¿En que resguardaría sus ahorros?


RECOMIENDO LECTURA DE COMENTARIOS


Laencuesta de ámbito.com preguntaba “¿en qué resguardaría sus ahorros?”. De un total de 12.532 votos, el 55,16% de los lectores eligió el dólar. En segundo lugar la opción más votada fue propiedades, con 14,08%, y en el tercero el oro con 8,15%. La propuesta de Cristina de Kirchner, se apostar a las acciones, cosechó 7,72% de los votos. Los bonos se llevaron 4,91% del total y el plazo fijo 3,49%. Las últimas opciones para resguardar ahorro fueron Fondos de inversiones (2,86%), otros (1,85%) y el euro (1,77%).
Fuente: ámbito.com
7 comentarios:
soydeaqui dijo…
No es casual que el 04/02/2011 yo haya enviado a este blog la nota “Hay que seguir al dólar” (Ref.: http://tecnicoinmobiliario.blogspot.com/2011/02/hay-que-seguir-al-dolar.html), pese a que en la actualidad se está dando una situación muy compleja con su vigencia como moneda de reserva de acuerdo a lo que acertadamente se informa en un artículo publicado en iProfesional.com (Ref.: http://finanzas.iprofesional.com/notas/119570-Los-cuatro-puntos-por-los-que-un-default-de-EEUU-podra-afectarlo-a-usted). La coyuntura internacional actual obliga a actuar con mucha cautela. Es que, en un momento tan especial como éste, es normal que más de un analista se pregunte: “¿Que podría ocurrir de no arribarse a un acuerdo y que EE.UU. cayera en default?”… Si esto efectivamente ocurriera, caería el dólar perdiendo credibilidad como moneda de reserva y pasaría lo propio con las cotizaciones (y por lo tanto las paridades) de los bonos del tesoro (t-bonds). Como los bancos más importantes del mundo, no solo comerciales sino también los centrales, es normal que tengan un stock de t-bonds, se encontrarían es que deberían asumir que sus patrimonios se achicarían, y con ello su capacidad prestable, lo que elevaría las tasas de interés. Este fenómeno, sin distinción de países, generaría por un lado que aquellos que necesiten tomar deuda para financiarse lo deban hacer a tasas mucho más elevadas que las actuales. Esta situación, en el caso particular de EE.UU. condicionaría los gastos de su gobierno que dependen del crédito que obtiene al colocar bonos en el mercado. En lo que hace a los diferentes mercados de la economía real ocurriría lo propio en todos los sectores de producción de bienes y servicios. Como evidentemente los bonos estadounidenses se depreciarían, asumir que haya arbitrajes a bonos alemanes, al oro y, curiosamente hacia el propio dólar está dentro de lo pensable. En el caso de este último, el dólar, al no incrementarse en forma sustancial su emisión, no se volcarían masivamente a los sectores de la economía real estadounidense y los que se vuelquen serían a tasas mucho más elevadas que las actuales. En ese caso, en EE.UU. caerían las ventas, caería el consumo, caería la producción y también la importación de productos elaborados fuera de sus fronteras. Es más, allí, en EE.UU., se incrementaría la desocupación. Este tipo de situaciones les podría por un lado generar un fenómeno de recesión con deflación, pero por otro, limitar las exportaciones de países latinoamericanos (el nuestro entre ellos) y de manufacturas (con destino a EE.UU.) de origen chino lo que generaría una desaceleración de la segunda economía del mundo.

