No hay oferta de alquileres y el ajuste anual trepó al 61,5%


Martilleros reconocen que «cada vez cuesta más» encontrar propiedades en alquiler en Mar del Plata. Mientras tanto, se agrava la angustia de los inquilinos: el índice de incremento anual de agosto alcanzará su máximo histórico, un 20% más que hace un año.

Los inquilinos que hace un año atrás debían enfrentar el ajuste anual establecido en la nueva Ley de Alquileres, se encontraban con subas de hasta el 41%. Ahora, como consecuencia de la inflación, el índice no para de crecer: el mes pasado superó el 57% y en agosto trepará al 61,5%, su máximo histórico. Sin embargo, mudarse no es una opción: la oferta de alquileres en Mar del Plata “es casi nula”, advierten los martilleros.

El fracaso de la ley de alquileres (N°27.551), que entró en vigencia hace dos años, dejó a tanto a los inquilinos como a los propietarios en una situación por demás delicada, con incrementos en muchos casos imposibles o inconvenientes de afrontar.

En las últimas horas, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) publicó el nuevo Índice de Contratos de Locación para el mes de agosto, que por primera vez supera la barrera del 60%.

Aquellos inquilinos que en agosto cumplan uno o dos años de contrato, deberán afrontar un 61,5% de aumento en el valor del alquiler. Por ejemplo, un marplatense que paga $30.000 mensuales por un departamento, pasará a abonar $48.450, mientras que quienes pagan $45.000, el valor pasará ahora a $72.600.

Los incrementos establecidos a raíz de este índice que contempla la ley, cabe señalar, superan ampliamente en la mayoría de los casos a los incrementos salariales, por lo que muchos inquilinos se ven imposibilitados de pagar el nuevo valor.

Al respecto, desde el Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de Mar del Plata, calificaron como “muy complicado” al actual panorama del mercado de alquileres en la ciudad, sobre todo porque “el hecho de que de pronto la gente tenga un ajuste tan fuerte -aunque el problema sea la inflación, no el ajuste- repercute bastante ya que los sueldos no han seguido la misma relación”.

En diálogo con LA CAPITAL, el presidente del Colegio, Guillermo Rossi, insistió en que “el sistema de la nueva Ley no sirve; fracasó” y que “tener de pronto un aumento superior al 60% como en este caso se vuelve realmente muy difícil de pagar”.

En las inmobiliarias, frente a este complejo escenario en el mercado de alquileres, los martilleros buscan ser “mediadores” entre los propietarios y los inquilinos. “Se trabaja en algunos casos en acuerdos para llegar al vencimiento de contrato con una prórroga o con la continuación del contrato”, dijo.

“En determinados casos en los que el inquilino no puede pagar, se va conversando y consensuando a ver si durante unos meses el ajuste puede ser menor, es complejo pero se busca la solución”, agregó.

Hace un año atrás, el índice de ajuste anual en los contratos rondaba el 41%, pero el porcentaje fue creciendo mes a mes hasta incrementarse 20 puntos por encima de aquel nivel en agosto de 2022.

Rossi señaló sin embargo que “hace un año los alquileres estaban bajos” y que “el 60% puede llevarlos a un valor de mercado razonable”, pero enseguida reparó en “lo difícil” que se hace enfrentar “de golpe un porcentaje tan alto”.

El responsable del Colegio de Martilleros advirtió además que “en general no hay conflictos con los inquilinos”, más allá del malestar por el fuerte incremento, sino que “se busca siempre poder llegar a un acuerdo”.

Mudarse no es una opción

Hasta antes de la nueva ley, si el valor del alquiler se elevaba más allá de lo que el inquilino podía pagar, este comenzaba a buscar otra propiedad para mudarse. En el último tiempo, sin embargo, la opción se volvió inviable.

Además de los elevados montos que un inquilino debe afrontar ante un nuevo contrato (mes de depósito, mes adelantado, sellos, firmas y honorarios, entre otros), existe un problema mayor que no se resuelve con dinero: no hay alquileres.

A la par de los elevados índices de ajuste anual, “los inquilinos tampoco se mudan, porque mudarse es costoso pero sobre todo no hay demasiada oferta de alquileres”, dijo el presidente del Colegio de Martilleros y enseguida se corrigió: “Prácticamente no hay”.

En Mar del Plata “cuesta cada vez más encontrar una propiedad” que se alquile. El escenario no es nuevo, sino que existe hace años y se encrudeció con la pandemia. Hoy, agravado por la inflación, “la oferta de alquileres está cada vez peor, es casi nula, crítica”, admitió Rossi.

Las tres partes están “complicadas”. Los inquilinos “no consiguen”, las inmobiliarias tienen menos actividad y “el propietario está muy temeroso de tomar la decisión de alquilar”, sobre todo porque “no tiene ninguna seguridad jurídica” y “al no saber qué hacer, mientras se aclara el panorama, pone en venta la propiedad”. El resultado: la escasez de departamentos y casas en alquiler, el descontento generalizado y la angustia de los inquilinos.

Nueva ley, sin avances

Meses atrás, cuando quedó en evidencia el fracaso de la normativa, distintos sectores alzaron la voz para empezar a debatir una nueva ley de alquileres que revierta los errores de la sancionada hace más de dos años. Incluso la Cámara de Diputados de la Nación mostró voluntad de avanzar en ese sentido.

Lamentablemente, la nueva ley “no tiene avances”, indicó el responsable del Colegio de Martilleros de la ciudad.
“Es imperioso que saquen una nueva ley. La vivienda de la gente es un tema muy sensible, pero no vemos movimiento, consenso ni a los diputados trabajando al respecto”, dijo.

A su entender, “debería ser una cuestión urgente” pero “los diputados pareciera que no lo están viendo” y ya “se ha dilatado demasiado el problema y el propietario no está convencido de alquiler hasta que no haya reglas claras, algo que hoy no ocurre”.

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