Soy Martillero y Corredor Publico en la ciudad de Mar del Plata y mi numero de Registro es el 3077, la oficina inmobiliaria www.sanzyordoqui.com.ar opera en el mercado desde el 3 de Noviembre de 1983 en el mismo local de la Av. Colon 2034. ya hace mas de 40 años-
El Real Estate es conocido por mantener su valor y, en muchos casos, apreciarse con el tiempo. ¿Es hoy un buen momento para comprar una propiedad?
Inversiones en tiempos de incertidumbre económica
La economía argentina atraviesa un período complejo: con una inflación acumulada del 71,9% en 2024 según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INdEC), y una constante volatilidad en los mercados financieros, la incertidumbre es la norma.
Este contexto impulsa a los inversores a buscar alternativas que protejan su patrimonio frente a la devaluación de la moneda y las fluctuaciones económicas. El sector inmobiliario surge como una opción destacada, pero ¿es realmente una inversión rentable en estos tiempos?
El sector inmobiliario como refugio seguro
Históricamente, el Real Estate ha sido una inversión sólida en Argentina. Las propiedades inmobiliarias han demostrado resistir las crisis económicas, ofreciendo rendimientos estables y apreciación a largo plazo. En comparación con otras inversiones, como las criptomonedas, que son altamente volátiles, el Real Estate brinda la estabilidad que muchos inversores buscan.
Aunque la incertidumbre económica actual puede generar cautela, también motiva a quienes buscan activos más seguros. El Real Estate, con su naturaleza tangible y su capacidad para generar ingresos estables a través del alquiler, se posiciona como un refugio seguro. Durante tiempos de crisis, los inversores tienden a alejarse de activos volátiles y a concentrarse en aquellos que ofrecen mayor estabilidad y protección del capital. Las propiedades inmobiliarias no solo resisten mejor las fluctuaciones del mercado, sino que también pueden ofrecer una cobertura contra la inflación.
Oportunidades en el mercado inmobiliario de Mar del Plata
Para los inversores que buscan resguardar su capital en tiempos de incertidumbre, el mercado inmobiliario ofrece diversas oportunidades. Identificar áreas en desarrollo o en proceso de revitalización puede ser una estrategia efectiva para la inversión. Tanto los desarrollos residenciales como comerciales ubicados en zonas estratégicas ofrecen un potencial de crecimiento significativo a medida que la economía se estabiliza y se recupera.
Como martillero y corredor público con amplia experiencia en Mar del Plata, puedo afirmar que nuestra ciudad representa una excelente oportunidad de inversión en el sector inmobiliario. Mar del Plata no solo es un destino turístico de renombre con sus playas, vida cultural vibrante y una infraestructura en constante crecimiento, sino que también ofrece una calidad de vida excepcional.
La ciudad cuenta con una infraestructura desarrollada, que incluye centros comerciales, hospitales de primer nivel, una red de transporte eficiente y una oferta educativa completa. Además, el paisaje costero y las numerosas actividades recreativas hacen de Mar del Plata un lugar atractivo tanto para vivir como para invertir.
Los inversores pueden encontrar en Mar del Plata propiedades con potencial de apreciación y una demanda de alquiler constante, tanto para turistas como para residentes permanentes. Este contexto, sumado a la seguridad y estabilidad que brinda el sector inmobiliario, hace de nuestra ciudad un destino ideal para aquellos que buscan resguardar y hacer crecer su patrimonio.
Rodrigo Alejandro Sanz, martillero y corredor público, propietario de Sanz y Ordoqui Propiedades, invita a todos los interesados a considerar Mar del Plata como su próximo destino de inversión. En Sanz y Ordoqui Propiedades estamos listos para asesorarlos y ayudarlos a encontrar las mejores oportunidades en el mercado inmobiliario local.
Resumen:Los estudios sobre vivienda e historia urbana en la Argentina sostienen que a mediados del siglo XX se registró un “boom de la construcción” de edificios en propiedad horizontal. Ello se habría desatado recién tras la caída del peronismo y, sobre todo, en la década siguiente (o sea, no durante el gobierno de su impulsor). Este diagnóstico privilegia a Buenos Aires, por encima de otras localidades, desestimando el peso inmediato de la ley de1948 en la nueva inversión inmobiliaria. El caso de Mar del Plata permite relativizar la hipótesis puesto que aun antes de su sanción ya se evidenció una significativa actividad. En el presente artículo intentaremos dilucidar este fenómeno y las estrategias impulsadas por los agentes inmobiliarios porteños que promocionaron la edificación con fines turísticos en el balneario de moda. Estos actores instalarían sus oficinas temporariamente en la costa entablando relaciones con constructores y contratistas locales, protagonistas del ciclo.
Palabras clave:Mar del Plata, Propiedad horizontal, Construction boom , Boom de la construcción.
Abstract:Studies related to housing and urban history in Argentina show that in the mid-twentieth century there was a «construction boom» of horizontal property biuldings. This situation could have occurred only after the fall of Peronism and, especially, in the following decade (i.e. not during the government of its promoter). This diagnosis privileges Buenos Aires above other locations, dismissing the immediate effect of the law (1948) in the new real estate investment. The case of Mar del Plata allows us to relativize the hypothesis, since a significant activity was already evident even before its enactment. Our intention in this article is to elucidate this phenomenon and the strategies driven by the real estate agents in Buenos Aires that promoted building for tourism purposes in the trendy seaside resort. These agents would set up temporary offices in the coast, developing relationships with local builders and contractors, the key players of the cycle.
Keywords:Mar del Plata, Horizontal property buildings, Construction boom .
Introducción:
La ley 13.512 denominada de “propiedad horizontal” fue sancionada durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón en septiembre del año 1948 y reglamentada por Decreto Nacional 18.734 en agosto del año siguiente.2 La misma facilitaría la densificación del núcleo urbano, el acceso a la propiedad de viviendas (antiguamente de alquiler) y la proyección de la actividad contractual privada.3 No se trataba de un tipo particular de construcción sino de una figura jurídica que se incorporaba al Código Civil, como ya lo habían hecho otros países, de forma de economizar costos de transacción y de administración. El sistema creado para adquirir una casa-habitación, al hacer posible la adquisición por unidades independientes de valor más reducido, fue creando un incentivo poderoso para la construcción de edificios de departamentos ya que permitió la integración de su costo total con el aporte de varios interesados. De este modo, se regulaba la división y organización de un inmueble en un plano horizontal mediante un Reglamento de Copropiedad (Ley 13512/48).3
En realidad, vino a reglamentar y a legislar una situación ya presente, y en tensión, relacionada al problema de la vivienda en la Argentina (Germani, 1955; Aboy, 2008). De esta manera, en las próximas décadas garantizaría el acceso a la propiedad a nuevos sectores sociales de acuerdo a los diferentes niveles en que se sistematizó la norma, por ejemplo, en propiedades de una sola planta o en barrios alejados. Empero, paulatinamente en los principales cascos céntricos del país se materializó una inusitada especulación de tierras que modificó el plano catastral original y conllevó la concreción de operaciones inmobiliarias de envergadura que modificaron el entorno socio-espacial.
El impacto en la ejecución de obras y en la inversión inmobiliaria marcó un parteaguas en la historia urbana de la Argentina. Por todo ello, el tópico ha sido tratado relevantemente por la historiografía específica, junto a importantes estudios urbanos realizados por arquitectos y sociólogos. Estos especialistas han trabajado temáticas relacionadas con las políticas públicas en torno a la vivienda, la edificación privada, la producción estilística y material, la historia de la vida cotidiana, el consumo, el mercado inmobiliario, la estética, la cultura de habitar, etc. (Yujnovsky, 1984;Torres, 2006;Liernur y Ballent, 2014; Contreras, 2005).
En general, dichos trabajos se circunscriben a la ciudad de Buenos Aires manifestando los cambios acaecidos en el parque habitacional y en el mercado urbano de la principal urbe del país. Las posibilidades que brindaba la norma generó la entrada de nuevos agentes y la consolidación de las empresas tradicionales de la actividad, quienes lograron aprovechar un alto rendimiento económico en la producción del espacio urbano (Torres, 2006:17). El correlato de este fenómeno fue la concentración de un nuevo tipo de edificación en altura en las zonas céntricas y en diferentes barrios como Recoleta, Barrio Norte, Palermo, Belgrano y Caballito (Aboy, 2010:4).
Siguiendo esta línea, pese al cambio de legislación las diversas disposiciones adoptadas por el peronismo en los años siguientes impidieron que este impacto fuera inmediato. En este sentido, el “boom de la construcción” se registraría recién tras el alejamiento de esta fuerza política, o sea, no durante el gobierno de su impulsor, y sobre todo en la década de 1960 y los primeros años de la de 1970 (Ballent, 2014a: 490). En esa especie de transición del primer lustro de la década de 1950 primó la reconversión de edificios viejos (antiguamente de renta), más que la nueva edificación, por lo que “no parece haber tenido como efecto práctico un aumento de la inversión por parte del capital privado” (Aboy, 2007:90).
Esta idea está presente en la mayoría de los trabajos, compartida como premisa general del desarrollo urbano argentino. Sin embargo, el registro empírico sólo privilegia el caso porteño y la incidencia que tuvo dicha reglamentación en ese espacio. Trascendiendo estas barreras, una historia de la propiedad horizontal en Argentina debería prestar atención a otros contextos y a la movilidad de los mismos actores en el interior del país.
El caso de Mar del Plata permite relativizar aquella hipótesis ya que desde 1949 se inaugurarían nuevos edificios bajo dicho sistema a lo largo del litoral, manifestando un importante dinamismo de las inversiones privadas. La nueva norma potenció un “boom de construcción” en altura antes que en cualquier lugar del país. En contraste, ello representa un caso excepcional dado el impacto inmediato del nuevo régimen de construcción en un mercado urbano con claras ventajas comparativas (precio del m2, menores restricciones reglamentarias, acceso a lotes) para el desarrollo de nuevas transacciones
La evidencia empírica muestra que la construcción venía siendo una de las principales actividades económicas locales dado por la gran demanda que representaba el alojamiento de los turistas y veraneantes. De hecho, históricamente, la oferta habitacional había seguido este derrotero ya desde finales del siglo XIX (Pegoraro, 2017b). Así, la década de 1950 acució cambios inmediatos en materia edilicia registrándose un “boom” que superaría en retrospectiva el volumen de edificación de los años sesenta, comúnmente vistos como el periodo paradigmático de masificación y consumismo por la bibliografía general citada.
Ello se dio en el contexto más amplio de grandes cambios para el escenario local: a mediados de siglo, la ciudad balnearia era considerada como la “meca nacional del turismo” y se estaba afianzando como un destino masivo y popular, dando paso a un verdadero “fenómeno de masas” que alcanzaría su apoteosis en los años sesenta (Torre y Pastoriza, 2019). En este sentido, confluyeron dos procesos mutuamente influyentes, aunque con lógicas diversas, que consolidaron la atracción estival: por un lado, un efusivo boom inmobiliario con destino a la clase media argentina y, por otro, una apertura a nuevas capas sociales del disfrute de playas.
En el presente artículo intentamos probar estas afirmaciones y dilucidar las estrategias impulsadas por las firmas, junto a reconocidos agentes inmobiliarios de Buenos Aires, que promocionaron desde temprano la edificación frente al mar y con fines turísticos en el balneario de moda. Al parecer no dejarían de invertir, sino que lo harían en otro lado (fuera de Buenos Aires) donde la reproducción del capital podía llegar a ser más grande y segura. Dichos actores instalarían sus oficinas temporariamente en la costa entablando relaciones con las empresas constructoras y contratistas locales, que se convertirían en protagonistas del ciclo económico. Mar del Plata sería el receptor más importante, empero el fenómeno también se extendería a los balnearios vecinos como Necochea o Miramar, aunque en menor grado.
Por último, las publicidades de edificios que circulaban por diferentes soportes a lo largo y ancho del país resultan referencias de primer orden para indagar sobre la oferta, las estrategias de venta y las características de los departamentos ofrecidos. Estas imágenes fueron muy fuertes en la época ya que atrajeron a múltiples compradores fuera de Mar del Plata (sobretodo, porteños), animando a los asiduos (y nuevos) visitantes a adquirir y consumir este tipo de productos.
La ley de propiedad horizontal: Mar del Plata y el país
La puesta en práctica de la ley de propiedad horizontal (1948) desató una euforia constructiva con diferentes ritmos en las principales ciudades del país. En este sentido, el resultado más evidente se materializó en el aumento desmesurado de la construcción de edificios de departamentos en altura durante los “años del desarrollismo” hasta por lo menos el “Rodrigazo” (1975), caracterizado por una demanda del consumo propio de las clases medias (Sebreli, 2011). Por otra parte, también vale destacar que la política del Banco Hipotecario Nacional fue de suma importancia para la consecución de planes de vivienda económica donde intervendrían diversos sindicatos, cooperativas, mutuales, entes oficiales y otras entidades intermedias en la construcción de complejos habitacionales (Ballent, 2014b; Gargantini, 2003).
