Fin de semana XXL. Los turistas se debaten entre el mal tiempo y el congelamiento de alquileres para el verano


En Mar del Plata, con vientos de cerca de 80 kilómetros por hora, se suspendieron casi todos los shows al aire libre; el sector inmobiliario, por el contrario, atiende más consultas de las esperadas

8 de octubre de 202217:57

Después de un viernes casi de playa, hoy Mar del Plata volvió a sentir frío y mucho viento
Después de un viernes casi de playa, hoy Mar del Plata volvió a sentir frío y mucho vientoMauro V. Rizzi – LA NACIÓN

MAR DEL PLATA.- Puntual y filoso, el mal tiempo atravesó el fin de semana justo en el mejor momento: a mitad de camino, con la ciudad repleta de viajeros y una abundancia de atracciones a cielo abierto pensadas para una fecha turística que desde hace varios días anticipaba señales y certezas de éxito en volumen de arribos. Las lloviznas intermitentes y las intensas ráfagas de viento que desde el mar castigaron a partir de este mediodía contrastaron con la postal de 24 horas antes, cuando el nutrido lote de los que apuraron su llegada pudo disfrutar de las playas en una tarde muy soleada y templada. De esas que se imaginan ideales cuando se empiezan a armar las valijas para una escapada a la costa fuera de temporada.

Ese cielo oscuro e intimidante les hizo un favor a operadores inmobiliarios que atendieron más consultas de las esperadas por precios y condiciones para alquileres de verano. La oferta de propiedades todavía está flaca pero, entre lo poco publicado, ya dejó un indicio que habrá que ver si se convierte en tendencia: dejar una seña fuerte para congelar precios en pesos empieza a perfilarse como estrategia para no perder contra la inflación.

La crueldad de este temporal de sábado no se expuso con daños en instalaciones, como suele ocurrir, sino con el condicionamiento e incluso la obligada suspensión de actividades que estaban programadas al aire libre, llamadas a convocar multitudes.

La primera baja fue la grilla original de recitales gratuitos, clases magistrales de gastronomía y shows de acrobacia aérea en el puerto marplatense, parte de la agenda de Marea, un festival que conmemora el centenario de las primeras descargas que se realizaron en estos muelles. Algunos shows se perdieron y otros se reprogramarán hasta el lunes.

Algo parecido ocurrió con la denominada Noche del Turismo que amplió la oferta de paseos y actividades recreativas, gratuitas o con promociones especiales. Esta segunda jornada quedó con propuestas culturales y de entretenimiento bajo techo como opción obligada frente a tanto ventarrón.

Alegría por estar de descanso, pese al cambio brusco de temperatura y al viento fuerte que obligó a suspender actividades en Mar del Plata
Alegría por estar de descanso, pese al cambio brusco de temperatura y al viento fuerte que obligó a suspender actividades en Mar del PlataMauro V. Rizzi – LA NACIÓN

Por eso desde anoche el municipio reclama a los visitantes que eviten transitar por las playas o permanecer en paseos costeros, allí donde vientos de hasta 90 kilómetros por hora prometían hacer de las suyas. Encontró bastante buena respuesta ya que las arenas lucieron desiertas durante casi toda la tarde.

“El plan nos quedó a medias porque la idea era comer mariscos y después que los chicos vean el show de Pim Pau”, se lamentaban Mara y Emiliano, con sus pequeños Luca y Valentina, de Once, y fanáticos del trío que atrae el público infantil y debió suspender su presentación por mal tiempo, lo mismo que Marcela Morello y la banda Kapanga, entre otros programados para hoy en uno de los tres escenarios montados en el puerto local.

Buena ocupación hotelera

Este fin de semana se aguardaba con especial interés en esta y otras ciudades de la zona. La ocupación hotelera superior al 80% conformaba en la previa. Resta que los visitantes delaten, poco o mucho, si andarán por aquí durante el próximo verano. Más claro lo tienen en destinos cercanos como Pinamar, Cariló y Mar de las Pampas donde las reservas avanzaron, pero dolarizadas.

En Mar del Plata no es que falten interesados. Parece que el problema no está en la clientela, que pregunta condiciones, precios y –siempre- rebajas, sino en los propietarios de unidades en alquiler que todavía se demoran en sacarlas al mercado. El Colegio de Martilleros de Mar del Plata ya sugirió aumentos del 70% para enero con respecto al año anterior, pero aún así los dueños ven que la inflación en alza y sin freno amenaza con una segura pérdida de rentabilidad que no quieren afrontar.

“Hay muy poco en cartera para alquilar, no porque se haya agotado debido a demanda sino porque todavía se demora y no se constituyó la oferta de temporada”, contó Néstor Gonnet, responsable de una inmobiliaria céntrica que alquiló todos los departamentos que tenía disponibles para este fin de semana XXL y empieza a ver primeros movimientos de la brújula estival.

Explicó a LA NACIÓN que las primeras operaciones o reservas logradas para la temporada corresponden en su mayoría a clientes ya conocidos y confirma esa urgencia del inquilino de depositar hasta la mitad del alquiler para que la otra mitad, a pagar al momento de ocupar el inmueble, no sufra variantes. Aclaró que es una modalidad que brota aquí porque, salvo excepciones de unidades de mayor categoría, son todas operaciones que se hacen en pesos.

La inflación es un flagelo que golpea a todos y (congelar precios) sería lo razonable porque el nivel de aumentos es muy alto y la gente quiere cubrirse”, señaló Rodrigo Sanz, también operador inmobiliario en zona céntrica. Y afirmó a LA NACIÓN que ese vínculo entre partes implica “encontrar un equilibrio” porque “donde una se beneficia por la inflación, la otra se perjudica”.

Algo de eso asoma. En principio, y siempre dentro de este difícil contexto económico, se advierte por acá un primer cambio en el modelo de reserva en casas y departamentos clásicos: la seña que siempre alcanzaba con un 30% del monto total de contrato ahora se eleva a 50% para que el propietario tenga un mayor resguardo. Ajenos a estos experimentos permanecen en el segmento de unidades Premium. En primera línea de mar, en especial Playa Grande y Varese, y también en barrios privados los valores se blindan en billetes verdes. “Cabecita grande”, aclaran los propietarios.

Darío Palavecino

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