23 de julio de 2011 12:36
soydeaqui dijo…
Finalización Comentario: También quedarían afectadas la solvencia china, dado que es el acreedor y mayor tenedor de bonos de deuda estadounidenses. De producirse una desaceleración de la economía china, resultaría menor la demanda de materias primas de las que se abastece en el exterior, incluyendo las provenientes de Latinoamérica. Así existe la posibilidad que se produzca una caída en el precio de los commodities particularmente los de origen agropecuario de uso industrial, que importa de la Argentina, Brasil y muchos otros países de la región. De ese modo, si con la crisis europea por un lado, la caída en la demanda interna estadounidense y la de materias primas en esta parte del mundo por el otro, sumado a la fuerte fuga de divisas que hay hoy en nuestro país, en el que la emisión monetaria no es menor, sostener la paridad cambiaria en los niveles actuales sería a expensas de una caída importante de las reservas del BCRA y con todo no se llegaría a buen puerto. De ahí que y a pesar del envilecimiento del dólar a nivel planetario, si ya el atraso cambiario muestra al dólar como una mercadería barata, sobrarían motivos para que el tradicional refugio que tienen los argentinos conduzca a una aceleración importante en las devaluaciones periódicas. Por lo citado previamente cabe la presunción que muchos mercados sufran correcciones importantes – debido a los elevados precios en dólares en la actualidad ya se trate de productos – activos – tangibles, no tangibles, transables y no transables los que se abaratarían, de no aprobarse inyecciones de fondos destinados a cerrar el presupuesto en Estados Unidos, situación cuyas consecuencias son deletéreas a nivel global. Les saludo muy respetuosamente, sdaqui (“soydeaqui” – soydeaqui01@gmail.com)

23 de julio de 2011 12:37
Miramar Inmobiliario dijo…
Creo que hoy en día es bueno invertir en ladrillos, porque el valor de las propiedades se están apreciando cada vez más. Contrario con lo que sucede con el dólar. Si bien es una moneda a la que históricamente se ha apostado, la inflación la ha superado en creces. Buen post. Felicitaciones

26 de julio de 2011 14:10
soydeaqui dijo…
Estimado “Miramar inmobiliario”: Yo inversamente a lo que Ud. afirma creo que hoy es conveniente desinvertir en ladrillos. Al final de mi comentario manifesté que es probable que “muchos mercados sufran correcciones importantes – debido a los elevados precios en dólares en la actualidad ya se trate de productos – activos – tangibles, no tangibles, transables y no transables los que se abaratarían”. Los activos no transables son justamente los bienes raíces en general y las propiedades en particular. Es que el motivo por el que desinvertiría es exactamente el que Ud. indicó: “el valor de las propiedades se están apreciando cada vez más”: ese es el riesgo de cara al futuro ya que una fuerte valorizacion de las propiedades podría conducir a una “corrección de mercado con probable destrucción de valor patrimonial”. Yo coincido con un comentario que le hizo un conocido forista a un colega suyo en un comentario que efectuó en iProfesional.com (Ref.: http://finanzas.iprofesional.com/notas/109415-Dlar-ladrillo-plazo-fijo-o-acciones-qu-inversin-le-trajo-ms-alegras-a-los-argentinos-en-esta-dcada) cuando le indicó textualmente: “Los inmuebles estaban subvaluados en 2002. Ahora están sobrevaluados en dólares. La inversión en inmuebles fue la mejor. Ahora casi seguro la peor, aparte la calidad de lo que se edifica es pésima en la mayoría de los casos. Lo mejor, y Ud. como martillero lo sabe, hoy para los inversores es vender los inmuebles que tienen sin alquilar porque generan gastos como ABL, expensas, ganancias y bienes personales, lo que hace que junto con la depreciación anual que va del 2 al 3,5%, tengan rentabilidad negativa. Fíjese que a Ud., ‘como martillero que es’, que lo que le conviene es aprovechar esta situación para convencer a sus clientes a que se decidan a vender sin dudarlo, porque entre nosotros: ¿tiene sentido que por no fomentar vender decididamente Ud. deje de percibir los honorarios que le corresponderían si no tomara en cuenta y desaprovechara esta situación?…”… No dejaría de lado muchas críticas tanto debido a la calidad constructiva como a la política comercial llevada a cabo por muchos empresarios del sector de la construcción, que se explicitaron en otra nota en este mismo blog (Ref.: http://tecnicoinmobiliario.blogspot.com/2011/07/hay-clientes-reales-en-el-negocio.html). Le saludo muy respetuosamente, sdaqui (“soydeaqui” – soydeaqui01@gmail.com)