Volviendo al punto central, verbigracia, en Rosario, ciudad ligada al comercio exportador, se desataría también un auge de la construcción privada seguido de un “boom inmobiliario” en la década de 1960 en el área central, orientada a sectores de ingresos altos y medios (Lanciotti, Lavih, Brizuela y Kofman, 2017). Por contraste, en Capital Federal el proceso siguió similares derivaciones pero, claro está, con otro ritmo dado el tamaño del mercado y la frontera económica. En este caso, el despegue de nuevas obras de forma masiva le siguió a un periodo de estancamiento (1950-1957), donde primó más fuertemente un proceso de subdivisión de departamentos ya construidos bajo la modalidad de renta (Aboy, 2007:239).
No obstante aquel desarrollo, el patrón de crecimiento y la naturaleza urbana de Mar del Plata hicieron que este fenómeno se desarrollara de modo muy diferente y con otra velocidad al resto de las localidades argentinas.4 La condición de ciudad turística impuso una lógica diferente en el mercado de trabajo, las transacciones inmobiliarias, el rol de los actores, la función de los objetos construidos, la movilidad de inversores y en la valorización del suelo. Ello obedecía a su lugar geográfico privilegiado en la costa atlántica, su cercanía con respecto a la capital del país y la funcionalidad urbana que había imperado por décadas (Pegoraro, 2018).
En comparación, el impacto del nuevo régimen de construcción fue inmediato mientras que en otras importantes aglomeraciones urbanas sería más tardío. Como referencia se ha tomado la caída del peronismo, pero, como afirma Aboy (2010:2), el análisis de la vivienda y las formas de vida trascienden una mera cronología basada estrictamente en los cambios políticos. De hecho, el caso local manifiesta una constante edilicia de larga duración más allá de la influencia o no de las políticas económicas circunstanciales emanadas de diferentes gobiernos nacionales o provinciales.
Como premisa general, afirmamos que aquí la tendencia general marcada por los índices de la construcción representó un caso atípico. Al comparar las cifras registradas por las estadísticas oficiales con otras localidades, durante el periodo estudiado la relación resultante (coeficiente) entre el número de habitantes estables y la cantidad de obras ejecutadas resulta sugestivo (cuadro N° 1). Mientras que importantes centros como Rosario y La Plata se mantienen en un promedio de 1 m2/hab.; en Capital Federal el coeficiente es muy bajo dada su densidad de población; Mar del Plata cuadriplica las cifras por el destino de las construcciones y la demanda externa de departamentos.
Cuadro no 1
Cantidad de m2 construidos por habitante en distintas ciudades del país
Año/ciudad
Mar del Plata
Rosario
Capital Federal
La Plata
1948
3,3 m2
0,79m2
0,3m2
0,82 m2
1952
4 m2
1,04 m2
0,5 m2
0,96 m2
1955
3,55 m2
0,95m2
0,39m2
1,35m2
1957
4,05 m2
s/d
0,37m2
s/d
Revista Construcciones, Cámara Argentina de la Construcción, 1948-1960
La cantidad de turistas arribados expresan un crecimiento exponencial: desde los 504.517 de la temporada 1945-1946, se contabilizaría el triple para fines de los años cincuenta (Pastoriza, 2011). En este sentido, podemos entrever una simbiosis significativa, pero cierta dependencia, entre la construcción privada, el turismo y un “mercado inmobiliario del ocio” que fue el más importante del país. No sólo ello, existieron periodos que no se condijeron con el comportamiento general del sector a nivel nacional en cuanto a la permanencia de un nivel sostenido de actividad.
Cabe destacar que, en vísperas de la promulgación de la mencionada norma ya se construían edificios, pero bajo el régimen de “condominio” (propiedad colectiva) donde los departamentos no eran adjudicados por venta por la empresa constructora, como sucedería posteriormente. En cambio, se creaba una sociedad o asociación por núcleo de adquirentes asignando los departamentos a sus diferentes miembros, pero reteniendo los derechos de propiedad en cabeza de un único propietario (que en ese caso era la propia sociedad).5
Al igual que en otras ciudades, en un primer tiempo, varios edificios construidos con función de renta fueron inaugurados, otros convertidos y muchos vendidos bajo el nuevo sistema ya que resultaba más redituable al disponer de unidades independientes, ya sea de una o más plantas, pudiendo contrarrestar el congelamiento del precio de los alquileres establecidos por política oficial. En este plano, los derechos individuales de propiedad estaban “más claros” al poder ejercerse de forma exclusiva el uso privado, la hipoteca, renta o venta del inmueble (Coloma, 2001).
Los nuevos horizontales fueron poblando las zonas más versátiles en un mercado urbano elástico donde todavía el verticalismo de las edificaciones no era una pauta en una ciudad poblada de chalets. Pese a la existencia de varios conjuntos de renta y hoteles con altura de ocho a diez pisos, los edificios marcaron rápidamente una trasformación del perfil urbano y de la postal marplatense. Este proceso generaría la valoración del suelo en ciertas zonas aledañas, claro está, a la costa, al Casino, al Hotel Provincial, a “la Bristol” (la playa más popular), a la Terminal de Ómnibus y a Playa Grande (sector más predilecto). Estas fueron las zonas más dinámicas de transacciones comerciales y las que constituyeron la referencia señalada en la publicidad para los vendedores/ compradores a lo largo y ancho del país.6
En el cuadro N° 2 observamos una estadística en torno a los permisos otorgados por la Municipalidad en materia de edificación. Aunque, vale decir, este tipo de datos utilizados en diferentes investigaciones, si bien son un buen instrumento de análisis, poseen algunas limitaciones ya que: a) no todo expediente presentado se vuelve “obra”; b) no se solicita certificado final en todos los casos; c) no discrimina en tipos de construcción; d) no representa el nivel efectivo de actividad actualizado ya que la obra siempre se realiza tiempo después y no coincide con el año del “permiso”; e) los datos consignados pueden no registrar la totalidad de los metros cuadrados construidos en la ciudad; f) existen numerosas obras en contravención terminadas sin permiso alguno, que no se contemplan en la estadística; g) en algunos casos la aprobación de expedientes demora muchos años si es una “excepción” al código o al reglamento de edificación.
Cuadro no 2
Estadística comparativa de la construcción privada (1947-1960)
Año
Permisos otorgados (nuevas y refacciones)
Superficie (m2)
Importe calculado por m2 ($)
Importe total aproximado
Costo de la construcción en pcia. de Bs. As.
1947
2401
244.947,43
s/d
s/d
s/d
1948
2538
276.402,65
s/d
s/d
s/d
1949
2544
362.006,09
s/d
s/d
100
1950
3252
366.307,40
700
210.772.555,00
126
1951
3549
421.730,44
850
358.470.871,50
152
1952
4207
473.038,78
831,14
455.180.867,00
208
1953
3812
285.015,74
982,12
271.934.658
213
1954
3314
289.712,16
1032,45
295.491.332
230
1955
3258
368.470,99
1132
417.738.659
241
1956
2911
415.748,61
1320,26
553.389.638
335
1957
2871
422.369,73
s/d
699.255.733
367
1958
2051
327.597,95
s/d
617.772.604
530
1959
1518
172.997,50
s/d
471.033.780
963
1960
1647
179.786,35
s/d
668.775.513
1077
Revista Mar del Plata Edilicia (1950-1951); Anuarios Estadísticos; Dirección de Obras Privadas (Municipalidad de Gral. Pueyrredón)
Por lo expresado, la serie señala sólo tendencias generales y comportamientos (registrados) de la actividad, por lo que indudablemente debe ser complementado con otro tipo de documentación cuantitativa y cualitativa. Para la primera cuestión, incorporamos otro insumo más fiable (aunque, también tiene ciertos problemas) que nos permite reconstruir el fenómeno durante la década de los cincuenta, como son los expedientes de construcción privada. Para ello hemos realizado un riguroso relevamiento de campo (calle por calle y barrio por barrio) a lo largo y ancho de la ciudad donde se ha censado cada edificio en propiedad horizontal construido. Posteriormente, hemos consultado individualmente los permisos municipales de edificación de cada uno trayendo como correlato un vasto universo de estudio.
A continuación, presentamos la cantidad anual de edificios inaugurados en el periodo estipulado. Cabe destacar, que los tiempos de construcción dependen de varios factores (clima, productividad, organización, financiamiento, etc.), sean aleatorios, ponderables o imprevisibles, por lo que ello también puede alterar dicha estadística. Entonces, la heterogeneidad en la cantidad de unidades anuales responde a diferentes razones: algunas minúsculas (por ejemplo, las inauguraciones se daban en diciembre o en enero indistintamente, modificando las cifras); sustanciales, cambios de expectativas o incertidumbre económica.7 Lo cierto, que los edificios se entregaban, preferiblemente, antes del comienzo de la temporada y demandaban entre 12 y 24 meses de concreción, que era lo usual en la época.
Como se puede observar, los picos se advierten más o menos a principios y finales de la década, seguidos de una depresión o contracción que devuelve la dinámica con altos y bajos. Esta información complementa la estadística sobre superficies edificadas que no suele discriminar la “vivienda unifamiliar” (individual) de la “multifamiliar” (colectiva), permitiendo captar este tipo de construcción.
Cuadro no 3
Cantidad de edificios nuevos construidos en Mar del Plata (1948-1960)
Año
Cantidad de edificios construidos
Promedio anual de plantas (altura)
1950
19
7
1951
25
7
1952
50
8
1953
36
9,5
1954
10
8
1955
20
9,5
1956
46
9,6
1957
80
10
1958
67
10
1959
60
9,6
1960
61
10,8
Elaboración propia en base a expedientes de construcción (Archivo de Obras Privadas-Municipalidad de Gral. Pueyrredón); Estadísticas del Centro de Constructores y Anexos; publicidades y avisos clasificados Diario La Capital/ Diario La Nación/ Diario La Prensa/El atlántico (1948-1960); archivos de empresas; entrevistas orales; revistas especializadas, entre otras.
El cuadro N° 3 muestra, a diferencia de uno de “superficie construida” o a construir (m2), la realidad efectiva (no futura ni posible) del fenómeno, por lo que resulta “más certero” a la hora de analizar las variaciones temporales. A la vez, se centra en un tipo particular de construcción como son los “edificios” (a partir de tres plantas) haciendo viable su discriminación y manipulación. Sin embargo, no hay que perder de vista que el resultado material proviene de una acción llevada a cabo por los actores (inversores, inmobiliarias, empresas constructoras, subcontratistas y trabajadores) con anterioridad al momento de presentar el expediente de obra (permisos, planos, certificados, firmas profesionales). Generalmente, ello sucedía dos o tres años (incluso más) con anterioridad a la inauguración de la obra. Por ende, el nivel de actividad manifiesta también el horizonte de expectativas que tenían los protagonistas en ese instante al empezar el trámite y encargar la construcción.
El análisis de ambas series, permite vislumbrar que en Mar del Plata se registró un “boom de construcción” en propiedad horizontal ya a inicios de la década de 1950 y que pervivió durante todo el decenio con un muy buen nivel de actividad. No obstante, se vislumbran dos periodos de mayor movimiento: 1949-1953 y 1956-1960; y otro de cierta retracción, 1954-1955. Cabe destacar, que recién en el bienio 1969-1970 se reconocerían cifras más elevadas en lo que concierne a m2 construidos cuando los años anteriores se habían mantenido estables.8 Ya en 1978 podemos evidenciar la mayor cantidad de edificios desde que se puso en práctica la norma.
Todo ello nos hace reflexionar acerca de la afirmación de que la década de 1960 fue la más dinámica en cuanto a construcciones y a operaciones inmobiliarias a nivel país. El análisis del fenómeno se debe matizar dada la expresión de una actividad por demás muy fluctuante y atada a los vaivenes económicos. A la vez, el análisis de otros contextos fuera de Buenos Aires nos permite dimensionar mejor un proceso histórico no unitario ni coherente en sí mismo. Pese a la continuidad de ciertas variables macroeconómicas que entrarían en crisis con el “Rodrigazo”, la puesta en vigor de la ley de propiedad horizontal distó de ser lineal y homogénea. Así, lo manifiesta el caso de Mar del Plata lo que permite rever algunas consideraciones generales sobre el periodo.
Las operaciones inmobiliarias y el uso de la publicidad en los años cincuenta
Históricamente, la costa atlántica vislumbró un rol singular en el abanico de destinos turísticos nacionales permaneciendo en el horizonte de posibilidades de los argentinos. En este sentido, el veraneo en Mar del Plata había permeado en la sociedad desde la predilección de las clases altas, los grandes apellidos y presidentes en la “Belle Epoque”; más tarde, en la cultura de masas y, sobre todo, en el consumidor medio y metropolitano de la ciudad de Buenos Aires. Principalmente, a él se dirigían los estímulos sensoriales de la publicidad a mediados del siglo XX (mar, aire fresco, naturaleza, calor), el gusto, la moda y aquellos valores asociados al ocio (descanso, tiempo libre, vacaciones, relax) que liberarían de los dramas propios de las grandes urbes.9
Múltiples sectores sociales se sintieron interpelados por la promoción del balneario, vale el ejemplo de la llegada de los obreros a partir del peronismo. No obstante, la posibilidad de tener una propiedad frente al mar como segunda residencia para fines de descanso y veraneo a partir de la década de 1950 fue un rasgo económico y cultural estrictamente constitutivo de las clases medias destinado a perdurar. Los edificios de departamentos como bienes de consumo modelaron aspiraciones de época que sólo podría alcanzar una franja social que estuviera en condiciones materiales de hacerlo. Prontamente, se transformaron en objetos deseados y necesarios para mantener y ostentar un determinado estilo de vida.
