El mercado inmobiliario de Mar del Plata cerró el año 2025 con cifras históricas, marcando un hito que no se veía desde el 2005. Según los datos difundidos por el Colegio de Escribanos, el sector experimentó un crecimiento notable, impulsado principalmente por la estabilidad económica y el fuerte regreso del crédito hipotecario.
Un crecimiento del 33%
Las estadísticas son contundentes: se realizaron 16.767 operaciones de compraventa de propiedades, lo que representa un aumento del 33,3% en comparación con el año 2024. Diciembre fue el mes estrella, registrando 1.900 operaciones.
Martín Pagni, representante del Colegio de Escribanos, destacó la evolución del mercado en los últimos años: «En el 2023 salimos con partida detenida, así que el 2024 fue un gran incremento. El 2025 superó al 2024 en un 33% y fue el mejor año de los últimos 20 con relación al movimiento inmobiliario en la ciudad».
El motor del crédito hipotecario
Uno de los factores clave para este repunte ha sido la reactivación de los créditos hipotecarios, que habían estado prácticamente paralizados. En 2025, la entrega de estos créditos creció un impresionante 170,9%, con un total de 2.598 hipotecas otorgadas.
Pagni explicó el efecto multiplicador de esta herramienta: «Esto está motorizado generalmente por el crédito hipotecario y eso va derramando el movimiento de toda la economía… lo que genera por ahí el crédito hipotecario es movimiento no solamente con el banco, sino con el que se muda, con el que compra, con el que puede hacer una inversión con ese dinero de la venta».
¿Qué buscan los compradores?
La demanda se ha centrado principalmente en departamentos de dos y tres ambientes, así como en casas. En cuanto a las zonas, la preferencia se inclina por el microcentro y macrocentro, por encima de los barrios más alejados.
Perspectivas para el 2026
Mirando hacia el futuro, el optimismo es cauteloso pero firme. Desde la delegación del Colegio de Escribanos entienden que si se mantienen las condiciones actuales —estabilidad económica y un dólar previsible—, el 2026 podría ser el año en que se afiance definitivamente esta tendencia de adquisición de inmuebles