27 de julio de 2011 21:30
Anónimo dijo…
Estimado Soy de aqui. Siguiendo su comentario y el que acaba de hacer en LNA sobre el dolar, creo entender, fundamentado además en la frase “inmuebles sobrevaluados en dolares” que desde ya hace unos 3-4 años a esta parte los inmuebles solo han conseguido acompañar la inflación, pero el atraso cambiaro hace que en dólares hayan subido muchísimo. Recuerdo que en 2007 la nafta estaba a 1.90 (0.60 usd en ese entonces) y ahora esta a 4.50 (casí usd 1.10), o sea tuvo un aumento similar (tal vez menor) a los inmuebles en dólares. Es decir que si hay un ajuste del tipo de cambio como máximo los inmuebles bajaran en la misma medida, manteniendo su precio en pesos. (De hecho, corríjame si estoy equivocado, en la crisis de 2001 los precios de los inmuebles bajaron en dolares pero no en pesos).
Le adjunto a este razonamiento lo que publicó Valente sobre un corresponsal de Reporte inmobiliario que recomendaba tomar deuda en pesos hipotecaria lo maximo posible y comprar vivienda. Me parece que si uno pudiese financiarse a una tasa razonable (digamos menos del 13%, casi inexistente en Ba pero si existe en Cordoba por ejemplo ), con un buen % de ahorro compra y fija precio en pesos. Mi intención es entender si es esperable que la vivienda se torne más accesible para la persona de clase de media que no esta sentada sobre 100 kusd, sino que acceda a ella a través de financiación.

Lo felicito por su blog, lo leo asiduamente para entender si el problema de la vivienda para la clase media es un tema de que no hay prestamos indexados por el tema inflación, o si de hecho como usted dice hay una burbuja estructural inmobiliaria (creo que para zonas como palermo o Belgrano efectivamente hay un recalentamiento notorio) generalizada. Atte, gonzalo

3 de agosto de 2011 10:43
soydeaqui dijo…
Estimado “gonzalo”:

Si Ud. visualiza el último comentario que hizo el Lic. Julio Valente al pie de “Hay que seguir al dólar” (Ref.: http://tecnicoinmobiliario.blogspot.com/2011/02/hay-que-seguir-al-dolar.html) observará que – muy acertada y criteriosamente – expresó aludiendo a la situación del mercado inmobiliario en 2002 lo siguiente: “Los proyectos que se desarrollaron en esa época encontraron un valor de tierra bajísimo y costos de mano de obra y materiales por el piso. Por otro lado se desarrollaba una demanda salvaje: “la gente venía a las inmobiliarias y preguntaba ¿Qué puedo comprar con 60.000 dólares?”. Los emprendimientos dieron rentabilidades del 100% y más. Que país generoso que es Argentina, el que me contaba esta historia estaba ofertando departamentos frente al Parque Rivadavia (Caballito) en U$S 240.000 que terminó vendiendo en U$S 130.000 después de la salida de la convertibilidad. Lo que perdieron en un año, lo recuperaron con creces al año siguiente. Para el año 2006 ya se habían recuperado el precio del m2 al promedio de la década del 90. La demanda estaba más calmada por el incremento de la oferta en el mercado. Pero apareció un nuevo elemento en escena: la inflación y el estancamiento de la cotización del dólar. Entre Sep-06 y Sep-10 la cotización del dólar se incrementó un 27% y el Indice de precios de la Cámara Argentina de la Construcción un 107%. Esto significa que un desarrollador que inicia un emprendimiento que va a durar un año tendrá un aumento de costos del orden del 12% anual, que tiene 3 caminos para absorberlo: aumenta el precio, resigna utilidades o baja la calidad del producto final. En realidad han aplicado los tres. Esto lo han estado haciendo los últimos 4 años, no se puede resignar más rentabilidad, no se puede disminuir más la calidad y finalmente la única variable que queda es el aumento de precios. Bajo estas circunstancias el aumento de precios no muestra una fortaleza del mercado por una demanda insatisfecha, sino que los precios de las propiedades están acompañando la inflación. El problema es que los precios están puestos en dólares.”.