Figura 1a Publicidades de edificios en venta en la prensa de Buenos Aires La Nación, 30/12/1950
Figura 1b Publicidades de edificios en venta en la prensa de Buenos Aires La Nación, 01/12/1951
Figura 1c La Nación, 03/12/1952
Los avisos correspondían a inmobiliarias e inversionistas reconocidos en el ámbito porteño donde se remarcaba el veraneo, el descanso y el ocio en el ambiente formado por la playa, el casino y el sol. El lenguaje utilizado y las comodidades ofrecidas apuntaban a un público lector que podía conocer ciertas referencias comunes a asiduos visitantes o a quienes escuchaban hablar de “la Bristol”, “el Hotel Provincial”, “el Casino Central”, “la Plaza Colón”, entre otras. La tenencia de una propiedad fija en Mar del Plata superaba la oferta de alojamiento tradicional basada en la hotelería en sus diversas modalidades u otras formas de alquiler como casas particulares o departamentos de renta.11
Las posibilidades de ofrecer esta serie de coordenadas geográficas para fines turísticos trajeron como correlato la valorización del suelo y una demanda espontánea de venta de terrenos o propiedades en sus proximidades. Así, los inversionistas foráneos y locales se lanzaban a conseguir las zonas más codiciadas para los negocios inmobiliarios donde la retribución sería más segura e inmediata ya desde la realización del pozo de obra. Como consecuencia, múltiples estructuras (chalets, villas veraniegas, viviendas bajas, comercios, hoteles pequeños, casas de renta, etc.) cayeron bajo la piqueta demoledora de la primera hora.
Los inversores porteños: activadores del sistema
Los inversores e inmobiliarias que ya tenían gran radio de acción en Buenos Aires fueron los primeros en ver la oportunidad de hacer negocios en Mar del Plata bajo el régimen de la propiedad horizontal. Algunos venían desempeñándose en la ciudad con sucursales de las casas matrices e intermediarios entre dueños, martilleros y otros profesionales. El resto de las firmas contaban con una estructura prexistente que permitió su instalación en la ciudad convirtiéndose en “horizontalistas”.
El contrato profesional para la materialización de los proyectos fue variopinto. En principio, las inmobiliarias podían contratar a terceros (porteños o marplatenses) para el diseño del edificio y ellas se encargaban de la venta de las unidades.12 En segundo lugar, ciertas empresas edificadoras, estudios de arquitectos e ingenieros reconocidos en Capital Federal llevaron adelante numerosas realizaciones durante la década de 1950.13 Todo el conjunto señalado contrataría para los trabajos a empresas constructoras familiares (en su mayoría, de proveniencia italiana), que ya venían desarrollándose desde décadas atrás.
Estos actores externos al medio local fueron los que insertaron las formas novedosas de comercialización y los primeros promotores. La venta se realizaba en pesos “en cuotas” a “precios fijos e inamovibles” y, en ocasiones, “al costo” con un interés del 6 o 7%. Por ejemplo, la firma Berner y Berner S.A. Inmobiliaria, constructora y Financiera (adquirente de Bernardo Berner, Villafañe y Berner) fue una de las originales empresas desarrolladoras de la propiedad horizontal en Capital Federal y Mar del Plata. En esta última, sus edificios fueron paradigmáticos ofreciendo el siguiente plan en cuotas trimestrales y semestrales para un edificio del centro: 20% al firmar el boleto de compra-venta; 50% en cuotas mensuales del 5% cada una hasta el momento de la posesión; 30% en hipoteca a 1 año de plazo con el 8% de interés. Estos actores externos al medio local fueron los que insertaron las formas novedosas de comercialización y los primeros promotores. La venta se realizaba en pesos “en cuotas” a “precios fijos e inamovibles” y, en ocasiones, “al costo” con un interés del 6 o 7%. Por ejemplo, la firma Berner y Berner S.A. Inmobiliaria, constructora y Financiera (adquirente de Bernardo Berner, Villafañe y Berner) fue una de las originales empresas desarrolladoras de la propiedad horizontal en Capital Federal y Mar del Plata. En esta última, sus edificios fueron paradigmáticos ofreciendo el siguiente plan en cuotas trimestrales y semestrales para un edificio del centro: 20% al firmar el boleto de compra-venta; 50% en cuotas mensuales del 5% cada una hasta el momento de la posesión; 30% en hipoteca a 1 año de plazo con el 8% de interés.14 En ocasiones, existía un 5% de descuento por pago al contado y la financiación de un 25% por un préstamo del Banco Hipotecario.
Figura 2a Folletos publicitarios de edificios, década de 1950 Archivo privado de empresas constructoras locales.
Figura 2b Folletos publicitarios de edificios, década de 1950 Archivo privado de empresas constructoras locales
Figura 2c Folletos publicitarios de edificios, década de 1950 Archivo privado de empresas constructoras locales.
Figura 2d Folletos publicitarios de edificios, década de 1950 Archivo privado de empresas constructoras locales
Berner y Berner SA poseía un capital de $5.000.000 y promovía la construcción junto con la venta de departamentos, desde la misma sanción de la ley 13.512, que ellos consideraban como una “obra patriótica”, afirmando ser “los primeros promotores”.15 Desde 1948 anunciaban en diarios nacionales y locales su acción desplegada, aun antes de estar reglamentada la ley. Mientras que un año después finalizaron su primer edificio en el balneario, al cual le seguirían otros en los años posteriores construidos por empresas familiares locales.16
Frente a los planes de financiación de estas empresas, la actividad tuvo varios alicientes dados por la facilidad de préstamos otorgados por el Banco Nación, el Banco Provincia y, esencialmente, el Banco Hipotecario. Por ejemplo, en 1958 un informe parlamentario del diputado Isaac Breyter (UCRI) sobre la actuación del Banco Hipotecario Nacional llegaba a la conclusión de que los créditos otorgados por tal entidad, y que estaban destinados a resolver el problema de la “vivienda permanente”, en Mar del Plata habían sido utilizados casi exclusivamente para levantar residencias y habitaciones de veraneo y renta contrariando así su misión social.17 Pese al contexto político de proscripción del peronismo y de crítica a su gestión, el testimonio da cuenta de un fenómeno por demás interesante.
No obstante, la conducta no fue lineal de acuerdo a los vaivenes de la política económica, financiera y crediticia mediados por gobiernos democráticos y de facto. De hecho, la principal forma de financiación provenía del mismo circuito a través de la venta de pozo de obra y la comercialización de documentos como moneda de cambio entre los gremios interactuantes (Pegoraro, 2018).
La construcción local: las empresas familiares y las inversiones
A esa altura Mar del Plata ya contaba una importante industria de la construcción formada por un nutrido grupo de contratistas y subcontratistas locales que habían experimentado una movilidad social ascendente (Bartolucci, 2009).
Indudablemente, pese a la capacidad capitalista de los nuevos inversionistas, y el impulso dado en los primeros años, serían las firmas constructoras locales las que protagonizarían el ciclo en estas décadas centrales del siglo XX. En general, se trataba de pequeñas y medianas empresas basadas en una organización familiar y cuasi artesanal. De este modo, el titular había sido el propio fundador ejerciendo la propiedad y la dirección, creando estructuras de negocios para transformar estas oportunidades del momento en nuevas actividades con éxito.
El conjunto de empresas familiares estaba conformado por una veintena de apellidos ligados a la actividad desde las décadas previas. Estas generaciones de padres e hijos transformaron sus emprendimientos en empresas de gran peso dedicados exclusivamente a levantar edificios en altura. Paralelamente, al amparo del circuito económico fueron desarrollándose los demás rubros (gremios anexos) y el sector de compra/ venta de propiedades. En este sentido, harían su entrada agentes inmobiliarios locales y externos que incidieron fuertemente en el ámbito privado.18
a promulgación de la ley de propiedad horizontal en 1948 cambiaría la órbita y proyección de la mayoría de estas empresas locales al ampliar inusitadamente el radio y volumen de acción de manera versátil. Desde temprano se acoplaron al negocio levantando edificios multifamiliares por encargo y propios en asociación con otros gremios. Estas sociedades circunstanciales entre gremios (constructores y anexos) fueron corrientes, resultando muy eficaces y eficientes a la hora de emprender obras de magnitud donde cada uno aportaba su experiencia, parte del capital y mano de obra al proyecto global. De esta manera, se minimizaban los riesgos, se lograban mesurar los costos y se aceleraban los ritmos de construcción.
Dos de las firmas paradigmáticas de este proceso fueron:
–SEMAR SRL (Sociedad de Empresas Marplatenses de la Propiedad Horizontal): desde 1949 conformó una cadena completa de trabajo entre profesionales y gremios de obra (construcción, proyecto y dirección, yesería, obras sanitarias, electricidad y gas, pintura, carpintería), es decir, que estaban representados como eslabones las diferentes ramas de actividad (contratistas y subcontratistas), lo que permitía una vinculación natural y eficaz desde la confección del proyecto hasta las terminaciones interiores. Cada uno desarrollaba su especialidad y cobraba por el trabajo realizado (sea en dinero o en cantidad de m2), ulteriormente distribuían la retribución por la venta de los departamentos o ellos mismos se quedaban con algunos. El capital inicial fue aportado por varios de los “socios inversionistas” (locales y porteños) y hasta 1960 desarrollaron diez edificios de número correlativo.
–GAMEC SRL (Gremios Asociados Marplatenses Empresa Constructora): una de las firmas más importantes que llevó a cabo algunos horizontales propios mediante asociaciones de hecho entre diversos integrantes de la albañilería y otros rubros como la yesería y casas de materiales para la construcción. Las etapas y las labores de cada gremio eran coordinadas por la empresa contratista y los edificios se entregaban antes del verano ya que habitualmente los compradores eran externos al medio. La comodidad de los ambientes era variada, aunque se pensaba en unidades de temporada para ser utilizadas dos o tres meses.
Figura 3a Publicidades de edificios Folleto SEMAR, año 1956
Figura 3b Publicidades de edificios Diario El Atlántico, año 1957
Los empresarios familiares ya actuaban como agentes inmobiliarios antes de la moda de la propiedad horizontal. Por años habían invertido con capital propio en tierras, chalets y casas de renta. Ahora, la estructura de estas sociedades permitía la relación directa con el cliente mediante la instalación de una oficina en Buenos Aires y un puesto de ventas en la misma obra. La inversión fue fuerte al contar con liquidez y con unidades de departamentos propios para ser vendidos rápidamente. Ello permitía alimentar el circuito económico comenzando nuevas obras en diferentes zonas del centro, pagando a otros gremios y/o equipando el mobiliario de los nuevos inmuebles. Todo ello no hacía más que ensanchar la estructura ocupacional del área y posicionarse en el mercado como potentes sociedades capitalistas. Se trataba de una apuesta grande ya que era un negocio disímil al de trabajar para un tercero o un financista foráneo en el cual se percibía sólo un honorario.
Por su parte, la estrategia de integrar varias sociedades al mismo tiempo era paralela al desarrollo de la actividad dentro de cada familia empresaria. Gracias a este desarrollo durante toda la década de 1950, en la siguiente, sobre todo el grupo de los “constructores” y los “yeseros”, desarrollaron sus propias marcas en un mercado donde sus apellidos ya eran conocidos por los consumidores gracias a las vinculaciones que habían tejido durante años.
Por ejemplo, un edificio requería un 30% de capital propio y dejaba alrededor de un 70 % de utilidades, mientras que la venta se hacía en cuotas mensuales (y en pesos) al igual que las promociones y planes lanzados por las firmas de Buenos Aires. Las cuotas posteriores a la posesión servían para financiar la próxima obra que ya se encontraba en construcción al mismo tiempo en otro lote de la ciudad. La reproducción de la rueda productiva era en cadena, automática y continua donde el ritmo de trabajo no disminuía.
Frente a los inversores porteños y las empresas familiares, en tercer lugar, resulta necesario destacar también la participación de profesionales abocados a la realización de los proyectos como ingenieros y arquitectos. Éstos podían ser vernáculos o foráneos, pero la mayoría logró insertarse e integrarse en el gran abanico de posibilidades que el mercado ofrecía. Algunos crearon sus propios emprendimientos y otros supieron trabajar para las firmas de Buenos Aires más importantes generando un circuito de trabajo muy flexible. Por último, los diferentes sindicatos de la construcción tuvieron un peso decisivo al logar reunir a la gran masa de obreros y bregar por mejoras salariales. La actividad daba trabajo durante todo el año, antes y después de la temporada, por lo que ofrecía un polo de atracción para la radicación de trabajadores de la zona en búsqueda de empleo.
