Este año, la construcción se recuperará de la mano de las viviendas y los proyectos viales


 
 
 La construcción privada y la obra pública alientan este año la recuperación de la industria de la construcción, proyecta un informe del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE).

En el capítulo de perspectivas, del informe sobre construcción y mercado inmobiliario, la casa de altos estudios indica que “los indicadores disponibles señalan que, con lentitud, se va en camino de reconstituir los anteriores niveles de la construcción privada de la mano de viviendas y proyectos viales”.

El escrito sostiene que la robustez de esta tendencia dependerá, visto el escaso dinamismo del mercado de crédito hipotecario, de la evolución que adquiera el grado de confianza de los inversores, los cuales en el corto plazo se volcarían preferentemente por inversiones de mayor liquidez.

Consecuentemente, al menos durante los primeros meses de 2010, los precios inmobiliarios continuarían creciendo a tasas más bajas que las observadas hasta 2008, tal como en 2009.

La inversión pública -en especial en infraestructura vial- dependerá básicamente del sesgo que adquiera la política económica en materia de gasto público.

Las ventas de asfalto al mercado interno, impulsadas por la obra vial, crecieron en el año 2009 cerca de 9,1 por ciento, en la comparación con 2008.

La crisis económica internacional impactó en el sector de la construcción en el 2009 y según cifras del Indec, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción arrojó una baja anual de 2,5 por ciento.

Según el informe de la UADE, al retornar las tasas de crecimiento positivas en las economías mundiales, unido a los mayores precios de las materias primas, se debería configurar un escenario también de crecimiento para el país, acompañado por la inversión privada en construcciones.

Esta reacción no será acelerada debido, primero, a que deberá atravesar la etapa de recomposición de la liquidez y solvencia financiera para luego pasar a la concreción de los distintos proyectos.
 
 
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AUTOR / FUENTE: TELAM

Las nuevas construcciones deberán incluir un etiquedado de eficiencia energética


Las nuevas construcciones deberán incluir un etiquedado de eficiencia energética

Cada edificio deberá entregar su categorización energética al momento de solicitar el medidor de gas. Entra en vigencia la norma IRAM 11900 para calefacción.

En los próximos meses entrará en vigencia la norma IRAM 11900 “Etiqueta de eficiencia energética de calefacción para edificios” que presenta un sistema comparativo de ocho clases de eficiencia energética para todo tipo de edificios, identificadas por letras (de la A a la H), como el que rige para los equipos de aire acondicionado, heladeras, lavarropas y estufas a gas.
De esta manera, en poco tiempo, todos los edificios del país deberán clasificarse de acuerdo con el valor de un índice que depende de la transmitancia térmica de los componentes de la envolvente. La intención de la iniciativa encargada por la Secretaría de Energía de la Nación es que cada edificio tenga que entregar su categorización energética al momento de solicitar el medidor de gas.
En lo concreto, la aplicación de la norma IRAM 11900 significará que cada uno de los edificios que se construyan en cualquier ciudad de nuestro país cuente con una etiqueta que informe a sus usuarios del nivel de aislación de las paredes y techos, al mismo tiempo que su eficiencia respecto de la cantidad de energía que se necesita para calefaccionarlo.
El “etiquetado” energético permite al usuario tener información sobre el nivel aislación térmica que tiene el edificio que va a habitar, ya que una vivienda correctamente aislada permite un ahorro de energía que en algunos casos llega a ser de hasta el 60 por ciento.
Las ventajas del ahorro energético, objetivo que persigue la norma encargada por la Secretaría de Energía, involucran dos aspectos: el medioambiental y el económico. En ese sentido, el esfuerzo se justifica en que más del 60 por ciento de la energía generada en nuestro país parte de fuentes térmicas y nucleares, es decir de recursos no renovables. Y en el marco del Protocolo de Kioto, además, la Argentina está comprometida a no incrementar las emisiones de gases de invernadero.

Fuente: Diario La Capital

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