En línea con lo afirmado por el Lic. Julio Valente hoy se vive un momento muy especial: hay inflación muy elevada, la que por si misma es la que limita el otorgamiento de créditos hipotecarios por falta de apalancamiento bancario dado que las tasas son fuertemente negativas y están constituídas a pocos meses vista y no a muchos años como en las epocas en que en la Argentina hubo estabilidad económica y cambiaria. (Muchos ahorristas hoy no renuevan plazos fijos y compran dólares). Aparte la inflación como es en dólares, condujo a lo indicado por el Lic. Julio Valente. Entonces hay que pensar por un lado que no es descabellado que el gobierno que asuma la conducción en Diciembre del año en curso considere la posibilidad de atacar en forma frontal la inflación, por lo que una tasa del 13% anual que en la coyuntura actual es bastante baja y negativa podría llegado el caso ser muy alta y positiva.

3 de agosto de 2011 14:46
soydeaqui dijo…
Finalización respuesta a “gonzalo”:

Como no hay previsibilidad con relación al cariz que posea la política económica de las autoridades que asuman en el nuevo período presidencial, no habría que descartar que también se actúe sobre el tipo de cambio para ganar en competitividad, dado que ganar en productividad en los diferentes sectores de la economía real requiere de inversiones no menores, reglas de juegos estables y previsibilidad al tiempo que los resultados a obtenerse de ningún modo serían inmediatos.

Todo lo que le indiqué previamente hace que hoy no solo el chiquitaje se siente sobre sus dólares y espere.

Bajar la inflación según como se haga podría implicar un cierto enfriamiento de la economía que podría generar desocupación lo que condicionaría la previsibilidad de ingresos a futuro y ese sería un motivo más que importante para no tomar créditos en la coyuntura actual.

Tampoco se puede garantizar en estos momentos incrementos salariales que licuen deudas constituídas en pesos dado que los tiempos se acortan, aunque como contrapartida cabe la posibilidad de que se asignen pautas de inflación, precios y salarios decrecientes como escenario de mediano plazo más probable, pero de ningún modo totalmente garantizable.

En lo que hace a precios de propiedades las variables a considerar son muchas, tanto de orden interno como externo: Ud. podrá ver que esto lo cité en muchos comentarios previos. Con respecto a lo ocurrido en 2002 con los precios, si una propiedad que costaba U$S 100000 cayó a U$S 50000 al tiempo que el tipo de cambio pasó de 1$/U$S a 3 $/U$S salta a la vista que lo que se pagaba $100000 cuando regía el 1 a 1 se elevó a $ 150000 cuando se pasó al 3 a 1 o sea que la caída del precio del precio de las propiedades del 50% en dólares en 2002 estuvo acompañada simultáneamente por una suba del 50% en pesos en aquella época. Aunque un escenario de esas características hoy tiene una probabilidad de ocurrencia muy baja, no hay que descartar que una probale depreciación en dólares de los precios de las propiedades simultáneamente podría implicar un incremento de precios de las mismas en nuestra moneda, dependiendo de como se devalúe, si es que las futuras autoridades determinaran ese tipo de medidas, cosa que está por verse.

En principio desde mi punto de vista creo que es de utilidad considerar en estos momentos lo que expuse en una de mis contribuciones (Ref.: “Una vía alternativa para poder llegar a ser propietario” – http://tecnicoinmobiliario.blogspot.com/2010/11/una-via-alternativa-para-poder-llegar.html) en la que narré lo que fue mi experiencia personal y familiar justo en un período de alta inestabilidad económica.

Por otro lado a quien debería felicitar por el blog es al Lic. Julio Valente y los restantes autores. Yo soy solo un forista como Ud. y como muchos otros quien fue invitado a participar enviando colaboraciones a este Blog Técnico Inmobiliario.

Le saludo muy respetuosamente,

sdaqui (“soydeaqui” – soydeaqui01@gmail.com)