Reflexiones finales
En nuestro país las diferentes investigaciones provenientes del campo de la historia, así como también de la historia de la arquitectura argentina, sostienen que el boom de la construcción de edificios bajo el régimen de propiedad horizontal se registró tras la caída del peronismo (o sea, no durante el gobierno de su impulsor) y, sobre todo, en la década siguiente. Este diagnóstico privilegia el caso de Buenos Aires, por encima de otras localidades, desestimando el peso inmediato de la puesta en práctica de la ley del año 1948 en la nueva inversión inmobiliaria (más allá de la reconversión de edificios viejos).
El caso de Mar del Plata demuestra que la actividad de la construcción se potenció inmediatamente con las nuevas oportunidades que ofrecía el sistema. La ciudad fue quizás el primer destino de importantes capitales asentados en la capital del país que pudieron reproducirse de forma ampliada hacia la construcción para turismo. Ello la diferencia del concierto de localidades argentinas donde el primer efecto fue tímido y, en gran medida, posterior como indican las investigaciones sobre el tópico.
Las consecuencias de la famosa ley pueden ser ya vislumbradas de manera resonante durante la década de 1950, y, aun, antes de la caída del peronismo. El “boom de construcción” en propiedad horizontal permite advertir aquí dos periodos de gran movimiento: 1949-1953 y 1956-1960; y otro de cierta retracción, 1954-1955.
Cabría preguntarnos ¿Por qué Mar del Plata fue la excepción a nivel país? Parece ser que el litoral marítimo presentaba mejores oportunidades que otros mercados urbanos del país. Ello explicaría la fuerte inversión inicial bajo el sistema de propiedad horizontal en un mercado de tierras muy elástico, con menores restricciones, bajo precio del m2 (con respecto a ciertas zonas de Buenos Aires), venta fácil y la posibilidad de reproducción ampliada del capital inmobiliario, dado que la legislación oficial reprimía el agio estipulando que no se podía ganar más de un 20% en el negocio de la propiedad de altura. Por otra parte, el balneario se había convertido en moda, en un destino masivo y en centro de consumo. El valor simbólico de la posesión de una segunda propiedad frente al mar fue muy fuerte para las clases medias. Los inmuebles fueron también una reserva de ahorro para este segmento de la población.
Por último, las imágenes aparecidas en diarios, revistas y folletos publicitarios de edificios encendieron la demanda del público externo a Mar del Plata garantizando la factibilidad de las acciones emprendidas por los actores directamente involucrados. Las referencias señaladas de la propaganda giraban en torno al ocio, al veraneo y al descanso, pero también a lugares ineludibles para todo turista: el Casino, la Bristol, la Plaza Colón, la Rambla y Playa Grande.
En síntesis, en el periodo analizado existió una diversidad de agentes involucrados en la venta, construcción y proyección del sistema de la propiedad horizontal. La plaza inmobiliaria marplatense atrajo no sólo a grandes inversores, capitales y consumidores (compradores) porteños con novedosas formas de comercialización sino también rosarinos y de otros lugares del país. No obstante, la prevalencia de los actores locales a la hora de construir y vender fue muy fuerte. Estas empresas familiares supieron sacar rédito de sus lazos con el medio local, el conocimiento del oficio, las relaciones con profesionales e inversionistas foráneos. De formar parte de sociedades de hecho se convertirían en SRL, SCA o SA en el decenio de 1960 aprovechando las continuidades en torno a las provechosas condiciones del mercado inmobiliario.
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Notas
* Profesor, Licenciado y Magíster en Historia (Universidad Nacional de Mar del Plata). Doctorando en la Universidad de San Andrés y becario doctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).
2 En su artículo N° 1 establecía que: “Los distintos pisos de un edificio o distintos departamentos de un mismo piso o departamentos de un edificio de una sola planta, que sean independientes y que tengan salida a la vía pública directamente o por un pasaje común podrán pertenecer a propietarios distintos, de acuerdo a las disposiciones de esta ley. Cada piso o departamento puede pertenecer en condominio a más de una persona”.
3 Se amalgamaban dos derechos: el de dominio sobre cada piso o departamento y de condominio en varias partes indivisas del edificio (escaleras, hall de entrada, terrazas, jardines, galenas, pórticos, puerta de entrada, ascensores, portería, servicios, incineradores de residuos, etc.). Revista Construcciones, Cámara Argentina de la Construcción. N° 70, marzo, 1951
4 Desde 1937, las endebles estadísticas municipales mostraban ya el inicio de lo que hemos denominado un “boom horizontal” (1930-1950) dada la expansión edilicia.
5 Deducciones en torno a expedientes de construcción de edificios de renta de la década de 1940. Archivo de Obras Privadas, Municipalidad de Gral. Pueyrredón
6 El análisis de numerosas listas de compradores de departamentos, a través de las fuentes propias de las empresas constructoras, manifiestan que la mayor parte de los mismos provenían de Capital Federal y el Gran Buenos Aires, siguiéndole algunas provincias de Cuyo o del Norte del país.
7 De hecho, la relación entre la actividad de la construcción y los ciclos de “stop and go” resulta estrecha.
8 En 1969 se registraría un total de 811.842 m2 y en 1970, 794.870 m2. Anuario Estadístico, año 1974, Municipalidad de Gral. Pueyrredón
9 En este plano, las publicidades y folletos de venta que circulaban por inmobiliarias, diarios de Buenos Aires (La Nación, Clarín, La Prensa, La Razón), revistas (Mundo Argentino, La Revista de Mar del Plata) y otros medios de difusión de todo el país produjeron poderosas imágenes que resultaron ser exitosas al provocar la compra inusitada y eufórica de una franja social que demandaba estos bienes. Además, las revistas más leídas generaban imágenes sobre “la ciudad feliz” (Caras y Caretas, Tía Vicenta, Rico Tipo, Panorama, Siete Días, Mafalda, Patoruzú), generando un amplio repertorio de placeres para los lectores.
10 De hecho, existen numerosos casos en los que los compradores manifestaban que en su lugar de origen alquilaban la vivienda donde residían. Fuente: Lista de compradores (Archivo de empresas constructoras de Mar del Plata) y entrevistas orales
11 Ello traería una crisis de la hotelería tradicional, entre 1957 y 1962 desaparecieron un total de 42 hoteles, sea por demolición o por ser convertidos en propiedad horizontal. Diario La capital, 8/02/1962
12 Mandelbaum, Berner y Berner SA., Weksler y Goldvarg SRL, Borensztjn, Gicovate y Cía. SRL, Vilas y Etchegoyen, Gvirztman y Canel, FACILP SRL, SyBA SRL, Bengen Hnos., Inmobiliaria Mathov, Dolmen Inmobiliaria, Safaro Inmobiliaria, Livingston SRL, Alford SRL, Vipro Inmobiliaria, AADESA (Administración Argentina de Edificación SA), Pustelnik. Fuente: diarios La Nación, La Prensa, La Capital (1948-1960)
13 Aisenson, Guillermo A. Peña, Dunayevich, Raichberg y Cía. SRL, Edificadora Levinton, Viñals y Aspesi, Solari y Lorderbaum SRL, A. Ringach y Cía., Dezeta S.A, Diez Hermanos, Inmobiliaria Maral, Marbec, Cazzaniga y Cía. Fuente: Publicidades en diarios La Nación, La Capital (1948-1960)
14 Publicidad Berner y Berner SA, Año 1950. Archivo Arq. Raúl Camusso (colección privada), Centro Documental CAPBA IX, Colegio de Arquitectos de la Pcia. de Buenos Aires Distrito IX, Mar del Plata
15 Diario La Capital, 26/11/1949
16 Diario La Capital, 24/12/1951
17 Diario La Prensa, 16/09/1958
18 Las inmobiliarias paradigmáticas del periodo harían su aparición recién en los sesentas controlando el mercado: Nannini- Barrera, Coste y Freuler, Álvarez e Iñurrieta, Fraga y Cía. SCA, Di Tullio, etc.
Los dueños de los diferentes tipos de propiedades y las personas con un gran capital líquido pueden aprovechar para realizar diversas operaciones y así obtener un beneficio económico. Y los pequeños ahorristas e inversores que busquen involucrarse en el mercado pueden utilizar dos tipos de instrumentos financieros.
28 Junio de 2024 07.55
Poco a poco, el mercado inmobiliario en Argentina se está recuperando de varios años de caídas desenfrenadas y problemas con los alquileres.
Según Reporte Inmobiliario, en el interior del país, los valores de los departamentos usados muestran 11 trimestres consecutivos de subas, con un incremento promedio interanual de casi el 11%.
Por su parte, Zonaprop detalló que, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el precio medio ya creció más de un 4% desde julio de 2023, momento en el que la tendencia bajista se revirtió.
En tanto, el último índice de actividad del mercado inmobiliario rural de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR) marcó en mayo el nivel más alto de la última década.
En este contexto, los dueños de los diferentes tipos de propiedades y las personas con un gran capital líquido pueden aprovechar para realizar diversas operaciones y así obtener un beneficio económico.
Y los pequeños ahorristas e inversores que busquen involucrarse en el sector pueden utilizar dos tipos de instrumentos financieros que se negocian en el mercado de capitales local, los cuales, además, tienen alta liquidez.
Fideicomisos inmobiliarios
Los fideicomisos inmobiliarios se asemejan a los fondos comunes de inversión, ya que son vehículos que recaudan el dinero de múltiples inversores para ponerlo a trabajar en un grupo de activos.
En este caso, los activos serán terrenos o unidades funcionales para lograr una ganancia de las rentas provenientes del alquiler y de la revalorización de los bienes en cuestión.
En algunos casos, estos fideicomisos son ofrecidos por grandes brókers y se comercian en sus plataformas. En otros, las empresas que los administran no están dentro del círculo financiero convencional, pero igualmente son correctamente regulados.
Usualmente, los fideicomisos permiten que el inversor aporte muy poco dinero y, en ciertos casos, incluso cotizan en el mercado secundario tal como los REIT de Estados Unidos.
Acciones de compañías
Por otra parte, desde Argentina se puede invertir en acciones de compañías que, directa o indirectamente, están enfocadas en el negocio inmobiliario.
En concreto, en la bolsa operan IRSA (IRSA), empresa dueña de varios centros comerciales, oficinas, tierras y hoteles del país; Consultatio (CTIO), que gestiona y posee varios barrios privados locales e internacionales; Carlos Casado (CADO), centrada en tierras agropecuarias; y GCDI (GCDI), más orientada a la construcción de importantes proyectos.
Vale la pena destacar que, en el caso de las acciones, son activos de renta variable, por lo que su precio puede fluctuar fuertemente en cortos periodo de tiempo, en especial estas firmas en particular que no son los gigantes detrás del Merval.
En cuanto a su liquidez, sucede lo mismo. No obstante, los activos se pueden convertir en efectivo de forma más rápida que una propiedad convencional operada mediante los mecanismos tradicionales de compraventa y escrituración.
El investigador Miguel Ponce contó cómo es el sistema que salva vidas pero que todavía no se aplica en la Argentina.
El innovador sistema ya se aplica en todo el mundo.
21 de Junio de 2024 16:30
Por Redacción 0223
PARA 0223
La llegada del frío lleva cada año a pensar en la problemática de las intoxicaciones por monóxido de carbono y los avances tecnológicos que permitirían evitarlas. En ese marco, un grupo de investigadores de Mar del Plata creó un novedoso sistema hace más de una década que aún no se aplica en el país.
«Desarrollamos una llave disyuntora que, cuando hay pérdida de metano y se produce una explosión o una mala combustión (que es la generación de monóxido de carbono), corta el ingreso de gas. En 2007 comenzamos el proceso de creación de patentes que fueron otorgadas en 2012 al Conicet y la Universidad. Desde allí, hubo muchos avances en todo el mundo que hoy deberíamos tener acá«, contó a 0223 Miguel Ponce, director del grupo de investigación.
Miguel Ponce, Conicet.
El sistema pensado hace 20 años ya se fue adecuando en el mundo con las nuevas tecnologías. Hoy los nuevos sensores permiten censar los ambientes con detectores de gases y tomar decisiones a través de georreferenciamiento. «Vos elevás la información a la nube y la referencia permite analizar el lugar donde tenés el artefacto de gas con una precisión de un metro, y saber si va a haber un accidente y en qué momento», detalló Ponce. https://www.instagram.com/p/C8KT_CSuY5Y/embed/?cr=1&v=12
En ese marco, el investigador realizó una charla en el Colegio de Martilleros para mostrar qué sistemas se están usando en el mundo y cómo implementar la prevención de accidentes con este método. Actualmente, con un circuito integrado inteligente, se pueden tomar decisiones en casos de emergencia, no sólo con el corte de gas, sino también con la abertura de una ventana o una puerta que eviten la intoxicación.
«Se pueden cargar los números de celulares y si hay monóxido de carbono, automáticamente te avisa qué cantidad tenés o el lugar donde se está georreferenciando el riesgo. Hoy no hay nada de eso en Argentina», manifestó.
El dispositivo marplatense es pionero en el mundo.
