió en que muchos de los propietarios “no quieren saber nada” con abrirse una cuenta y permitir que los inquilinos puedan transferir el costo de los alquileres.
Los martilleros mantuvieron una reunión con el intendente Guillermo Montenegro para elevarle este planteo, pero el jefe comunal decidió no elevar esta situación al gobernador Axel Kicillof.
“Nosotros somos mil colegiados y el intendente tiene una responsabilidad de un millón de habitantes. Esto es muy difícil. Nosotros llevamos una idea, acompañamos con un protocolo sanitario”, explicó Donsini. Ahora deberán esperar si las autoridades provinciales o nacionales consideran que este reclamo es una actividad esencial que se puede incorporar a los decretos nacionales.