3 de agosto de 2011 14:47
Fuente: http://tecnicoinmobiliario.blogspot.com/

Hay que seguir al dolar – Agosto 2011


sábado 6 de agosto de 2011

Autor: “soydeaqui”, fuente: Tecnico inmobiliario Blog
Nadie ignora que los precios de las propiedades se establecieron en dólares debido a la depreciación del signo monetario argentino a lo largo de su historia. Basta recordar que al original Peso Moneda Nacional creado en 1883 se le quitaron 13 ceros para llegar al Peso actual. La transición citada que mostró la existencia de un conjunto intermedio de signos monetarios (Peso Ley 18188, Peso Argentino $a y el Austral hasta llegar al Peso $ actual) generó la necesidad de contar con una unidad de medida más estable: esa fue el dólar estadounidense. Y esa unidad – a la que se la consideró en las últimas décadas como un activo de reserva – es la que en la actualidad se utiliza para tasar todo tipo de bienes inmuebles. Pero he aquí que hoy nos encontramos con situaciones que como mínimo requieren un análisis con cierto detenimiento ya que se presentan factores que actúan en forma contrapuesta.
Una cara de la moneda
Si nos atenemos a la coyuntura económica actual en la Argentina, vale la pena extraer una frase publicada en una nota reciente en La Nación (Ref.:http://www.lanacion.com.ar/1395046-cont-se-acelero-la-salida-de-capitales) en la que se informa textualmente que “Por la dolarización, por cada divisa que entró por la cuenta comercial salieron 1,70 por el canal financiero”, aparte de destacarse en la misma nota una situación innegable: “El agente económico local va comprendiendo que el esquema actual no es sostenible y que, como mínimo, habrá que introducirle ajustes. A esto se agrega que el atraso cambiario se profundiza, dada la diferencia significativa entre la tasa de inflación local y la de Estados Unidos, y la variación mensual en el precio nominal del dólar en la plaza local. En castellano simple: el dólar está cada vez más barato. Y si uno tiene la expectativa de que parte de ese atraso se revierta en algún momento, se ve tentado a comprar”. Desde ese punto de vista se debería comprender que el “atraso cambiario” producto de la “inflación en dólares” constituye en si mismo una fuerza impulsora de envergadura para dolarizar portafolios y que muchos propietarios concientes de lo que viene ocurriendo en el mercado inmobiliario, si es que concretan una venta de un bien inmueble y no tienen como destino concreto hacer una compra inmediata pues ya tienen su propia vivienda, pueden tranquilamente sentarse sobre los dólares que percibieron y esperar… Pero hacer esto hoy no implica que necesariamente no corran riesgos debido a lo que ocurre con el dólar y el euro en la actualidad a nivel mundial.
No obstante, y si por un momento nos referimos al mercado inmobiliario y su coyuntura actual, no deberíamos dejar de lado lo presentado en el Comité de Infraestructura y Real Estate de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la República Argentina (AmCham) el pasado 14/04/2011 (Ref.: 1.http://tecnicoinmobiliario.blogspot.com/2011/07/hay-clientes-reales-en-el-negocio.html; 2. http://www.everydayrealestate.com.ar/real-estate/residencial/los-creditos-en-argentina-son-como-las-estrellas; 3. http://oydargentina.com.ar/amcham/2011/el-negocio-inmobiliario-ante-un-cambio-de-ciclo) en el que se plantearon vulnerabilidades más que evidentes debido a que constructores y desarrolladores en muchos casos no actuaron con sentido común exhibiendo limitaciones serias de criterio profesional ya que no tomaron en cuenta la falta de convergencia entre lo que demanda el usuario final y se abocaron a un conjunto de productos dirigidos a un núcleo inversor concentrado que en algún momento podría disminuir en forma ostensible, a punto tal que en una de sus reuniones previstas próximamente en AmCham el tema a exponer es: “Rearmando la cadena de valor (incluyendo tierra) para cuando no haya inversores y sólo quede la demanda real, con la realidad de su bolsillo'”. Esto y reafirmando lo que indiqué previamente, se debe a que, entre otros aspectos, existe plena conciencia que se orientaron muchos capitales a un segmento ABC1 que hoy se encuentra totalmente sobreofertado al tiempo que como se consignó textualmente, y en lo atinente a la tipología estándar, se escucharon frases como ésta: “Lo que estuvimos comentando con el Ing. Altmann: el 80% de los emprendimientos que se están construyendo, son de 1 , 2 ó 3 ambientes, y me preguntaba y coincidía con la reflexión: ‘¿quién va a comprar esos ‘cuchitriles’ dentro de dos o tres años?’, y yo también estoy preocupado por esto, porque las empresas desarrolladoras y constructoras no realizan habitualmente estudios de mercado, y no nos consultan a los que estamos en contacto con la demanda, con quienes sabemos lo que la gente quiere.”.