La falta de adecuación de la normativa y el poco interés de las empresas en la fabricación del producto a nivel nacional generan que no se aplique en el país un sistema que puede salvar muchas vidas.
«Argentina está 20 pasos atrás, todavía es obligatorio el uso de alarmas de los años 80. No es una cuestión de costo solamente sino también de costumbres y cultura», remarcó Ponce aunque estimó que «tarde o temprano va a llegar».
Existe una ley que regula la utilización y control de estos artefactos. Foto ilustrativa 0223.
Las cifras alarman
Para Ponce, los números de muertes e intoxicaciones por monóxido se mantienen desde hace años y no varían. Según señalan desde el Ministerio de Salud de la Nación, hay un promedio de entre 200 y 250 personas fallecidas por año debido a este problema.
Con respecto a los intoxicados, se registran más de 25.000 cada año, sin contar la cantidad que no se reportan porque desconocen que los síntomas corresponden a esta condición.
«Una intoxicación por monóxido de carbono a veces se puede confundir con un mareo, una mala ingestión o una gripe. Entonces solamente se toma consideración de esto cuando el paciente va al hospital y se detecta que tiene carboximoglobina por medio de un examen de sangre. Por eso está tan subestimada la cantidad de accidentes», explicó el especialista.
En ese sentido, manifestó que hay muchos indicios previos en el cuerpo para saber de antemano que se está ante un peligro de intoxicación.
Hay muchas formas de prevenir una intoxicación por monóxido. Foto ilustrativa archivo 0223.
«Lo que hay que hacer es adecuar el parque de gasodomésticos porque las fuentes de emisión de gas que hay en el hogar no están controladas (como sí sucede en el auto con la VTV)», indicó Ponce.
En este caso, la aplicación de la normativa vigente resulta fundamental. «La primera adecuación grande fue la que hizo el Municipio en 2014, pero ya pasaron 10 años. Actualmente hay una legislación que obliga al uso del sistema: la ley n° 24076 dice que Enargas tiene que obrar en función de los avances tecnológicos y cuidar las medidas de seguridad para proteger al usuario. Sólo falta aplicarlo», resumió.
En Mar del Plata crece la actividad offshore mientras aumenta el interés por encontrar hidrocarburos bajo el mar; un buque perforador está desde abril trabajando en la zona
21 de junio de 202403:29
Sofía DiamanteDarío Palavecino
En menos de cinco días, partirá de la Argentina el buque perforador Valaris, con bandera de Islas Marshall, que está fondeado a 300 kilómetros de Mar del Plata desde fines de abril último. Durante este tiempo, perforó el suelo marítimo y obtuvo muestras para establecer si hay petróleo comercialmente extraíble bajo el mar argentino, que serán analizadas por la empresa estatal de Noruega Equinor, la principal productora de petróleo offshore (costa afuera) del Mar del Norte, en sociedad con YPF y con la también internacional Shell.
Este pozo exploratorio, llamado Argerich I, es un hito en la historia petrolera argentina: es el primero realizado en aguas ultra profundas, a más de 1500 metros debajo del lecho marino. Está situado en la Cuenca Argentina Norte (CAN) y es uno de los 14 bloques que el Estado Nacional adjudicó para que se busque petróleo y gas en el subsuelo marítimo.
“El proyecto exploratorio Argerich en el área CAN-100 explorará recursos recuperables por 1000 millones de barriles de petróleo equivalente. Este volumen es similar a las reservas totales certificadas de YPF en la actualidad (convencionales y no convencionales). El fluido principal esperado es petróleo”, dijo YPF en una presentación ante inversores.
Luego de que se anunciaran descubrimientos importantes de hidrocarburos en el sur de Namibia, en África, en 2022, las expectativas en la industria son grandes. Se trata de una región que hace 120 millones de años, cuando el mundo era un solo continente llamado Pangea, se encontraba a no más de 200 kilómetros de distancia de la Argentina.
El buque de perforación Valaris bajó de Brasil y está operado por la empresa estatal de Noruega, Equinor, la principal productora de petróleo offshore (costa afuera) del Mar del NorteEnsco
“La Cuenca Argentina Norte (CAN), donde actualmente está el buque perforador, es una cuenca espejo (desde el punto de vista geológico) de la Cuenca de Orange, en África. Como ambas cuencas sufrieron procesos similares de sedimentación y deposición de elementos orgánicos, las chances de que en CAN se hayan formado hidrocarburos aumentan”, dice un informe reciente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG).
YPF, en tanto, dijo ante los inversores: “Hoy el corredor del Atlántico representa una zona con alto interés en la exploración de proyectos de gran escala con producción offshore, como es Brasil, Guyana y el Golfo de México. Recientemente hubo grandes descubrimientos del lado africano y hay directa relación con el margen atlántico argentino y uruguayo, generando alta expectativa. La compañía TotalEnergies descubrió el proyecto Venus y Shell, el proyecto Graff, dos descubrimientos gigantes en Namibia”.
13 bloques
Sin embargo, para que el descubrimiento se convierta en un proyecto de producción comerciable podrían pasar años. Al igual que ocurrió con Vaca Muerta, el solo hecho de confirmar la productividad de la roca no es condición suficiente para desarrollar el activo en todo su potencial. Las empresas siguen pidiendo previsibilidad en las reglas de juego.
En los 13 bloques restantes hay exploración temprana de otras petroleras, como la francesa TotalEnergies, la británica Tullow o las nacionales Pluspetrol y Tecpetrol. Algunas están pidiendo a la Subsecretaría de Medio Ambiente que llame a consulta pública virtual y a audiencia nacional, para obtener los permisos para realizar estudios sísmicos. Esto implica la contratación de un buque que toma fotos del suelo marítimo.
“Es necesario generar desde la superficie ondas capaces de penetrar el suelo para hacer un mapeo. En la industria de los hidrocarburos se la denomina ‘sísmica marina’. Para generar esas ondas, en tierra se utilizan camiones de gran porte, con un dispositivo especial, que vibra como si estuviese pegando un ‘zapatazo’ en la superficie del terreno. La sísmica nos permite ‘ver’ dónde podría haber hidrocarburos, pero no nos muestra su existencia. Por lo que sí o sí, luego es necesario perforar”, explica el IAPG.
El Skandi Caledonia transporta suministros a los barcos que están en la zona de perforaciónMauro V. Rizzi
La francesa TotalEnergies, que fue la primera empresa en producir offshore en la Argentina y que actualmente extrae gas bajo el mar en la Cuenca Austral (AUS), fue adjudicataria de un bloque en la Cuenca Malvinas Oeste (MLO). “Hubo audiencia pública convocada por Ambiente la semana pasada para realizar la adquisición sísmica 3D que, de aprobarse, se hará este verano. Todavía estamos en la etapa de exploración, antes de pasar a la etapa de perforación”, explicaron en la compañía, que comparte el riesgo de búsqueda en sociedad con YPF y Equinor.
En una situación similar está Tecpetrol, la petrolera del grupo Techint, que tiene la adjudicación de un bloque también en la cuenca MLO junto con la italiana ENI (que es la operadora del proyecto) y la japonesa Mitsui.
La petrolera estadounidense ExxonMobil, en tanto, decidió meses atrás devolver sus tres áreas de operación en las que había sido adjudicataria junto con Qatar Energy (QP). La empresa estatal qatarí, sin embargo, sigue explorando offshore en la Argentina en sociedad con Shell, y tienen dos bloques en la Cuenca Argentina Norte.
Las áreas de exploración de petróleo offshore
Fuente: LA NACION
“Todas estas actividades permitirán obtener mucha información de calidad que, una vez procesada y analizada, ayudarán a tener un mayor conocimiento del subsuelo y el potencial del offshore. El procesamiento y análisis de esa información llevará algún tiempo”, dijeron en la industria.
El interés internacional por la producción de petróleo en el mar argentino comenzó en 2019, cuando durante el gobierno de Mauricio Macri se licitaron los bloques para exploración en las tres cuencas mencionadas y se comprometieron inversiones por US$800 millones.
Uno de esos bloques aguas adentro donde se buscaría la posible existencia de hidrocarburos en volumen significativo se presentó entonces cercano a la ciudad de Mar del Plata y disparó inmediatas reacciones de grupos ambientalistas, e incluso del propio gobierno local, que con el intendente Guillermo Montenegro a la cabeza solicitó por vía judicial estudios de impacto ambiental para garantizar que el proyecto por desarrollar no representaba riesgos para estas playas, parte del principal activo de la ciudad turística más importante del país.
Presentaciones en la Justicia
A comienzos del año pasado un tribunal de alzada rechazó recursos presentados por organizaciones ecologistas y habilitó el inicio de tareas de exploración petrolera en la Cuenca Argentina Norte con algunas exigencias, la mayoría vinculadas a medidas para evitar el impacto sobre la ballena franca y el Agujero Azul, considerado como espacio de biodiversidad a preservar. La Corte Suprema también dio su aval. De todas maneras, la instancia judicial sigue abierta con cuatro amparos que esperan resolución sobre cuestiones de fondo.
De aquellas manifestaciones, que comenzaron multitudinarias, ruidosas y en pleno desarrollo de la temporada estival, se llegó a una actual instancia de expectativa general y relativo entusiasmo de sectores empresarios y gremiales, que ven a unos 300 kilómetros de estas costas la génesis de una oportunidad de crecimiento única no solo para la ciudad sino para la región.
La Confederación General del Trabajo Regional de Mar del Plata fue de las primeros en dar impulso. “Mar del Plata no puede desaprovechar esta magnífica oportunidad de generación de empleo, de dinamización de la economía, de sacar a miles de marplatenses y batanenses de la pobreza”, anticipaban hace más de dos años, cuando el proyecto daba pasos iniciales y las oposiciones abundaban.
La exploración petrolera cercana a la ciudad de Mar del Plata y disparó inmediatas reacciones de grupos ambientalistas, e incluso del propio gobierno localMauro V. Rizzi
Los primeros avances se ven desde hace algunos meses, cuando las embarcaciones de apoyo vinculadas a la operatoria offhore comenzaron a recalar cada vez con más frecuencia en el puerto de Mar del Plata, consolidado para esa flota como la referencia logística para reposición de insumos y recambios de personal.
“Todo el movimiento vinculado al offshore ha generado una gran cantidad de nuevas oportunidades para el puerto, la provincia, la ciudad y la región”, aseguró el presidente del Consorcio Portuario Regional Mar del Plata, Marcos Gutiérrez.
Una de las primeras medidas, recordó, fue otorgar un espacio de 17 hectáreas dentro de la terminal para que las empresas operadoras de este proyecto dispongan de acopio y almacenamiento de sus insumos. Y destacó que varios proveedores regionales, incluso del sector de la alimentación para el abastecimiento a las tripulaciones, ya aprovechan esta nueva oportunidad.
“Contamos con el apoyo de la provincia para acompañar este proyecto con una profundización de la generación de espacios y la capacidad de servicios”, señaló el funcionario, y destacó que frente a un desafío absolutamente nuevo “este puerto está respondiendo a la altura de la exigencia y comprometido con dar respuestas a lo que pueda venir”.
Esa demanda tiene, por ejemplo un paso inicial con servicios para cada supply o buque de asistencia a la dinámica de exploración, como el HS Remington o el Skandi Caledonia. Este último zarpó este miércoles por la tarde desde muelles marplatenses con más materiales y víveres hacia la zona de exploración y perforación. “En esta etapa ya se nota un interesante movimiento con agencias marítimas, prácticos, lanchas de traslado, estibaje, amarradores, laboratorios, proveedurías y remolcadores”, confirma Sergio Di Nápoli, responsable de Remolcadores Mar del Plata S.A. “Y sólo estamos hablando de tres embarcaciones trabajando por 60 días y en una única área de exploración”, aclaró.
Miembro también del Clúster de Energía, que reúne a decenas de empresas locales involucradas con este proyecto, advierte que en caso de que se confirme la existencia de petróleo y/o gas, “es exponencial el posterior desarrollo de la industria, con niveles de ingresos económicos inimaginables para la ciudad”. Y aseguró que en ese caso “no se ve más que beneficios para el puerto, Mar del Plata y el país”.
Entramado productivo
Fernando Muro, secretario de Desarrollo Local, Inversiones e Integración Público Privada, destaca que desde el municipio de General Pueyrredon se busca acompañar la preparación de un entramado productivo regional para los requerimientos de esta industria de los hidrocarburos. “Somos el punto más cercano y Mar del Plata se posiciona como centro logístico de preferencia por proximidad y por toda la capacidad industrial y de sus Pymes, algunas ya parte y protagonistas de la industria del petróleo”, dijo a LA NACION sobre proveedores que tienen establecimientos en el Parque Industrial General Savio local y atienden desde hace años la demanda de Vaca Muerta o, por ejemplo, reparan turbinas para oleoductos de la Patagonia.
“El impacto económico se ve, ya está ocurriendo, y con la posible etapa de explotación petrolera la dinámica seguro será otra”, apuntó sobre un futuro que desafía. Con esa mira en lo que vendrá es que se abrió un registro de proveedores para asistir a la industria del offshore, desde múltiples rubros. Se anotaron 600 empresas, de las cuales 63% son de la región y el resto de distintos puntos del país. “Es tener en el radar hasta a los más pequeños proveedores de servicios”, indicó.
El puerto de Mar del Plata se consolidó como la referencia logística para reposición de insumos y recambios de personal de la flota exploradoraMauro V. Rizzi
“El recurso humano de Mar del Plata es de un nivel que se encuentra en pocos lugares del mundo”, aseguró Marcelo Guiscardo, titular del citado Clúster de Energía y al frente e QM, una de varias empresas locales que desde hace décadas proveen equipamiento a la industria de los hidrocarburos. De hecho, anticipó que se trabaja con las firmas a cargo de este proyecto de exploración y universidades para avanzar en capacitación de personal e incluso el desarrollo de carreras o tecnicaturas vinculadas al offshore.
El ingeniero marplatense Diego Lamacchia, especialista en sistemas de producción de hidrocarburos costa afuera y con su consultora en Houston, Estados Unidos, advierte que el impacto económico dependerá de la cantidad de proyectos que se desarrollen. “Siempre en un período grande de tiempo, digamos 30 años”, aclaró. En el caso de Argerich, estimó que si se logra petróleo la producción comenzaría recién en 2032. “Con unos 100.000 BBL/día tendríamos entre 5000 y 10.000 puestos de trabajo adicionales”, aseguró a LA NACION.
A la par planteó necesidades para poner en operación ese sistema de producción, lo que estimó en unos US$3000 a US$4000 millones. Aclara además que en términos de servicios, durante la construcción y producción se requiere apoyo en tierra para la comida, reciclado de residuos y áreas donde poder almacenar equipamientos, entre otras demandas.
Skandi Caledonia, barco que lleva suministros a los barcos que estan en la zona de perforacion. Puerto de Mar del Plata 19 de Junio 2024Mauro V. Rizzi
Y dejó otra mirada que considera que se debe tener en cuenta en términos de previsiones: “La otra pregunta es qué vamos a hacer con todo ese dinero que se generará para el Estado nacional”, dijo sobre una “government take” del 60% de las ganancias.
Días atrás se generó una reunión con intendentes de los municipios de la zona para trabajar sobre el tema. Cada distrito tiene algo para aportar y acordaron trabajar en conjunto porque, si todo sale como se espera, están convencidos que la demanda de servicios derramará en toda la región del sudeste bonaerense. “La expectativa es grande pero siempre con los pies en la tierra”, remarca Muro e insiste en el valor de la integración público-privada en este camino.
La expectativa se abre también al rubro inmobiliario, donde se palpita que el perfil de demanda del personal y ejecutivos vinculados a la industria será exigente y derivará en requerimientos de unidades de calidad, que aquí hace años se multiplican con desarrollos de torres y barrios privados. También afectará el enlace aéreo, que ya comienza a mostrar los primeros helicópteros que permiten traslados entre los grandes buques en zona de exploración y el Aeropuerto Ástor Piazzolla de Mar del Plata.
Ante la posibilidad de una liberación cambiaria a corto plazo por parte del Gobierno, estas son las variables para entender cómo podría impactar la medida
Más allá de los múltiples análisis sobre la situación de divisas que predicen que es improbable en el corto plazo una liberación cambiaria para la posterior apertura del cepo, un prioritario objetivo del vigente gobierno de Javier Milei; y con la esperanza y el optimismo puestos en las propias palabras que, a mediados de mayo, el propio presidente expuso frente a importantes empresarios de todo el país en el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICyP), el mercado inmobiliario continúa expectante al desenlace que podría traer aparejado semejante acontecimiento.
Aquello resultaría, indudablemente, una buena noticia para el sector de bienes raíces, puesto que no solo daría más certeza y transparencia, sino que sería «una solución para todos aquellos tomadores de créditos que reciben pesos de las entidades bancarias y deben recurrir a tipos de cambio alternativos para conseguir dólares que les permitan escriturar las operaciones», afirma Matías Towers, director Comercial regional de Mudafy; amén de que en los últimos días hubo una noticia importante para las operaciones inmobiliarias: la eliminación del parking para la compra de dólar MEP, lo que se traduce de la siguiente manera: si una persona saca un préstamo UVA en pesos para adquirir una vivienda tendrá la posibilidad de acceder inmediatamente a la compra de dólares.
Esta eventual situación de la eliminación del cepo también posibilitaría que aquellos que logren tener un ahorro mensual con vistas a la compra de un inmueble «puedan hacerlo tranquilamente desde su banco sin tener que realizar ningún artilugio, que se pueda transferir, adquirir y enviar dólares de la cuenta del comprador al vendedor», enfatiza Alejandro Hadrowa, secretario del Consejo Federal de Colegios Inmobiliarios de Argentina.
Y si bien el impacto dependerá de si esto se produce o no con un salto devaluatorio, «ante la inminente recuperación paulatina del mercado por el crédito hipotecario, que obliga a blanquear las operaciones, la liberación de las restricciones cambiarias agilizará al sector«, aporta el exsecretario de Vivienda de Mauricio Macri, Iván Kerr.
Dicha seguridad, asimismo, «alentaría a los inversores a comprar en el país sabiendo que no enfrentarán restricciones cambiarias», agrega Towers. En síntesis, «el impacto final dependerá de la evolución de la economía argentina en su conjunto y de las medidas que tome el gobierno para acompañar la eliminación del cepo», asegura Mali Vazquez, directora ejecutiva de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU).
Es que, junto a la ausencia de créditos hipotecarios, «son los dos males endémicos del mercado inmobiliario de los últimos seis años», reflexiona Mariano García Malbrán, presidente de la Cámara Argentina de Empresas de Servicios Inmobiliarios (CAMESI). Ya se lanzaron los créditos hipotecarios UVA de más de 14 bancos y, «si finalmente se levanta el cepo para la compra de divisas extranjeras, serán dos medidas que coetáneamente pueden ser esenciales para la verdadera reactivación del sector».
Tras la eliminación del parking, ahora se podrá sacar un préstamo UVA en pesos y comprar dólares MEP nmediatamente
Fin del cepo: precios de propiedades y dinámica de la compraventa
La salida del cepo promete ser un punto de inflexión crucial, pero ¿podría transformar significativamente la dinámica de la compraventa de propiedades en el país? «Luego del desembarco del crédito hipotecario, que es una de las noticias más esperadas para el sector, esta medida, sin dudas, representa el camino ideal para una recuperación plena para las inversiones en real estate», asegura el escritor, abogado y corredor inmobiliario Diego Migliorisi.
En la práctica, habría materiales y productos importados por debajo a los actuales y mayor grado de confianza en el país, que es «fundamental para generar un mayor flujo de inversiones, tanto nacionales como extranjeras, al sector inmobiliario», opina Vazquez. Y «pensando que sus dividendos pueden ser repatriados la Argentina, que está hoy con valores muy bajos de los inmuebles usados, con los precios por debajo de todo Latinoamérica», afirma el presidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario, Andrés Gariboldi.
En cuanto al impacto en el precio de las propiedades, la liberación del cepo sin un salto devaluatorio generaría una suba de los valorespor tres factores: «La expectativa de recuperación económica, el salto exponencial en la demanda que provocan los créditos hipotecarios, cosa que ya está ocurriendo, y el blanqueo que está dentro de la Ley Bases, que si se aprobara también produciría un salto en la demanda», considera Iván Ginevra, presidente de la Cámara inmobiliaria Argentina.
Y teniendo en cuenta que actualmente los valores de los inmuebles se encuentran muy por debajo del máximo registrado a fines del 2017, «la salida del cepo, acompañada de un aumento en la demanda, podría generar una recuperación sostenida en el nivel de precios y en la cantidad de transacciones del mercado inmobiliario», expone José Ignacio Viñas, director comercial de Consultatio.
Otra cosa que podría acontecer, además, es que «haya una bancarización mucho más grande de las operaciones de compraventa; inclusive, hasta volvamos a la seña y, luego, directamente, se pague el precio en la escritura y se elimine el boleto como un documento intermedio», según Kerr. Asimismo, que se puedan pagar los créditos hipotecarios con dólares «incentivaría a muchos propietarios a poder adquirir esos inmuebles o a aquellas personas que venden para generar un resguardo de valor», agrega Hadrowa.
¿Un mercado en franca recuperación?
Impulsado por una mayor confianza y previsibilidad, el mercado inmobiliario argentino mostró señales de recuperación en el primer cuatrimestre del año. Indudablemente, «la derogación de la Ley del Alquileres y el retorno de la demanda retraída han sido los impulsores de una nueva etapa», asevera Migliorisi. No obstante, el cepo cambiario representó «una barrera importante que ha limitado el libre mercado».
Para los especialistas, la liberación del cepo por parte del gobierno sin un salto devaluatorio generaría una suba de los precios de los inmuebles
Y más allá de que el sector esté «evolucionando luego de años de franco deterioro, aún no podemos hablar de una recuperación total ni mucho menos», asevera García Malbrán. Eso sí, «ojalá que estas medidas puedan ser sostenibles en el tiempo con una estabilidad macroeconómica duradera, todos los argentinos lo desean».
Y si bien es cierto que se registran mejoras en la cantidad de escrituras y en los precios de transacción, es «partiendo de un escenario muy negativo», menciona Viñas. «Para poder hablar de una franca recuperación habría que esperar a que estas mejoras de los últimos meses se mantengan hasta fin de año», remarca.
En concreto, las instituciones están trabajando «para lograr crédito intermedio al desarrollador y financiamiento a compradores en pozo, medidas esenciales para la recuperación total del sector inmobiliario y para producir un ciclo virtuoso de crecimiento económico», asiente Mali Vazquez. Por todo esto, se esperanza y diferencia Ginevra, «el mercado está listo para despegar, simplemente necesita un reacomodamiento mínimo de la macroeconomía y que el panorama político esté mínimamente despejado».
Se siguen sumando jugadores a la oferta del crédito hipotecario y surge la duda de cuáles son las condiciones que pone cada uno de los bancos para solicitar este préstamo
8 de junio de 202409:22
El mercado inmobiliario sigue generando noticias y ya son 13 los bancos que se pronuncian en la oferta de créditos hipotecarios UVAE+
Se siguen sumando jugadores a la oferta de créditos hipotecarios UVA en el país. Al momento, los que abrieron esta posibilidad son el Hipotecario, el Nación, Supervielle, Macro, Santader, Ciudad, Galicia, BBVA, Brubank, Patagonia, Del Sol, ICBC, Bancor (Córdoba), Banco de Corrientes y Banco Provincia del Neuquén. El objetivo es claro: facilitar el acceso a la vivienda para aquellos que sueñan con tener su casa propia. En medio de esa vorágine de propuestas, surge la consulta por cómo es cada una y cómo se diferencian unas de otras.
Desde el monto máximo, al plazo, la financiación, las tasas de interés hasta los ingresos que deben tener quienes los solicitan. Para aquellos interesados en pedir un préstamo de este tipo, se detallan a continuación las condiciones y requisitos de cada uno de ellos.
Los créditos hipotecarios facilitarán el acceso a la viviendaCauseway – Shutterstock
Los que no tienen tope de monto a prestar
1) Banco Santander
Con una tasa fija nominal anual de 5,5%.
El plazo máximo será de 20 años (240 meses).
Se financiará hasta un máximo de 75% del valor de la propiedad para adquisición de vivienda permanente, y de 50% para vivienda no permanente.
No hay tope de monto a solicitar
Los ingresos mínimos requeridos serán de $850.000.
Es necesario acreditar haberes en Santander Argentina.
Desde el banco dieron un ejemplo: cada $10 millones a plazo máximo (240 meses) la cuota pura (capital e intereses) sería de $68.789. Se trata de la cuota original sin el ajuste UVA posterior, mes a mes, y para compra de vivienda permanente. El crédito se lanza el 27 de mayo para quienes quieran anotarse y recibir información.
2) Banco Supervielle
Los ingresos mínimos deberán ser desde $1.000.000 para la compra, y de $450.000 para ampliación, refacción o mejora pudiendo, en ambos casos, mancomunar remuneraciones con sus cónyuges, concubinos o padres.
Este crédito es sin límite de monto.
El capital es ajustable por UVAs.
La tasa para quienes tengan cuenta sueldo en el banco del 4% los primeros 12 meses y luego 5%. Por su parte, para los clientes que no acrediten sus haberes y para los no clientes, la tasa será del 8%.
El plazo máximo será a 30 años.
Para vivienda permanente se financia el 80%, no permanente el 75%.
El solicitante debe presentar la documentación relacionada con la propiedad a adquirir o refaccionar/ampliar.
La cuota del crédito no podrá superar el 25% de los ingresos netos verificados.
Los interesados ya podrán realizar una simulación online desde el sitio web de la entidad para obtener información sobre las cuotas y también los requisitos, condiciones, y recibir el acompañamiento de un ejecutivo en el proceso de solicitud y otorgamiento.