A su vez, y volviendo al dólar, y tomando en consideración todo lo expuesto previamente, no se debería descartar, aunque tiene cierta intencionalidad política, recientes declaraciones del Lic. Martín Redrado (Ref.: http://economia.iprofesional.com/notas/120425-Redrado-Habr-menos-dlares-en-Argentina-por-la-crisis-en-EEUU) quien reconoce “que la crisis que afecta a los Estados Unidos significará “menos dólares para la Argentina”, ya que caerán los precios internacionales de los productos que el país exporta”. Y esto no es algo que quienes efectivamente hacen estudios de mercado en cualquier sector de la economía real – incluyendo al inmobiliario al que el boom sojero le dio combustible – deje de tomar en cuenta.
Desde esta óptica no es impensable una “corrección de mercado” a mediano plazo, pero… (siempre hay un pero) repentinamente aparece…
La otra cara de la moneda
Es que la crisis financiera internacional en lugar de atenuarse se agranda (un año atrás muchos analistas estimaban que en este segundo semestre de 2011 se iba a incrementar decididamente la tasa de referencia en EE.UU. en lugar de procederse a un salvataje adicional con inyecciones de fondos necesarios para evitar un default de su deuda. Y, por otro lado, así como hay fuga de divisas en la Argentina, también hay ingreso de capitales debido al “efecto derrame” que hace que excesos de liquidez detectados en otras partes del mundo no solo busquen rentas en la periferia – en lugar de los países centrales – sino que incluso proyecten inversiones como China, India y últimamente los países árabes mas ricos (http://www.abeceb.com/noticia.php?idNoticia=149811).
Es que algo grave acaba de ocurrir (Ref.: http://finanzas.iprofesional.com/notas/120445-La-peor-pesadilla-de-Obama-se-hizo-realidad-Estados-Unidos-perdi-la-nota-AAA) ya que como se sabe ” Luego de la crisis por el techo de deuda, S&P degradó la calificación de la deuda de esa nación por primera vez en la historia. Ahora los bonos americanos son AA+, con “perspectiva negativa”. Y esto que es noticia de tapa de todos los diarios se está analizando con cierta crudeza (Ref.: http://economia.iprofesional.com/notas/120446-Expertos-anticipan-cules-son-las-consecuencias-que-generar-la-baja-de-la-nota-de-deuda-estadounidense). Es que, actuando con objetividad, no debería dejarse de considerar que existe consenso en que generaría
·          Un derrumbe del dólar.
·          El desplome de los precios de los bonos estadounidenses.
·          La huida del dinero a otras monedas de refugio.
·          Una severa caída de los mercados bursátiles.
·          Un encarecimiento abrupto del precio del petróleo.
·          El hundimiento de países emergentes ligados a la divisa estadounidense.”.
tal lo indicado en el artículo precitado.
Entonces a quienes analizamos el comportamiento del dólar, y su incidencia en la performance del mercado inmobiliario argentino, nos surgen varios interrogantes, pero uno que sin duda nos hace pensar es que:
Si el derrumbe del dólar resultara de una magnitud inimaginable ¿no tendríamos por motivos externos el antídoto al proceso de atraso cambiario con inflación en dólares que llevó al mercado inmobiliario a alcanzar máximos históricos?
Y entonces, como consecuencia de esta situación nos preguntamos:
¿Hasta que punto podríamos considerar una corrección de mercado (en dólares de precios de las propiedades) si se llegara, pese a no encontrarse una divisa que lo reemplace, a consolidar un escenario prolongado que nos muestre que el dólar se deprecia en forma permanente y fuerte?…
Me quedo (y los dejo) pensando, al tiempo que espero y me propongo observar cual va a ser el desarrollo de los acontecimientos macro y micro económicos tanto en el plano local como en el internacional para poder interpretar con idoneidad lo que ocurra con el dólar y su incidencia en las coyunturas – que se produzcan en sus sucesivas transiciones metaestables  – del mercado inmobiliario argentino.
Les saludo muy respetuosamente,

sdaqui (“soydeaqui” – soydeaqui01@gmail.com)

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