3) Banco Macro
La línea de crédito es sin monto máximo
Tiene un plazo que puede llegar hasta los 20 años
El préstamo se debe destinar a primera o segunda vivienda
Permite financiar hasta el 75% del valor escriturable del inmueble para propiedades con valores hasta $350.000.000. En el caso de propiedades con precios superiores a $350.000.000, la financiación es del 60%. Para los jóvenes de menos de 30 años, que acrediten su sueldo en el banco, se les otorga hasta el 90% del valor escriturable del inmueble a comprar, si sus padres son fiadores del crédito (en este caso, el préstamo se debe destinar a primera vivienda).
El capital se ajusta por UVA
Se ofrece una una tasa fija nominal anual del 5,5% para aquellos clientes que acrediten su sueldo en el Banco. Quienes no perciban sus haberes en la entidad, la tasa será del 7%.
Para los clientes con plan sueldo, la cuota del crédito no podrá superar el 30% de los ingresos. Aquellos que no acrediten su sueldo en el banco, la cuota no podrá estar por encima del 25% del sueldo.
Durante cinco años casi no existió oferta de crédito hipotecario en la ArgentinaRicardo Pristupluk
4) Banco BBVA
La línea de crédito es sin monto máximo.
Se ofrece por un plazo de hasta 20 años.
Con una tasa de interés anual de 6,5% para aquellos que acrediten al menos tres meses de haberes en la entidad y del 9,5% para quienes no lo hagan.
El capital se ajusta por UVA.
Se podrá acceder a partir del 15 de junio.
Financia hasta el 80% del valor de la propiedad para uso permanente.
La relación entre la cuota del crédito y el ingreso del solicitante podrá ser de hasta un 25% y se podrán sumar ingresos entre cónyuges o pareja para acceder a la línea.
5) Banco Galicia
El capital también se ajusta por UVA.
Tiene una tasa de interés de 5,5% para aquellos que acrediten sus haberes en el banco y del 7,5% para los que no cobren su sueldo ahí.
Ofrece el préstamosin monto máximo.
El crédito es por un plazo de hasta 30 años para el caso de compra de vivienda, y de hasta 10 años para aquellos que se destinan a refacción y ampliación.
Ofrece tres líneas: para la adquisición de vivienda única y permanente, para la compra de segunda vivienda y para la ampliación o refacción de vivienda.
En el caso de adquisición de primera y segunda vivienda, se financia hasta el 80%, y para ampliación y refacción el 50%.
El monto no puede superar el 25% de los ingresos del solicitante. De todas formas, se podrán sumar los ingresos del cónyuge, conviviente o del grupo familiar (hasta cuatro personas), para la adquisición de la vivienda.
Préstamos hasta $250.000.000
6) Banco ICBC
El monto máximo es $250.000.000.
Modalidad de pago en UVA.
Una tasa del 5% para quienes tengan cuenta sueldo en la entidad y del 7.5% para el resto de los solicitantes.
La relación de la cuota con el ingreso del solicitante es del 25%.
El plazo para pedir el préstamo es de hasta 15 años.
La financiación es de hasta el 75% del valor de venta de la propiedad a adquirir.
El crédito esta destinado a la adquisición de primera y segunda vivienda, refacción y ampliación.
7) Banco Hipotecario
El crédito es por hasta $250.000.000 en un único desembolso en caso de la compra de casa. Para construcción el monto es el mismo pero con un anticipo y dos desembolsos contra avance de la obra. En el caso de terminación o ampliación es de hasta $125.000.000 en un único desembolso.
Financian hasta el 80% de la vivienda a comprar o construir. Hasta el 50% en caso de una terminación de obra. Y el 100% para ampliación.
El crédito se debe destinar a compra, construcción, terminación o ampliación de primera o segunda vivienda.
Tiene una tasa de 8,5% para aquellos que no acrediten sus haberes en el banco. Los clientes con cuenta sueldo allítienen una tasa de interés del 4,25% las primeras 12 cuotas, y a partir de la cuota 13 la tasa es de 6,9%.
El plazo máximo de pago es de 360 meses (30 años).
El capital es ajustable por UVA.
La cuota mensual a pagar no puede exceder el 25% del ingreso del solicitante.
La fecha de inicio sería el 15 de mayo.
Los préstamos permiten adquirir una vivienda, ampliar, refaccionar o hacer terminacionessirtravelalot – Shutterstock
8) Banco Patagonia
El crédito es para la adquisición de vivienda para uso permanente o inversión y además, para refacción del hogar.
El crédito es en pesos, ajustables por UVA.
Ofrece una tasa nominal anual de 4,90% para quienes cobren sus ingresos en el banco y del 7,9% para mercado abierto.
El plazo máximo del crédito es hasta 30 años.
El préstamo ofrece un máximo de $250 millones.
Se financia hasta el 75% del valor de tasación para el caso de compra y hasta el 25 % del valor tasado para refacción de vivienda.
La relación entre la cuota del préstamo y el ingreso del solicitante podrá ser de hasta un 25 %.
9) Brubank
El préstamo es para la compra de una primera o segunda vivienda.
El plazo máximo del crédito es hasta 30 años.
El crédito ofrece un monto máximo de $250 millones.
Son otorgados en pesos, a una tasa fija, ajustable por UVA.
La tasa es de 5,5% para los clientes que acrediten el sueldo en Brubank y 8% para los que no lo hagan.
Se puede sumar ingresos del cónyuge, padres, hijos o concubina/o para aplicar.
La tasa más baja
10) Banco Ciudad
Esta opción permite comprar una propiedad ubicada en AMBA, Córdoba, Mendoza, Tucumán o Salta:
Pueden acceder solo quienes ya cobren o migren la acreditación de su sueldo al Banco Ciudad.
El crédito es para comprar, refaccionar, mejorar o ampliar una primera o segunda vivienda permanente o no permanente en todas las zonas de influencia del Banco Ciudad (AMBA, provincias de Córdoba, Mendoza, Tucumán y Salta).
El monto máximo del préstamo es de $250.000.000 (hasta un 75% del valor de venta de la unidad a adquirir).
La línea general tiene una tasa de interés del 5,5%.
El capital es ajustable por UVA.
Los plazos son por 10, 15 y hasta 20 años.
La cuota no debe superar el 25% de los ingresos del solicitante y/o su grupo familiar.
El Banco Ciudad tiene el crédito con la tasa más baja del mercado pero este tiene algunas limitaciones: sólo se puede comprar una propiedad en el microcentro porteño. Para quienes realicen una operación de compra de vivienda familiar, única y de ocupación permanente en el microcentro la tasa de interés es del 3,5%. Los demás requisitos son los ya detallados en la línea de crédito anterior.
Es importante indicar que la zona del microcentro es la que se ubica dentro del perímetro comprendido por el programa del Fondo de Desarrollo Urbano Sostenible (Fodus) y que comprende las avenidas San Juan, Entre Ríos, Callao, Sta. Fe, Leandro N. Alem y Paseo Colón, en ambas aceras. El plan del Gobierno porteño para promover la reactivación del microcentro incluye beneficios impositivos para los desarrolladores que reconviertan oficinas en viviendas o facilidades para quienes se muden al microcentro como inquilinos. Ahora suma esta línea de créditos para quienes quieran comprar vivienda en esa zona.
El crédito ya se lanzó y se puede solicitar online en la web o en las sucursales de la entidad mediante una inscripción para ser contactado.
El capital de los préstamos se ajusta por UVA
Con un tope “anti inflación” en las cuotas
11) Banco Nación
El monto máximo es de $105.000 UVAs (unos US$90.000 -al valor del MEP- o aproximadamente $90.000.000).
La tasa es del 4.5% para los clientes del banco
Quienes cobren sus haberes en la entidad tendrán una opción “anti-inflación”: cuando soliciten los préstamos podrán contratar una opción que les permitirá poner un tope a la cuota con una prima del 1.5% anual. El tope resultará de aplicar al préstamo un ajuste a través del coeficiente de variación salarial. La diferencia de los montos se trasladarán al final del préstamo actualizados por UVA, y una vez que esté finalizado el cronograma de pagos, se reprogramará el saldo que resulte. Este podrá pagarse con un préstamo personal o con una extensión de la hipoteca.
La financiación es de hasta el 75% del valor de venta de la vivienda adquirir, que no deberá superar en total los 140.000 UVAs (unos US$120.000 -al valor del MEP-).
Modalidad de pago en UVAs.
La relación de la cuota con el ingreso del solicitante no debe superar el 25%.
El plazo para pedir el préstamo es de 5, 10, 15, 25 y hasta 30 años.
El crédito esta destinado a la compra, cambio, construcción, refacción y ampliación de viviendas en todo el país como así también para la adquisición de una segunda casa.
La edad máxima para solicitarlo no debe superar los 85 años al momento de terminar el cronograma de pago
Se pueden sumar ingresos del grupo familiar conviviente o de co-dedudores no convivientes
1) con la línea UVA con tasa fija del 5.5% (para quienes acrediten sus haberes en el banco) y del 6.5% (sin acreditación). Estará vigente a partir del lunes 10 de junio.
2) en la modalidad tradicional, en pesos con tasa variable y sistema de amortización francés, que actualmente es del 36% (tasa Badlar Bancos Privados -32%- + 4 puntos). Ya está operativa.
Las características para ambas líneas son:
Hasta 240 meses de plazo
Monto máximo: $200.000.000
Tope del 70% de financiación para primera vivienda y 50% para la segunda vivienda
25% de relación cuota/ingreso
El financiamiento es para adquisición, construcción, ampliación, mejora y/o terminación de vivienda de uso familiar y ocupación permanente o segunda vivienda
Ingresos mínimos netos: $2.000.000, que puede ser sumatoria del grupo familiar conviviente
Los bancos del interior del país
13) Bancor (Córdoba)
Se financia el 100% de la compra del inmueble o construcción y ampliación o terminación.
Por solicitante (que sean clientes del banco) se otorga un máximo, a la fecha, de $90.000.000 o 100.000 UVAs.
El plazo para la financiación es entre 5 y 20 años.
El capital es ajustable por UVAs con una tasa del 4,90% durante todo el plazo.
El porcentaje de relación cuota/ingreso máximo es del 25%.
El préstamo inicial es de $17.000.000 (20.000 Uvas), con una cuota cercana a los $115.000 y con ingresos requeridos de $470.000 de todo el grupo familiar. No solo puede computarse el de una pareja sino también el de los padres de ambos; la línea es también para solteros. Para el monto máximo la cuota es de $554.000 y se debe reunir ingresos por $2.250.000. Es decir, por cada $10.000.000, la cuota hoy es de $66.150.
Las empresas desarrollistas que tienen convenio con Bancor, están incluidas en la línea hipotecaria. Su oferta de viviendas (casas o departamentos) o construcción en lotes que aún no cuentan con escritura está también disponible y apta para ser financiada con estos créditos y se aplican las mismas condiciones que el resto, siendo el desarrollista quien garantiza cada operación hasta el momento de la escrituración.
14) Banco Provincia del Neuquén
Este banco ofrece dos líneas de crédito que tendrán disponible la inscripción a partir del 27 de mayo:
La primera línea será hasta $50 millones a la cual se deberá acceder con ingresos por $890.000 y se abonará una cuota inicial de $300.000. La segunda línea será hasta $100 millones. Para acceder a ese monto, se deberá contar con ingresos por $2.700.000 y se abonará una cuota inicial de $940.000.
Para la primera línea la tasa será de un 3,5% para clientes del banco con paquete de productos y del 4,5% para el resto de los casos. En la segunda línea la tasa será de un 8,5% para clientes del banco con paquete de productos y del 9,5% para los no clientes.
El pago es mediante la metodología UVA.
Se podrá financiar hasta un 80% en el caso de adquisición y compra y un 100% para la construcción.
Se deberá utilizar para la compra, construcción y ampliación de primera vivienda.
Destinados a viviendas únicas y de ocupación permanente, tanto para la compra como para la construcción. En este último caso, la obra deberá desarrollarse en terreno propio y libre de ocupación.
El plazo para la amortización será de 20 años.
El valor de la cuota no podrá superar el 35% de los ingresos netos.
Otro de los financiamientos para ampliación, refacción y terminación de vivienda será a través de la modalidad de préstamo personal, con un plazo de hasta 72 meses y un monto máximo de $15 millones. Las tasas de interés serán del 50% para quienes tengan acreditación de haberes en el BPN y del 60% para quienes no.
La zona del microcentro porteño tiene las tasas más bajas del mercado hipotecarioPATRICIO PIDAL – AFV
15) Banco de Corrientes
Destinado a financiar la construcción, adquisición, ampliación y refacción de una vivienda única o segunda, destino familiar u ocupación permanente y compra de terreno para clientela en general.
Pueden acceder todas aquellas personas físicas que perciban sus haberes mediante acreditación en cuentas habilitadas en el Banco de Corrientes.
El plazo para la adquisición y construcción de vivienda es de 240 meses (20 años). Para ampliación, refacción o compra de terreno es de 120 meses (10 años).
Monto máximo: se financia hasta el 80% del menor valor entre tasación de garantía y valor de compra. Para construcción el 80% del valor del proyecto.
La tasa para los clientes que acrediten su sueldo en la entidad es del 5,5%, mientras que para aquellos que no lo hagan, es del 8,5%.
Los plazos disponibles para el crédito serán de hasta 20 años.
El crédito es en pesos ajustados por UVA.
A la hora de solicitarlos, se permite sumar ingresos del cónyuge o conviviente.
No hay límites en los montosmáximos a solicitar.
Para la compra de vivienda única y permanente, se financia hasta el 80% del valor de tasación del inmueble, y para la compra de vivienda no permanente, hasta el 70% del valor de tasación. En cuanto a la ampliación, se puede financiar hasta el 100% del valor de obra restante según presupuesto de obra, sin superar el 35% del valor actual de la garantía. Igualmente, para la refacción de vivienda, es de hasta el 100% del valor del presupuesto de obra sin superar el 25% del valor actual de la garantía.
En el Emtur, las inmobiliarias, la hotelería y la gastronomía destacan que el movimiento será beneficioso para Mar del Plata. Algunos creen que los visitantes llegarán «repartidos», pero otros especulan con que se queden toda la semana, ya que solo habrá dos días laborales en el medio.
Mar del Plata se prepara para vivir dos fines de semana largos seguidos, los últimos antes de las vacaciones de invierno.
Junio viene recargado de feriados, Mar del Plata se prepara para recibir dos fines de semana largos consecutivos este mes, y las expectativas en el sector turístico oscilan entre “moderadas” y “buenas”. Aún sin demasiadas reservas, algunos operadores proyectan que el movimiento será “repartido” entre ambos períodos, mientras que otros esperan que muchos “estiren” sus días de descanso y disfruten de unas “minivacaciones” en la ciudad.
En medio del complejo contexto económico y la disminución del consumo, el sector turístico ve en estos fines de semana largos una oportunidad para impulsar la actividad en temporada baja.
Concretamente, este mes hay dos fines de semana largos: el lunes 17 es feriado por el paso a la Inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes, el jueves 20 también es feriado, por la muerte del General Manuel Belgrano, y el viernes 21 se decretó feriado con fines turísticos. En el medio, solo el martes y el miércoles serán días laborables.
De esta manera se generarán, consecutivamente, los últimos fines de semana largos del primer semestre del año antes de las vacaciones de invierno, en julio.
En la ciudad se espera una afluencia de visitantes en busca de una escapada de corta duración. En algún punto, vale señalar, son levemente mejores las expectativas para el segundo fin de semana largo, ya que el primero coincide con el Día del Padre y, se especula, que muchos elegirán quedarse en su lugar para celebrar en familia.
Consultado por las expectativas, Bernardo Martín, presidente del Ente Municipal de Turismo y Cultura (Emturyc), señaló: “Viene con un gran repunte los dos fines de semana. Incluso, por lo que nos han comentado algunos operadores, muchos hacen su reserva para toda la semana completa, generándose así unas minivacaciones”.
“Estamos contentos con los guarismos porque venimos de meses que están siendo contractivos, así que va a venir muy bien”, indicó el funcionario.
En materia de alojamientos, por el momento los operadores prefieren no hablar de cifras, aunque reconocen que hasta ahora “no hay muchas reservas” y que se espera que muchos se definan a “último momento”, en gran parte especulando con las condiciones climáticas. “Necesitamos que el clima sea un aliado”, dijo el titular del Emturyc.
Por su parte, Guillermo Rossi, representante del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos, también expresó su optimismo: “Las expectativas son buenas para los dos fines de semana largos de junio. Si bien hay pocas reservas, los colegas están preparando algunas promociones importantes para tratar de que la gente se acerque en cualquiera de los fines de semana”. “Tendremos seguramente un turismo de cercanía, y de gente de Buenos Aires, pero la expectativa es buena no solo en materia de alquileres y ocupación, sino de gente que viene a invertir”, agregó el referente del sector inmobiliario local.
En cuanto a la hotelería y la gastronomía, en general los operadores del sector creen que el público arribará a la ciudad de manera “dividida”, pero esperan que tanto el primer fin de semana como el segundo el trabajo repunte.
Hernán Szkrohal, uno de los responsables de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Mar del Plata, planteó que es posible que el público “se distribuya” entre ambos fines de semana. “Si bien hay una moderada expectativa de que venga gente los dos fines de semana, esperamos que la gente se reparta proporcionalmente. La idea es que se reparta el público, así que no creemos que sean fines de semana a pleno, sino que la gente que venga se va a repartir”, dijo.
Desde Uthgra Mar del Plata, en tanto, su secretario general, Pablo Santín, expresó una visión más cautelosa: “Esperamos que los próximos fines de semana largos ayuden a repuntar la actividad en estos meses tan duros. Si bien las expectativas no son las mejores, la llegada de turistas podría significar un alivio temporario para nuestros trabajadores”.
Amplia agenda
Además de su riqueza y encanto natural, que se mantiene incluso en los meses más fríos, Mar del Plata se prepara para recibir a visitantes con una amplia agenda de actividades culturales para disfrutar durante los próximos fines de semana largos de junio.
Desde espectáculos teatrales hasta recitales de música en vivo, la ciudad ofrece propuestas para todos los gustos, edades y bolsillos.
El domingo 23 de junio a las 20, “El Pela” Romero se presenta en el teatro Radio City con la nueva versión 2024 de su obra “Basta de amores de mierda”, una reflexión sobre las relaciones tóxicas con toques de humor dirigida especialmente a adultos jóvenes.
Para los amantes del teatro, la comedia “Antígona en el baño” llega al Radio City con funciones el 20 de junio a las 21.30 y el 22 de junio a las 20, protagonizada por Verónica Llinás, Darío Lopilato y Héctor Díaz.
El stand up también tiene su espacio en la agenda cultural con dos espectáculos en la sala Melany del Centro de Arte: “Solo política” de Fede Simonetti el sábado 15 a las 21 y “El show de Nachito Saralegui” el domingo 16 a la misma hora.
Para el público infantil, llega La Granja de Zenón con su espectáculo “¡Exacto!” el sábado 22 de junio a las 16 en el teatro Radio City, donde Zenón y sus sobrinos Tito y María vivirán divertidas aventuras en la granja. En el ámbito musical, los fanáticos de Pink Floyd podrán disfrutar del tributo de Apeiron el sábado 15 a las 21 en Chauvín, mientras que los amantes de The Beatles podrán disfrutar de Helter Skelter el 22 de junio a las 21 en el Soundroom del mismo espacio.
Para los seguidores de Queen, la banda tributo Reina Madre se presentará en la sala Melany del Centro de Arte el lunes 17 de junio a las 21.30, aprovechando el feriado.
El jueves 20 de junio, el concert bar Abbey Road ofrecerá el show “Bocanada” en homenaje a Gustavo Cerati y Soda Stereo, mientras que en el Teatro Radio City Hilda Lizarazu brinda un concierto homenaje a Charly García, ambos a las 21.
Además, el Festival de Jazz Emergente, que fue un éxito en su primera edición, regresa con más artistas y bandas emergentes los días 21 y 22 de junio a las 17 en la Villa Victoria Ocampo.
También, el sábado 22 de junio a las 19 en el polideportivo Islas Malvinas se presenta el recital de Ke Personajes, entre muchas otras actividades culturales que posicionan a Mar del Plata como un destino ideal para disfrutar de unas vacaciones llenas de arte, música y entretenimiento también en temporada baja.
La modificación introducida por la CNV permitirá que quien saque un crédito en pesos pueda comprar dólares MEP en forma inmediata para las operaciones inmobiliarias
Créditos hipotecarios: se eliminó el parking del dólar MEP para las operaciones de compra ventaPexels
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Los créditos hipotecarios siguen siendo noticia: en este caso porque el Gobierno decidió eliminar el parking para la compra del dólar MEP en las operaciones inmobiliarias. Esto significa que quien saque un préstamo UVA en pesos para comprar una propiedad podrá acceder a los dólares en forma inmediata.
Esta noticia es clave porque hasta ahora -por el cepo al dólar- quien accedía a un préstamo tenía que “negociar” pagar la propiedad en pesos con el vendedor, quien debía esperar por lo menos 24 horas para acceder a los dólares.
El dólar MEP es reconocido como el “dólar bolsa”, una modalidad financiera que permite la adquisición de bonos con pesos, para luego venderlos en dólares. Este proceso exige 24 horas de parking, lo que implica que el día de la escritura, el vendedor del inmueble no podía acceder inmediatamente a la moneda extranjera para hacer el pago en simultáneo con la firma de la escritura.
Los referentes del mercado inmobiliario veían en esta traba un problema ya que, mediante ese proceso, nadie aceptaría firmar una venta sin los dólares en la mano, razón por la que esperaban el cambio con ansiedad.
“El desarrollo de crédito hipotecario es importante para los argentinos y para el mercado de capitales. A través de la resolución general 1004 se exceptúa del parking a los créditos hipotecarios UVA para viabilizar las operaciones”, comunicó el presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Roberto Silva.
En la misma línea, el presidente del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, escribano Jorge De Bártolo, consideró “muy acertada la resolución” y reconoció que en la Argentina, una semana puede equivaler a un año en términos cambiarios: “la simultaneidad de tiempos en la gestión del crédito es vital para que el escribano vaya ganando tiempo con el estudio de títulos y corrobore que ese inmueble a adquirir está en perfectas condiciones. Por eso es que planteamos que el rol notarial comienza en ese minuto 0 en que se pide el crédito. Y un título seguro es un crédito seguro”.
Créditos hipotecarios: ya son 16 los bancos que ofrecen sus líneas de préstamosGBJSTOCK – Shutterstock
De esta manera, a partir del 10 de junio, las modificaciones introducidas para las operaciones de créditos hipotecarios son las siguientes:
Plazo mínimo de tenencia en cartera (parking): se exceptúan las operaciones del requisito de cumplir con un plazo mínimo de tenencia de los valores en cartera antes de poder venderlos.
Régimen informativo previo (calendarización): se elimina la necesidad de cumplir con el régimen informativo previo, conocido como calendarización, para poder vender valores con liquidación en moneda extranjera y en jurisdicción local (MEP).
Restricciones a la venta contra moneda extranjera: se eliminan las restricciones a la venta de valores contra moneda extranjera en casos donde el titular tenga financiaciones abiertas mediante cauciones, pases, u otros tipos de financiamiento a través de operaciones en el mercado de capitales.
En este sentido, los agentes deberán constatar el cumplimiento de las condiciones previstas en forma previa a gestionar cualquiera de las referidas operaciones, conservando la documentación respaldatoria en los respectivos legajos de los clientes.
La compra y venta de dólar MEP puede realizarse a través de intermediarios financieros o directamente desde el home banking de ciertos bancos. Una vez que se tenga una cuenta en una plataforma que permita la compra de dólar MEP, se puede proceder a la compra del bono que, con esta modificación, se venderá automáticamente.
Créditos hipotecarios: a partir del 10 de junio se eliminará el parking del dólar MEP
Esta noticia se da a conocer en una semana en la que un nuevo banco anunció su línea de crédito hipotecario. A diferencia de la oferta existente hasta el momento, el Credicoop ofrece dos tipos de modalidades en la oferta de los préstamos para la adquisición de primera y segunda vivienda:
1) con la línea UVA con tasa fija del 5.5% (para quienes acrediten sus haberes en el banco) y del 6.5% (sin acreditación). Estará vigente a partir del lunes 10 de junio.
2) en la modalidad tradicional, en pesos con tasa variable y sistema de amortización francés, que actualmente es del 36% (tasa Badlar Bancos Privados -32%- + 4 puntos). Ya está operativa.
“A partir de las particularidades que se les presentan a nuestros usuarios en materia de la necesidad de acceder a su vivienda en un marco de creciente incremento en el costo de los alquileres, desde el Banco Credicoop y si bien, tenemos reservas sobre la conveniencia de endeudarse con estos instrumentos, hemos decido relanzar la oferta de créditos hipotecarios”, comunicaron desde la entidad a LA NACION.
Créditos hipotecarios: ¿cómo funciona la tasa que no se ajusta por inflación?
La línea a tasa variable posee una TNA actual ajustable por el promedio diario cuatrimestral de tasa Badlar Bancos Privados -que actualmente es del 32,3750- más cuatro puntos básicos, es decir, alrededor del 36%. Esta se refiere a la tasa que publica el Banco Central y se establece para depósitos a plazo fijo mayores a un millón de pesos en bancos privados.
Ambas líneas de créditos son variables con la diferencia de que los préstamos UVA tienen una tasa fija, que depende de cada banco, en el caso del Credicoop es del 5,5% (para quienes acrediten su sueldo) y del 6,5% (para quienes no tengan cuenta sueldo) y lo que varía, en este caso, es la cuota al ajustarse por inflación. Mientras que en el caso de optar por la línea de crédito tradicional (Tasa Badlar Bancos Privados publicado por el BCRA), la tasa es variable, ya que como se mencionó antes, se ajusta dependiendo de los datos publicados por el BCRA y genera de forma directa la variación en las cuotas.
Por otra parte, fuentes del mercado anticiparon a LA NACION que el Banco Provincia estaría por anunciar una línea de crédito hipotecario con una modalidad similar a la línea tradicional del Creedicoop.